El pasado 4 de noviembre, el Acuerdo de París sobre el clima entraba en vigor a nivel mundial. Sin embargo, tras la Cumbre de Marrakech celebrada este mes, el futuro sigue sin despejarse. La ONU ha decido seguir la senda de París, pero posponiendo la toma de decisiones importantes hasta 2018. Ya son 111 las naciones que han ratificado el Pacto del Clima, destacando Estados Unidos y China. España, hasta ahora, no lo ha hecho. El motivo, según el secretario de Medio Ambiente, Pablo Saavedra, es que el Gobierno ha estado casi un año en funciones. Pero está previsto que el poder legislativo revalide el convenio internacional a comienzos de 2017. Anteriormente en El Observador analizábamos el papel de la agricultura en la lucha contra el cambio climático, para limitar el aumento de la temperatura media mundial a 1,5 – 2ºC. Otra arma crucial para lograr este objetivo la constituyen las fuentes de energía alternativas. En este caso, pondremos el foco en el sector solar, muy controvertido en España en los últimos tiempos, y con enorme potencialidad en regiones como Castilla-La Mancha.

Mariano Rajoy ha prometido desde Marrakech trabajar en una Ley de Cambio Climático, aunque no ha presentado siquiera un borrador. Hace apenas una semana, la Comisión de Cambio Climático del Congreso aprobaba por unanimidad conminar al Gobierno a crearla por fin. La ministra de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, lo ha visto con buenos ojos. Considera “mucho más vinculante” una ley que medidas como el plan nacional que ha adoptado Alemania.

Para hacer frente a la amenaza del calentamiento global, la ONU no cesa en su empeño de fomentar un modelo energético alternativo, que pasa por la sustitución progresiva de los combustibles fósiles por la fuerza del Sol, el aire o el agua. El informe World Resources Energy 2016 muestra cómo, en la última década, la capacidad instalada en el mundo de energías renovables casi se ha duplicado, pasando de 1.037 a 1.985 Gigawatios (GW). La energía solar pasó de 6 a 227 GW, con un crecimiento espectacular. Sin embargo, continúa ostentando poca relevancia, si se la compara con otras fuentes como la hidroeléctrica.

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Estudios del IDAE y el Instituto Aeroespacial alemán (citados por Heikki Willstedt, de la Asociación Empresarial Eólica), aseguran que España podría cubrir el 95% de sus necesidades energéticas en 2050 mediante métodos renovables. Pero en 2015, pese a haber aumentado la demanda por primera vez en seis años, la energía limpia significó solo el 39,6% del total, cayendo por primera vez desde 2011, tal y como certifica la  Red Eléctrica de España. La energía solar supuso el 5,1 % del total en nuestro país en 2015 (cifra que coincide con la tendencia mundial). La hidroeléctrica recibió un gran golpe, cayendo casi un 30% respecto al año anterior. El sector eólico, por su parte, sigue siendo el rey, aunque aportó un 5,7% menos.

Según un informe de Abay Analistas para Greenpeace, el desmantelamiento de la energía nuclear y su sustitución por fuentes renovables, crearían 300.000 empleos en España, aunque para ello se requeriría una inversión de 22.000 millones de euros, tanto del Estado como del sector privado. La Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA), indica que estas fuentes de energía ahorraron el año pasado 55 millones de toneladas de CO2. Aun así, según su estudio, las renovables solo suponían un 9’6% de la producción mundial de energía. Sin duda, una cifra muy inferior a la necesaria para poder hablar de un cambio de modelo energético.

El impuesto de la discordia

Hace algo más de un año, el exministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, daba luz verde al polémico Real Decreto 900/2015. Esta legislación contenía medidas como un impuesto sobre el respaldo a la energía que un particular podía mismo generar  y consumir en su propia instalación, por si requería la ayuda de la red eléctrica convencional para completar el suministro. Una tasa que Soria calificaba de “solidaria”, ya que “si los autoconsumidores no la pagan, los demás consumidores les están pagando energía a ellos”. En el caso de energía fotovoltaica en los hogares, el gravamen es 9 euros (más IVA) por kilowatio de potencia de cada panel que haya instalado. Además, la energía que introduce un particular en el sistema convencional  mediante esas placas solares, pasa a ser propiedad de las compañías eléctricas convencionales. Por todo ello, la opinión pública comenzó a denominarlo como impuesto al Sol. En Twitter, el hashtag #NosRobanElSol se viralizó.

