No siempre el lugar en el que empezamos la carrera nos ayuda a hacer raíces en ese sitio. Es el caso de nuestra graduada, Elena Martínez, que tras comenzar sus estudios de Periodismo en la Univeristat Jaume I de Castellón, decidió trasladarse hasta la facultad conquense para finalizar su carrera. Pero en ambas ciudades, nuestra protagonista ha sabido aprovechar cualquier oportunidad para ir haciéndose un hueco en el duro mercado laboral, consiguiendo que la radio y la comunicación corporativa estén ahora entre sus metas profesionales. Ya ha trascurrido un tiempo desde que dejó la facultad, y ahora Elena tiene en mente volver a ella para realizar un doctorado, y es que la orientación académica de su futuro es la que más clara tiene.

Tras pasar por varios gabinetes de comunicación, el último en el proyecto conquense de ‘Permanencias’, y por diferentes emisoras de radio, tanto de Castilla-la Mancha como de la Comunidad Valenciana, esta joven graduada está centrada actualmente en la finalización de los dos másteres que está cursando.

¿Cómo ha sido tu recorrido por la comunicación y el periodismo desde que empezaste las prácticas en la facultad hasta ahora?

Empecé Periodismo en la Universitat Jaume I (UJI) en Castellón, donde comencé mi andadura radiofónica y de prácticas en los informativos matinales de la radio de la universidad (VOX UJI Ràdio). Estuve sólo durante ese año, puesto que no tenía conocimiento alguno de locución, ni de las dinámicas propias de la radio, pero sin saberlo, esto ya iría marcando una de mis preferencias profesionales en la comunicación.

Posteriormente y durante el verano anterior a venirme a estudiar a Cuenca, estuve en la Cadena SER, en Motilla del Palancar. Fue ahí donde más me enseñaron de locución y de publicidad en radio.

Un año después, en el verano de 2013, hice más prácticas en otra empresa muy interesante que se encargaba de gestionar los contenidos de los principales medios del país y varias redes sociales, pero que, por cuestiones de confidencialidad, no puedo contar mucho más. Ese mismo verano, me trasladé a la radio pública de Mislata (Valencia) e hice un programa (Ací i ara) junto con un antiguo compañero de carrera.

En cuarto, me incorporé al programa Rocknrollas, en Radio Kolor, con unos estupendos compañeros y compañeras de la facultad, con una sección de entrevistas a portavoces de los diferentes movimientos sociales de Cuenca.

Mis prácticas oficiales fueron en la Asociación Cultural Casa Maty, que se dedica al estudio, experimentación, conservación y difusión de una cultura permanente, respetuosa con las personas y con el medio ambiente. Fue aquí donde todos los conocimientos de la carrera se pusieron a prueba, puesto que hice de Responsable de Comunicación, Gestión Cultural, Diseño Gráfico, Fotografía, Publicidad, Creación de Identidad Corporativa, Community Manager, etc…

Por último, este curso he compaginado el estudio del Máster de Investigación en Humanidades, Sociedad y Cultura y el Máster en Igualdad de Género, ambos de la UCLM, con mi trabajo como Responsable de Comunicación del proyecto de residencia de artistas Permanencias.

¿Cuánto tiempo pasó desde que terminaste la carrera de Periodismo hasta que empezaste a trabajar en este campo?

Realmente no ha habido un tiempo “puente” desde que acabara la carrera hasta que empezara mi andadura profesional en la comunicación corporativa, sino que mientras estaba realizándola, me han surgido oportunidades puntuales (todas de carácter altruista, como es costumbre en el periodismo) en las que he podido continuar el proceso de aprendizaje en este campo.

