Cuenca acogerá durante el mes de octubre el curso de árbitros de fútbol y fútbol sala que organiza cada año el Comité Técnico de Árbitros de Castilla-La Mancha en todas las provincias de la región con el propósito de formar a nuevos talentos del mundo del arbitraje. Durante más de dos semanas se impartirán clases enfocadas a chicos y chicas de entre 13 y 24 años, quienes podrán aprender con los mejores y más reconocidos colegiados de la provincia, además de disfrutar de la oportunidad de dirigir sus primeros encuentros una vez hayan superado el curso de manera satisfactoria.

Hasta el momento hay diez chicos inscritos en este curso, que empezará el 10 de octubre y que finalizará dependiendo del transcurso del mismo y el desarrollo de los principiantes. Las clases se impartirán en la Federación de fútbol de Castilla-La Mancha de aquí de Cuenca de lunes a jueves en un horario de 5 a 7 de la tarde, aunque dependiendo de cada jornada los horarios pueden verse modificados. Hasta el momento no hay ninguna chica inscrita, sin embargo desde la organización se trabaja para que en esta edición también haya mujeres, como ha ocurrido en años anteriores. Para fomentar la participación el Comité Técnico de Árbitros de Castilla-La Mancha ofrece un material deportivo completo que contiene camisetas, pantalones, medias y deportivas, además de un chándal, polo y una maleta. Todo ello de forma gratuita una vez se ha completado el curso.

A pesar de que la inscripción es gratuita, no todo el público podrá participar en este programa de formación, puesto que una vez acabado el plazo de inscripciones se procederá a unas pruebas físicas para ver quienes están aptos de poder empezar. “De nada nos sirve tener a algunos chicos que no estén bien físicamente y estén con nosotros durante todo el curso esforzándose, sabiendo que luego no va a pasar unas pruebas físicas”, afirma Daniel Viana, delegado provincial en Cuenca del Comité de Árbitros de Castilla-La Mancha. Aquellos que superen la primera prueba física tendrán por delante algo más de dos semanas de aprendizaje, para posteriormente examinarse de tres exámenes. Primero de un test psicotécnico y después de una prueba teórica de 40 preguntas sobre las reglas del juego, tanto de fútbol como de fútbol sala. Y por último, y no menos importante, unas pruebas físicas más exigentes que las iniciales que servirán para conocer a la nueva generación de colegiados conquenses. Además, es imprescindible que todo aquel aspirante a árbitro no puede ser al mismo tiempo jugador de fútbol federado. Es totalmente incompatible.

El principal objetivo de este programa de formación es “formar personas, puesto que la gente que se apunta al curso normalmente es joven y esta disciplina te enseña a asumir y tomar cualquier tipo de responsabilidades, además fomentamos hábitos saludables como es el propio deporte”, apunta Pablo Escribano,  colegiado que actualmente dirige encuentros de Primera Preferente con un futuro muy prometedor. Escribano es uno de los muchos ejemplos de jóvenes que decidieron completar en su día este curso y que para él “significó un cambio en mi vida para bien. Yo no era muy buen jugando al fútbol, pero no quería desligarme del mundo de este deporte. En ese momento vi la opción de ser árbitro”.

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Pablo Escribano, dirigiendo un partido                      Fuente: Manuel Reina

Una vez que los aprendices terminen el curso tendrán por delante un año de prácticas dirigiendo encuentros de deporte base durante un año. Es por ello, que este programa de iniciación se realiza antes del mes de noviembre, fecha en la que se da el pistoletazo de salida a las diferentes categorías inferiores de este deporte. “Durante toda la temporada acompañamos a los chicos a los encuentros para que no se sientan solos. Nos encargamos de su supervisión y le vamos dando consejos y corrigiendo fallos que puedan cometer en los partidos”, explica el delegado provincial del Comité de Árbitros regional.

La idea que se baraja este año desde la Delegación de Cuenca es organizar un curso al mismo tiempo en Tarancón, puesto que es una ciudad donde hay muchos equipos de deporte base. “También contemplamos la posibilidad de hacer el curso en una ciudad tan importante para la provincia como es Tarancón, pero no disponemos a día de hoy de árbitros suficientes para poder sacar un curso decente allí”, asiente Viana. Esta idea parte porque “hemos visto que donde quizá haya más problemas a la hora de partidos por la cantidad de ellos es en la capital y en Tarancón. Es por ello, que se focaliza en estas zonas para sacar más árbitros”, añade el delegado.

