Los pasados días 25 y 26 de febrero, tuvieron lugar las XIX Jornadas sobre el Sistema Autonómico de Castilla-La Mancha, en la Facultad de Ciencias Sociales del Campus de Cuenca. La actividad, organizada por el Área de Derecho Constitucional, tuvo como ejes principales la transparencia y el buen gobierno y contó con numerosos ponentes del área política, judicial y periodística.

A las diez de la mañana, con la presencia de las autoridades se realizó el acto de inauguración. Emilio Sanz, presidente del Consejo Consultivo de Castilla-La Mancha, fue el encargado de inaugurar las ponencias, que comenzaron a las diez y media con la intervención de Francisco Javier Díaz Revorio, Catedrático de Derecho Constitucional de la UCLM y codirector de las jornadas. Bajo el nombre de ¿Es posible la juridificación de la responsabilidad política?, su ponencia se centró en la responsabilidad y la regeneración democrática, de la que resaltó que “la búsqueda de una regeneración democrática en España no significa que no tengamos una democracia asentada, sino que ahora somos más exigentes que en la transición”. Respecto a la responsabilidad, Díaz Revorio hizo hincapié en la división de la responsabilidad judicial y la responsabilidad política, que según el profesor, “es subjetiva y no está regida ni por leyes ni por derechos”.

Tras la pausa para el café, continuaron las actividades con una Mesa Redonda centrada en la transparencia, buen gobierno y opinión pública. En el debate, moderado por el profesor de Derecho Constitucional, Tomás Bastarreche, participaron las periodistas Nativel Preciado, Lucia Méndez y Alexia Cué. Las tres participantes coincidieron en la defensa de un periodismo veraz y de calidad, adaptado a los cambios que la sociedad y las nuevas tecnologías están experimentando. Alexia Cué subrayó que “la completa transparencia y objetividad es una utopía porque los medios no dejan de ser empresas”. También atribuyó la falta de imparcialidad a los periodistas en tanto que, según Cué “es muy difícil que un periodista pueda abstraerse completamente de los principios con los que ha sido educado”.

Nativel Preciado, por su parte, recordó el inicio de su trayectoria, en tiempos de la transición cuando, según la periodista “aunque existía un derecho a la información, si ibas a pedir determinados datos a los gobiernos o ministerios se te reían en la cara”. “Nosotros los periodistas, queremos acceder a esa información porque nuestra obligación es informar a los ciudadanos, no por gusto”, recalcó Preciado. Lucía Méndez fue la última en tomar la palabra, “la información está ahí, pero alguien tiene que ir a buscarla” concluyó, dejando paso a una hilarante ronda de preguntas.

Transparencia y buen gobierno

En la primera ponencia de la tarde participó Eduardo Espín Templado, catedrático de Derecho Constitucional de la UCLM y Magistrado del Tribunal Supremo que centró su ponencia en la democracia y transparencia interna de los partidos. Espín recalcó que “concebir la transparencia como el que se sepa todo es una ingenuidad” y que, además “la política tiene mucho de teatro porque los políticos actúan frente a un público, que es el electorado”. El Magistrado, también habló en su ponencia sobre la realización de primarias en España, de las que sostenía eran necesarias aunque “supondrían un mayor gasto económico”.

A las siete de la tarde empezó la última ponencia, más tarde de lo programado, debido a unos ajustes de última hora en el horario. Enrique Belda Pérez Pedrero, Profesor de Derecho Constitucional en la UCLM y Consejero del Consejo Consultivo de Castilla-La Mancha, fue el encargado de su realización bajo el tema Buen gobierno y capacitación de la ciudadanía: la educación en derechos como sustento de la gobernanza, que abordó, entre otros asuntos, la importancia de recibir educación política en los colegios e institutos. “Hay que enseñar a los niños y a los jóvenes a comprender la política”, decía el profesor, pues “solo con una sociedad educada es posible hablar de un voto racional”.

