El sistema de pensiones actual en España vuelve a estar en la agenda informativa de los principales medios de comunicación. Todo esto, como consecuencia de la iniciativa parlamentaria, junto a la del Partido Popular y el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, con Fátima Báñez a la cabeza, que pretenden “revitalizar” el Pacto de Toledo y llevar a cabo una serie de medidas que atajen el déficit que actualmente sufre el sistema de pensiones. Para ello, aluden a un gran pacto nacional que haga posible continuar con las reformas que ya se realizaron en la anterior legislatura.

Adecuación del Pacto de Toledo al 2016

Antes de hablar sobre lo que ocurre hoy en día con el sistema de pensiones, cabe recapacitar sobre cómo se construyó este sistema. Durante la crisis económica del año 1993, las empresas en España apostaron por la jubilación anticipada como estrategia para recuperarse y, a la vez, surgió un alto grado de fraude en las cotizaciones. La población envejeció y se hacía necesario unas nuevas medidas para un sistema de pensiones que sufría una alta presión social y política.

En 1995, se creó una comisión formada por los parlamentarios y apoyada por todos los partidos políticos, con el objetivo de establecer un nuevo sistema de pensiones, muy agotado por las circunstancias de aquellos años.

Esta comisión, recibió el nombre del ya mencionado “Pacto de Toledo”. En este pacto, hubo significativos cambios para evitar, entre otras cosas, el fraude en las cotizaciones. Para ello, se realizó una separación y clarificación de las fuentes de financiación, por lo que ahora las pensiones contributivas se pagarían en función de los años cotizados y no mediante un reparto puro, como se venía haciendo hasta entonces. Por otra parte, se remodeló las prestaciones no contributivas, pasadas ahora al cargo de los Presupuestos Generales del Estado

Además fue necesaria la creación de fondos de reserva, en el año 2000, para garantizar las pensiones durante situaciones económicas negativas. Lo que se le suele conocer como “la hucha de las pensiones”.

Estas fueron las principales medidas para atajar los problemas ocurridos con la crisis de 1993. Ahora en 2016, se hace necesario un nuevo replanteamiento del Pacto de Toledo, en vista de que el déficit del sistema de pensiones alcanzó el 70%, en un período de cinco años (entre 2008 y 2013) y los gastos anuales de la seguridad social alcanzaron 140.626 millones de euros.

Sin duda, unos datos alarmantes que pueden llegar a significar, en el peor de los casos, un bloqueo en el sistema de pensiones, y por ende, en la sociedad española.

¿Qué muestran los datos?

Según datos oficiales del gobierno, actualmente, se destina el 12,5% del PIB al sistema de pensiones, un total del 38,5% de los presupuestos generales del Estado. Estos datos colocan a España como el noveno país en el mundo que más dinero destina a los pensionistas. Sin embargo, ya hemos visto la situación precaria de déficit que existe actualmente en las arcas del Estado español.

En lo que respecta a nuestra comunidad, Castilla –La Mancha recibe una media de 837,31 euros para cada uno de los 364.748 pensionistas registrados en la región en Septiembre de 2016. La media que reciben los pensionistas castellano manchegos está por debajo de la media nacional, que se sitúa en 906,37 euros, un total de 69,06 euros menos.

pensionesSin embargo, Castilla-La Mancha no es la más perjudicada por la cantidad de dinero que reciben de las pensiones. La región manchega se sitúa como la 12ª comunidad que menos dinero reciben sus pensionistas. La comunidad que menos dinero reciben sus pensionistas es Extremadura, con una media de 755,07 euros.

Si se mira la situación de las pensiones dentro de la Comunidad de Castilla-La Mancha, se encuentra una provincia muy por debajo del resto. Cuenca es la provincia en la que sus pensionistas reciben menos dinero de media. En Septiembre de este mismo año, la media se sitúa en un total de 772,63 euros para los 44.128 jubilados conquenses registrados. Esta cantidad se encuentra un 7,73% por debajo de la media de Castilla-La Mancha.

En contraste con la provincia de Cuenca, se encuentra la vecina Guadalajara como la provincia que más dinero reciben sus jubilados, con una media de 956,86 euros para los 39.385 pensionistas alcarreños.

Si echamos la vista atrás, se puede observar cómo la media de Castilla- La Mancha no alcanzaba la media actual. En el año 2010, la media se situaba 730 euros de media, 107 euros de media por debajo del actual año. Los años consecutivos a 2010, contra pronóstico, fue de aumento. En 2013, se llegó a los 800 euros al mes de media para cada jubilado manchego. La subida de las pensiones ha ido disminuyendo, pero han seguido más o menos su crecimiento.

