El pasado 5 de Marzo, la compañía de títeres “Desguace Teatro” llegó a Cuenca para presentar la obra El Nuevo Traje del Emperador. Este espectáculo se enmarca dentro del programa «Sábado de Títeres en Cuenca» que organiza el Ayuntamiento de Cuenca, junto con la colaboración de la Asociación UNIMA-CLM (Unión Internacional de la Marioneta en Castilla-La Mancha) y la Asociación Amigos del Teatro de Cuenca. El titiritero Tomás Pombero respondió a nuestras preguntas antes del espectáculo.

PREGUNTA: ¿Cuál ha sido la acogida de esta obra en los otros lugares en los que se ha representado?

TOMÁS POMBERO: La obra se ha estrenado hace poco, en Enero, en el Festival Internacional de Artes Escénicas de Sevilla, y allí ha tenido muy buena acogida, tanto por parte del público infantil como del público adulto. Esta va a ser la quinta función que hacemos sobre esta obra, pero de momento solo hemos actuado en el Sur y allí la han acogido bien. Veamos ahora cómo responde la gente de Castilla [sonríe].

P: ¿Cómo y cuándo empezó tu interés en trabajar con títeres?

TP: Afortunadamente, vengo de una familia en la que cuando uno dice eso de “mamá quiero ser artista”, responden bien; en mi familia hay varios miembros que se dedican a las artes escénicas. En casa tuve mis primeros contactos a través de uno de mis hermanos, a quien le encantaban las manualidades, hacíamos cabezas con papel de periódico y cosas por el estilo, además de que en mi casa también hacíamos teatro. Así tuve mis primeros contactos.

Luego, tuve la suerte de que en Sevilla conocí a un gran titiritero argentino, Alcides Moreno, que fundó una escuela de títeres. Allí pude conocer otro tipo de materiales, documentos, vídeos, etc. Venía profesorado extranjero a darnos cursos, y tuvimos la suerte de asistir al Primer Encuentro Internacional de Escuela de Marionetas en Charleville, que está al norte de Francia. Así que todo esto se lo debo a mi familia y a la escuela de marionetas.

P: ¿Cómo formasteis la compañía de Desguace Teatro?

TP: Mi socia en la compañía, Gema, es de arte dramático. Ella tuvo su primer contacto con los títeres a través de otra compañía, el Teatro de las Maravillas. Yo había abandonado los títeres hasta que en el año 2001 quise fundar de nuevo una compañía, y ya había visto actuar a Gema en el Teatro de las Maravillas, así que decidimos unirnos y fundar Desguace Teatro. Este ya es el quinto o sexto espectáculo de la compañía, que tiene espectáculos en los que estamos los dos juntos y otros en los que vamos por separado.

P: ¿Intentáis trasmitir siempre algún mensaje con vuestras obras?

TP: El teatro siempre intenta trasmitir algo. En las actuaciones de trapo, por ejemplo, trasmitíamos el valor de la amistad contando la historia de un niño que intentaba ayudar a un pajarito a buscar a su madre. En los cuentos de Pan y Pimiento tratamos el tema de la alimentación saludable; La Elefanta Gris trata el tema no sexista, y en Náufragos, el tema de la soledad. También está La Princesa Pinoforte, con la que transmitimos la lucha de la mujer por salirse de la imagen de lo establecido, y nuestro último espectáculo, El Nuevo Traje del Emperador, que está inspirado en el cuento.

P: ¿Crees que el público recibe ese mensaje?

TP: Sí. Este cuento, de los cuentos de Andersen, quizás sea uno de los cuentos que conocen los adultos, pero los niños no, porque no es un cuento de los que se suelan contar a los niños y a las niñas. Afortunadamente este cuento no ha sido tocado por Disney, que suelen retocar bastante los cuentos. Yo estoy contento con el espectáculo porque los adultos recuerdan mucho el cuento del Rey desnudo, y los niños y niñas se van contentos con el mensaje: el niño es al único al que no han engañado, y con esto se sienten más identificados.

P: ¿Cuál es la obra que más te ha gustado representar?

TP: Le tengo cariño a una en la que estoy de solista, Náufragos, porque es un espectáculo en el que yo me enfrento al público de manera más cercana, se hace en espacios de pequeñas dimensiones. Pero también estoy muy contento con Pan y Pimiento, que catapultó a la compañía a raíz de que le dieran, en 2006, un premio al espectáculo de compañía revelación.

P: ¿Hacéis obras tanto para adultos como para niños, ¿ante qué público prefieres actuar?

TP: (En voz baja) Ante los adultos. Yo disfruto mucho cuando hago espectáculos para niños y niñas pero sí es verdad que me siento más a gusto cuando hago espectáculos para adultos.

P: ¿Qué diferencias notas entre un público y otro?

TP: El público infantil siempre es el más sincero. Hacer un espectáculo para un público infantil siempre tiene sus riesgos, porque ves que si no les está gustando ya están moviéndose en el asiento. Si al público adulto no le gustó, se van y lo dicen, pero fuera.

P: Se podría decir que el títere hace de intermediario entre el público y el titiritero, ¿Cómo consigues crear complicidad con el espectador?

TP: En casi todos nuestros espectáculos hemos usado la técnica del titiritero a la vista, e incluso el titiritero actuando como actor, donde el público siempre sabe marcar la diferencia cuando uno está como actor o como titiritero. Hace falta una sintonía de comunicación, son años de trabajo para que todo quede bien perfilado.

P: ¿Cómo se cuenta una historia compleja mediante poco más que unos muñecos?

TP: Muchas veces tenemos espectáculos que son muy simples, con solo tres elementos, como Náufragos, que lo cuento solo con tapones de corcho. Trabajamos mucho la dramaturgia para poder trasmitir y comunicarnos con los espectadores, y lo que hacemos es trabajar mucho y convertir a los títeres en una extensión de nosotros mismos. Canalizamos nuestra energía hacia el títere para que sea capaz de trasmitir todo eso.

P: ¿Cuál es la situación actual del espectáculo de títeres en España?

TP: Los títeres tuvieron un parón histórico en España en los 40 años de la dictadura franquista. Sí que había títeres, pero estaban vinculados a temas falangistas o relacionados con el régimen. En los años 80, hubo una gran explosión en el mundo de los títeres. Surgieron un montón de compañías, un montón de festivales de títeres importantes alrededor de toda España, como en Segovia o en Sevilla. En junio se celebra en San Sebastián, en Tolosa, el Congreso Mundial de Marionetas, así que en España gozamos de buena salud, aunque estamos pasando por una crisis en el sector con el tema del 21% del IVA.

P: ¿Qué opinas sobre la polémica que ha habido con el grupo “Títeres desde Abajo”?

TP: Creo que se ha desvirtuado todo: lo que estos compañeros estaban haciendo en ese espectáculo y cómo se ha utilizado políticamente por determinados sectores de la política española de la derecha, que lo han utilizado como arma. Es un poco indignante porque no es la primera vez en la historia que nos persiguen a los titiriteros. Me quiero quedar con lo positivo, así que espero que esto sirva para que la gente vaya a ver más títeres y que se den cuenta de la trampa que ha sido esto que ha pasado en Madrid.

 

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