La organización internacional de ayuda a la infancia, Aldeas Infantiles SOS, recibió el pasado 21 de octubre el Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2016. Tal y como aseguró el jurado en la ceremonia de entrega de premios, el galardón fue reconocido a esta organización “por su contribución, durante más de setenta años y en 134 países, a la protección de los niños, a través de principios pioneros que cobran aún mayor vigencia en momentos en los que los conflictos internacionales ponen en especial riesgo a los más vulnerables”. A la entrega de los galardones celebrada un año más en el Teatro Campoamor de Oviedo acudieron María José González, madre SOS de la organización durante más de 17 años,  el presidente mundial de Aldeas Infantiles SOS, Siddhartha Kaul, el presidente ejecutivo de Aldeas Infantiles SOS España, Pedro Puig Pérez, y Raquel López Álvarez, una joven de 26 años que pasó toda su infancia en una de las aldeas de la organización. (De izquierda a derecha tal y como aparece en la imagen principal).

El presidente de Aldeas SOS España, Pedro Puig, durante la inuguración del Primer Centro de Día en Valencia el pasado mes de octubre. Fuente: Aldeas Infantiles SOS
El presidente de Aldeas SOS España, Pedro Puig, durante la inauguración del Primer Centro de Día en Valencia el día 5 de octubre. Fuente: Aldeas Infantiles SOS

Desde 1986 la Fundación Princesa de Asturias concede el Premio Princesa de Asturias de la Concordia a aquellas personas o instituciones que contribuyen a la lucha por la paz,  contra la injusticia, la pobreza, la enfermedad, la ignorancia, la defensa de la libertad, así como la defensa del patrimonio. Por todo ello, el presidente de Aldeas Infantiles SOS España, Pedro Puig, asegura que se llevó “una gran sorpresa” cuando le comunicaron que habían sido los ganadores del premio en esta XXXVI edición, hecho que supone “un gran reconocimiento a nivel internacional”. “Inmediatamente pensé que este premio era de todos y cada uno de nuestros niños, porque realmente son ellos, con su esfuerzo y su ejemplo, los que dignifican nuestro trabajo, y los que nos enseñan que a pesar de las dificultades siempre es posible salir adelante, además creo que este reconocimiento sitúa a la infancia en un lugar protagonista, y nos da la oportunidad de sensibilizar a la sociedad sobre la situación de vulnerabilidad por la que atraviesan miles de niños en España y en el mundo”, señala Pedro Puig.

Fue la exjugadora española de baloncesto, Amaya Valdemoro, la encargada de proponer a Aldeas Infantiles SOS en la candidatura de los premios, consiguiendo que esta organización se impusiera sobre las treinta y tres que optaban a este galardón, entre ellas la Policía Nacional, la Fundación de Abogados de Atocha o el proceso de paz en Colombia. Así, este premio emana de una trayectoria llena de ayuda a la infancia y a las familias, y es que desde que Aldeas Infantiles SOS fue creada en 1949 por Hermann Gmeiner en Imst (Austria), no ha parado de ofrecer su ayuda por cada rincón del mundo. En la actualidad, esta organización interconfesional e independiente de toda orientación política,  es miembro de la Unesco, y trabaja con alrededor de 60.000 niños distribuidos por las 573 aldeas que están repartidas por todo el mundo. Además,  cuenta con más de 1.800 centros y programas SOS destinados a residencias de jóvenes, colegios, centros de educación infantil, programas de fortalecimiento familiar, entre muchos otros.

De esta manera la principal labor de esta organización es el desarrollo pleno del niño hasta que llega a ser una persona autosuficiente e integrada en la sociedad. Por ello, trabaja además en el fortalecimiento de las familias vulnerables, de manera que puedan atender adecuadamente a sus hijos. Asimismo, ofrecen protección a aquellos niños que se han visto privados del cuidado parental, ayudándoles a que crezcan en un entorno en el que se sientan queridos y respetados.