Por ejemplo, mientras estaba estudiando tercero y cuarto, paralelamente fui ocupándome de la gestión de la comunicación de dos de las juventudes de partidos políticos de diferente signo. Este fue, precisamente, el trabajo que me hizo darme cuenta de que quería dedicarme a la comunicación corporativa, ya que si mantener la buena reputación en la imagen corporativa de una empresa es difícil, os podéis imaginar la de los partidos políticos. Ese fue uno de los motivos, el otro fue una charla que dos profesores nos dieron en la facultad, en la que se expuso que el sueldo medio de un/a Dircom oscilaba en torno a los 5.000€ mensuales…

Por otra parte, también tuve la posibilidad de llevar la comunicación de las XV Jornadas El Maquis en Santa Cruz de Moya, organizadas por la asociación sociocultural La Gavilla Verde, que se dedica a la preservación de la cultura rural y el desarrollo social y económico de las comarcas de montaña. Estas jornadas fueron una oportunidad única, ya que son un referente en el estudio, debate, reflexión y divulgación sobre el movimiento guerrillero antifranquista en el Estado español.

¿Trabajas actualmente? ¿Qué experiencia profesional tienes?

Como comentaba anteriormente, mis experiencias profesionales se han centrado básicamente en la radio y en la comunicación corporativa, pero he trabajado también como administrativa y como diseñadora gráfica en empresas, pero, sobre todo, como freelance. Curiosamente, de todo lo que he aprendido en la facultad, ha sido el diseño gráfico lo que más me ha aportado económicamente, ya que me han surgido más oportunidades y mejor pagadas en este ámbito, que con cualquier trabajo periodístico que haya vendido. Además, tuve la suerte de conseguir una beca de colaboración en el Centro de Investigaciones y Desarrollo de la Imagen de la UCLM, a los/as que estoy enormemente agradecida por todos los conocimientos (entre otras cosas) que me han aportado y consolidado en el campo del diseño.

He trabajado llevando la comunicación y la publicidad de una casa rural de La Manchuela, publicidad en restaurantes, bares, discotecas, comercios, colectivos sociales, etc… Pero el último trabajo que he desempeñado, como hablábamos, ha sido de Responsable de Comunicación en el Proyecto de Arte Contemporáneo Permanencias, en el que se encuentran implicados LAMOSA (Laboratorio Modulable Artístico), la empresa de diseño Arte_facto y el Ayuntamiento de Cuenca.

¿Cuánto tiempo trabajaste en este proyecto?

En Permanencias estuve implicada desde octubre hasta finales de diciembre de 2015. Se trata de un proyecto cultural de ámbito internacional con el que ocho artistas emergentes contemporáneos/as han desarrollado sus trabajos, en colaboración con el barrio de San Antón, utilizando la práctica artística como herramienta de integración y cohesión cultural.

¿Cómo te han surgido estas oportunidades?

La oportunidad de trabajar en Permanencias me surgió a raíz de uno de los/as responsables de este proyecto, con el que, casualmente, coincidí cuando me hice cargo de la comunicación de las XV Jornadas de La Gavilla Verde que mencionábamos. Lo más interesante del cómo se me presentó este trabajo, fue que los propios/as responsables del proyecto se dieron cuenta, una vez iniciado y puesto en marcha el mismo, de la necesidad de una figura que se encargara de coordinar y gestionar toda la comunicación que éste implicaba.

Las empresas y asociaciones todavía no son conscientes del peso que tiene la comunicación corporativa a todos los niveles en el éxito y la imagen de las mismas. La figura del / de la responsable de comunicación es imprescindible y debe ir adquiriendo más protagonismo en cualquier sector que se preocupe por su identidad.

¿En qué consistía tu trabajo diario? ¿Qué tipo de información cubrías?

Mi trabajo consistía en dar forma y coordinar los cuatro ejes motrices de la comunicación del proyecto: la dirección estratégica, la comunicación interna, la comunicación externa y las relaciones con los medios de comunicación.

La dirección, entendida en el sentido del desarrollo de la comunicación estratégica, en la que entra la construcción del relato, del mensaje que se transmite a la sociedad y de la producción de un discurso básico sobre el proyecto. La comunicación externa, en la que se engloba tanto la identidad como la imagen corporativa; la comunicación interna, entendida como estrategias de marketing interno y, por último, las relaciones con los medios de comunicación, en la que se identificaban los focos de interés, la creación de contenidos para la difusión, el mantenimiento dinámico de una sección específica para prensa, la creación de un archivo documental, la gestión de las relaciones con los diferentes actores sociales y el seguimiento de las apariciones mediáticas del proyecto.