Pese a toda la controversia generada, el decreto de Soria acabó demostrando su ineficacia, pues el Gobierno en funciones no aprobó a tiempo el reglamento de la gestión y medición de los contadores, lo cual era clave para poder cobrar el peaje. Por tanto,  realmente no se ha llegado a cobrar ni  multar a nadie, pese a algunos bulos difundidos en la red.

El  recientemente nombrado ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, ha asegurado que revisará el polémico impuesto al Sol. Esta promesa forma parte del acuerdo de investidura firmado por PP y Ciudadanos. Sin embargo, Nadal también ha advertido de que no cerrará por decreto centrales térmicas. Además, continuará con las subastas de renovables, en las que el sector fotovoltaico tendrá un papel protagonista. Sin duda, son intenciones un tanto contradictorias.

El nuevo ministro de Turismo, Energía y Agenda Digital, Álvaro Nadal, al tomar posesión de su cargo. Fuente: Gobierno de España
El nuevo ministro de Turismo, Energía y Agenda Digital, Álvaro Nadal,
al tomar posesión de su cargo. Fuente: Gobierno de España

Al margen de las promesas del ministro, el presidente de la Región de Murcia, Pedro Antonio Sánchez (no confundir con el recientemente defenestrado líder del PSOE), ha anunciado recientemente que su comunidad  no pagará ese impuesto sobre el autoconsumo de energía solar. Para ello, pretende valerse del artículo 20 bis de la Ley 11/2015 de Energías Renovables de la Comunidad de Murcia. Otras autonomías también han declarado la guerra al peaje de Soria; Aragón y Cataluña son ejemplo de ello. El ejecutivo de Rajoy, por tanto, deberá ceder, ya que carece de mayoría absoluta en el Congreso, y la oposición en bloque es partidaria de levantar el veto al Sol.

Por si el Real Decreto 900/2015 no tuviera ya las horas contadas, la Comisión Europea tiene pensado presentar este 30 de noviembre  una directiva (englobada en un paquete que contiene otras medidas para la revolución energética) de fomento y autoconsumo de energías renovables. Bruselas teme que, sin esta legislación, se incumpla el objetivo de 27% de potencia energética renovable instalada en 2030 en la UE, y de reducir para entonces un 40% las emisiones de gases de efecto invernadero. Según el borrador de la directiva, el artículo 21 obligará a todos los países miembros a permitir que cualquier persona produzca su propia electricidad, y también que pueda vender excedentes energéticos sin necesitar autorización. El único límite será que los particulares no podrán exceder los 10 MW/h al año de producción, (500 MW/h en caso de empresas). Con todo ello, la UE quiere revitalizar su economía con un sector de futuro, al mismo tiempo que cumple con los compromisos que ha suscrito a nivel internacional para el clima.

La Tierra del Quijote, bañada por el Sol

Castilla – La Mancha es líder en España en producción solar fotovoltaica (20,83% del total de su energía en 2015), aunque si sumamos también la modalidad termoeléctrica, se queda en tercer lugar, por detrás de Andalucía y Extremadura, según la APPA.

En 2015, se  produjeron en nuestra región, de forma limpia, 10.261 gigawatios/hora de energía, el 11% del total renovable nacional. Teniendo en cuenta que la comunidad necesitó el pasado año 11.567 GW/h, las fuentes alternativas habrían cubierto el 92,5 % de la demanda eléctrica.

El gobierno de García-Page se ha inclinado por combatir el impuesto al Sol. Para este año, ha concedido casi un millón de euros en subvenciones al autoconsumo eléctrico. La producción fotovoltaica y eólica se han beneficiado de casi la mitad de estas ayudas, cofinanciadas por el FEDER (Fondo Europeo de Desarrollo Regional). Desde entonces, se han registrado más de 1000 peticiones de ayuda de este tipo en la comunidad. Para instalaciones aisladas de paneles solares, la Junta de Castilla-La Mancha otorga ayudas de 7 euros por cada wp (es decir, watt pico o potencia producida por cada célula solar en condiciones estándares de irradiación).