Fiesta de fin de curso de la Aldea Infantil de Cuenca. Fuente: Aldeas Infantiles SOS Castilla-La Mancha

Pero para que esta labor se pueda seguir llevando a cabo es necesario que las instituciones se sigan involucrando, puesto que tal y como explica  Pedro Puig,  “España tiene un índice de pobreza y desigualdad que supera a aquellos de los países de nuestro entorno, y una inversión en protección a la infancia del 1,4% del PIB, muy por debajo del 2,3% de la media de la Unión Europea, por ello se precisa un esfuerzo colectivo”. Además, la difícil situación económica de los últimos años ha provocado  que “desde 2008 Aldeas Infantiles SOS haya duplicado el número de niños que atiende tanto dentro como fuera de España”, cuyos principales factores de riesgo de pobreza infantil a nivel nacional actualmente son el número de hijos, el desempleo y la precariedad laboral, además de factores socioculturales como el cuidado monoparental y la condición de migrantes de los padres. Por todo ello, ante la situación de inestabilidad política en la que se encuentra actualmente España, el presidente reivindica que “el nuevo Parlamento tiene una gran oportunidad para trabajar en este sentido y comprometerse con los derechos de los niños». “Aldeas Infantiles SOS , junto con las 60 organizaciones no gubernamentales que integran la Plataforma de Infancia, demandan un Pacto de Estado por la Infancia, que garantice la protección de los más vulnerables cualquiera que sea la coyuntura económica, se trata de un compromiso que, si bien está incluido en la mayoría de los programas electorales, no ha sido desarrollado en ninguno de ellos”, señala Pedro Puig.

Cuenca, única ciudad de Castilla- La Mancha unida a Aldeas Infantiles SOS

Dentro de nuestra región, solamente encontramos Aldeas Infantiles en la provincia de Cuenca desde 1992, una iniciativa que promovió el cantante José Luis Perales gracias a la cesión de unos terrenos por parte del ayuntamiento. Este proyecto que comenzó bajo la dirección del actual presidente ejecutivo de Aldeas Infantiles SOS España,  Pedro Puig, hoy en día se hace presente en la ciudad con doce hogares, una guardería infantil, un Centro de Primera Acogida y un centro donde se desarrollan diferentes programas y proyectos, además de un centro de larga estancia que ofrece  toda ayuda posible a niños, jóvenes y familias a través de sus tres programas principales.

Uno de ellos son los Programas de Protección, cuya finalidad es atender a un niño o grupo de hermanos que se hayan visto privados del cuidado de su familia, es por ello que dentro de éste, destaca, la Aldea Infantil SOS de Cuenca, la Residencia Juvenil, que atiende a chicos y chicas a partir de los 16 años, los Hogares de Primera Acogida y Valoración, es decir, hogares especiales donde llegan los niños tras la separación de sus familias, y por último, el acogimiento familiar en Hogares Funcionales, un modelo de convivencia con familias de acogida sin que pierdan los lazos y vínculos con su familia biológica.

Por otro lado se encuentran los Programas de Fortalecimiento Familiar, con los que se apoya a las familias en situaciones de riesgo y más vulnerables, todo ello para mejorar sus condiciones de vida. Dentro de éste destaca el Aula de Familias, en la cual se trabaja con familias de 0-3 años con bajo nivel de competencias parentales, la Escuela Infantil, atendiendo a niños de 0-3 años y a sus padres fomentando la igualdad de oportunidades en situación de dificultad social incorporándolos en el proceso educativo, Terapia Familiar, fortaleciendo los vínculos familiares y promoviendo el ajuste en la medida de protección, y el Programa Integral de Apoyo a la Familia (PIAF), atendiendo a las familias y a sus hijos en un clima de convivencia y de trabajo conjunto.

Por último,  la aldea de Cuenca recoge los Programas de Jóvenes para apoyar a éstos en pleno proceso de desarrollo personal y formativo, se mejora las competencias personales y sociolaborales, ayudándoles tanto a nivel económico como emocional. En él se incluye el Proyecto de Tránsito a la Vida Adulta, una metodología de trabajo con los chicos desde los 14 años fomentando la participación y toma de decisiones sobre su proyecto de vida y el El Huerto, iniciativa con la que se forman jóvenes en competencias relacionadas con la horticultura, la jardinería y las actividades auxiliares en viveros.