La jornada del jueves finalizó con los comunicados de Tomás Bastarreche y Jesús López de Lerma que coincidieron en sus afirmaciones. “Las libertades y los derechos fundamentales no son absolutos, tienen limitaciones” declaró López de Lerma, a lo que Bastarreche añadió “los derechos fundamentales no son reglas sino valores”.

El viernes por la mañana, a las nueve y media comenzaba el segundo día de jornadas en el que Marc Carrillo, catedrático de derecho constitucional de la Universidad Pompeu Fabra, fue el primer protagonista con la ponencia “Transparencia y derechos de acceso a la información  en las administraciones públicas”. Habló de temas de relevancia social como el paro, la corrupción y la economía. Destacó que “el ciudadano goza de unas posibilidades más amplias para obtener información que cuando se estableció en la constitución del  78”

Después, a las diez y media,  Roberto Viciano Pastor tomó la palabra. Catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad de Valencia, Viciano centró su ponencia en el tema  “Regeneración democrática y reforma constitucional”. El profesor enfatizó principalmente, en una cosa muy clara: “hay que regenerar la democracia”.  Habló de que “si los ciudadanos plantean una ley, el gobierno puede no hacer caso omiso a esas leyes”.  El docente valenciano concluyó “si se tiene interés legítimo, a pesar de no ser titular del derecho, se podrá obtener la información que se desee”.

A las doce, tuvo lugar una mesa redonda moderada por María del Pilar Molero Martín-Salas, profesora de Derecho Constitucional en la UCLM.  El título de la mesa fue “Transparencia y buen gobierno en Castilla-La Mancha”  y contó con representantes de los grupos parlamentarios de Castilla-La Mancha: PP, PSOE y Podemos. Francisco Javier Cañizares, portavoz del PP, fue el primero en intervenir, aclarando que “la transparencia es un camino” y que “iguala mucho a la sociedad y ciudadanos”. “La sensación que tienen los ciudadanos no es la que nos gustaría” finalizó. Acto seguido, la portavoz del PSOE, Blanca Pilar Fernández Morena, explicó que el derecho a la información está regulado por la Constitución  y que “la transparencia es fundamental”. Para acabar, tomó la palabra José García Molina de Podemos. Incidió en que la transparencia está en la base de la civilización y lanzó una pregunta “¿de qué sirve la información si luego no la entendemos?”.

CLAUSURA
Clausura de las Jornadas // Prensa UCLM

El Rector de la Universidad de Castilla-Miguel Ángel Collado, fue el encargado de la clausura de las jornadas y destacó la colaboración de la Universidad y de las Cortes de Castilla-La Mancha para acoger un evento, que cumple diecinueve años y que ha contado con relevantes profesionales periodistas, judiciales y políticos.

Entrevista a Nativel Preciado

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Nativel Preciado // José Lores

Nativel Preciado nació en Madrid el 1 de noviembre de 1948. Su primer trabajo como periodista, fue en el diario Arriba en 1966. Especializados en temas políticos, Nativel fue transmisora de hechos ocurridos durante la etapa de Transición en España. Ha trabajado en numerosos programas, como por ejemplo: Hermida y Cía, El primer café y Ruedo Ibérico entre otros.  También, es autora del libro Si yo tuviera 100.000 seguidores, que habla de las nuevas tecnologías y hace una reflexión sobre el paso del tiempo. Ha obtenido los premios Primavera y Fernando Larra de novela, en 2012 y 2014, respectivamente, con los libros Camino de hierro y Canta sólo para mí. Actualmente, trabaja como analista en programas como Los Desayunos de TVE y Al rojo vivo.

Pregunta: Durante su ponencia usted hablaba de la dificultad que tenían los periodistas antes para conseguir determinada información gubernamental, ¿Cómo conseguían obtenerla? ¿De qué manera ha cambiado eso actualmente?

