La literatura Infantil y Juvenil ha sido sometida durante un largo periodo de tiempo a importantes represiones impuestas  por los distintos regímenes políticos totalitarios , los cuales obstaculizaron el desarrollo de las obras literarias infantiles y juveniles en el siglo XX. Este tema ha sido objeto de estudio en diversos lugares del mundo. Especialistas y profesores de distintas universidades de España y Hispanoamérica  han realizado un Proyecto de investigación de I+D Excelencia “Censuras y LIJ en el siglo XX en los países del ámbito hispanoamericano”  durante casi cuatro años. El proyecto financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad en 2014 fue presentado en el primer congreso Internacional “Censuras y Literatura Infantil y Juvenil en el siglo XX” , celebrado en la  Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades del Campus de Cuenca los días 28,29 y 30 de septiembre .  El evento fue organizado por el grupo de investigación LIEL (CEPLI. Universidad de Castilla-La Mancha) bajo la dirección del catedrático de la UCLM, Pedro C. Cerillo.

La inauguración del congreso tuvo lugar  en el salón de actos del edificio Gil de Albornoz del Campus de Cuenca con un acto presenciado por la Vicerrectora de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria, Mª Ángeles Zurilla,  el Vicerrector de Investigación y Política Científica , Julián Garde, el Coordinador de Programas de la Fundación SM, José Mª González, y el Decano de la Facultad de Humanidades, Santiago Yubero.

El periodista y escritor de El País, Jesús Ruiz Mantilla fue el encargado de ofrecer la conferencia inaugural bajo el título: “Escribir en libertad. El caso del escritor Manuel Chaves Nogales, un autor para todos los públicos”.  Al comenzar su intervención el periodista explicó que había tomado como ejemplo a  Chaves Nogales para tratar lo difícil que es  para un escritor y sobre todo para un periodista escribir en libertad, puesto que para él es “el más grande de los periodistas del siglo XX”. Así, Jesús Ruiz Mantilla hizo un recorrido por la biografía del escritor sevillano haciendo hincapié en la labor de denuncia de éste contra grandes capítulos de la historia del siglo XX como son la Revolución rusa, el fascismo, el nazismo, así como su posicionamiento republicano durante la Guerra Civil

Ruiz Mantilla
Jesús Ruiz Mantilla durante la entrevista

Española. Además, hizo referencia al escritor y periodista, Sándor  Márai, afirmando que en ambos autores encuentra “una ambición que hay que reivindicar dentro de la literatura y el periodismo español, esta es  la ambición de convertirse en autores europeos”. Así, de ellos destacó la identidad que les caracterizó, un asunto que Ruiz Mantilla confesó apasionarle por lo que aseguró que “la identidad de ambos autores es un ejemplo de altura y de ambición en el más honesto sentido de la palabra”. Así, el periodista de El País aseguró que en la época de aquellos periodistas del siglo XX “defender la libertad costaba la muerte, pero no parece que los tiempos hayan cambiado a mejor, la censura sigue presente”.

Al finalizar su intervención,  Jesús Ruíz Mantilla afirmó estar a favor de “la formación como un método propio de lectores jóvenes” asegurando que para él  “el género juvenil e infantil es una forma de censura”, ya que señaló que aunque él mismo es un seguidor de la literatura infantil siempre ha estado “en contra” de tener que dar un libro de literatura infantil a los niños o un libro de literatura juvenil a los jóvenes, puesto que “si tuviéramos que atender a estas etiquetas de edad no le podríamos dar a los niños obras como el Quijote o Cien Años de Soledad que son obras que realmente operan en ellos como una especie de alucinación”.

Público asistente a la conferencia inaugural de Jesús Ruíz Mantilla
Público asistente a la conferencia inaugural de Jesús Ruíz Mantilla

El resto de la jornada del miércoles se destinó a la intervención de los investigadores españoles que trataron la censura ejercida en España en el siglo XX sobretodo en la época de la España franquista y durante la Guerra Civil, una época en la cual a través de la censura en la Literatura Infantil y Juvenil se buscó el adoctrinamiento a niños y a jóvenes mediante el control de sus lecturas. Así, durante el resto del día un total de 8 ponentes de diferentes puntos de España ofrecieron un recorrido por la Literatura Infantil y Juvenil española del siglo XX analizando la censura ejercida durante esta época tanto en obras escritas en castellano, en obras escritas en otras lenguas del estado español, en obras traducidas, así como en el teatro y en los tebeos, permitiendo de este modo conocer cómo diferentes autores y obras padecieron una fuerte represión de distinta manera de acuerdo a cada género y a cada contexto.

