En una época donde el fútbol lo dominaba todo, siendo casi el único deporte que la gente practicaba, el baloncesto era en La Solana lo mismo que en tantas otras ciudades y pueblos de España, algo secundario, casi una rareza. Por entonces, el único representante en los campeonatos de competición federada, era el equipo femenino que se había formado tanto en los colegios de la localidad como en el IES Modesto Navarro. A finales de los 80, el deporte de la canasta comienza a emerger en la localidad gracias al empeño de unos pocos, casi todos estudiantes del IES Modesto Navarro, que organizan varios campeonatos locales. Estos campeonatos son el caldo de cultivo perfecto para la consolidación de un grupo de jugadores que acaban de lanzarse a la aventura de crear un club federado y que, a penas sin darse cuenta, iban formando un grupo de jugadores que poco a poco iba creciendo, en edad y en calidad. Ante la palabra ilusión, poco importaba lo demás, y fue en el año 1993 cuando Damián García-Cervigón, fundó el actual Club Baloncesto La Solana.

En aquellos momentos, solo había cinco integrantes en su directiva y los entrenamientos y las competiciones se desarrollaban en una pista cubierta (ya desaparecida) del colegio Sagrado Corazón, que no reunía las mejores condiciones ya que el pavimento era de hormigón poroso, la infraestructura era la más básica que podía existir y el material consistía en algunos balones y equipaciones deportivas para poder competir. Poco después se inauguró el Pabellón Antonio Serrano del colegio Romero Peña con pavimento en PVC que mejoraba a todos los niveles la práctica deportiva y mejores condiciones en general. Poco a poco, el club iba creciendo y el éxito no pasaba desapercibido, en La Solana ya se hablaba de baloncesto.  Aunque en un principio solo había un equipo masculino, el bloque de jugadores no tardó mucho en saborear sus primeras glorias deportivas. El mejor reconocimiento a semejante trayectoria llegó el 26 de diciembre de 1999, cuando el Real Madrid de veteranos se enfrentó al equipo en el pabellón solanero, que se llenó a rebosar. Sin embargo, aunque esto fue un acontecimiento inolvidable para el club, desde que lleva compitiendo en categoría sénior en 1993, ha conseguido diferentes logros como ser campeón de 3ª, 2ª y 1ª autonómica con el ascenso a primera nacional, máxima categoría regional. También se han jugado tres finales de la Copa Federación, campeonato que se desarrollaba de forma simultánea a la liga, y dos fases de ascenso a 1ª nacional. Pero sin duda, el logro más importante del club se consiguió el año pasado, cuando el equipo juvenil se proclamó subcampeón regional, logrando la clasificación para disputar el campeonato de España con los mejores equipos del panorama nacional.

Actualmente, el club cuenta con cuatro equipos: el equipo sénior, con quince jugadores, un entrenador y un delegado (LIGA APBCLM); el equipo junior masculino preferente FBCLM, con doce jugadores y dos entrenadores; el equipo junior masculino especial FBCLM, con los mismos componentes que el anterior y por último, el equipo junior femenino FBCLM, que se incorporó en la temporada 2015/16 para dar continuidad a las chicas que terminaban su etapa en las escuelas deportivas. “Todos los directivos por unanimidad decidieron apostar por este proyecto”, afirma el presidente del club, Francisco Antonio Lara. En cuanto a la junta directiva está compuesta por cinco miembros: Francisco Antonio Lara, presidente; Ángel Crespo, secretario y tres vocales: Jesús Obregón, Micael Tolosa y Damián García-Cervigón, fundador del club y presidente desde 1993 hasta 2009. No obstante, en la entrevista realizada, Lara quiso destacar la función del director deportivo Fernando García, puesto que, “ha sido el encargado de formar a la mayor parte de los entrenadores que están trabajando en los proyectos del club y tiene gran parte de culpa del nivel al que se ha llegado”

No todo es el físico

Los entrenamientos del club pasan por 4 días semanales, y duran aproximadamente dos horas, a las que se suman los partidos que se juegan los fines de semana. Exceptuando el mes de junio, que normalmente es el mes de descanso, puesto que en verano no hay competiciones federadas. En los entrenamientos se trabajan todo tipo de contenidos y conceptos técnico-tácticos, además de la preparación física. Uno de los entrenadores del club es Víctor López-Milla, o “Vitu” como se le conoce comúnmente en su localidad. Vitu comenzó formando parte de este club como jugador durante doce temporadas, sin embargo, su formación como maestro en Educación Física acabó por llevarle a tomar la decisión de dar el salto a los banquillos. “No fue una decisión difícil, ya que mi vocación es la de enseñar”. Este entrenador tiene a su cargo desde el “Babybasket”, que son los más pequeños que se inician en este deporte con 5 años, pasando por alevín masculino (11-12 años) hasta el equipo sénior del club, que va desde los 17 años el más joven hasta 36 el más mayor. La prioridad de Vitu es “que los jugadores sean mejores día tras día” e intenta transmitir valores imprescindibles para este deporte como el compromiso y el trabajo, y sobretodo, “actitud por conseguir las cosas, respeto tanto a los compañeros como al adversario y esfuerzo para conseguir propósitos”. Sin embargo, asegura que de quien más aprenden los jugadores es  de sus propios compañeros, sobretodo, en el equipo sénior puesto que hay una mezcla perfecta de edades, en la que los más jóvenes se fijan mucho en la experiencia de sus compañeros más veteranos.

