Las coloridas mareas llevan años inundando las calles españolas. Las encontramos de todos los colores, amarilla defensora de las bibliotecas públicas, azul que defiende el agua como bien público , blanca en pro de la sanidad pública, granate contra la emigración forzada o verde, en pro de la educación pública. El pasado 26 de octubre fue convocada una huelga estudiantil a nivel nacional. En las principales ciudades del estado los estudiantes dejaron las aulas y tomaron las calles para plantar cara a las reformas educativas que el gobierno lleva haciendo en los últimos años. Las reivindicaciones son claras: educación pública, gratuita, laica, de calidad y con igualdad en el acceso a esta. Convocaron el Sindicato de Estudiantes y la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos, así como la Federación de Estudiantes Progresistas. La motivación fue la lucha contra la implantación de las reválidas.

Nuestra ciudad, Cuenca, no es menos, y también se sumó a la huelga.  La secundaron más de 400 alumnos de distintos niveles formativos. Desde estudiantes de secundaria hasta estudiantes de postgrado. Todos ellos desfilaron por Carretería hasta la Dirección Provincial de Educación, Cultura y Deporte, donde dio comienzo la lectura del manifiesto con el que se daba por terminada la convocatoria. Un segundo turno por la tarde aglutinó a estudiantes y representantes sindicales de Comisiones Obreras que se dieron cita en la Plaza de España.

Podemos hablar de éxito. Los datos son claros: el seguimiento de la huelga de estudiantes en la ciudad fue del 69’71% según datos de la Dirección Provincial de Educación, Cultura y Deporte de Cuenca. Un 72’48% de alumnos de ESO, un 70’97% en estudiantes de Bachillerato, 65’49% de alumnos de FP y 57’35% de estudiantes de Enseñanzas de Régimen Especial.

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Foto: Nuria González

El movimiento estudiantil en Cuenca ha sufrido cambios en el último lustro. Por la ciudad han pasado varias organizaciones que se debieron a la lucha estudiantil. Fueron el Movimiento Estudiantil Universitario de Cuenca –MEUC-, activo hasta 2015, y la Coordinadora de Estudiantes de Institutos de Cuenca –CEIC-, activa hasta 2013.

Actualmente se articula en torno a varias organizaciones estudiantiles, entre las que se encuentra el Concejo de Estudiantes de Cuenca, el Frente de Estudiantes de Cuenca y la Junta de Estudiantes de Secundaria. Cada uno de ellos tiene su propio ideario, comparten distintos aspectos y les diferencian otros tantos.

Gonzalo Márquez-Villarejo, portavoz del Concejo de Estudiantes de Cuenca cuenta los orígenes de la organización más activa en la ciudad. Nacieron en diciembre de 2015 tras una asamblea abierta con la educación como tema principal que fue convocada por la organización juvenil castellana Yesca así como miembros del Concejo de Estudiantes Independiente de Madrid. Por entonces el movimiento estudiantil de la ciudad estaba inactivo, un movimiento que “tenía que resurgir y ser un movimiento crítico en la ciudad”.

Desde el Concejo de Estudiantes de Cuenca se definen “asamblearios, horizontales, anticapitalistas, antifascistas, feministas e internacionalistas. Caben desde socialdemócratas, pasando por republicanos y socialistas, hasta comunistas y anarquistas”. En la organización no caben las jerarquías. No solo se deben a la causa estudiantil, sino que colaboran con movimientos sociales como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca Cuenca, Welcome Refugiados o colectivos feministas. “Si es un tema que nos parece justo se lleva a la asamblea, se vota y si sale positivo se contacta y colabora”, cuenta Gonzalo. Han colaborado con Yesca, Cuenca Obrera, Ciudadanos por la República, CSUAC, CGT, Frente de Estudiantes o la Junta de Estudiantes de Secundaria

Las reivindicaciones que plantea esta organización son claras. Demandan una educación gratuita, laica y de calidad con un acceso igualitario para todos. Están en contra de la LOMCE, del 3+2 y “de todas las políticas llevadas a cabo por el Gobierno para privatizar poco a poco la educación”. Por ello tienen claro que “no vale con delegar, el estudiantado tiene que ser protagonista y partícipe de ello”.

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Foto: Nuria González

Se autogestionan. Los integrantes aportan una cantidad mensual de entre 1 y 3 euros en función de la situación de cada uno. Además hacen fiestas y conciertos para la autogestión. Actualmente son 36 miembros en la organización, pero cuentan con simpatizantes. Cualquier persona puede colaborar de diversos modos, como asistiendo a las asambleas que hacen mensualmente o dando difusión en las redes sociales. No consideran estar vinculados a formaciones políticas, aunque sí se definen abiertamente de izquierdas.

