En este reportaje hablamos con Carlos Villeta, Presidente de Ecologistas en Acción Cuenca y con Gema Mariscal, Presidenta de la Asociación Pisto Ecológico de Cuenca. Nos cuentan, junto con algunos socios, por qué hay que consumir de forma ecológica y respetuosa con el medio ambiente.  También conversamos con Mª Dolores Raigón, Presidenta de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica, quien nos muestra diferentes aspectos en torno al consumo ecológico como mitos, calidades o precios.

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Mª Dolores Raigón es  Catedrática de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y el Medio Natural (ETSIAMN) de la Universidad Politécnica de Valencia. También es investigadora de la calidad nutritiva de los alimentos ecológicos.

Pregunta. ¿Cuáles son los inicios de la SEAE? ¿Por qué surge?

Respuesta. SEAE fue constituida en 1992 con el fin de aglutinar esfuerzos de agricultores, técnicos, científicos y otras personas afines, encaminados hacia el desarrollo de sistemas sustentables de producción agraria fundamentados en los principios ecológicos y socioeconómicos promovidos por los movimientos de agroecología, cuyo objetivo fundamental es la obtención de alimentos y materias primas de máxima calidad, respetando el medio ambiente y conservando la fertilidad de la tierra, mediante la utilización óptima de los recursos locales, potenciando las culturas locales, los valores éticos del desarrollo rural y la calidad de vida.

Y surge ante la necesidad de un espacio de reflexión y cooperación entre personas y organizaciones del sector, que permitiera la intervención de cada cual, según sus necesidades o intereses, por proximidad o afinidad y que posibilitara, mediante el consenso, la creación de opinión y posicionamiento comunes, pasando a ser un intercomunicador con la administración en estas materias.

P. ¿Qué es un producto ecológico? ¿Por qué hay que apostar por ellos?

R. Mejor hablar de alimento. Es aquel que ha sido obtenido por métodos de producción ecológica recogidos en la normativa CE 834/2007, quedando prohibidos el uso de sustancias químicas de síntesis. Esta normativa incluye los términos biológico, orgánico, ecológico, así como los términos “bio” y “eco”, el uso de un término u otro depende del país. Las principales razones por las que hay que apostar por los alimentos ecológicos son varias:

  • Porque la producción agraria ecológica preserva el medio ambiente, ya que contribuye, entre otros efectos, a mitigar el cambio climático, mejorar la eficiencia energética de los sistemas agrarios, favorecer la biodiversidad y reducir la acumulación de contaminantes en el medio.
  • Porque los alimentos han sido obtenidos sin pesticidas ni abonos de síntesis química, evitando la liberación de estas sustancias al medio y contribuyendo de manera decisiva a la ausencia de residuos en los alimentos de consumo humano.
  • Porque están prohibidos los organismos modificados genéticamente, bien sea en semillas de cultivo o para la alimentación animal o para la humana.
  • Porque se respeta al máximo el bienestar animal, prohibiendo el atado de animales y obligando a facilitar zonas de ejercicio al aire libre, pastos para los herbívoros y unas dimensiones mínimas de alojamiento por cabeza de ganado, sin hacinamientos, lo que va a repercutir en menor concentración de impactos en el ambiente.

P. ¿Hay demanda de productos ecológicos?

R. Las ventas de productos ecológicos en España se incrementaron un 5,42% en el período comprendido entre 2011 y 2013, alcanzando un volumen total de consumo de 1.018 millones de euros según los últimos datos ofrecidos por el Ministerio de Agricultura. El gasto per cápita, durante el mismo período, aumentó un 5,83% pasando de 20,45 € a 21,66 €. Estos datos contrastan con el descenso de 0,72% que sufrió el volumen total del mercado de Alimentación y Bebidas nacional en las mismas fechas, por lo que no sólo hay demanda de alimentos ecológicos, sino que ésta se incrementa con los años y cobra más importancia que la de los alimentos no ecológicos.

P. ¿La agricultura ecológica es igual de productiva que otros sistemas de producción?

R. Depende del tipo de producción. Por ejemplo, un cultivo de tomates realizado en época de verano y con semillas locales en ecológico es igual de competitivo y productivo que el sistema convencional, pero un cultivo de tomates en diciembre, bajo invernaderos y con variedades muy mejoradas, en condiciones convencionales es más productivo que el ecológico. En cualquier caso, la producción hay que valorarla por unidades nutritivas, es decir, no hay que contemplar cuantos kg por unidad de superficie puede producir un modelo, sino cuantas unidades de nutriente es capaz de producir, cuántas unidades de vitamina C por unidad de superficie, etc.

P. ¿Hay diferencias de calidad entre los productos ecológicos y los “no ecológicos”?

R. Las diferencias de calidad entre un producto ecológico frente al no ecológico se pueden resumir en algunas acciones; por un lado los alimentos ecológicos tienen que cumplir con el reglamento europeo de producción y ello implica que no se pueden utilizar sustancias químicas de síntesis, como biocidas o fertilizantes químicos de síntesis, por ello en la composición de los alimentos no se incluyen residuos de fitosanitarios, ni de otros tóxicos, como los nitratos acumulados en algunos alimentos de origen vegetal (lechugas, espinacas, etc.) Por otro lado, cuando hablamos de alimentos de origen ganadero, hay que considerar que la producción animal debe de cumplir también la normativa y ello implica el bienestar animal, la alimentación ecológica de los animales y la limitación en el uso de medicamentos en general, antibióticos, prohibición de hormonas, etc., por lo que los alimentos obtenidos no van a presentar en la carne, leche y sus derivados, residuos de medicamentos ni sustancias secundarias de los mismos, que pueden ser perjudiciales, a corto o largo plazo. Y además el empleo de aditivos alimentarios está limitado en la producción de alimentos ecológicos elaborados.