Respuesta: Conseguíamos esa información de muy mala manera. Hasta los años 90 yo era periodista parlamentaria en la época de la transición y en ese momento había una interrelación más cercana con los políticos y con los diputados, pero si ibas a un Ministerio a pedir información te miraban con cara rara. Exigir información a los organismos públicos era muy complejo, además se sentían amparados en su derecho a negártelo. O ibas a una comisaría a poner una denuncia, ya no como periodista, sino como ciudadana y el comisario decía “yo no estoy para tonterías aquí”. Esas cosas eran insólitas hasta hace nada. Hay un concepto equivocado de lo que es el servicio público y lo que es la representación que tienen que asumir, pues ellos son únicamente nuestros representantes. Pero bueno, era muy complicado y meritorio sacar información antes, pues había que hacer un trabajo muy duro de investigación que no solía llevar a buen puerto.

P: En su opinión, ¿por qué se ha tardado tanto en conseguir la nueva Ley de Transparencia?

R: Porque los poderes públicos, es decir, los legisladores se resisten a auto controlarse. Todas las leyes que tardan tanto en llegar es por la resistencia que oponen quienes están sujetos de esa ley. Por eso no se ha reformado el reglamento de las cortes, ni la ley de incompatibilidades no es todo lo estricta que debería ser, y por eso se permiten las puertas giratorias, porque eso beneficia a los legisladores, por lo que, mientras no haya una exigencia ciudadana muy intensa o mientras no haya medios de comunicación que lo pongan en evidencia, ellos resisten todo lo que pueden y esa es una de las consecuencias de las últimas movilizaciones que ha habido, como el 15M y todo lo que deriva de eso. Ellos han puesto en el punto de mira en esos privilegios que se negaban a ceder. Lo que hay que hacer es presión ciudadana y llevar la democracia hasta el límite, para que atiendan nuestras reivindicaciones.

P: ¿Es realmente efectiva la nueva Ley de Transparencia?

R: Yo creo que se publica mucho más que antes. Cuando yo empecé a hacer información, en la época de la transición, era impensable, hay un abismo desde entonces hasta ahora. Aunque por otra parte ha habido una regresión, porque en la anterior legislatura ya empezaron a decir los ciudadanos, es decir la opinión pública que había más transparencia antes que ahora, es decir, estos últimos años hubo un momento de regresión que se ha empezado a resolver gracias al 15M, por eso el fenómeno de la movilización en las calles, las mareas y las exigencias ciudadanas nacen de un abuso excesivo y otra cosa que yo pienso es que los gobiernos de mayoría absoluta tienen malas consecuencias casi siempre, porque se ejerce el rodillo parlamentario, no se establecen diálogos con las demás fuerzas políticas, se legisla de una manera arbitraria e imponen una serie de condiciones que son perjudiciales para la democracia.

P: En la conferencia también se ha hablado de la privacidad de los ciudadanos, que en ocasiones puede quedar evidenciada, ¿qué opina al respecto?

R: Eso es otra vertiente, porque como se confunden los términos de transparencia, ahora como todo tiene que ser transparente la sociedad de la transparencia parece que afecta también a la vida privada de las personas y eso es un peligro. Deberíamos defendernos, estamos indefensos frente a esos abusos. Realmente ahora estamos continuamente controlados, saben nuestros movimientos, cuando montamos en un tren, al abrir el correo, con las redes sociales… dejamos huellas por todas partes. Estamos fiscalizados y se sabe absolutamente todo de nosotros y tenemos poca defensa frente a eso, porque nosotros mismos hemos permitido esa invasión de la privacidad y en este momento echar marcha atrás es muy complicado. Todo está centralizado. Hay un libro ‘La sociedad de la transparencia’ que es muy interesante porque analiza precisamente eso. Los poderes públicos deben ser transparentes, los ciudadanos debemos defender nuestra intimidad. El derecho a la información y el derecho a la intimidad tienen que tener encaje, es decir, no puede invadir uno al otro.

