Es bien sabido que la crisis que lleva azotando desde hace un lustro ha contagiado en todos los sectores profesionales ya sea directa o indirectamente. Pero quisimos hacer hincapié en un sector más escondido como es el de la arqueología. Para ello tuvimos la oportunidad de conversar con Santiago David Domínguez, uno de los dos responsables detrás de la empresa conquense de arqueología ARES, indagando como la crisis ha hecho mella en este sector y el papel del mismo en estos turbios tiempos en los que vivimos.

Pregunta: Para introducirnos un poco, ¿qué es arqueología?

Respuesta: La arqueología es la investigación del pasado a través de la cultura material de la cual estudiamos científicamente y donde sacamos conclusiones. Aunque no es sólo eso, para mí es para saber de dónde venimos, para tener ideas en el presente y para beneficiarnos de la sabiduría del pasado. Para no creernos que nuestra forma de vida es la única válida y verdadera, sino que ha habido muchas otras y por la cuáles podemos aprender de los errores del pasado.

P: ¿Cuál es la principal función de Ares Arqueología?

R: Fundé con mi socio Michel Muñoz en 2008 Ares como una empresa diferente de arqueología, que no sólo nos dedicamos a excavar sino a otras cosas. Antes de la crisis estaba todo muy dividido donde había laboratorios que estudiaban por separado diversas materias. Pero nosotros antes de la crisis, y gracias a ello hemos podido sobrevivir, decidimos diversificar. Dedicarnos desde la investigación de campo hasta las publicaciones ya que también se puede sacar unos beneficios en otros ámbitos como la publicación de libros, documentales, exposiciones, etc. e intentar que sea rentable. Que no se cierre el círculo, es decir, es absurdo que se investigue invirtiendo un dineral y que los frutos acaben en un laboratorio o almacenes de museos y que no revierta en la sociedad, que aprenda ésta, que al final y al cabo es el principal objetivo.

P: ¿Futuros proyectos o en vías de desarrollo?

R: Sí, tenemos un proyecto que es bastante potente como es el estudio del Paleolítico desde el Inferior al Medio, desde el origen de la humanidad en la Alcarria conquense. Estuvimos excavando en Cazarenilla, Huete, en un yacimiento del Paleolítico Medio en el Mulatón. Y estamos trabajando con material del museo, noticias que nos van llegando, información de retrospecciones, etc. para recopilar y estudiar globalmente lo que es el Paleolítico en la Alcarria conquense para entender el origen de la humanidad en Europa ya que nosotros pensamos que la Península Ibérica puede ser uno de los lugares principales al que se les ha prestado poca atención.

P: ¿Su descubrimiento más interesante o importante?

R: Lo más espectacular o que tuvo más repercusión mediática fueron las momias que encontramos en la iglesia de San Andrés pero a nosotros nos puede ilusionar cualquier cosa como encontrar por ejemplo lítica o material romano en determinado sitio. Cariño le tenemos sobre todo cuando estudiamos la Casa del Corregidor y nos descolgamos con cuerdas a celdas que llevaban sin ser pisada por gente desde hace cientos de años, encontrarse allí los grafitis de los presos con sus nombres que lo pasaron realmente mal, eso impresiona. Además de que bajamos en plan Indiana Jones haciendo rápel con cuerdas.

P: ¿El arqueólogo necesita un esfuerzo personal considerable para poder trabajar? ¿Y económico?

R: Sí, sinceramente yo tengo la suerte de vivir de ello y a pesar de la que está cayendo, pero realmente no cobramos lo que trabajamos. Trabajamos más de lo que ganamos. Es una forma de vida ya que si entras en este mundo es decir, trabajar desde esta hora hasta esta y ganar lo que yo he ganado, no es realmente el sitio si lo haces sin vocación. Especialmente porque ya no existen esas grandes empresas de arqueología con esos enormes proyectos de infraestructuras de principio del siglo XXI que han tenido que cerrar o reducir personal así que los que estaban por forrarse o el negociazo ahora es cuando lo están pasando mal. Eso ya no existe y no es posible, por lo menos ahora aunque espero que no vuelva, sino que se revierta de otra forma.

P: ¿Depende solamente de fondos públicos o también del sector privado?