Niños de Aldeas Infantiles de Cuenca en una gala benéfica
Fiesta de reencuentro de amigos SOS en la Aldea de Cuenca. Fuente: Aldeas Infantiles SOS Castilla-La Mancha

Los doce hogares de Aldeas Infantiles de Cuenca están constituidos por casas de dos plantas. La planta baja, cuenta con un salón de amplias dimensiones, donde los niños pueden relajarse, jugando o viendo la televisión, una cocina y cuarto de baño. En la planta de arriba se sitúan las cuatro habitaciones, tres para los niños y otra para el tutor encargado, además de dos baños. Con estas casas, se pretende que los niños que por algún motivo han tenido que abandonar sus hogares, se sientan cómodos. El director de Aldeas Infantiles Cuenca, Javier Iglesias, asegura que desde 1992 esta organización ha ido evolucionando en la ciudad,  puesto que “ las necesidades de las familias, los niños y los jóvenes han ido variando, y nuestro compromiso es adaptarnos a las necesidades que pueden ser respondidas desde lo que sabemos hacer”.

En cuanto a la financiación, esta organización se constituye principalmente a través de las cuotas de socios, donantes, padrinos y empresas, en un porcentaje aproximado de 80% financiación privada y 20% correspondiente a aportaciones de los Servicios Sociales de las Comunidades Autónomas por día y niño. Por ello, Javier Iglesias señala que en Castilla- La Mancha  casi todos los programas que realizan tienen una parte de financiación pública por parte del gobierno regional, por lo que asegura que se sienten » valorados y apoyados en el aspecto económico por las administraciones». Así también lo confirma la Jefa de servicio de familia y menores de la Junta de Comunidades de CLM, Alicia Melero : “Trabajamos a través de convenios, entre aldeas y la dirección general de familia y menores, dependiendo de los presupuestos aprobados se determina que programas se subvencionan».

En cambio al igual que en el resto de Aldeas Infantiles de España, la Aldea de Cuenca también se vió afectada por la crisis económica, puesto que durante los últimos cuatro años la Junta de Comunidades  de Castilla – La Mancha retiró las ayudas ofrecidas, sin embargo,  la organización consiguió asumir por cuenta propia la financiación de los programas que habían estado subvencionados hasta el momento. Así, Javier Iglesias asegura que “la sensibilidad y compromiso de muchas personas, han permitido que se hayan podido mantener muchos socios, lo cual ha favorecido el poder dar continuidad a la mayoría de los programas, e incluso abrir nuevos proyectos en zonas donde había mucha necesidad”.  Por otro lado, a pesar de que las ayudas de la Junta de Comunidades desaparecieron durante los últimos años, tal y como señala Alicia Melero “por fin este año se ha vuelto a recuperar la financiación de casi todos los programas”.

 

Niños de Aldeas Infantiles de Cuenca visitando el Bioparc de Valencia
Niños de la Aldea Infantil de Cuenca visitando el parque zoológico Bioparc en Valencia. Fuente: Aldeas Infantiles SOS

La gran labor que la organización realiza en Castilla-La Mancha consiguió que el año pasado se pudieran ayudar a más de 159 familias y 468 niños entre los diferentes programas que ofrecen, hecho que no hubiera sido posible  sin las aportaciones de los diferentes socios y empresas colaboradoras. Ejemplo de ello es Victoria Jiménez, madrina de la Aldea de Cuenca desde el año 2009, con una aportación de 10 euros mensuales  Victoria contribuye a que esta organización pueda seguir creciendo. Así, esta madrina asegura sentirse «muy orgullosa de poder aportar una ayuda por pequeña que sea a una organización como esta en la que se trabaja por y para los niños». «Actualmente estoy en situación de desempleo y mis dos hijas están estudiando en la universidad, por ello, aunque en alguna ocasión me he planteado dejar de colaborar, nunca he sido capaz», señala Victoria Jiménez.

Finalmente, Javier ha querido lanzar un mensaje a todos aquellos que como Victoria Jiménez aportan su granito de arena a esta organización afirmando que  el trabajo de ésta «no sería posible sin ellos”. Por ello, invita a todos los colaboradores a que se acerquen a visitar las aldeas infantiles: “Nos gusta que nos conozcan, que sepan de qué manera trabaja la organización con la que colaboran, les pediría que continúen apoyándonos porque por desgracia aún hay muchas familias, niños y jóvenes que nos necesitan”.

 

Reportaje elaborado por Alba Bonilla Guijarro y Sara Huete López. Fotografías: Aldeas Infantiles SOS.

 

 

 

 

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