El Frente de Estudiantes de Cuenca es de reciente creación en la ciudad. Cuenta con pocos meses de actividad, pero ya le han servido para hacer de la huelga pasada un éxito junto al resto de organizaciones convocantes. El Frente de Estudiantes incluye estudiantes de distintos niveles formativos, desde secundaria hasta la Universidad. Sus reivindicaciones rotan sobre un triple eje: retirada del decreto 3+2, derogación de la LOMCE y la remuneración de las prácticas profesionales. Les une el carácter anticapitalista.

Esta organización pertenece al Frente de Estudiantes, una organización fundada en el año 2015 que con menos de un año de vida ya tiene representación en la mayor parte de comunidades autónomas. El Frente como tal nace a partir del Congreso de Unificación  que tuvo lugar en Valencia en diciembre de 2015. Sin embargo, desde hacía dos años, existía una coordinadora de diferentes asociaciones estudiantiles locales que se separaron del proyecto de Estudiantes en Movimiento porque, año tras año, no cumplía con lo que consideramos necesidades de los estudiantes. Por un lado, que existiera una estructura central, que nos permitiese luchar en todo el Estado de forma coordinada, que luchara por las reivindicaciones de los estudiantes, sin que fuera el chiringuito de ninguna organización política, y por supuesto que luchara desde las bases, desde cada sección sindical, en cada centro, no sólo contra la LOMCE y el 3+2, sino también contra todos los ataques que se dan cada semana contra los estudiantes como no poner la calefacción, materiales que cada vez más no da el centro, privatizaciones de servicios, precarización, subida del transporte escolar, etc,” cuenta Rodrigo Menor, uno de sus militantes.

Organización sindical

«Nuestro modelo organizativo es similar al de Comisiones Obreras. Existe como una doble federación; la territorial, y la que podría llamar sectorial. En la territorial, estaríamos en Castilla-La Mancha, y la sectorial, en la Federación de Universidad. La hay de Universidad, FP, Medias y Otros Estudios».

Demandan una educación totalmente pública y gratuita, al servicio “de los estudiantes y del pueblo trabajador, y no de las empresas”. Cuentan con entre 13 y 18 militantes en la Universidad. Entre ellos hacen las reuniones periódicas que les sirven para programar su actividad. Colaboran con toda asociación que plantee los mismos objetivos que ellos. “Nuestra prioridad actualmente son las AMPAs y los sindicatos obreros”, con los que tienen una buena relación. El Frente de Estudiantes realiza un Congreso cada dos años donde se reúnen un amplio número de delegados. “El Congreso es fundamental para el sindicato, puesto que ahí se decide la línea que vamos a seguir durante los próximos dos años, las reivindicaciones que nos planteamos, se elige a la Dirección”.

Al fin y al cabo, sea del Frente o de cualquier organización, lo que tú como estudiante ves es que tienes un compañero, o un amigo, que te está defendiendo cuando ocurre un problema en tu centro. Que sabes que puedes recurrir a él y decirle «nos han puesto como obligatoria una conferencia que además tengo que pagar», por ejemplo, «¿qué hago?».

También se autogestionan. Los militantes aportan una cuota determinada. Además, desde la Dirección se preocupan de estar atentos a las subvenciones que puedan beneficiarles. Por otro lado los sindicatos obreros colaboran en distintos aspectos como la impresión de octavillas y carteles.

Niveles no universitarios

Tras la disolución de la Coordinadora de Estudiantes de Instituto de Cuenca se creó la Junta de Estudiantes de Secundaria –JES- el pasado año. Son ellos quienes lideran la lucha estudiantil en los niveles de secundaria, bachillerato y formación profesional. En sus reivindicaciones están la educación gratuita, laica y de calidad, “que transforme la sociedad y dinamice el país, fruto del consenso entre todas las partes de la comunidad educativa”, dice uno de sus comunicados.

Estas organizaciones no solo asoman la cabeza en las jornadas de manifestaciones. Son los responsables de su convocatoria, organización, difusión y los que deben velar por que la marcha trascurra sin altercados. Pero la lucha estudiantil no termina con las manifestaciones; detrás hay un trabajo muy laborioso, por ello animan a todo aquel que lo desee a acercarse a las asambleas o seguir los perfiles de las organizaciones en las redes sociales para estar al tanto de las novedades que puedan presentar, como charlas o recogidas de firmas.

Por ende, en Cuenca el movimiento estudiantil se articula en torno a tres organizaciones: Concejo de Estudiantes de Cuenca, Frente de Estudiantes de Cuenca y Junta de Estudiantes de Secundaria. A ellos se suman organizaciones sindicales y políticas que comparten las reivindicaciones, como Izquierda Unida y Comisiones Obreras.

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