La profesora titular de la Universidad Autónoma de Madrid, Mª Victoria Sotomayor por su parte, ofreció una síntesis del complejo proceso de censura de libros durante la España Franquista . Así, Mª María Victoria Sotomayor explicó este procedimiento desde el primer paso, en el cual la editorial tenía que solicitar al ministerio, que en ese instante fuera el encargado de controlar la censura, la autorización para la publicación de un libro. Una vez solicitado el permiso de publicación, el servicio de inspección de libros tramitaba la solicitud cumplimentando el formulario del expediente de censura, cuya labor correspondía al jefe de lectorado. Posteriormente, se verificaba si existían antecedentes previos del autor, editor, ilustrador y traductor, y en el caso de que no existiera una negación previa el jefe de sección asignaba a un lector la elaboración de un segundo informe con los datos de la obra y la evaluación del libro en el que debía aparecer si en el contenido de la obra “ atacaba al dogma, a la moral, a la iglesia o a sus ministros o a personas que habían colaborado con el régimen”, tras ello el jefe de servicio de inspección de libros realizaba la decisión final. “Hemos encontrado expedientes a partir de los años 40 en los que las autorizaciones se retrasaban varios años, hasta el punto en que aunque la resolución fuera positiva la editorial renunciaba a publicar la obra porque ya estaba desfasada o había perdido interés”, aseguró Mª Victoria Sotomayor.

Mª Victoria Sotomayor y Pedro C.Cerillo durante sus ponencias
Mª Victoria Sotomayor y Pedro C.Cerillo durante sus ponencias

El profesor de la UCLM, César Sánchez, dedicó su intervención a tratar la censura  de los tebeos durante el franquismo debido a la creciente popularidad de éstos a partir del inicio del siglo XX.  Al igual que el resto de literatura infantil, los tebeos soportaron la arbitrariedad con la que los órganos censores juzgaban llegando al punto en el que “se podían autorizar escenas crueles y violentas protagonizadas, eso sí, por héroes patrios”, pero se prohibía la importación de algunas publicaciones “por exceso de imaginación o por qué no merecía la pena el gasto de papel para publicar historias extranjeras, generalmente norteamericanas”. Así, tal y como explicó César Sánchez entre las medidas de los censores destacaron las de ” tapar los cuerpos de las mujeres completamente al contrario que los cuerpos de los hombres, o cambiar las armas de fuego por palos que causaran un efecto parecido, descafeinando así los cómics que procedían del extranjero y propiciando que nuestros tebeos de aventuras resultaran irreales”.

Aparte de la celebración de ponencias y conferencias, la organización del congreso organizó tres sesiones de comunicaciones en las que más de 80 personas pudieron exponer sus pequeños trabajos de investigación relacionados con alguna de las siguientes temáticas : Censuras y LIJ en países latinoamericanos,  Censuras y LIJ en España,  Censuras y LIJ en otros países, o   Censura en la literatura. Además, todas ellas serán publicadas junto al resto de conferencias y ponencias del congreso en una publicación editada por la organización del mismo. Uno de los participantes de estas sesiones, Sergio Nieves Chaves destacó la importancia de la celebración de estos congresos puesto que “son una oportunidad para poder dar a conocer tus trabajos  y tener el placer de poder verlos publicados junto a otros grandes trabajos de investigación”.

Otra de las citas señaladas con motivo de la finalización del proyecto de investigación fue la inauguración de la Exposición del Congreso Internacional “Censura y Literatura Infantil y Juvenil del siglo xx” en la Sala Acua, situada en el Casco Antiguo de Cuenca.  Esta inauguración fue presentada por el director del CEPLI, Pedro C. Cerrillo, el coordinador del congreso, César Sánchez, el director de iniciativas culturales de la UCLM, Ramón Freide  y el Vicegerente del Campus de Cuenca, Carlos Julián Martínez.

Proyección del vídeo “Literatura y poder. Las censuras en la Literatura Infantil y Juvenil” en la inauguración de la exposición de la Sala ACUA. Fotografía: Sergio Rubio
Proyección del vídeo “Literatura y poder. Las censuras en la Literatura Infantil y Juvenil” en la inauguración de la exposición de la Sala ACUA. Fotografía: Sergio Rubio

A la cita acudieron una multitud de participantes del congreso tanto de España como de los siete países latinoamericanos investigados (Argentina, Chile, Colombia, Cuba, Guatemala, México y Venezuela). Todos ellos pudieron disfrutar de un gran número de ejemplares de libros de Literatura Infantil y Juvenil censurados, así como de la explicación del por qué fueron censurados. Algunos de estos libros fueron El Principito que fue descatalogado de algunas Bibliotecas Públicas de Venezuela en el año 2009 por “razones ideológicas” o Alicia en el País de las Maravillas  que fue prohibido en el año 1931 en la provincia de Hunan (China) por “atribuir cualidades humanas a los animales”.

Censura de la LIJ en Hispanoamérica durante el siglo XX

Durante la jornada del jueves las conferencias estuvieron dedicadas a la censura en la Literatura Infantil y Juvenil en Hispanoamérica. Las ponencias contaron con la participaron de numerosos investigadores hispanoamericanos que trataron la represión literaria en Argentina, Cuba, México, Colombia, Guatemala, Chile y Venezuela. Unos países que sufrieron una fuerte censura durante el siglo XX y que en algunos casos la siguen sufriendo hoy en día como es el caso de Venezuela debido al actual régimen dictatorial de Maduro, tal y como explicó el  investigador y escritor Fanuel H. Díaz en su intervención.