La Asociación Nacional de Productores de Energía Fotovoltaica (ANPIER), cuenta que la provincia de Cuenca  tiene instalados 250 Megawatios de energía fotovoltaica, el 27,7 % de toda la comunidad. Ciudad Real, por su parte, destaca por aportar el 9% de toda la energía solar del país, produciendo 1150 GW/h, siendo superada tan solo por Badajoz y Sevilla. ANPIER ha denunciado que el sector fotovoltaico es “un caos total generado por las políticas energéticas del ejecutivo de Mariano Rajoy”.

 “O nos aliamos con las compañías eléctricas,
 o con la sociedad”

Francisco Javier Cano, secretario provincial de la Consejería de Economía, Empresas y Empleo, da testimonio de la precaria situación del sector energético en Cuenca. En la Sección de Energía tan solo hay tres personas, debido a que las bajas producidas no se han cubierto, y sus plazas son difíciles de cubrir.

Cano se declara partidario de la energía verde. Sin embargo, tal y como cuenta, no hay constancia de que ningún edificio público de la ciudad conquense se autoabastezca con energía solar, tan solo hay contados casos de uso de biomasa. “En nuestra provincia, la energía eólica está bastante desarrollada, pero no puede decirse lo mismo de la solar”, afirma.

El secretario provincial denuncia que el Gobierno de España ha acabado con las primas a las energías renovables, que no gozan del debido respaldo político. Sin embargo, defiende la actitud del ejecutivo autonómico: “En Castilla-La Mancha  tenemos claro que no queremos energía nuclear, y hemos rechazado el ATC de Villar de Cañas. También intentamos fomentar el emprendimiento energético. Disponemos de subvenciones para sectores como el fotovoltaico aislado, biomasa térmica, la energía mixta (eólica con fotovoltaica), geotérmica… El problema es que el marco de las políticas energéticas viene ya impuesto desde Moncloa. Las comunidades solo podemos marcar la diferencia mediante pequeñas acciones”.

Francisco Javier Cano, durante la entrevista. Fuente propia.
Francisco Javier Cano, durante la entrevista. Fuente propia.

Cano se muestra también indignado ante el fenómeno de las puertas giratorias. “Si los políticos pasan a formar parte del consejo de administración de las eléctricas, obviamente no legislan en contra de sus intereses, mantienen el statu quo”. El secretario de Economía, Empresas y Empleo, se muestra deseoso de poder acabar con el impuesto al Sol. “Tenemos dos posibilidades: o bien aliarnos con compañías eléctricas, o servir a la sociedad. La Justicia, por su parte, parece que apoye con algunas decisiones a estas grandes empresas” – asevera. A pesar de todo ello, Cano otorga un voto de confianza al nuevo ministro, Álvaro Nadal: “Peor que su predecesor no lo puede hacer, veremos qué sucede en los próximos meses”.

Emprendimiento solar

Según Solarweb, hay un total de 110 empresas dedicadas a la energía solar en nuestra comunidad. Una de ellas, denominada Císer, está dirigida por Eduardo García, de 41 años de edad. Este autónomo tomó la iniciativa hace cuatro años, cuando creó esta sociedad, que comparte con su socio Marceliano. Eduardo lleva desde 1994 en el sector, cuando empezó a trabajar con su padre, Inocente García, quien fue  pionero en territorio castellano-manchego. “Escribió un libro, Energía solar y agricultura, con el que introducía, por aquel entonces, una novedosa aplicación del Sol para los cultivos agrícolas, consiguiendo regadíos más continuos, sin apenas costes y consiguiendo mayor eficiencia. Desde 1994, hemos instalado más de 800 regadíos solares en Castilla-La Mancha”, nos narra, con orgullo, su hijo.

