Cada año se gradúan en Trabajo Social en España centenares de jóvenes. La crisis ha calado hondo en numerosos sectores y especialmente en los servicios sociales de nuestro país. La tasa de paro, según un estudio llevado a cabo por La Vanguardia a fecha de 2014, para los servicios sociales es del 22,37 %, convirtiéndose en uno de los sectores más afectados por la delicada situación actual de España.

La figura del trabajador social tiene sus orígenes en la aparición de las Comunidades Autónomas. En 1932 surge en Barcelona la primera “Escuela de Asistencia Social para la mujer” con el objetivo de formar a todos aquellos que quisieran mejorar la sociedad del momento. En 1939, justo al término de la guerra civil, se funda en Madrid la “Escuela de Formación Familiar y Social” para ayudar a las familias que pasasen por momentos difíciles.

El presidente del Colegio Oficial de Trabajo Social de Castilla-La Mancha, Javier Sánchez Morcillo, define el Trabajo Social como la “disciplina científico- profesional que promueve el cambio social, la resolución de problemas en las relaciones humanas y el fortalecimiento y la liberación de las personas para incrementar su bienestar”. Su labor consiste en intervenir en los casos en los que las personas necesitan ayuda, además de “integrar a las personas en la sociedad para que estén con una calidad de vida adecuada”, como especifica Cristina Fernández, trabajadora social de Talavera de la Reina.

Además, el trabajador social se encarga de planificar, proyectar, calcular, aplicar y modificar los servicios y políticas sociales para los grupos y comunidades. “Actuamos principalmente en cuatro niveles de intervención: individual, familiar, grupal y comunitario. Nuestros principios básicos o valores superiores son la dignidad, la libertad y la igualdad de todas las personas”, señala Javier Sánchez.

El trabajador social no lleva a cabo sus funciones en solitario, sino que combina sus conocimientos con los de otros sectores profesionales: psicólogos, médicos y educadores sociales, entre otros. “Contamos con cientos de técnicas, herramientas, modelos teóricos y enfoques metodológicos compartidos con otras disciplinas profesionales, y con cinco instrumentos específicos y exclusivos de nuestra profesión: el informe social, la historia social, la ficha social, el proyecto de intervención social y las escalas de valoración social.”, explica el presidente del Colegio Oficial de Trabajo Social.

Situación actual

En la actualidad, el trabajo social y los trabajadores sociales no están pasando por su mejor momento. Debido a los recortes llevados a cabo por la crisis, “el Gobierno del Partido Popular ha suprimido o recortado el 86% de todos los programas, servicios y prestaciones en materia de servicios sociales que existían en 2011”, según afirma Javier Sánchez Morcillo. Esto supone que, en momentos de mayor necesidad como es la crisis económica que ha notado la gran parte de las familias españolas, no haya suficientes medios para ofrecer ayuda a quien más lo necesite, y a su vez, que en Comunidades Autónomas como Castilla-La Mancha se prescinda de

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Protesta Marea Naranja. // Fuente: Plataforma en defensa del sistema público de servicios sociales de C-LM

alrededor de 23.000 profesionales bien de forma directa, por despido, o de forma indirecta suprimiendo o reduciendo a otras entidades subvenciones y convenios, lo que imposibilita la ejecución de los proyectos, el poder tener un centro de reunión con los diferente colectivos que abarca el trabajo social, la adquisición de materiales necesarios o el pago a los trabajadores, teniendo como consecuencia la sobrecarga de trabajo que les queda a aquellos profesionales que siguen en activo. “La crisis y los recortes nos han hecho dar un cambio total a nuestras intervenciones. En algunos sectores buscar nuevos caminos para salir adelante y al menos mantener los recursos (aunque es muy complicado) a través de la sensibilización de la sociedad y participación de la sociedad, por ejemplo las entidades sin ánimo de lucro se han “tirado a la calle” con la realización de galas benéficas, campeonatos benéficos…”, cuenta María Ruiz Domínguez, trabajadora social de la asociación AFAMIT (Asociación de Familiares de Personas con Discapacidad Intelectual).

