La nueva dirección del Museo Regional de Paleontología de Cuenca ‘Tierra de Dinosaurios’ ha desarrollado un programa específico de visitas guiadas con el propósito de documentar y explicar al público los diferentes fósiles y recreaciones que forman parte de la colección expuesta en las salas del centro. Desde hace poco más de una semana se lleva ofreciendo este nuevo servicio con una grata respuesta de los visitantes. “Debido a la demanda generada por el público era necesario hacer unas visitas guiadas con un personal cualificado en biología y paleontología que explique en cada momento que es lo que se está viendo y la historia que hay detrás”, explica Santiago Langreo, director-gerente del Museo Regional de Paleontología desde el pasado mes de septiembre.

No obstante, es la empresa privada Gestión Especializada de Seguridad (GES) la que se encarga de gestionar las visitas guiadas y de contratar al personal cualificado en la materia. Esta compañía ya trabaja en el centro desde hace un año con un contrato de gestión del museo encargándose de la seguridad y de contratar el personal auxiliar. La intención de esta empresa es “dinamizar el centro y aportar conocimiento a las personas que lo visiten. Hemos hecho una guía básica con trabajadores expertos en el tema, con lo que ahora podremos informar a todo aquel visitante. Antes había gente que preguntaba cosas y no sabíamos responder”, afirma Dionisio Valera, administrador de GES. Además, Valera reconoce que “hay mucha expectación en la gente porque se está corriendo la voz de que se están haciendo visitas guiadas”.

De esta forma, el museo cuenta en estos momentos con seis monitoras especializadas en la materia situadas en las diferentes salas del museo para resolver cualquier duda de los visitantes. De la misma forma, serán ellas las que se encarguen de planificar y orientar al público en los tres turnos de visitas guiadas concretados para cada día, que son las 11, 12.30 y 17.30 horas. “Nosotras nos encargamos de dirigir las visitas guiadas. Anteriormente, se hacían esporádicamente con algunos colectivos o asociaciones, pero desde hace unos días se están llevando a cabo de manera seria. También se harán durante los fines de semana, cosa que antes no pasaba”, explica Begoña Buj, restauradora de arqueología y paleontología y guía turística del Museo Regional de Paleontología. Además, el museo contará con un programa de actividades complementarias con talleres para todos los públicos, pero especialmente dirigidos al escolar.

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Resto fósil del Museo Regional Paleontología Cuenca                                                       Fuente: Manuel Reina

Estas visitas guiadas se adaptan al perfil del visitante y dependiendo de la edad media de ellos se planifica de una forma u otra. Puesto que el grado de atención y el nivel de información varía en función de si se trata de una asociación, personas mayores, estudiantes universitarios o grupos de clase de colegio la visita se enfoca de manera diferente. “Generalmente la visita estándar es de una hora y para los infantiles igual es un poquito más corta, pero al final es el visitante el que decide la extensión de la misma”, explica Sarai García, bióloga y guía turística del Museo Regional de Paleontología. Además, García añade que “la respuesta de la gente durante esta primera semana ha sido muy positiva. Antes el visitante salía del museo desinformado o con mucha información que no procesaba, ahora salen con nuevos conocimientos y con las ideas claras. También es verdad que las personas que vienen de Cuenca o de la región vienen muy bien informadas. En estos momentos la asistencia de personas a nivel nacional o internacional es nula”.

En la actualidad el Museo Regional de Paleontología cuenta con una nave con más de 10.000 piezas y fósiles, encontrados en su gran mayoría en los yacimientos de Las Hoyas y Lo Hueco. El director del centro asegura que “se ha iniciado una investigación para incrementar la colección existente y poder nutrir al centro de cosas nuevas y renovadas que no dejen de dar al museo un aliciente para visitarlo”. No obstante, las nuevas piezas no llegarán hasta que se hayan completado las dos fases restantes y se hayan culminado los largos procesos de investigación necesarios para poder saber la historia y la especie de cada pieza nueva.