El curso contará con colegiados reconocidos en este deporte con tal de incentivar a los aspirantes. Con ello, estamos hablando de árbitros como Luis Miguel Montero y Jesús Nieva, quienes actualmente dirigen encuentros en Segunda División B, e Israel Martínez de fútbol sala, entre muchos otros. Todos los árbitros regionales que están ahora mismo en categoría nacional han pasado por este programa de iniciación, que una vez superado permite llegar a vivir de esto con esfuerzo y sacrificio si se consigue llegar a una categoría superior.

Un referente

Javier Alberola Rojas (22/06/1991 Ciudad Real) es todo un referente a seguir desde hace 10 temporadas como árbitro de fútbol. Ha dirigido encuentros en categoría Juvenil, Segunda y Primera Autonómica, Preferente, Tercera División y Segunda B. En 2015 tuvo su último ascenso y desde entonces arbitra en la Liga 123, siendo el primer árbitro del Colegio de Toledo que pita un partido en esta categoría. El joven ciudadrealeño, residente desde hace muchos años en Toledo, comenzó a formarse hace aproximadamente 12 años en el Curso de Arbitraje de Fútbol y Fútbol Sala, que se celebra cada año en las distintas provincias de Castilla-La Mancha.

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Javier Alberola, colegiado de Segunda División          Fuente: Alba Onsurbe

El propio Javier Alberola recuerda “con mucha nostalgia” esa etapa porque según dice “fue cuando empecé a labrarme un futuro y lo que ha marcado mi personalidad como árbitro”. Alguno de sus formadores, con los que entonces se contaba era el reconocido Pablo Burillo, actualmente Secretario General de la Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha.

Este curso está dirigido a todos aquellos árbitros aspirantes que superen la prueba física inicial que se les requiere y un pequeño test de fútbol para ver, como dice Javier, las características que tienen los chicos, si técnicamente saben o no de este deporte y si cumplen con las exigencias físicas.  Por el contrario, el joven árbitro asegura que si los participantes no cumplen con las expectativas que el curso requiere, no podrían empezarlo. Este programa de iniciación para jóvenes de entre 13 y 24 años no sólo te forma profesionalmente, el toledano cuenta que superar este curso te ayuda en el ámbito personal porque “te aporta mucha fortaleza mental” además de conocer a muchísima gente por la cantidad de viajes que se hace y el día a día en el entrenamiento, aspecto que “te ayuda a crecer mucho”. Sin pensárselo, Javier Alberola recomendaría este curso porque según señala es el que te abre la puerta para comenzar desde abajo. “Este curso te sirve para empezar a arbitrar desde la base, luego tú tienes que ir ascendiendo categoría tras categoría superando los cursos anuales”.

Además de las pruebas físicas y de los exámenes anuales, el árbitro de Segunda División cuenta que una vez superado este curso se necesita mucha más formación tanto física como preparación psicológica, sin olvidar los idiomas. Apuntaba además que “cuanto más alta es la categoría, más difícil se va haciendo el círculo”. Al mismo tiempo, anima a los futuros árbitros señalándoles que una vez superado, esta profesión te permite ganar dinero durante los fines de semana. Recuerda las ganas que tenía de superar este curso acordándose de lo ansioso que estaba por empezar a arbitrar. Además asegura que es un curso muy flexible en el que se puede compatibilizar con estudios o trabajos al contar con un horario de tarde, de lunes a jueves.

Javier Alberola será uno de los formadores de este curso encargado de enseñar a los aspirantes a árbitros de Toledo todos los valores que esta carrera conlleva y formarlos como buenos profesionales. Cada año son muchos colegiados en toda la región que emprenden un nuevo camino en el mundo del arbitraje y a pesar de las dificultades de llegar a la élite las ganas y la ilusión, no cesan por intentarlo.

Reportaje elaborado por: Alba Onsurbe Flores y Manuel Reina Álvarez

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