“B: la película” te acerca a la realidad que a veces distorsionan los medios de comunicación

La película es una adaptación de la obra de Jordi Casanovas “Ruz.Bárcenas”. Ochenta minutos de transcripción real de la declaración que duró cinco horas de Luis Bárcenas , imputado y acusado de hasta 14 delitos: contra la hacienda pública, blanqueo de dinero, falsedad documental, de estafa procesal y de coecho. Tras llevar ingresado dieciocho días en la cárcel de Soto del Real, el señor Luis Bárcenas acude a declarar a la Audiencia Nacional citado por el juez Pablo Ruz. El extesorero del Partido Popular trata de confirmar con documentos la corrupción que rodeaba al partido del actual presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. De cómo los diferentes dirigentes se lucraban con una contabilidad “b” que amasaban con dinero donado por parte de empresarios que a cambio recibían contratos públicos, sin tener que esforzarse para conseguirlo, en los ayuntamientos en los que gobernaba el Partido Popular.

Si hay alguna letra del abecedario que ha aumentado su uso en España de forma habitual, sin duda, es la “B”. Parece inofensiva, solo es una letra, pero se ha convertido en una mancha que en algunos casos es imposible de quitar, y en otros, parece desvanecerse con el paso del tiempo. Hablo de cómo el “Caso Bárcenas” va desapareciendo poco a poco de las conversaciones políticas entre amigos, con tus padres, con compañeros de trabajo, porque en este país hemos comenzando a tolerar la corrupción, lo vemos como algo natural, culturalmente arraigado, me atrevería a decir. Esta actitud “pasota” está contagiando a los medios de comunicación que ya no tratan los temas de corruptelas como noticias imprescindibles. Han pasado a un segundo plano de normalidad arrebatándole esa envergadura de depravación que debería indignar a los ciudadanos hasta conseguir la verdad y la manifestación de culpabilidad de los responsables.

“B: La película” logra que recuperes esa indignación enganchándote a la pantalla de principio a fin. De hecho está nominada a 3 goyas: mejor actor protagonista, mejor actor de reparto y mejor guion adaptado. Sin duda la gran interpretación de Pedro Casablanc haciendo de Luis Bárcenas es la joya de esta filmación. Consigue hacerte creer que es Bárcenas: la caracterización del personaje es impresionante, domina los gestos de una manera impecable e incluso logra de una manera sublime reproducir la voz, algo difícil de mantener dada la velocidad con la que Bárcenas se expresa. Es digno de admirar como un actor se mimetiza con el personaje y deleita con una actuación inolvidable.

Manolo Solo como el juez Ruz. Fotografía de Álvaro García Coronado
Manolo Solo como el juez Ruz. Fotografía de Álvaro García Coronado

Destacar también la actuación de Manolo Solo, que interpreta al juez Ruz, que ayuda a mantenerte entregado a la película porque responde de una manera imperable a la confrontación dialéctica que Bárcenas le plantea. La actitud chulesca del protagonista trata de agotar con argumentos las preguntas del juez, pero éste no se deja llevar por la desesperación, devolviéndole la patata caliente. Hay que remarcar que el guion es una transcripción literal de lo sucedido el día de la comparecencia que puede resultar pesado, pero que con la gran actuación de los personajes principales se disfruta. Los planos juegan un gran papel ya que al ser una película grabada en un mismo lugar, la sala de la Audiencia Nacional, puede llegar a ser monótono.

El director de la película, David Ilundain, se ha convertido en el director revelación. Aunque parezca una contradicción, este navarro ha conseguido acercar a la gente la realidad de una forma fiel. Según cuenta en una entrevista a eldiario.es, se siente “orgulloso por haber sacado adelante esta película sin televisiones ni ayudas públicas” pero también admite que está “decepcionado por las zancadillas para llevar a cabo el proyecto”. Hay que agradecer que exista gente atrevida en este país para llevar a cabo tal osadía. No todo el mundo tiene el valor de enfrentarse a todo un sector cinematográfico que le ha cerrado las puertas para poder primero hacer la película y luego poder proyectarla.  La manipulación y el intento de acabar con el proyecto a las primeras de cambio no han sido suficientes para acabar con la paciencia de este director, que no se explica las razones de tantas trabas, “si lo que pasa es literal, lo que pasó en la audiencia”. Solo 16 salas de toda la geografía española han emitido esta cinta. David cuenta que no quiere “vivir en un país en el que haya miedo a una película”.

MONICA
David Ilundain. Fotografía de Álvaro García Coronado

En resumen, un metraje que trata de acabar con el tabú de no poder tocar a las élites de este país. Ya es hora de que las irresponsabilidades sean denunciadas libremente sin tener que ocultarse, dándole la difusión que debe tener. Para verla no es necesario buscar entre cines clandestinos, simplemente te metes en la página oficial http://www.blapelicula.com/ y por un módico precio la puedes reproducir y así apoyar a proyectos valientes, necesarios para hacer democracia en un país sumido en la corrupción.

FICHA TÉCNICA:

Título B: LA PELÍCULA
Dirección David Ilundain
Productora Inicia Films
Guion Jordi Casanovas y David Ilundain
Fotografía Ángel Amorós
Reparto Pedro Casablanc (Luis Bárcenas), Manolo Solo (Juez Ruz), Patxi Freytez, Celia Castro, Carlos Olalla, Eduardo Recabarren, Enrique Benavent, Ramón Ibarra.
Nacionalidad Española
Año 2015
Género Drama judicial
Duración 80 minutos
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Diego Díaz

Estudiante de Periodismo en la UCLM. Enamorado de una profesión que debe garantizar la libertad en la sociedad en la que vivimos. Mi reto es que la información que publique sea útil para los demás.
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