P: ¿Cree que se está haciendo ahora un nuevo periodismo? ¿Cómo considera el periodismo que se hace ahora?

R: Yo no creo que los cortes sean tan drásticos. La evolución de las cosas no se produce por un corte radical, sino que están llegando las cosas nuevas cuando aún no se han ido las viejas. Entonces, hay momentos de transición en el que se ejerce un tipo de periodismo que no tiene que ver nada con el pasado. Sin embargo otros, que somos los dinosaurios de la profesión, seguimos con nuestra manera de ejercer el periodismo porque es como aprendimos, como hemos trabajado siempre y aunque hacemos esfuerzos por adaptarnos, nos cuesta cambiar.

P: ¿Confía usted en un nuevo periodismo veraz y de calidad?

R: Siempre tiene que haber reductos que justifiquen la democracia, con todo el control que hay sobre los medios, con todos los inconvenientes que tenemos que no solo es un nuestra profesión, sino toda la sociedad. Con la cantidad de dificultades para acceder a los puestos de trabajo, las limitaciones… A pesar de todo eso nos enteramos de las cosas, porque hay diversos medios y el ciudadano es capaz de exigir información y transparencia y al final nos vamos enterando de las cosas. Ahora existen nuevas figuras como Jordi Évole,  Ana Pastor o muchos otros que hacen nuevo periodismo y pueden llegar al fin de las cosas, más allá de que las empresas y las limitaciones que impone el mercado.

Entrevista Lucía Méndez

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Lucía Méndez // OdZ

Lucía Méndez es una periodista española que nació en Palacios de Sanabria en 1960. Comenzó su carrera profesional en El Correo de Zamora, el Norte de Castilla y Cadena Ser. Después se incorporó a Diario 16 y en el año 1989 ayudó para que se creara el diario “El Mundo”, del que fue corresponsal hasta 1996. Estuvo dos años en la Secretaria del Gobierno, más tarde, fue nombrada redactora jefe de opinión en el diario “El Mundo”, cargo que actualmente desempeña. Es autora del libro Duelo de titanes que narra la rivalidad entre Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón.

Pregunta: ¿Cómo has sido tú participación en un diario tan importante en nuestro país como es Diario 16?

Respuesta: Yo empecé a trabajar muy joven allí y el director era Pedro J. Ramírez. Empecé a trabajar en información local, reportajes por las calles de Madrid y después el director me puso a hacer información parlamentaria y ahí es donde empecé a hacer información política.

P: Usted ha trabajado en muchos medios diferente, ¿cuál es la diferencia más relevante entre ellos?

R: Realmente, yo soy una periodista de periódico de papel, es como yo me siento, donde puedo ejercer mi libertad. Yo creo que he hecho mi carrera  en un diario muy tradicional en el sentido periodístico y no en el político. Las colaboraciones con radio y televisión son algo externo y además prescindibles, es decir, se que para mi empresa es importante que estemos en radio y televisión y por tanto, hablemos en nombre del periódico para hacer publicidad. Para mí, la radio y la televisión son algo accesorio, pero si tengo que elegir entre esas dos, me gusta más la radio, porque la televisión al fin y al cabo es un mundo de la imagen en el que tu juegas un papel y es parecido a rodar una película.

P: Antes en la conferencia decía que el gobierno intentaba ocultar información y los periodistas descubrirla, ¿dónde está el límite de los periodistas para investigar o publicar información oculta?

R: Yo creo que el límite de los periodistas a parte del código penal, que evidentemente  no pueden cometer delitos, está en un decálogo, aunque no hay una comisión deontológica  ni leyes universales, creo que hay catálogos en las asociaciones de la prensa en asociaciones profesionales sobre buenas prácticas del periodismo, donde están establecidos exactamente los limites más allá del cogido penal. Hay otros límites que son éticos y deontológicos, que los periodistas deben cumplir a la hora de enterarse de las cosas que suceden, más allá del telón con el que poder se protege.