Micael Tolosa entrenando al equipo infantil
Micael Tolosa entrenando al equipo infantil

Al igual que Vitu, Micael Tolosa, es otro de los entrenadores del CB La Solana, con ocho años de experiencia como entrenador, actualmente tiene a su cargo al equipo Infantil Regional y es el segundo entrenador del equipo Júnior. “Desde el momento que comencé a entrenar descubrí que era lo que me gustaba, una de mis pasiones, por lo que seguí formándome con cursos de entrenador y realizando la carrera de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte en Toledo”. Micael destaca que no quiere que sus jugadores sean los mejores en cuanto a técnica, táctica o en físico, sino que principalmente quiere que se formen como personas, y “a través del baloncesto poder transmitir  una serie de valores que puedan extrapolar a su vida diaria, como el trabajo, la superación, el esfuerzo, y la importancia del equipo por encima del interés individual”. El joven entrenador asegura que una de las capacidades físicas fundamentales que se necesitan para este deporte es la fuerza explosiva, sin embargo, a parte de las capacidades físicas considera indispensable formar cognitivamente al jugador “para que sea capaz de tomar decisiones correctas durante el juego, aspecto que es mucho más difícil conseguir”. Micael ha querido recalcar que un entrenador necesita tener paciencia para enseñar, ser cercano con los jugadores, mostrarse activo y transmitir su pasión por el baloncesto a sus alumnos, ya que “el entrenador es el espejo en el cuál se miran los jugadores y si no es capaz de transmitir ilusión a sus jugadores, éstos perderán el interés”.

 

Un club convertido en “familia”

Además de crecer como deportistas o transmitir valores, si algo ha aportado este club a sus jugadores ha sido “una familia”. Así lo ha querido destacar Eloy Obregón, jugador del equipo júnior y sénior del CB La Solana, “del club me llevo sobre todo, la gente que he conocido, que ya son como mi familia”. Algo con lo que coincide Beatriz Almarcha, jugadora del equipo júnior femenino, “somos como una familia y eso hace que haya muy buen ambiente entre todos”. Por su parte, Jesús Onsurbe, que lleva cinco años jugando con el club en el equipo júnior, también se lleva muy buena experiencia, “hemos pasado momentos muy duros pero gracias a nuestra amistad y nuestra calidad como jugadores y personas nos hemos sobrepuesto, consiguiendo objetivos prácticamente inolvidables”. Una amistad y un compañerismo que se ve reflejado en los partidos, y es que, como asegura otro de sus jugadores del equipo sénior, Fernando Carrascosa, “la mayoría de las veces los jugadores que saben lo que hacer en cada momento, y ayudan a sus compañeros haciendo que sean mejores, son los que marcan las diferencias”.  Todos ellos coinciden en un mismo deseo, que el club siga creciendo como lo ha hecho hasta ahora, y que algún día no muy lejano llegue a competir en el nivel más alto de Castilla-La Mancha en todas las categorías. Además, Beatriz tiene una aspiración como jugadora del equipo femenino, “pasar la primera fase y seguir compitiendo con grandes clubes como EBA o UCA”, y a nivel personal “llegar a jugar la copa Universo Mujer”. Para alcanzar sus objetivos, están de acuerdo en que tienen que seguir trabajado, pues como afirma Jesús,  “lo más importante en este deporte es no tener miedo a nada, se puede ganar o perder, pero tienes que trabajar y disfrutar lo que haces, porque trabajando se consiguen los objetivos”.

Plantilla completa del equipo Junior del CB. La Solana / Fuente: foto cedida por el club
Plantilla completa del equipo Junior del CB. La Solana / Fuente: foto cedida por el club

 

Vistas al futuro

Actualmente, el club tiene varios objetivos de cara al futuro. Con el equipo júnior especial el objetivo es volver a jugar la fase final regional entre los mejores equipos de Castilla-La Mancha; el equipo sénior tiene como principal objetivo clasificarse para el play-off final para luchar por el campeonato. Mientras que el junior preferente y el junior femenino, su principal objetivo es formar al máximo a sus jugadores y jugadoras y competir a mayor nivel posible durante todos los encuentros. Además, en cuanto al baloncesto femenino, la idea principal es que dentro de dos o tres años el club pueda llegar a tener un equipo sénior. Algo para lo que el club se seguirá esforzando y trabajando en ello día a día.

 

Reportaje realizado por Alba Onsurbe y Ángela María Morcillo

Leave a Response