¿Algo contradictorio lo que muestran los números, verdad? Es cierto que las pensiones han subido en el período de 2008-2016 en Castilla-La Mancha aunque la noticia no es tan buena. La realidad va tomando forma cuando se comienza a tener en cuenta otro factor importante: la subida de precios (inflación) y otros aspectos de la economía, que ha sido superior a la subida de las pensiones contributivas. En consecuencia, esto ha provocado una constante pérdida de poder adquisitivo y, el ya citado, déficit del 70% de la “hucha de las pensiones”.

 “Un 40% de familias viven de las pensiones”

Que el sistema de pensiones es necesario para construir un Estado de bienestar es imprescindible, lo sabemos todos. Pero, como ya hemos comentado, estamos en unos años en los que este sistema provoca déficit a las arcas del Estado y “la hucha de las pensiones” está más tocada que nunca.

El presidente de la Federación territorial de pensionistas y jubilados de Castilla-La Mancha “Don Quijote” de la UDP (Unión Democrática de Pensionistas), Ramón Munera deja claro que la mayoría de las pensiones “no se deberían tocar”.

El presidente regional de pensionistas ve necesaria una “regulación” del sistema de pensiones, basada en “la bajada de pensiones a aquellas personas que cobran por encima de los 2.000 euros al mes”, siempre y cuando “haya entendimiento entre fuerzas sociales, políticas y sindicales”.

Respecto al fondo de reserva, Ramón Munera no tiene claro cuánto puede quedarle. Pero lo que sí tiene claro es que “el día que se terminen las pensiones, termina la vida para muchas personas en España”, alegando la importancia de estos pagos a jubilados, ya que “alrededor del 40% de familias en España dependen de este dinero del Estado”.

Respecto a la pérdida de poder adquisitivo de las personas jubiladas, a Ramón Munera no le parece de excesiva gravedad, si acaso “sólo les afecta en el ahorro personal”, pero que “al fin y al cabo las personas mayores son muy ahorrativas y los gastos suelen estar relacionados con ayudas a la familia”.

En resumen, el sistema de pensiones, actualmente, sufre un período de déficit tanto o más malo como el del año 1993. Estos malos años provoca, como consecuencia, rápidas medidas del gobierno las que apenas valen para sofocar el mal momento del  sistema de pensiones, presión sobre el fondo de reserva, al que cada vez suele quedarle menos fondos; y en última instancia, pérdida de poder adquisitivo en las familias.

La solución ya se está comenzando a realizar: revisión del Pacto de Toledo, ajustar lo acordado en 1995 a la nueva sociedad del siglo XXI y a la crisis en la que actualmente está sumergida España, siempre mediante un acuerdo entre todo el Parlamento que dote al sistema de pensiones de durabilidad y estabilidad.

CCOO se pone en lo peor

El sistema de pensiones es un tema importante para los principales sindicatos y organizaciones sociales del país. La federación de pensionistas y jubilados de CCOO de Castilla-La Mancha, sigue la misma línea de Ramón Munera: “las pensiones en Castilla-La Mancha siguen estando por debajo de las necesidades sociales”.

En lo que respecta a la provincia de Cuenca, Ernesto García tiene la respuesta por la que los jubilados conquenses son los que menos dinero reciben, de media, de toda la comunidad autónoma. La diferencia se atribuye a que “muchas personas, ya jubiladas han trabajado en la agricultura la mayoría de subida, con todo lo que conlleva (sin estar dado de alta, cobrando parte del sueldo sin regulación, en negro…)”, por lo que a la hora de actualizar su situación de empleo, darle de alta en la seguridad social no han tenido la oportunidad de cotizar mayor número de años y su pensión final, se resiente.

Ernesto García, secretario de organización de CCOO de Castilla-La Mancha, no tiene buenas perspectivas de futuro respecto al sistema de pensiones. Según el secretario de organización de CCOO en Cas, los fondos de reserva del Estado destinados a las pensiones “están en las últimas”, incluso se atreve a señalar el mes de Junio de 2017 como “el mes clave para saber si le quedará dinero a la hucha de las pensiones”.

Mirando al futuro, Ernesto García se le hace complicado mantener el sistema de pensiones acordado en el Pacto de Toledo en el futuro, por lo que “quienes dispongan de una pensión aceptable dentro de 20 o 30 años, serán unos privilegiados”.

En la misma línea que Ramón Munera, el secretario de organización afirma que la pérdida de poder adquisitivo no tiene como principales afectados a la tercera edad, sino “a los jóvenes afectados por el enorme paro juvenil, que dependen de los abuelos y la familia”.

En resumen, el sistema actual de pensiones deberá ser revisado por el Ministerio de Empleo y Seguridad social, junto a una correcta actividad parlamentaria que facilite el consenso entre partidos políticos, sindicatos y organizaciones sociales; y se consiga adaptar las ayudas contributivas de los pensionistas y, así, mejorar la situación de todos los pensionistas y jubilados de la región castellano manchega. El futuro de una jubilación digna está en juego.

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