R: Nosotros en el momento actual es mixto. Antes teníamos más contactos por parte de las administraciones además de que se nos debe un montón de dinero por parte de los dos sectores. Tenemos fondos desde el obispado de Cuenca que tenemos varias iglesias en la provincia en las que estamos haciendo los controles arqueológicos como la propia catedral de la capital hasta gente privada que necesita el control arqueológico de una cantera o para reformar su casa en un pueblo. Además de proyectos propios nuestros como el del Paleolítico Inferior-Medio en la Alcarria conquense que solo nos están pagando los pueblos implicados.

P: ¿Sus investigaciones se están viendo afectadas por la crisis económica?

R: Sí, por ejemplo tenemos un montón de carpetas que tenemos que tener en funcionamiento de expedientes para poder cobrar lo mismo que cobrábamos antes con la mitad. Además de que nos deben, los presupuestos son menores, te piden más por menos…

P: ¿Existe también una crisis moral hacia la arqueología?

R: Es una cosa que creo que está de actualidad y cada vez estoy más convencido cada día que me levanto y veo la televisión. Desde la época cuando se montaron Benidorm y estas grandes construcciones hasta en la actualidad montar aeropuertos fantasmas, centros comerciales, urbanizaciones y tonterías que no aportan nada sólo para que algunos se forren. Esto explotó y nos hemos dado cuenta que hemos invertido todo nuestro dinero en esto y tenemos lo que tenemos en vez de haber invertido en el patrimonio espectacular que poseemos que puede servir como reclamo turístico, como fuente cultural para que la gente se forme y tenga la cabeza más amueblada para por ejemplo que no nos engañen. Si recibes una educación cultural amplia aunque sea en Historia del Arte, Biología o Medicina por ejemplo, vas a tener la cabeza más amueblada, vas a ser más crítico y te van a poder engañar menos. Yo no veo a gente culta diciendo tonterías en la televisión. Entonces es la prueba de que si hubiéramos invertido en nosotros, en educación, recursos culturales y turísticos, que no sean sólo las tapas de los bares, los spa o los Marina d’Or Ciudad de Vacaciones, y lo hubiéramos hecho de forma que hubiera sido público tendría un valor que hoy no tenemos. En Inglaterra e Irlanda tienen mucho menos patrimonio pero cualquier yacimiento o castillo lo tienen perfectamente cuidado y recibiendo muchísimas visitas. E incluso si vas a Polonia o a cualquier zona de la Europa del Este, que parecían antes de la crisis los “pobres” y “retrasados” del continente, está todo mucho más preparado y con mejores recursos. Y en cambio estamos los países del Mediterráneo como son España, Grecia e Italia que somos los que más patrimonio tenemos y a excepción de Italia, podríamos haber aprendido de estos países no mediterráneos y estaríamos en una situación mejor en la crisis.

P: ¿Y en una ciudad rica en restos arqueológicos como Cuenca?

R: Cuenca capital somos Ciudad Patrimonio de la Humanidad y nuestro único recurso que tenemos es el turismo y ya se están dando cuenta. Lo único que puede hacer Cuenca es atraer más turistas, crear más servicios y fondos para el tipo de infraestructura que requiere el turismo. Con el AVE se esperaba que se convirtiera en una ciudad dormitorio y nos dedicamos a invertir en construir pisos y chalets que no han servido para nada. Lo que hay que hacer es invertir y fomentar nuestra Ciudad Patrimonio para convertirlo como las ciudades homónimas que están a nivel internacional y que reciben muchísimos turistas a diario.

P: ¿El sector de la arqueología ha sufrido desempleo?

R: Sí, y existía antes de la crisis. Yo ya preguntaba a quien quería estudiar historia o arqueología si de verdad quería trabajar de arqueólogo o ser un investigador. Porque si te gusta no hace falta, puedes comprar libros, revistas, ver documentales, etc. Pero realmente si te quieres dedicar a ello investiga como tal. Porque mucha gente salía de la carrera y terminaba en el paro. Pero si estaba mal entonces ahora mucho más. Y eso que los de arqueología como rama de la carrera de Historia éramos y somos los que más futuro y actividad profesional tenemos en comparación con otras ramas como Historia Contemporánea.

P: Este verano la empresa ARES ha organizado en Valeria un curso de formación en arqueología, ¿han tenido alguna traba debido a la crisis?

