Si creías que estaba todo inventado en el mundo del deporte, estabas equivocado. Existe un tipo de Yoga desde otra perspectiva que se realiza en parejas. Para algunos  practicar Yoga les puede parecer aburrido, pero con el Acroyoga dejará de serlo. Como bien dice su nombre, es un tipo de ejercicio donde se combina la acrobacia, el yoga y el masaje Tailandés.

Son tracciones, movimientos, estiramientos por parejas que consiste en jugar con el peso del cuerpo y la respiración. Se combina el yoga para el calentamiento y para el final siempre se acaba con un masaje Thai, así lo ha explicado Cristina de la Ossa, instructora y profesora de Zenergy Studio en Cuenca.

Aunque sea un ejercicio desconocido para muchos, actualmente se está realizando varios talleres de Acroyoga en varios puntos de España y Cuenca  ha sido una de ellas.  A través del estudio de yoga, Zenergy Studio y la colaboración del Servicio de Deportes de la UCLM, han ofrecido este taller por segundo año consecutivo y con la ayuda de dos profesores y especialistas en este ejercicio, se dividió en dos jornadas celebradas los días 22 y 23 de Octubre. Este año, el lugar para acudir al taller ha cambiado con respecto al año anterior y debido al número de participantes que  este año ha aumentado casi un 10%, el pabellón polideportivo “El Sargal” cedió las instalaciones para realizarlo en una sala más grande.

El primer día de curso se realizaron ejercicios como mandalas humanas,  una actividad que consiste en realizar figuras con el cuerpo humano, el yoga en pareja y vuelo acrobático, llamado también como la parte solar del Acroyoga. Este consiste en un ejercicio de tres personas, donde una de ellas hace de base con su cuerpo, otra realiza la figura con la ayuda de la base, llamado también volador y un cuidador que intenta ayudar al volador a corregir su postura y evitar las caídas.

El segundo día se llevó a cabo un vuelo terapéutico, llamado también como la parte lunar  del  Acroyoga, un ejercicio que se completa con técnicas del masaje Tailandés y donde el volador entra en modo relajación. Y cómo último ejercicio y el más esperado por los alumnos se llevó a cabo el masaje Tailandés, un masaje que se realiza por parejas. Una técnica que con el uso del cuerpo  humano mueve al receptor realizando figuras y masajes de estiramiento que se realiza en el suelo y vestido, no se necesita aceites para este tipo de masaje.

Los alumnos realizando el masaje Tailandés. Foto: Estefanía Manzano.
Los alumnos realizando el masaje Tailandés. Foto: Estefanía Manzano.

Realizar este taller en Cuenca ha sido especial, ya que es una actividad que no se lleva a cabo todos los días y la disponibilidad de los profesores también ha influido debido al lugar donde residen. Contar con este tipo de actividad ayuda a ver más allá de los ejercicios básicos que conforma el mundo del deporte y así lo aseguraba Cristina, “una actividad que puede interesar a mucha gente, que es muy creativa y  artística, es de ejercicio físico pero también  te permite explorar tu cuerpo y sentirlo en equilibrio”.

Con la ayuda de los profesores, Susann Mayer y Elías Cadena,  le han dado un toque especial, lleno de paz y de confianza, además que una actividad que consiste en conectar con tu paz interior y disfrutar de la relajación que transmite al realizar esta serie de ejercicios.

No hay límite de edad para realizar esta actividad, los niños son los que más disfrutan con todo este tipo de técnicas, aunque todo aquel que tenga  algún problema físico, deberá evitarlo para no forzar la columna. Además Cristina insiste que para hacer este tipo de ejercicio no recomienda ver vídeos explicativos sin tener base de ello, sino que con la ayuda de profesores la técnica todo se facilita, “porque al final hay que calentar, practicar y relajar al final para hacer una actividad física que sea segura y saludable”.

En cuanto a los beneficios  que aporta esta actividad física son varios como, la tonificación y la flexibilidad, además al ser  una actividad en pareja también estimula la confianza, ya que es importante para el equilibrio de ambos. A nivel psicológico,  estimula el compañerismo ya que es una actividad divertida y existe buen ambiente, y  reduce la ansiedad, “las personas que se animan a hacer estas cosas son en general bastantes extrovertidas, sin complejos que vienen a disfrutar”, así lo aseguraba Cristina.

El balance de estas jornadas ha sido positivo y la participación ha aumentado con respecto al año pasado. Además, los profesores han notado un progreso notable de un año para otro en las personas aquellas que ya realizaron este taller, sobre todo se ha notado en la confianza que tenían a la hora realizar cualquier tipo de ejercicio que engloba el Acroyoga, unas sensaciones que al final el cuerpo aprende y se practican.

 

El arte de volar
Susann Mayer, una gimnasta alemana que lleva toda una vida dedicándose a la acrobacia. Desde los 7 años comenzó con la danza y con otros deportes relacionados con la educación física. Es profesora especializada en Asthanga Vinyasa, Sivanada Yoga, también es profesora certificada de Acroyoga desde hace 3 años, y formada en Masaje Thailandés. Actualmente, Susann imparte clases de yoga en Madrid varios días a la semana y esta vez ha sido la encargada de cultivar unión, confianza y alegría durante estos dos días en Cuenca. Para Susann, el Acroyoga es un tipo de meditación y concentración ya que se necesita prestar toda la atención a la hora de realizar cualquier postura acrobática. “Esta disciplina te ayuda a desconectar, a volar, a conectar con la gente y a crear situaciones de confort, aporta mucha alegría, es muy divertido” así lo aseguraba Susann.

La profesora Susann Mayer explicando un ejercicio. Foto: Estefanía Manzano
La profesora Susann Mayer explicando un ejercicio. Foto: Estefanía Manzano

Además, su marido y profesor de Acroyoga, Elías Cadena, ha revelado que su mujer conoció esta disciplina a través de los medios, a lo que le llevó a realizar la formación necesaria y acudir a cursos intensivos en Europa, por lo que lleva muchos años ayudándole en talleres y en clases que imparte en Madrid. “Lo que me gusta del Acroyoga es que te hace sentir libre, en confiar en las demás personas, hacer cosas que crees que tú no puedes hacer y que te parecen que son casi imposibles y puedes defenderte con el apoyo de todos” así definía Elías lo que significa para él esta disciplina. Lo que más le ha llamado la atención a Sussan es que varios de los alumnos que han participado en este taller hayan repetido por segundo año y viendo esta situación se preguntaba por qué no se impartían clases de Acroyoga en Cuenca, cuando existen salas adecuadas para realizar este tipo de ejercicio, además del buen ambiente que existe en las clases.

Con todo esto, se ha podido apreciar las grandes ventajas con las que cuenta el Acroyoga ya que se activa cuerpo y mente por la combinación de ejercicios físicos con posturas de vuelo acrobático y relajación, además de contar con beneficios terapéuticos. Así, esta disciplina que comenzó en 2003, poco a poco se ha ido consolidando en el país y cada vez son más las personas que se apuntan a esta actividad tanto individualmente como en familia por ser una disciplina en la que pueden participar tanto los mayores como los más pequeños de la casa. Después de conocer todos los beneficios con los que cuenta el Acroyoga, que mejor actividad para disfrutar, relajarse y sobretodo desconectar del día a día.

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