La Facultad de Periodismo de Cuenca acogió los pasados 9 y 10 de Marzo las Jornadas “Investigar en Periodismo”. Su objetivo fue enseñar la estrecha relación que existe entre la investigación y el periodismo y la necesidad de ambas para poder avanzar. Estas jornadas acogieron dos ponencias, el miércoles a la periodista Patricia Simón y el jueves la visita de Mariano Sánchez Soler, autor de libros como La transición Sangrienta, Los Franco S.A o Los hijos del 20-N. Mariano Sánchez acudió a la facultad para realizar el taller de Periodismo Especializado “Cómo trabaja un Periodista de investigación. El caso español” y compartió con nosotros las claves para ejercer un buen periodismo de investigación y como poder descubrir lo que otros quieren callar.

El taller comenzó a las 12:00 horas en el Aula de 4º con Sánchez hablando sobre las motivaciones que le llevaron a convertirse en periodista de investigación. “Me convertí en periodista especializado por casualidad, yo quería ser crítico de cine”. Reconoció que desde los 13 o 14 años quiso ser periodista y dedicarse a la crítica cinematográfica, pero al ser contratado en Interviú acabó realizando reportajes sobre violencia política y otros temas. “El periodista de investigación debe ir más allá” afirmó varias veces durante el taller y describió al perfecto periodista como aquel que “tenga ese chip, no solo de transcribir y conformarte, sino de cuestionarte lo que te dicen”. Sánchez Soler recordó como en su época hubo una gran explosión de partidos políticos al igual que ahora, y aunque reconoce ser de izquierdas, el no fiarse de ninguno de ellos le motivó para adentrarse en este tipo de periodismo.

Mariano Sánchez
Mariano Sánchez durante su taller

La charla continuó con una pequeña crítica. “En la facultad siempre te dicen que debes contrastar medios, pero en la vida real no te da tiempo”. Nos recordó que seguramente estemos bajo una presión permanente donde el redactor jefe no dejará profundizar en los temas y donde la mayoría de jefes son unos burócratas que “solo buscan llenar las páginas rápido con buenos titulares”. Mariano reconoció que tuvo suerte de trabajar para el grupo Zeta y contar historias con sangre, sexo y sensacionalismo, pero también de denuncia, abusos judiciales, escándalos sexuales y corrupción. Agradeció haber encontrado en aquel tiempo un medio donde poder trabajar, ir más allá y denunciar la noticia. Para él, cuando el PSOE ganó las elecciones en el año 1982 se dio por terminada la transición y los periódicos y medios como El País, La vanguardia o Diario 16 pudieron crear equipos de investigación de 3 o 4 personas.

“Del 82 al 92 fue una época extraordinaria de democracia periodística, te metías en unas historias flipantes”

Ahora admite que a los medios no les es rentable y no quieren gente incontrolable. Recuerda como cerraron equipos de investigación argumentando que todo periodismo debía ser de investigación, lo cual “era una gilipollez, debe ser contrastado, que no equivale a investigar”. También recordó cuando le convirtieron en  jefe de archivo durante 6 meses como castigo y como al final, estos periodistas que habían estado en redacciones, se refugiaron en escribir libros con el material que habían investigado. Sánchez recriminó que un medio debe dar tiempo al periodista para establecer un vínculo con sus fuentes (quedar a comer, tomar un café, darle familiaridad), pues la confidencialidad entre fuente y periodista “es lo más sagrado, nunca se debe romper”. Además, aprovechó para garantizarnos que el redactor jefe es el enemigo porque se entera de lo que le cuentas, no está en la calle y solo busca llenar páginas y vender.

Después de conocer un poco de la juventud de Mariano Sánchez Soler y su opinión sobre el comienzo y la decadencia de los equipos de investigación en España, continuó el taller ofreciendo una comparativa entre la documentación de los periodistas de antes y ahora. En su tiempo, la documentación comenzaba en la guía telefónica para poder conocer el teléfono, la calle y los datos sobre una persona. Actualmente con Internet reconoce que todo es mucho más sencillo, pues tienes los datos a tu disposición en cuestión de segundo y es más fácil investigar algunos datos, aunque con el paso del tiempo afirmó que nos daremos cuenta de que “las cosas más insólitas son las que se descubren de manera más sencilla”.

Hablando ya sobre nuestro futuro trabajo en un medio, Mariano recomendó no publicar nada que no hayamos sacado nosotros y solo sacar la información cuando la tengamos bien atada. Recordó que en las redacciones existe una lucha de poder, pero que nadie te obliga a darle información a tu jefe sin contrastar y, aunque tardes más y no hagas méritos, debes esperar a contrastarlo. “Yo he tenido 20 y tantas querellas, la mayoría para sacar las perras” afirmó. Para él, es el trabajo menos corporativo de la historia de la humanidad. También reconoce que el periodismo de investigación era un trabajo peligroso. “He quedado con personas sin saber lo que me podía pasar o cómo iba a acabar esa cita”. Tranquilos, después de estas declaraciones Sánchez reconoció que solo ha sido en casos aislados, aunque si ha tomado a lo largo de su vida medidas como poner la casa o el coche a nombre de su mujer o tomar precauciones a la hora de salir por la noche, por si se encontraba con alguien “que no me quería bien”.

La conferencia prosiguió con el periodista diferenciando entre una persona que publica unos documentos y un periodista. Para él, publicar unos documentos no es hacer periodismo porque luego esos documentos no se los lee casi nadie; el periodismo empieza cuando explicas a la sociedad el contenido de esos documentos de una manera clara y entendible. Asimismo, afirmó que “todos los periodistas de investigación de este país son de izquierdas”, aunque reconoció que la ideología no tiene por qué ser afín a un partido político. También nos aconsejó que si somos personas solitarias, que nos gusta vivir en el monte, no nos dediquemos al periodismo, pues en este oficio debe interesarte la sociedad. También la vida personal es muy difícil de compaginar con la investigación.

“Un día cenando con tu mujer puede suceder algo y salir pitando, no puedes realizar planes, vas cogiendo trucos pero es difícil”

En la recta final de la charla, Soler recordó algunas frases memorables que había oído a lo largo de su vida como que “una entrevista es la reunión de dos mentirosos”, “no dejes que la realidad te estropee un buen reportaje” o “noticia es algo que hace alguien en un sitio y no quiere que no se sepa, lo demás es publicidad”. También aprovechó para criticar productos de TV como Equipo de investigación que en su opinión son programas que buscan el espectáculo, no informar al espectador, y que el verdadero periodismo de investigación suele ser escrito. Incluso expuso un trozo de documental inédito sobre el golpe de Estado del 23F, con interesantes grabaciones telefónicas de Antonio Tejero y García Carrés entre otros. Esta descripción de la noche del golpe es periodismo de investigación según Mariano, porque “reconstruye el golpe mediante documentación, imágenes y conversaciones exclusivas”.

El periodista y escritor finalizó el taller agradeciendo al público su asistencia y recordando que todos podemos ser periodistas de investigación, pues para ello solo tenemos que realizar hipótesis y comprobar su veracidad mediante documentos y fuentes de confianza; pues por muy absurdo que parezca, algunos de sus más grandes reportajes fueron posibles gracias a que “un tío se fio de mí o porque hice una hipótesis que parecía disparatada y acerté”.

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