Está creciendo un novedoso deporte en las entrañas de los gimnasios. Tiene que ver con el levantamiento de pesas en otro sentido al que conocemos. Lejos de su relación con el culto al cuerpo, el Powerlifting cada vez es más practicado por los deportistas de este país. A priori, confundido con la halterofilia, este tipo de entrenamiento trabaja más la “fuerza máxima” que el conocido deporte olímpico. Esta es la principal diferencia con la halterofilia, trabajando la actual disciplina olímpica más la relación comprendida entre fuerza y velocidad. Se trata de un deporte asequible para toda persona que posea fuerza de voluntad y que rechace todo aquel ejercicio guiado por algo que no sea las propias sensaciones de su cuerpo, es decir, alejado de cualquier ayuda guiada y realizada por una máquina de entrenamiento.

Para conocerlo mejor, el Powerlifting, básicamente, significa “levantamiento de potencia”. Su práctica se realiza con barra, al igual que en la ya mencionada halterofilia, y consta de tres movimientos, que son el Press Banca, la Sentadilla y el Peso Muerto. Estos ejercicios es muy probable que entren en la mayoría de los entrenamientos recomendados para todo aficionado al fitness, sin embargo, lo que diferencia a un powerlifter es la técnica y el elevado peso con el que trabaja esos movimientos. Los primeros destellos de este deporte se retoman alrededor de 1965 y actualmente cuenta con la IPF (International Powerlifting Federation) como la organización reguladora de la actividad profesional gracias a que en 1972 doce países se reunieron para su creación. Se establecen diferentes categorías a la hora de competir según el peso de los deportistas, existiendo desde los 43 hasta más de 84 Kilógramos en el género femenino, y desde los 53 hasta más de 120 Kilógramos en el sector masculino. Hasta el momento no está considerado como deporte olímpico a pesar de estar reconocido por el COI (Comité Olímpico Internacional), pero sí que forma parte del programa en los Juegos Paralímpicos, en los que el Press Banca, adaptado a las personas con movilidad reducida, aparecía como movimiento principal.

Entre los powerlifter españoles, la motivación en su entreno diario ha sido uno de los factores claves para la iniciación en un deporte de estas características, o al menos, así lo cuenta en su caso Carlos Hernández de la Vega, actualmente tercer powerlifter español en la categoría de -74 kg y campeón de España junior (sub23) en la misma categoría: “A los 18 años me apunté por primera vez a un gimnasio, con el objetivo de mejorar estéticamente, objetivo que con los años ha pasado a un segundo plano. Estuve entrenando varios años con la rutina típica que se realiza en los gimnasios, pero con el tiempo vi que esto no me motivaba nada. Ya con 21 años, un día decidí cambiar este enfoque y probar alguna rutina de fuerza ya que tenía curiosidad por ellas. Al mes me di cuenta que era esto lo que de verdad me apasionaba, ya que me divertía con ello y había recuperado la motivación de ir día tras día a un gimnasio. No llevaba ni tres meses entrenando por mi cuenta y conocí a una persona, que a día de hoy es un gran amigo y mi entrenador, Oscar Sánchez Mora. Me introdujo en el mundo del Powerlifting y de la competición, algo que ya había rondado por mi cabeza pero que no tenía claro. Desde aquel día, abril del 2015, llevo entrenando específicamente para este deporte y disfrutando entrenamientos y momentos con él y más gente que nos acompaña.” Esta motivación no despegaría de no ser por un entrenamiento constante y exigente como el que practica Carlos Hernández diariamente. Según el deportista toledano, su entreno gira en torno a 5 o 6 días de la semana, con unas 3 horas diarias contando calentamiento y sesión efectiva. Además de los tres movimientos principales que componen este deporte, suele añadir a sus sesiones trabajo accesorio y compensatorio, como puede ser por ejemplo trabajo de brazos o de cadena posterior (isquiotibiales o cintura escapular) según las debilidades del entrenamiento.

Carlos Hernández realizando el movimiento de Sentadilla en plena competición. Fuente: Jaime Galán

En España, el Powerlifting está regulado por la AEP (Asociación Española de Powerlifting), la cual está presidida por Luis Tudela, el que habla de buenas y malas etapas para una organización de este tipo en nuestro país a lo largo de su trayectoria: “El powerlifting a nivel internacional tuvo sus inicios a finales de la década de 1960 y en España a partir de la de 1970. Durante estos más de 40 años de historia del Powerlifting en España, la actualmente conocida como Asociación Española de Powerlifting, reconocida por IPF desde 1984 como la única y exclusiva representate del Powerlifting español, ha sufrido momentos de auge y de declive. En estos últimos años estamos sin duda viviendo una interesante etapa de auge, tanto en número de afiliaciones, como en la calidad y número de competiciones organizadas, mejora de los recursos materiales y económicos (aunque siguen siendo muy modestos), mejora de la organización interna, mayor representatividad ante los órganos internacionales del Powerlifting, etc. Posiblemente, uno de los elementos que más está contribuyendo a la promoción de nuestra asociación y del Powerlifting en general en España está siendo la difusión a través de las redes sociales, aunque ciertamente aún nos queda mucho trabajo por hacer en ese sentido».