Con respecto al tipo de información, teníamos, dentro del sector cultural y del arte contemporáneo, una gran variedad temática: filosofía, antropología, cine, diseño, actividades infantiles, artesanía, cultura e historia local, boxeo, arte urbano, fotografía, documental, didáctica del arte, comisariado, geografía, cartografía, arquitectura, audio hacking, iconografía, pintura, etc.

¿Estabas tú sola en dicho gabinete?

Al principio estaba yo sola. Esto, sumado a los dos másteres que os comentaba, hizo imposible que pudiera hacerme cargo de la totalidad de la comunicación. Pero cuando llevaba ya un mes en el proyecto, me encontré, por casualidad, con una antigua compañera de esta facultad, Estefanía. Le propuse que se uniera al proyecto, ya que me gustaba mucho cómo trabajaba y, por suerte, aceptó. Sin su ayuda, no hubiera podido llevar adelante todo lo que marqué desde el primer momento, por lo que le estoy y le estaré eternamente agradecida.

¿Querías trabajar en gabinetes como primera opción?

Sinceramente, nunca me había planteado el estar trabajando en un proyecto que se derivara de una institución pública, porque suelen buscar un perfil bastante diferente de responsables de comunicación. Tampoco me entusiasmaba especialmente trabajar para ningún medio de corte clásico. Hace un año, cuando estaba acabando la última asignatura de la carrera, sólo pensaba en empezar a estudiar Diseño Gráfico o Bellas Artes. Pero, cuando empecé con el TFG, descubrí mi amor-odio a la investigación social, que es a lo que me dedico actualmente.

¿Cómo se cubre la información corporativa de un festival cultural?

Con muchísima organización, planificación y con una comunicación interna eficiente, requisito que, por desgracia, nunca se cumple. En el caso que nos ocupa, había que tener en cuenta los cuatro pilares que te comentaba anteriormente, elaborar un calendario agrupado por temáticas, en función de la emisión de contenidos (notas de prensa previas, noticias, redes sociales, vídeos, etc.); una asignación de roles y días de trabajo de cada miembro del equipo, reuniones con todos los actores implicados… Pero sobre todo, con una gran capacidad de improvisación, porque al mover a tantas personas desde tantos ámbitos es muy difícil seguir un guión. También es fundamental, una buena evaluación de resultados tras el festival, para detectar errores y no repetirlos futuramente; pero, sobre todo, honestidad y autocrítica.

¿Por qué te decantas por la información cultural corporativa o por cubrirla desde algún medio?

Prefiero la información corporativa que provenga de un colectivo cultural o con fines culturales, pero siempre que esté acorde a los propios valores. Sería muy complicado transmitir información de calidad de una empresa o grupo en el que ni siquiera tú mismo/a crees. Además, te permite dominar una temática en profundidad, pero sin caer en la “hiperespecialización”, la que, al fin y al cabo, te mantiene aislado/a del resto de las cuestiones sociales, como podemos ver a diario en grandes figuras profesionales. Al contrario sucede con los medios tradicionales, en los que los ritmos y las propias dinámicas de la profesión te impiden conocer de lo que realmente estás hablando en tus propias noticias. Se prima la cantidad a la calidad, por lo que, al final, se acaba reproduciendo las notas de prensa de las agencias. Cuando en la misma mañana (trabajando a media jornada) tienes que cubrir una rueda de prensa, sacar tres cortes de voz de diferentes personas para dos noticias políticas, hacer una cuña publicitaria y medio magazine, ¿dónde puede quedar la documentación y la reflexión?

¿Es interesante participar en un gabinete de prensa cultural?