La gran estrella

Por encima de los cientos de fósiles que posee el museo para complementar sus exposiciones y gran llamativa de los espectadores está el Concavenator Corcovatus, un dinosaurio carnívoro que vivió en el inicio del periodo Cretácico conocido como “Pepito”. Como el propio Santiago Langreo afirma este dinosaurio “es la marca y referencia del museo por excelencia”. El valor de esta pieza reside en que se ha encontrado prácticamente entero y eso es muy difícil en una disciplina como la paleontología. Si a ello le sumamos sus tremendas dimensiones y que es una pieza única que se sabía que existía pero de la que no había registros, hace de este espécimen una pieza que merezca la pena visitar. A raíz de la llegada de pepito al museo, allá por finales de marzo del año pasado, ha aumentado el número de visitantes de una forma considerable hasta registrar 25.738 visitas en el curso 2015. De hecho en los primeros 15 días tras su regreso el museo tuvo que acoger a una auténtica manada de turistas que llegó a 6.000, todos ellos para dar de nuevo la bienvenida al Concavenator a la ciudad conquense.

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Concavenator Corcovatus ‘Pepito’                                                  Fuente: Manuel Reina

En este 2016 ya son más de 27.000 personas las que han acudido a observar este y otros fósiles de las distintas salas de exposición y con aun 2 meses de curso por delante se presumen que se superen las 30.000 visitas al final de año. Esto da una idea de la expectación que crea “pepito” en el panorama nacional y también internacional. En la gira que tuvo lugar en Asia durante un año la exposición superó las 400.000 visitas e incluso se llegaron a hacer libros en idioma japonés. Esto hace que Santiago Langreo valore positivamente “el intercambio de fósiles con otros países, ya que también es hacer una buena propaganda del lugar de donde procede”. Pepito es la estrella porque está obligado a serlo. Aunque los más curiosos también pueden conocer ejemplos únicos como el cerebro de un Ampelosaurus, un dinosaurio herbívoro de 15 de metros de longitud que vivió en el Cretácico superior o el Iberomesornis, un ave del tamaño de un gorrión situado evolutivamente entre los dinosaurios terópodos y las aves modernas.

Nuevas fases del Museo

Hasta ahora se han completado dos de las cuatro fases que estaban ideadas en el proyecto inicial del museo. En estos momentos se está trabajando en la tercera fase del centro y se prevé que para el próximo año se pueda inaugurar. En cuanto a la cuarta y última fase aún no hay nada decidido y todo está en el aire. Aun así estos no son los plazos que se establecieron en un inicio en la presentación del proyecto, sino que han ido variando por varios motivos. Primero porque se fijaron unos periodos demasiado generosos en cuanto al tiempo y segundo, y principalmente, por la falta de recursos económicos. Si con el gobierno anterior la situación era complicada con el cambio de signo político la situación se agravó aún más, las subvenciones se redujeron y las ideas eran otras. Como afirma Julián López, empleado de ordenanza del Museo Regional de Paleontología, “se habló de que se iban a cumplir los plazos, pero luego con el cambio de signo político esos proyectos se aparcaron y luego vinieron los nuevos con otras ideas muy diferentes”.

Con todo este marco no es de extrañar que el museo corriera un peligro real incluso de desaparición, sin embargo como dice Santiago Langreo “la idea de abandonar nunca estuvo en nuestra cabeza. Sí que había que modificar cosas, variar plazos, y hacer una reestructuración de los presupuestos pero en ningún caso llegar al abandono”. Ahora las instituciones han vuelto a dar validez al nuevo proyecto del museo y con su apoyo se podrán llevar a cabo las otras dos salas de exposición que den un sentido completo a lo que el edificio en si quiere representar.

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Una sala del Museo Regional Paleontología Cuenca              Fuente : Antonio Caro

La cambiante situación política y los cambios ajenos al museo no han modificado su interior ni su objetivo de contribuir a despertar un interés por la ciencia mediante la representación de cómo era la tierra hace muchos años y que seres vivos vivían en ella. Las diferentes salas muestran la realidad de lo que existió hace millones de años. Como muy bien lo define Julián López en sus palabras, “antes de entrar al museo esto parece un mundo extraño y de fantasía con todo el asunto de los dinosaurios, y casi hace falta un acto de fe para darle credibilidad. Pero cuando observas un poco, te das cuenta que no es fantasía sino que ocurrió de verdad”. López cataloga al museo como una representación que te traslada a un mundo real, pero que al mismo tiempo es como de fantasía y que en el fondo engancha.

Bajo la nueva dirección el Museo Regional de Paleontología parece tomar un rumbo diferente al pasado con el propósito de aumentar el número de visitas y darle al centro la importancia que realmente debe tener ya no solo en el ámbito regional sino en todo el panorama nacional.

Reportaje elaborado por: Antonio Caro y Manuel Reina 

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