Campeonato de Europa en Málaga

Luis Tudela inició su presidencia de la Asociación allá por 2008, y siempre se ha caracterizado por ser un gran defensor del Powerlifting como deporte de fuerza ante el Comité Olímpico Internacional. Entre sus objetivos como presidente siempre ha sido traer el mayor número de competiciones internacionales a España y en 2017 la ciudad de Málaga disfrutará del Campeonato de Europa de Powerlifting. Más detallado lo explica Tudela: “Venimos organizando, desde el año 2013, los eventos de Powerlifting y Press Banca en los Arnold Classic Europe, siendo este año, del 23 al 25 de septiembre, en su nueva sede en Fira de Barcelona, sin duda la más exitosa organización hasta la fecha. También este año 2016 hemos organizado, en abril en Málaga, el Europeo Junior y SubJunior de Powerlifting equipado y a finales de año, del 2 al 4 de diciembre, también en Málaga, va a celebrarse la segunda edición del European Classic Cup (sin equipamiento soportivo) de Press Banca y Powerlifting. Para el próximo año 2017, en mayo y repitiendo sede en Málaga, se celebrará el Campeonato de Europa de Powerlifting equipado, considerado por la European Powerlifting Federation (EPF) como la prueba deportiva más importante de su calendario. Asimismo, aparte de seguir con la organización de los Arnold Classic Europe, en septiembre en Barcelona, estamos buscando fecha y sede alternativa, quizás en Madrid, para una tercera edición de la European Classic Cup».

En una de estas competiciones con sede en Málaga es posible que participe Carlos Hernández, o así lo comentaba él mismo: “A corto plazo, tengo pensado competir en diciembre en la European Classic Cup, un evento de nivel europeo que se celebra este año en nuestro país, concretamente en Alhaurín de la Torre (Málaga) del 2 al 4 de diciembre.” Además, Carlos se plantea como objetivo el poder competir en el extranjero de cara a fechas futuras. Otro aspecto importante en este deporte es la dieta, quizá más rica en calorías que en otros deportes, debido a la necesidad de gastar “fuerza” durante los entrenamientos. Lo corrobora Carlos Hernández, “sobre la alimentación, la verdad que para cualquier deporte de fuerza no hace falta llevar una alimentación tan estricta como pudiera ser para otros deportes donde sí importa el físico y la estética. Lo que si procuro es alimentarme con alimentos nutritivos para poder llegar a mis necesidades de proteínas, hidratos de carbono y grasas diario. Intento llevar una dieta ligeramente hipercálorica para así poder aguantar el ritmo de entreno diario. En este deporte o comes bastante o vas para abajo”.

Carlos Hernández durante un entrenamiento. Fuente: Jaime Galán

Un sueño olímpico

Actualmente, entre las autoridades del Powerlifting corre un deseo que pasa por las Olimpiadas. Con la Halterofilia como ejemplo, los representantes del levantamiento de potencia llevan años luchando por un hueco en este tipo de eventos como deporte de exhibición. “El Powerlifting adaptado, o Halterofilia adaptada como se la denomina en España, es un deporte paralímpico desde hace muchos años, probablemente desde el inicio de las Paralimpiadas, regulado por el International Paralimpic Committe (IPC), donde básicamente se ejecuta el movimiento del Press Banca del Powerlifting con un equipamiento y normativa adaptados a las personas con discapacidades motoras diversas del tronco y extremidades inferiores. Gracias a ello la disciplina del Powerlifting tiene un punto a favor para su reconocimiento como deporte olímpico. Es uno de los objetivos prioritarios de la IPF, por el que lleva muchos años trabajando en serio, promover continuas mejoras como deporte para obtener ese reconocimiento del Powerlifting por parte del COI como deporte olímpico. Entre otras acciones, la IPF es miembro fundador de la International World Games Association (IWGA), formando parte de los World Games, que acoge disciplinas deportivas aun no reconocidas como olímpicas, aparte de fomentar convenios con la IPC, International Blind Sports Association (IBSA), Special Olympics (para personas con discapacidades intelectuales), así como fomentar los campeonatos de Powerlifting universitarios, escuelas de entrenadores, etc”, esto es lo que relata Luis Tudela sobre las posibildades del Powerlifting como deporte olímpico.

En resumen, el Powerlifting no deja de ser un deporte minoritario en España y en Europa, destacando grandes niveles profesionales, pero aun en porcentajes muy inferiores en nivel amateur. Sin embargo, los gimnasios locales cada vez van aumentando sus instalaciones para poder habilitar espacios de entrenamiento de Powerlifting. De hecho, así lo asegura Sergio Álvarez, monitor deportivo del Centro Supera de Toledo, el que habla de que cada vez más clientes solicitan un aumento de barras, discos e incluso jaulas adaptadas para poder desempeñar adecuadamente los tres movimientos característicos del Powerlifting. Por el entrenamiento de estas personas, junto al de los deportistas que lo practican, este deporte sueña con crecer exponencialmente hasta llegar a metas más ilusionantes como puede ser la participación en unos Juegos Olímpicos. Para cerrar, Luis Tudela revela que se está estudiando un proyecto para la organización de un posible mundial de Powerlifting Raw de IPF (sin equipamiento deportivo), para junio del 2020.

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