Mª Dolores Raigón. Fuente: http://www.agronewscastillayleon.com/valencia-city-entrevista-maria-dolores-raigon-presidenta-de-seae
Mª Dolores Raigón. Fuente: http://www.agronewscastillayleon.com/valencia-city-entrevista-maria-dolores-raigon-presidenta-de-seae

Por último destacar que en diversos estudios se ha puesto de manifiesto que los alimentos ecológicos presentan mayor concentración nutricional (proteínas de alto valor biológico, vitaminas, minerales); en concreto mayor concentración en proteínas (tanto en alimentos de origen animal como vegetal), mayor contenido vitamínico (en pimientos, frutos cítricos, tomates, etc.), mayor contenido mineral (en coles, lechugas, espinas, etc.) y mayor nivel de sustancias antioxidantes (en manzanas, frutas rojas, aceite de oliva, etc.)

Por estas cuestiones tan manifiestas, los alimentos ecológicos tienen bondades, y por lo tanto múltiples ventajas frente a los convencionales, porque no incluyen en su composición sustancias que puedan ser tóxicas y porque la composición bromatológica es superior.

P. ¿Hay mitos en torno al consumo ecológico? ¿Cuánto hay de mito y cuánto de realidad?

R. La gráfica que aparece abajo se corresponde con los datos de evolución de la superficie de cultivo ecológico en España (primer país de la Unión Europea en producción), emitida la pasada semana por el Ministerio de Agricultura. En el 2015 se han alcanzado las cifras más altas y la previsión del 2016 siguen que así sigue. Estas cifras van acompañadas del consumo, porque no se produce si no se consume. Y la paradoja más importante es que los fuertes incrementos se han producido en los años de crisis económica.

La producción y el consumo ecológicos, han llegado para quedarse, no por modas. Es una realidad y así lo indican las autoridades en materia de agricultura.

“Deberíamos de ser capaces de establecer el precio de un alimento por unidad de nutriente, en lugar de por kg de producto”

P. Hablando de mitos. ¿Es caro alimentarse de forma ecológica?

R. Desgraciadamente, el precio de un alimento, viene marcado por factores muy alejados a la producción, una manera de incidir en el precio de los alimentos es intervenir en la cadena de distribución de los mismos, impulsando los circuitos cortos y los mercados de proximidad. Los alimentos ecológicos son caros dependiendo de donde se compren y cuales han sido los canales de distribución, pero nos sorprenderíamos del precio de algunos alimentos convencionales comprados en algunas medianas y grandes superficies, comparado con el precio de venta del mismo alimento en ecológico, en algunos canales alternativos.

Pero lo más importante, es que deberíamos de ser capaces de establecer el precio de un alimento por unidad de nutriente, en lugar de por kg de producto. Me explico, si las necesidades de vitamina C son de 60 mg/día y el zumo de una naranja ecológica los contiene, no necesitamos exprimir dos naranjas convencionales para llegar a estas necesidades. Si la producción de lechugas convencionales contiene un 5% más de agua, son nutrientes de menos que se consumen. Estos datos que el consumidor desconoce, alcanzan gran importancia cuando la falta de nutrientes se refleja en el estado sanitario, influyendo también en el coste familiar y social.

Por otro lado, nunca nos planteamos los costes indirectos que presenta la producción convencional y que algún día tendremos que pagar, como por ejemplo el coste medioambiental o el coste en salud.

Por estas razones la FAO recientemente ha realizado un estudio donde concluye que los alimentos ecológicos no son caros, que son caros los “no ecológicos”, ya que por 1 euro que hay que pagar por un alimento “no ecológico” hay que contribuir con el pago de otro euro (de las arcas sociales) para subsanar los efectos sobre la salud, más otro euro (de las arcas sociales) para subsanar los problemas medioambientales derivados de la agricultura convencional.

P. ¿Qué retos tiene por delante la producción ecológica? ¿Y el consumo ecológico?

R. Los dos grandes retos que a mi juicio presenta la producción ecológica están relacionados por una parte con el consumo: “es vital saber dirigir la producción al consumo interno, ya que actualmente Europa es un gran consumidor y demandante de alimentos de alta calidad ecológicos que se producen en España, el reto está en cómo concienciar al consumidor. Lo importante es informar y formar a las personas que no conocen el sector”. Por otro lado, en España “necesitamos una estructura que permita flexibilizar la investigación para llegar a las necesidades que tienen los productores, para nutrir el suelo de forma más sostenible, en función de la tipología del suelo, el clima…”. Otra línea de investigación que puede ser importante en el desarrollo de la industria ecológica es la dedicada a profundizar en los procesos de conservación de los alimentos en la fase de post-cosecha, para obtener productos de mayor capacidad nutricional. “Pero para establecer esa coordinación entre la investigación y los operadores es necesaria una figura que coordine y el apoyo de recursos económicos”.

P. ¿Qué hace la SEAE para concienciar del consumo ecológico?

R. Trabajamos en diferentes líneas para proyectar la imagen positiva de la alimentación ecológica. Pero en las acciones más directas en fomentar un mayor nivel de interlocución entre productores y elaboradores, para definir estrategias comunes para el futuro y, en particular, de aquellas que conduzcan al aumento del consumo a través de canales cortos, fomento de los mercados locales, jornadas de sensibilización, como por ejemplo en este año internacional de las legumbres, potenciar las bondades de las legumbres ecológicas, etc. Además, se elaboran informes y estudios que pongan en valor los beneficios que aporta la AE y fortalezcan el consumo de alimentos ecológicos.

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