 P: Se habla mucho ahora de la importancia de dejar ocultos algunos asuntos políticos para no impedir su desarrollo, ¿qué opina al respecto?

R: Yo creo que la forma de hacer política ha cambiado y que ese cambio tiene que ver con la transparencia y que la nueva política se hace ahora frente a las cámaras, que se ha convertido en una tendencia indudable. Va a ser muy difícil que la política se haga en restaurantes, para llegar a un pacto o acuerdo de gobierno es imprescindible que haya un trabajo  que no puede emitirse por Periscope.  El pacto es un trabajo conjunto entre una serie de fuerzas políticas, que se deben reunir durante muchas horas para pactar, pero no porque sea una ocultación, sino que eso necesita un trabajo, no puede desarrollarse  a ojos de todo el mundo.

P: Usted fue jefa de de prensa de la Secretaria del Estado ¿Hubo temas o informaciones que se intentaban ocultar?

R: Yo estuve trabajando en la Moncloa del año 96 al 98, en el Gabinete de Prensa del Presidente del  Gobierno. Parece obvio que los interese del poder no puedan coincidir con los intereses de los periodistas, era otra época política y mediática en todos los sentidos. Pero qué duda cabe que el afán de todo poder es no poner demasiadas cosas a la vista de los ciudadanos. Lo que intenta el poder, es consolidarse y tener contentos a los ciudadanos y para eso utiliza propaganda, mucho menos información. Los periodistas quieren información, son dos conceptos distintos, por tanto es un choque inevitable.

P: ¿Tienen los medios de comunicación la transparencia que exigen a las instituciones públicas? ¿Deberían de tenerla?

R: La primera condición para ser transparentes, es que se sepa quién es el accionariado en todos los medios de comunicación y eso no se sabe, no viene en ningún sitio y no hay ninguna fuente que se pueda consultar.

P: ¿Dónde está el límite entre la transparencia, la libertad de expresión y la privacidad?

R: El limite está donde cada uno pueda ponerlo y es bastante evidente que en este mundo hay mucha gente dispuesta a poner su intimidad en el escaparate, millones de personas informan en las redes sociales de su intimidad, por tanto esa gente no pone límites a su intimidad, luego no puede quejarse de lo que eso puede producir. Creo en este mundo cada vez hay menos aprecio por la intimidad.

P: Hablaba de la presión de los seguidores en las cuentas de Twitter, ¿pueden ellos influir en los contenidos o publicaciones de un medio?

R: No es que puedan influir, es que influyen. La presión de lo que los usuarios están viendo es de tal calibre, que los jefes de las redacciones sitúan los contenidos de acuerdo con la demanda que reciben los números de las noticias. Si tu pones una noticia irrelevante y lo están viendo cientos de miles de personas, aparecerá la primera y se mantendrá en un lugar destacado al margen de que haya un golpe de Estado en Rusia o que haya una información muy relevante desde el punto de vista internacional. Igualmente la pondrán siempre ahí, porque los usuarios la están viendo y eso afecta al contenido de los medios y afecta naturalmente a los que tendríamos que decidir ese contenido y que no lo decidimos.

P: ¿Estamos frente a una intrusión en el periodismo?

R: Si los ciudadanos cuando hablan de periodismo hablan de  Bertín Osborne, de Jorge Javier Vázquez o de personajes de ese estilo, es evidente que los periodistas tenemos un problema muy serio, un problema de concepto. Es un problema que no sé cómo resolver, pero con el que me encuentro a diario y hay que establecer que es el periodismo, quien es periodista, para qué sirve un periodista y quien puede ser periodista porque si todo el mundo puede ser periodista entonces ¿para qué estamos nosotros? Es una cosa que afecta a la propia existencia de la profesión, que está en cuestión. Cada día la espectacularización  y la banalización es lo que está produciendo eso.

 

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