R: Sí, sobre todo porque no puedes cobrar una matrícula como otros cursos o sectores donde se cobra más matrícula. Nos encontrábamos bastante cortos con el presupuesto y gracias al Ayuntamiento de Valeria que nos ha facilitado un albergue si no, nos hubiera sido imposible. Otro problema con la crisis es que habrá menos gente interesada. Pero hay una cosa buena en todo esto de los cursos de formación en arqueología como en el de Valeria ya que te permiten conocer la realidad y en la práctica de este sector y si de verdad te gusta la arqueología.

P: ¿La arqueología puede ser un sector rentable?

R: En otros países como Alemania es muy rentable pero en España con nuestros valores, intereses, estando Sálvame como líder de audiencia pues evidentemente se puede sacar poca rentabilidad económica. Nosotros por ejemplo hacemos documentales pero ya no se ven documentales y ahora es curiosamente cuando se hacen mejores documentales que no son tan aburridos tanto que parecen incluso películas. Y eso se basa en los intereses y gustos de la sociedad y eso está en la educación cultural que hemos recibido. En otros sitios son rentables y sí, podría serlo. A mí sí me es rentable pero eso debería serlo a mí y a muchos arqueólogos más.

P: ¿Qué papel puede tener la arqueología en tiempos de crisis?

R: Yo pienso que con la arqueología podemos llegar a saber lo que realmente somos los seres humanos, lo que hemos sido, tener ejemplos de otras filosofías. Muchas veces en el instituto se habla de aprender de la filosofía romana porque nos han dejado escritos y fuentes y también se puede estudiar el mundo romano por arqueología pero hay muchas otras sociedades por ejemplo la prehistórica que no se puede aprender de ellos si no es por la arqueología. Y es que también es muy interesante no tener sólo un referente como los típicos romanos, la Edad Media o el Renacimiento sino también aprender cómo vivía la gente de la Prehistoria, sobretodo aprender que somos y porque estamos aquí. Lo que me ha hecho aprender la arqueología y la historia es tener la mente más abierta, ser más crítico conmigo mismo y con lo que leo y veo. Y realmente gracias a eso creo que soy más libre. Si esto lo puedo enseñar a más gente como me lo han enseñado a mí, creo que estoy haciendo una labor social realmente, quiero pensar, honorable.

P: ¿En qué necesita la arqueología transformarse en tiempos de crisis para salir a flote?

R: Versatilidad, eso creo que es la salida del futuro que tenemos que buscar los arqueólogos. No hay que pensar que la arqueología solamente es excavar yacimientos y esperar a la gente a demandártelo, sino intentar educar a la sociedad con ello. Salidas hay tantas como las que lleguemos a poder emprender e idear. Hay genios que han convertido yacimientos de su pueblo en el atractivo turístico y lo que le ha dado de comer a muchas familias o el proyecto de Atapuerca en el que se ha invertido mucho esfuerzo y da de comer a mucha gente. Las personas esperan que los arqueólogos ideemos la mejor forma, y no me gusta ceñirlo solamente en temas económicos, sino de que revierta en la sociedad lo que investigas. Buscarte las mañas para que esa sociedad demande tus proyectos, ya que puede ser rentable pero hay que buscar las maneras. Nada está por inventar y eso es lo bonito.

P: ¿Cómo ve el futuro de la arqueología?

R: Creo que tiene futuro y pienso que estamos demostrando poco a poco en ciertos sitios que esto es atractivo, rentable y un valor e industria cultural. Pienso que los arqueólogos siempre haremos falta ya que hay cientos de miles de yacimientos que están amenazados por el progreso como el que dice. Siempre estamos construyendo historia, lo que hoy no es interesante dentro de 50 o 100 años sí lo será. Ahora hay una arqueología de la Guerra Civil y es relativamente reciente como también la hay de Maquis que todavía es más reciente. Además lo bueno que tenemos los arqueólogos es que podemos decir una cosa y puede venir otro más tarde y cambiar totalmente lo que hemos dicho.

P: Para concluir, ¿qué consejo le daría a los jóvenes que se quieran dedicar a la arqueología?

R: Como he comentado anteriormente, que esta profesión sí tiene futuro. Ahora mismo en España, al igual que cualquier otra cosa, está todo mal pero que lo haga por vocación, que les guste ser investigadores, que cuesta buscarse las mañas pero que se puede y eso lo bonito. Y que nunca se pregunten para que sirve esta profesión, ya que sí que es importante para la sociedad, mucho más importante que muchas cosas que salen en la televisión y que por desgracia tienen muchas más salidas.

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