Hubo un tiempo en que los niños jugaban en la calle, en que era difícil no encontrarlos lanzado piedras con tirachinas fabricados por ellos mismos, como si de una guerra se tratase. Durante ese tiempo, cualquiera había roto ya alguna ventana o cazado algún pájaro. Así era José María Fernández Díaz un niño como cualquier otro, cuyo deseo era salir a la calle y entretenerse.

La práctica del tirachinas es bastante antigua, “cualquiera que a día de hoy tenga unos 60 años, ha tenido o tirado con un tirador de pequeño”, asegura el propio José María al hablar de este juego. En un principio los jóvenes, y no tan jóvenes, fabricaban sus propios tirachinas; pero el paso del tiempo ha mejorado este instrumento disminuyendo el tiempo de construcción del mismo. “A veces he llegado a tardar varias horas en encontrar una buena rama de olivo con la que fabricar la horquilla”, asegura José María Fernández.

Él es uno de los principales impulsores de este deporte, junto a Javier García. Ambos fundaron hace ya unos 35 años el Club Amigos del Tirachinas, que a día de hoy sigue en pie y aumentando el número de inscritos a este deporte minoritario. En ese año, 1979, se realizó en Tarancón la primera tirada de España y del mundo, pues “no hemos encontrado datos ni documentos que certifiquen una tirada anterior a la nuestra”, asegura el fundador. Un total de 84 personas de todas las edades y de ambos sexos participaron en la misma, lo que supuso todo un éxito para ser la primera que se realizaba.

Para todos los miembros del Club es un orgullo haber sido los primeros en realizar campeonatos o concursos de tirachinas a nivel local. “Ningún pueblo podrá decir que popularizó este juego o afición antes que en Tarancón”, comentan orgullosos algunos miembros del mismo. Este deporte ha ido evolucionando con el paso del tiempo. Los primeros tiros se realizaban a tres objetos diferentes, un cabezal de una botella de oxígeno, un bote de pomelo y un cartucho vacío. Después se empezaron a utilizar platos, pero “suponía mucho gasto tener que comprar para cada competición productos nuevos”, así que sustituyeron los platos por objetos cilíndricos de goma.

Objetos que se utilizan para la práctica del tirachinas. Fuente: Belén Valencia Saiz

Este deporte minoritario se hace tan popular, que los propios tiradores lo extienden a pueblos cercanos a Tarancón. Así, el juego del tirachinas alcanza zonas como Santa Cruz de la Zarza, en la provincia de Toledo; Villarejo de Salvanés (Madrid) o Carrascosilla en Cuenca. Pero esta afición no se ha relegado a un segundo plano, y en la actualidad una gran cantidad de pueblos en España, y sobre todo en el norte de la península, practican este deporte.

Este “juego, deporte, necesidad o afición” como denomina el propio José María Fernández Díaz, ha alcanzado gran popularidad a nivel nacional. Sin embargo, aún no existe una legislación sobre dicha práctica, y desde el Club Amigos del Tirachinas de Tarancón se espera que, con celeridad, se establezca una Federación con su respectivo reglamento, aprobado por el Consejo Superior de Deportes. Además de constituir unas normas básicas y convocar un Campeonato a nivel provincial, regional y nacional.

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Belen Valencia

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