El discurso social tiende a la condensación simbólica de ideas, conceptos y palabras mediante las consignas, es decir, la sociedad crea un lenguaje común en base a dicho concepto. De esta manera, el uso de estas -consignas-  logra conseguir una gran eficacia social debido a que en ellas están grabados los presupuestos compartidos, enciclopedias y lenguajes comunes. Así mismo, se considera que esta investigación es relevante debido a que se obtendrá una imagen representativa de cada uno de los partidos políticos en la actualidad –situación de incertidumbre debido a la inexistencia de un gobierno estable-.

Se considera que las consignas definen el marco y discurso social en relación con las fuerzas políticas; por esta razón, esta será la hipótesis de partida de esta investigación. Además, añadimos otras subhipótesis: Las palabras escogidas por los individuos que conforman la muestra pueden servir como predictor de su voto, del mismo modo en que las palabras elegidas para cada partido pueden orientar si la imagen que tiene la ciudadanía sobre el mismo es positiva o negativa. También partimos de la idea de que los jóvenes serán más propensos a responder guiándose por criterios personales antes que por conocimientos políticos, y las personas de mayor edad (aproximadamente a partir de 45 años) responderán a favor de las políticas más tradicionales. Por el contrario, los jóvenes tendrán una imagen más positiva de los partidos emergentes (Ciudadanos y Podemos).

El objetivo principal es averiguar cuáles son las consignas más utilizadas por la sociedad en relación a los partidos políticos con mayor representación parlamentaria (Partido Popular, Partido Socialista Obrero Español, Podemos, Ciudadanos e Izquierda Unida) y, el objetivo secundario, es indagar acerca de la predicción del voto. Para lograr estos objetivos, la metodología empleada ha sido la elaboración de cuestionarios a la muestra, planteando la siguiente pregunta: ¿Cuáles son las cinco palabras que asocias a los siguientes partidos políticos? Una vez obtenidas sus respuestas, se realizó la segunda pregunta relacionada con nuestro objetivo secundario: ¿Cuál ha sido su voto en las pasadas elecciones? –esta respuesta no es obligatoria-.

Para la selección de la muestra, hemos establecido una serie de criterios igualitarios. De esta forma, de una población compuesto por los ciudadanos de Castilla-La Mancha, se han dividido varias categorías de la siguiente manera: con el objetivo de sumar un total de 80 encuestados, se han seleccionado 40 hombres y 40 mujeres; además, se han establecido cuatro franjas de edad: entre 18 y 30 años; 30-45 años; 45-60 años y más de 60 años. No obstante, para el análisis del predictor del voto, se escogieron a aquellos encuestados que de manera voluntaria accedieron a responder a su voto en las pasadas elecciones.

El análisis empleado en este trabajo se basa en diferentes fases. En la primera de ellas, hemos contabilizado las palabras escogidas por la muestra, para conocer las consignas que se repiten. Para agrupar todas las palabras hemos utilizado un conjunto de nubes léxicas, diferenciadas según los partidos políticos. De manera global, las referencias de los encuestados hacia los partidos políticos son negativas, ya que emplean palabras como “crisis” o “mentirosos”. El Partido Popular destaca por la consigna de “corrupción”, además de términos negativos como “mentirosos”, “sinvergüenzas” o “chorizos”. Cabe destacar el protagonismo de su líder, Mariano Rajoy. En la nube léxica del PSOE, y de forma muy similar al PP, destacan consignas como “mentirosos” o “crisis”. Recibe menos términos negativos pero aun así los encuestados ven un partido más debilitado que antes.

En la nube léxica empleada para el partido de Podemos destaca su líder de manera indiscutible, Pablo Iglesias, y su particular “coleta”. Muchos encuestados hicieron referencia a las posiciones chavistas y a Venezuela. Además, llama la atención la alusión negativa a los votantes de este partido, calificativos como “perroflautas”. Sin embargo, la “corrupción” que ahonda en todas las nubes léxicas, en el caso de Podemos no aparece referencia alguna.

En el caso de Ciudadanos, ha sido catalogado en varias ocasiones como “la otra derecha” además de hacer referencia al color naranja de su partido. Destaca la incertidumbre que dicha formación ofrece bajo conceptos como “duda” o “ambiguo”. Sin embargo, otras versiones lo catalogan como respetuosos. Al igual que Podemos y al ser dos partidos emergentes dentro del panorama  político español, destacan por la palabra “cambio”.