Por su parte, la investigadora Argentina ,Graciela Bialet y el profesor de la UCLM, Ángel Luis Luján, hablaron sobre la “Censura y LIJ en la Argentina de Videla “. Bialet explicó el alto grado de

Graciela Bialet al finalizar la entrevista
Graciela Bialet al finalizar la entrevista

represalias que sufrieron los autores de los libros de literatura infantil asegurando que “la censura era despiadada, los escritores eran perseguidos, se grababan  imágenes de los libros que se quemaban públicamente en las plazas, y posteriormente eran enviadas a la televisión para que todo el mundo conociera lo peligroso que podía llegar a ser tener un libro”. Para concluir su intervención, la profesora afirmó que hoy día en Argentina la literatura sigue sufriendo un tipo de censura soterrada, de la que nadie quiere hablar pero que es ejercida por asociaciones u organizaciones de diversos tipos. Del mismo modo, Bialet destacó que “actualmente en el mercado solo se puede encontrar lo que un monopolio quiere ofrecer”.

Otro de las ponencias con gran acogida fueron las impartidas por los investigadores de la fundación Cuatrogatos, Miami – Estados Unidos, Sergio Andricaín y Antonio O. Rodríguez  que se centraron en la censura literaria de Cuba, puesto que tal y como afirmaron en este país es más difícil estudiar este aspecto, ya que al contrario de lo que ocurre en Argentina,  en Cuba no hay muchos estudios sobre las represalias literarias. Otros participantes como las catedráticas María Teresa Miaja y  Angélica Jiménez procedentes de México o  Carmen E. Acosta y Claudia Rodríguez originarias de Colombia, ofrecieron conferencias centradas en las censura de las  obras literarias en sus respectivos países llegando a la conclusión de que la libertad de expresión es un derecho fundamental que lamentablemente tiene que compartir espacio con la censura.

Para finalizar el segundo día, la organización eligió una sesión de cuentos clandestinos ofrecida por la escritora y profesora del Máster del CEPLI, Ana García Castellano. Esta actividad consistió en el relato de una serie de cuentos censurados como el del escritor Charles Perrault, Piel de Asno, uno de los cuentos más perseguidos durante el franquismo por considerarse perjudicial para la buena educación de los niños. García se personó en la sala disfrazada, con el objetivo de sorprender a todos los presentes. Un propósito que finalmente consiguió.

Ana García Castellano ofreciendo la sesión de cuentos clandestinos
Ana García Castellano ofreciendo la sesión de cuentos clandestinos

La última jornada del congreso contó con la ponencia de la investigadora Frieda.L, en cuya intervención explicó la censura en la Literatura Infantil en Guatemala durante el golpe de estado de 1954 en el que  revistas infantiles como Alegría fueron censuradas “por ser consideradas comunistas”. El profesor de la Universidad de Alicante,Ramón Llorens, y la profesora de la Universidad de Bío-Bío (Chile), Rosa Díaz, por su parte, hablaron de la censura en Chile tras el golpe de estado de Augusto Pinochet en 1973, con el cual comenzó una época de quema pública de libros desencadenado en la propia autocensura por parte de la población por el temor a ser detectados con la posesión de libros de la Editorial Nacional Quimantú, creada por el gobierno de la Unidad Popular. Por otro lado, el profesor titular, escritor y narrador de la Universidad de La Laguna, Ernesto Rodríguez Abad, ofreció una sesión de lectura, bajo el nombre “Versos a la sombra. Lectura de poesía censurada”.  Para llevar a cabo esta actividad, el profesor seleccionó algunos versos censurados de escritores como Miguel Hernández, Federico García Lorca y Rafael Alberti, entre otros.

Ernesto Rodríguez Abad durante la narración de poesía censurada
Ernesto Rodríguez Abad durante la narración de poesía censurada

El catedrático de la Universidad de Alicante, José Carlos Rovira, fue el encargado de ofrecer la conferencia de clausura titulada:  “Persecuciones del libro: de la Inquisición a la censura política” en la que realizó una reflexión sobre la censura de los libros por parte tanto de la Inquisición como del régimen franquista utilizando como hilo conductor el caso del escritor Miguel Hernández.  Pedro Cerrillo, para concluir mostró sus agradecimientos a todos los asistentes y les animó a seguir trabajando, afirmando que “los proyectos por muy complejos que sean, pueden salir adelante cuando intervienen muchas personas”.

De izquierda a derecha, Pedro C.Cerrillo, José Carlos Rovira
Acto de clausura de la mano de Pedro C.Cerrillo, Santiago Yubero y José Carlos Rovira

 

Reportaje y fotografías realizadas por Alba Bonilla y Andrea Braojos

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