El director artístico de Yorokobu, Luis B. Hernández, visitó la facultad de Periodismo de Cuenca para hablar con los alumnos de sus experiencias en el diseño gráfico en una charla titulada “Autoproyectos: cómo sacarle partido profesional a las inquietudes personales”. También habló de la profesión, de su recorrido como freelance y de sus colaboraciones, a través de imágenes coloridas que retrataban sus tipografías personales, los logos y las portadas que había diseñado para grandes revistas como Yorokobu, Dreamers magazine o Skateboarding mag.

Comenzó explicando cómo trabajaba el diseño gráfico de estas publicaciones: “Cojo una retícula simple de 1 o 2 columnas y después añado todos los demás elementos. En primer lugar recibo el texto de redacción y el membranillo, con el número de páginas que tiene que ocupar. A continuación hago un breve boceto, donde los colores son circunstanciales, y se lo paso al ilustrador, que me lo devuelve con la ilustración terminada”. “En el caso de Yorokobu“, explicó, “contactamos con diversos ilustradores para que dibujen su propia versión de la felicidad. Yorokobu, en japonés, significa ‘ser feliz'”.

Cuando se hizo cargo del diseño gráfico de Ideas, la revista de finanzas y economía que lleva en el kiosko desde los años 80, Luis B. contaba cómo “al llegar me encontré con un diseño muy austero, lleno de gente trajeada en las portadas y con poca estética visual”, y cómo lo transformó “en un diseño gráfico más visual, trabajado con tipografías con carácter”. Lo que pretendía el diseñador desde el principio era “sustituir a esos hombres trajeados por conceptos novedosos y coloridos que atrayeran a la gente cuando se pararan a leer la revista”.

Muy distinto para él fue el caso de Skateboarding mag, que comenzó con su amigo fotógrafo por diversión. Desde el principio se encargó de todo el arte: la creación de una tipografía propia para las portadas, los símbolos originales que indicaban el número de la revista y el diseño de los interiores. A raíz de este proyecto le surgió la oportunidad de ilustrar un libro, Hellcurving, sobre unos chavales que deciden rehabilitar una pista de skateboard y financiar su idea a través de conciertos y donativos. Este impulso comercial le permitió crear un catálogo “esotérico” para la prestigiosa Universal wheels, empresa dedicada a la fabricación de monopatines.

skateboarding mag diseño gráfico
Fuente: www.luisbboy.com

Luis B. también enseñó a los estudiantes algunas de las tipografías que había creado para distintas publicaciones y empresas como Circolab mientras comentaba cómo había sido el proceso: “Intenté crear distintos trazos en el ordenador y ordenarlos con el ratón. Fue divertido, porque me permitía crear todas las letras del alfabeto sin tener que estar creando trazos nuevos una y otra vez”.  También reveló a sus alumnos cuáles eran sus programas favoritos para el diseño gráfico, entre los cuales se encontraban In Design para publicaciones, Adobe Photoshop para imágenes o Adobe Illustrator para los símbolos. Finalmente, puso el broche de oro a la charla describiendo su etapa de freelance como “muy satisfactoria”, por la libertad que ha tenido para poder elegir y lanzar hacia adelante sus propios proyectos trabajando en su pasión sin horarios.

Black Diamonz diseño gráfico
Tipografía Black Diamonz. Fuente: www.luisbboy.com

 

Bouncing Wisdom diseño gráfico
Tipografía Bouncing Wisdom. Fuente: www.luisbboy.com
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Juan Pérez

Estudio cuarto de Periodismo en la UCLM. Toco la guitarra eléctrica en mis ratos muertos y escribo en los vivos. Las letras y la música me ayudan a encontrarle nuevas perspectivas a esto del vivir.
Juan Pérez

Juan Pérez

Estudio cuarto de Periodismo en la UCLM. Toco la guitarra eléctrica en mis ratos muertos y escribo en los vivos. Las letras y la música me ayudan a encontrarle nuevas perspectivas a esto del vivir.

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