Finalmente, la nube léxica de Izquierda Unida destaca por su poca representación, lo que refleja cierto desconocimiento por parte de la población; las palabras más usadas giran en torno a esta idea, con consignas como “sin fuerza” o “perdidos”. No obstante, se trata de la formación en la que surgen más referencias relativas a su ideología: “izquierda”, “republicanos” o “rojos”.

La segunda fase tiene como objetivo encuadrar las distintas palabras clave de la muestra en categorías en función de las respuestas dadas. Hemos decidido usar las siguientes categorías: criterios emocionales, basados en experiencias personales; coyuntura del partido político, aspectos que caracterizan a la formación política; líderes y criterios ideológicos. Así, dentro del Partido Popular se sintetizaron ideas como la de “clasistas”, o “riqueza” en la consigna “dinero”; las representaciones del “fracaso” o el “segundo plano” del PSOE bajo la palabra “debilidad”; la vinculación de Podemos con Venezuela junto con los términos “chavismo” y Maduro; la incertidumbre de Ciudadanos expresada como “duda”, pero también como “raro” o “ambiguo”; y la “minoría” de Izquierda Unida, en la que se integran conceptos como “pocos escaños”, “secundarios” o “pequeños”.

Como coyuntura, los partidos tradicionales hacen referencia a otros líderes o personajes afines al partido, mientras que esta realidad no se manifiesta en los partidos emergentes como consecuencia de su corta trayectoria pública. Con respecto a líderes, Mariano Rajoy es el menos destacado en comparación con los demás. Finalmente, en la categoría de ideologías se hace una referencia clara a la distinción entre los partidos de derecha -Ciudadanos y Partido Popular- y los partidos de izquierda -Podemos, PSOE e Izquierda Unida-.

En la tercera fase, nos hemos centrado en conocer la predicción del voto. Para ellos, hemos clasificado las consignas de la siguiente manera: los términos con connotaciones negativas son calificados con un 0; aquellos que solo sirvan como elementos descriptivos, sin ningún tipo de sentido oculto, con un 1; y aquellos que tengan connotaciones positivas son valorados con un 2. La suma total de los puntos obtenidos debería corresponder, en la mayoría de los casos, con el partido al que ha votado el sujeto que ha realizado el cuestionario. Los resultados son favorables con nuestra hipótesis, ya que en la mayoría de los casos se produjo esta realidad.

La cuarta y última fase nos ha servido para analizar si existen o no tendencias de respuesta en los encuestados según su edad, su sexo o su ideología política. Respecto a la edad, y a diferencia de lo que habíamos expuesto en una de nuestras subhipótesis, no son los jóvenes quienes se han mostrado más propensos a contestar basándose en sus emociones o experiencias personales, sino las personas mayores. En relación con el sexo no hemos observado tendencias visibles. Según la ideología, hemos descubierto que los encuestados citan más palabras, y en su mayoría positivas, hacia el partido que han votado.

En conclusión, la investigación parte de una hipótesis correcta, ya que las palabras clave o consignas sí definen las percepciones de la sociedad acerca de los partidos políticos. Además, estas consignas pueden llegar a predecir el voto e indicarnos si la percepción de los encuestados hacia cada formación es negativa o positiva. A esto habría que sumar la teoría de que las personas de mayor edad son más propensas a contestar a favor de las políticas más tradicionales, así como que este colectivo tiende a responder bajo criterios emocionales y experimentales a la hora de responder.

Con respecto al cuestionario, que ha sido nuestra técnica de recolección de datos, hemos observado que quizás no era el idóneo, ya que era una técnica muy cerrada y la mayoría de los participantes ha encontrado dificultades para condensar sus percepciones en solo 5 términos. Al principio asociamos esta incapacidad de síntesis a la falta de conocimiento político, pero a medida que avanzamos el trabajo de campo nos encontramos con un hecho curioso: algunas personas acostumbraban a contarnos de forma abierta sus percepciones acerca de la política cuando ya había terminado el cuestionario, mientras que habían estado callados durante la elección de las palabras clave. Esto nos lleva a pensar que la técnica empleada restringe significativamente la capacidad de imaginación del sujeto, ya que se le impone una técnica que no le permite pensar y hablar según sus propias preferencias personales, sino bajo unos criterios ya establecidos.

A pesar de todo esto, la investigación nos ha permitido observar una serie de ideas concluyentes, como el hecho de que la corrupción forma parte de los esquemas cognitivos sociales en relación con la política, y que existe un sesgo por el que las personas realizan poca autocrítica hacia su partido afín y tienden a calificar negativamente a las formaciones contrarias a sus ideologías.

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Sandra Gonzalez

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