Siempre resulta interesante trabajar con aspectos culturales. Te permite desarrollarte en múltiples facetas y profundizar en conocimientos sobre diferentes temáticas, que siempre vienen bien. Personalmente, lo que más me ha aportado el último trabajo que hablábamos a ese nivel es la reflexión, en términos de arte contemporáneo, sobre filosofía, literatura, antropología, cultura e historia local, didáctica del arte, cartografía e iconografía.

¿Alguna anécdota que hayas vivido como novata en tu trabajo?

Honestamente, las he tenido de todos los colores y para todos los gustos. Desde algunos y algunas que se nos han dirigido diciéndonos cosas como “Os lo explicamos porque los periodistas no tenéis ni idea de arte” o “¿No tenéis un periodista especializado en arte en todas las redacciones? Qué cutre”, hasta toparnos con otros/as artistas estupendos/as, de fuera y dentro del programa, de los/as que hemos aprendido muchísimo, han formado un gran equipo y ha dado gusto trabajar junto a ellos/as. Nada que no suceda en el resto de trabajos.

Cuéntanos cómo ha sido el salto de la universidad al mundo laboral

De momento, sigo en el mundo académico, por lo que más que salto ha sido alternar la carrera académica con momentos laborales puntuales. Es cierto que, en el caso de la Comunicación Corporativa, al principio es complicado cambiar el chip de alumno/a aprendiz y situarte en un papel en el que se supone que eres tú el/la que debe enseñar, organizar y poner sus propias estrategias en funcionamiento; porque, habitualmente, estamos acostumbrados/as a adoptar un rol pasivo en las clases, por lo que, en ese sentido, sí que se produce un salto, pero un salto a nivel de adopción de roles.

¿Cómo te ves en el futuro del periodismo? ¿En qué campo te gustaría especializarte?

Actualmente, mi propósito es hacer un doctorado en la facultad el año próximo, porque quiero dedicarme a la investigación social y ser profesora en la misma, si fuera posible. En referencia a la especialización, estoy trabajando en líneas bien diferenciadas: análisis del discurso mediático, memoria histórica y género. En un futuro, pretendo abordar también otros campos de interés, como la antropología (etnografía), la historia social contemporánea (especialmente en el ámbito campesino), la historia local, la historia de la vida cotidiana y la geografía (urbana, turismo, etc.).

¿Te gustaría continuar con la comunicación corporativa?

Si me decantara por el sector privado, sí, este campo sería mi preferencia junto con el sector radiofónico. Pero, por el momento, me seduce más la investigación.

¿Qué consejos les darías a los estudiantes de periodismo que se encuentran a las puertas de salir de la facultad?

Resulta bastante complicado dar consejos universales, pero sí que podría haber cuatro pilares fundamentales de apoyo para cualquier buen/a periodista: la autocrítica constante, la curiosidad, el escepticismo y el devorar mil libros (quien dice libros dice películas y música). No conozco mejor ayuda que la que me ha ofrecido el leer libros sobre otras disciplinas como historia del arte, antropología, geografía, literatura, filosofía, historia, etc…, que no hacen otra cosa sino ampliar y enriquecer nuestra perspectiva con la que miramos el periodismo, pero, sobre todo, con la que afrontamos la vida.

Si volvieses a la Facultad de Periodismo ¿Qué cambiarías con respecto a tu experiencia en ella?

Las únicas cosas que cambiaría serían el haber conocido tan tarde a mis compañeros y compañeras, de los/as que guardo grandísimos recuerdos y con los/as que estoy deseando reencontrarme y ver que les está yendo genial.

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Rubén M. Checa

Periodista en proceso por la UCLM 4/4. También un año en UNIPG (Italia). Escribo sobre cultura, deporte, política y educación, aunque también disfruto de la televisión en eltelevisero.com Entre mis aficiones, la fotografía
Rubén M. Checa

Rubén M. Checa

Periodista en proceso por la UCLM 4/4. También un año en UNIPG (Italia). Escribo sobre cultura, deporte, política y educación, aunque también disfruto de la televisión en eltelevisero.com

Entre mis aficiones, la fotografía

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