Esta situación ha provocado que los trabajadores sociales que no se sientan respaldados por las instituciones, “el estado no nos protege, no ocupamos el puesto que deberíamos ocupar con la labor que desarrollamos, no estamos suficientemente reconocidos”, afirma Floren Alfaro Simarro, trabajador social en el Ayuntamiento de Villamale (Albacete) y recién premiado con la Medalla Al Mérito en la Iniciativa Social de Castilla-La Mancha por su labor como trabajador social.

A pesar de que la crisis ha afectado mucho al ámbito social, desde que cambiara el gobierno regional de Castilla- La Mancha está habiendo un mayor reconocimiento a los profesionales por parte de los responsables políticos, “los recursos siguen siendo escasos, pero creo que si que hay una voluntad en revertir  esto y entiendo que a lo mejor no puede ser en cuestión de días”, confiesa Floren Alfaro. Es por ello que se mantienen en una situación de espera en vista a cómo evolucionan las partidas presupuestarias de los próximos años.

Marea Naranja

De la situación de crisis, que se comentaba anteriormente, nació el movimiento Marea Naranja. Es un movimiento de extensión nacional pero que tuvo sus inicios en Albacete. Está formado por diferentes profesionales del ámbito social y en especial por trabajadores sociales. Esta iniciativa nace en el 2010, cuando empiezan a ser visibles y notables  los recortes llevados a cabo por el gobierno del Partido Popular en el terreno de los servicios sociales. Así se empezaron a llevar a cabo protestas por la situación que hoy en día siguen con el fin de reivindicar la importancia de los servicios sociales que han de ser considerados como pilar del estado de bienestar y con la aspiración de conseguir que lleve a fin algún tipo de legislación que lo reconozca, para no tener que depender de las decisiones políticas que van y vienen dependiendo de quién esté en el poder y para evitar la situación actual de la que están a espera, pues el próximo 1 de enero de 2016 entrará en vigor la Ley de racionalización de la administración pública, más conocida como Reforma Local, y que  afecta directamente a los servicios sociales, lo que implica el trabajo social y los trabajadores sociales.

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Marea Naranja // Fuente: Facebook Marea Naranja

Esta Ley se aprobó el 1 de enero de 2013, pero es ahora cuando se va a efectuar la parte más crítica para este sector, pues estipula que los municipios, es decir los ayuntamientos, no pueden prestar servicios sociales -viviendas tuteladas, centros de personas con discapacidad, servicios de atención primaria, etc.-  por ser competencias impropias, por lo que deberán de pasar a competencias de las Comunidades Autónomas  que tienen un mayor déficit lo que supondrá una mala gestión que tendría como resultado el cierre o la privatización de dichos servicios.”Esto mucha gente no lo conoce, pero tenemos la esperanza de que el único partido que apoya esto es el PP el resto de partidos no lo apoya y se supone que hay un compromiso para que en cuanto cambie el parlamento derogar esto porque no tiene ni pies ni cabeza”, afirma el trabajador social Floren Alfaro, miembro de la Marea Naranja.

Imagen del Trabajador Social

En ocasiones se tiene una mala imagen del trabajador social, desarrollada por estereotipos que nos inculcan las películas -imagen del trabajador social que separa a los niños de sus padres- o incluso los medios de comunicación al no emplear los términos correctamente, “los medios de comunicación, en ocasiones ni se molestan, hablan de asistentes sociales, cuando no asistentas, y somos trabajadores sociales”, afirma Floren Alfaro. A veces dan una imagen distorsionada contando historias en las que los servicios sociales no están cumpliendo con su trabajo, en lugar de pararse y preguntar a los profesionales por qué no se están cumpliendo ciertas necesidades, como se reivindica a través de la Marea Naranja. A su vez, el trabajador social afirma que también hay excepciones en las que se hacen una labor muy cuidadosa y muy estudiada de investigación.

Por todos los sectores que abarca, el trabajador social es una de las figuras más importante para mantener el estado de bienestar, y que su trabajo se pueda realizar de forma correcta o no repercute en la población, por ello, como dice el lema de la Marea Naranja, los “trabajadores sociales no son un gasto, son una inversión”.

Reportaje realizado por: Nerea Martín Sequera y Silvia Zafra Panadero

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