A todos nos gusta llegar al teatro, sentarnos y esperar a que se levante el telón para disfrutar de la función, y en una ópera, además, esperamos que nos deleiten con sus voces y versos en italiano, pues al fin y al cabo, la ópera es una representación cantada, donde priman casi más las voces que la propia interpretación. Nadie se para a pensar en el escenario, los detalles, las horas de montaje, pero… ¿cómo se monta y prepara una ópera? Aprovechando que el  21 de octubre, el Auditorio de Cuenca acoge la ópera La Bohème de Puccini, vamos a tratar de dar respuesta a esta pregunta. 

El director artístico de la compañía Ópera2001, Luis Miguel Lainz explica paso a paso los 8 meses que han tardado en preparar La Bohème, para que nos podamos hacer una idea de cómo se empieza a pensar en llevar a cabo una ópera.

Luis Miguel Lainz: “Llevamos 8 meses montando esta producción,  el proceso te lo voy a resumir rápido. Hace 8 meses decidimos qué tema se va a hacer, miramos el mercado para ver que va tener tirón, después nos ponemos en contacto con el director de escena, que en este caso es Roberta Mattelli, directora de escena italiana, entonces vemos con ella qué idea tiene de esta puesta en escena. En principio, el principio de opera 2001 es ser fiel a la versión original del compositor, para que el público que venga, si es gente aficionada a la ópera a lo mejor  no le apetece que cambiemos ni el tiempo ni el lugar de la historia y quiere que la ópera sea fiel, y luego, para la gente que es la primera vez que viene a la ópera, es más conveniente que vea primero una versión más original que no meterles escenas diferentes porque seguramente no lo entenderían. Después tenemos que ponernos en contacto con el escenógrafo, en este caso es Alfredo Troisi, que es italiano también, entonces a mí, como soy el director artístico, se me presentan una serie de proyectos y entre la directora de escena, el escenógrafo y yo decidimos qué escena se va a hacer. Una vez ya decidida, Troisi me hace el boceto, lo aprobamos y se manda a fabricar, esto hace 8 meses. Esto se ha fabricado en unos talleres escenógrafos que hay en Italia en Nápoles y han tardado unos dos meses y medio, son rápidos y lo han hecho rápido. Una vez hecho el escenario,  hay que diseñar el vestuario qué vestuario se van a utilizar, pelucas, maquillaje, attrezzo, etc. Alfredo Troisi también es el responsable de esta fase, me lo consulta a mí y ya lo discutimos y una vez de acuerdo se manda a la Sartoria Rigo el vestuario y Calzatura de Época, que es la que se ocupa de los zapatos en Milán, pelucas Audello, que está en Torino. Una vez que esta todo esto hecho, lo que es la parte artística de la escena, tenemos que ocuparnos de lo  que es la parte musical.

Tenemos la base que es la orquesta sinfónica de la compañía Ópera2001, el coro y luego tenemos que elegir los cantantes principales, porque no es lo mismo cantar la Traviatta, que La Bohéme, es muy distinto. Para la selección Ópera 2001 ha hecho cuatro audiciones, una en Paris, otra en Alicante, otra en Sofía. Para la protagonista fichamos a Melanie Moussay, soprano francesa muy conocida, es un fichaje, tras firmar el contrato y ponernos de acuerdo con la cantidad económica, ella se tiene que poner inmediatamente a ensayar, ella y todos los cantantes, se tienen que preparar por su cuenta toda la partitura con sus profesores de canto, pianistas etc, durante estos meses y cuando faltan veinte días para el estrenos, hay lo que se llama un ensayo previo de orquesta, coros y solistas, que en este caso lo hicimos en Bulgaria. Ese ensayo es como la unión de todo este trabajo, y están más o menos unos diez días y tras esto, lo siguiente ya es estrenar, entonces se mueve todo, vestuarios, escenarios, pelucas, etc.” “Yo siempre digo que la ópera es el espectáculo más completo que hay, porque aúna todas las artes, porque si tú te fijas estamos juntado la música, el teatro, la pintura, la arquitectura, escultura… Todo está combinado, la luminotécnia…”

La protagonista, Melanie Moussay, asegura que tardó en prepararse un año y que ha necesitado cerca de un par de meses para prepararse su papel  y el último mes ha sido más intensivo, ya que ha necesitado de 5 horas diarias para prepararse el personaje, ya que asegura “I’m really kind with my work” (soy muy cuidadosa con mi trabajo).img_2760 img_2766Melanie Moussay, protagonista en La Bohème/ Fotos: Marta Gardel

Antes del montaje

El auditorio abre sus puertas cuando despunta el sol para acoger a la llegada del tráiler donde se encuentra toda la escenografía que hay que montar para poner en marcha la ópera. Para ello es fundamental que todos los miembros del equipo estén a tiempo. Pero cuando bajan todo lo que van a tener que montar (escenarios, atrezzo, vestuario…) la primera pregunta que se viene a la cabeza al ver semejante cantidad de objetos y escenografías para montar es ¿cómo saben dónde va cada una de las piezas y el lugar que deben ocupar dentro del auditorio?

Diego alegre, jefe técnico del auditorio nos desvela este misterio: “ antes de que llegue el tráiler con el escenario y la ornamentación, a mí me llega una ficha técnica tras hablar con el gerente de la compañía  donde viene recogido todo lo que van a necesitar, y luego a parte hacemos las implantaciones en AutoCad, es decir, hacemos en el ordenador en 3 dimensiones como debe quedar en el escenario, tanto con la escenografía como con el diseño de luz, acoplado todo a las dimensiones del escenario del que nosotros disponemos”.

¿Cómo se monta?

img_2544Montaje de los focos/ Foto: Marta Gardel

Una vez que los técnicos ya conocen el orden y cómo ha de ir montado todo el escenario, es fundamental que lo primero que se haga sea la colocación de las luces del escenario, la forma en la que van a ir orientados, la escenografía de luces, lo que les suele llevar gran parte de la mañana y toda la tarde hasta una hora antes de que empiece la obra. Para que todo quede a gusto de la compañía que va a representar  la función, les acompaña un técnico de luces de la propia compañía que se encarga, primero desde el escenario, y después desde la mesa de control, de posicionar cada foco de tal forma que cuando empiece la función cree los ambientes deseados, según asegura Jimmy Núñez, técnico del auditorio.

img_2736Jimmy y Domingo, técnicos de luces del auditorio y Ópera2001/ Fotos: Marta Gardel

Además, Diego remarca que es importante saber que cada foco funciona de forma individual por lo que, tanto los focos apostillados a los laterales como los que están justo encima del escenario, se tienen que controlar de forma independiente, lo que dificulta el trabajo, ya que “sólo con que un foco se direccione mal, el efecto del escenario cambia por completo”.

Tras las luces hay que cambiar los telones de fondo en el caso de que la escenografía incluya fondos propios de escenas que se vayan a representar durante la función, como es el caso de La Bohéme, cuyo escenario es todo un deleite visual, ya que el escenógrafo encargado de diseñarlo, que fue diseñado y pintado en Italia, quiso evocar en el espectador la figura del gran pintor Vincent van Gogh, pintado en tonalidades azules y amarillas. Este color junto con la escenografía de luces es un encanto para los sentidos, aporta magia a la función. El propio director de la compañía Ópera2001, Luis Miguel Lainz explica la elección de este gran pintor: “Es una idea de Alfredo Troisi. Yo le dije a Troisi, mira dentro de que sea conservador quiero darle un toque de impacto, algo diferente, algo que la gente diga ¡ay!, y él me dijo oye y por qué no utilizamos a Van Gogh que es un pintor realmente popular en el mundo, que todo el mundo lo conoce y vamos a hacer como cuadros de Van Gogh en todas las escenas.”

img_2643Escenario La Bohème/ Foto: Marta Gardel

Tras esto se pasa al montaje de las escenografías y el atrezzo, donde es fundamental que cada pieza vaya en su lugar y en el punto exacto del escenario.  Mientras tanto se va colocando, a su vez, se va colocando el foso de orquesta donde el orden de la orquesta va en función de lo que el director de orquesta considera para que el sonido sea mejor, por lo que los técnicos los que tiene que hacer es colocar las sillas y atriles en base a ese orden ya establecido, según describe Jesús Ramos,  encargado de los telones y el movimiento de las varas, y remarca que “al fin y al cabo montar toda obra, son muchas horas y horas de trabajo”

Sin embargo, el trabajo no acaba solo en montar la arquitectura de la escenografía, una vez acabada, hay que montar hasta el más mínimo detalle, todo influye en el resultado final que la puesta en escena.

Una vez todo está en su sitio, correctamente colocado, y las últimas pruebas han sido realizada, la función ya esta lista para que el público pueda disfrutar de ella, sin imaginarse las largas horas y el duro esfuerzo que lleva consigo. Solo queda disfrutar de la función y los técnicos descansar el rato que dure el espectáculo porque, cuando se baje el telón… Hay que volver al trabajo, desmontarlo todo y meterlo en el tráiler, otro teatro espera el escenario para volver a montar una obra con otras muchas horas de trabajo.

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