Císer tiene su sede en Cuenca, pero también opera en el resto de la comunidad, así como en Madrid, el levante, o el norte de Andalucía. De media, realiza unas cuatro grandes instalaciones al mes, pero la cifra asciende a una cada tres días, si son mucho menos complejas. Eduardo explica que, si esta comunidad es líder en energía fotovoltaica, es porque se han hecho grandes inversiones, ya que la baja densidad de población permite disfrutar de mayores áreas para instalar paneles solares. “Ha sido una mezcla de concienciación, posibilidades geográficas y necesidad”, sugiere nuestro emprendedor.

“La energía solar no tiene límites”
Eduardo y Marceliano, junto al coche oficial de su empresa. Autoría propia.

Según los instaladores de placas fotovoltaicas, su sector quiere despegar en Cuenca, pero parece que aún hay miedo por parte de la sociedad. “A la gente le cuesta creer que la energía solar no tiene límites. Falta profesionalizar el sector, con más técnicos y formación especializada”, aseveran ambos.

Tanto Eduardo como Marceliano se muestran muy críticos con el polémico impuesto al Sol: “No se puede tributar la energía que procede de la naturaleza, y Bruselas lo dice claro. No tiene ningún sentido… excepto si alguien se lucra con ello, que es lo que ocurre”.

Eduardo señala, al igual que el secretario provincial de Economía, Empresas y Empleo, a las puertas giratorias como uno de los males grandes del sector energético: “Con un gobierno en minoría, obligado a pactar, el resto del grupos pueden forzarle a  potenciar la energía renovable. Podríamos ser la primera potencia solar del mundo”.

Visitamos una de las viviendas en las que esta pequeña empresa conquense ha colocado paneles solares de autoabastecimiento. En el sótano de la casa, encontramos un banco de 24 baterías, conectadas a una máquina de aerotermia que genera la calefacción, agua caliente y refrigeración de la vivienda, y que no está conectada a la red convencional. Las baterías generan 45 kW de energía por día. En el tejado de la vivienda, encontamos varios paneles solares que la abastecen energéticamente: el de la esquina superior derecha es térmico; el resto, fotovoltaicos. La potencia total es de 3000 vatios. El inquilino asegura encantado que ahorra, por ejemplo, un 80% del coste de  su calefacción, está encantado.

“Nosotros vivimos solo de las instalaciones que realizamos”, advierte Eduardo. Él y su socio solo cuentan con la ayuda de un empleado en Císer, así como la colaboración puntual de otros autónomos. “Recibimos encargos gracias al boca a boca; Internet no es tan necesario para nosotros”, confiesa.

Para Císer, el futuro pasa por viviendas ecoeficientes con autoventilación, calefacción y refrigeración provenientes de energía fotovoltaica. “Esperamos que esto sea a corto plazo, porque desde hace años ya tenemos la tecnología, y cada vez es más barata. Una de las ventajas de la energía solar es que se puede almacenar de múltiples maneras, como las pilas de hidrógeno, aunque, de momento, no son legales. Sería un gran avance, no solo en este sector, también en el automovilístico, pero no interesa a ciertos poderos”, aseveran. Para ellos, las administraciones públicas deberían predicar con el ejemplo, y autoabastecer sus sedes con energía limpia.  Además, no piden a los poderes públicos más subvenciones, sino “poder crecer sin recibir zancadillas”.

Drones fotovoltaicos

Con una gran proyección de futuro, pero importantes logros ya conseguidos, el Isfoc (Instituto de sistemas fotovoltaicos de concentración), es otro perfecto ejemplo de empresa energética renovable. Es de naturaleza pública, fundada en 2006 en Puertollano (Ciudad Real), y promovida tanto por la Junta de Castilla-La Mancha como por el Instituto de Energía Solar de la Universidad Politécnica de Madrid.

Óscar de la Rubia es su director de operaciones. La entidad está en proceso de reestructuración; ahora mismo cuenta con 16 trabajadores (aunque su web indica el doble). Se autoabastece mediante la venta de electricidad, la prestación de servicios, y la colaboración en numerosos proyectos. Actualmente, trabaja en dos de notoria importancia:

El primero es Theseus, que consiste en el desarrollo de sistemas fotovoltaicos de baja concentración con células solares de alta eficiencia. Está operativo desde 2014.

La iniciativa más actual es Drones4CIP (Drones for Critical Infraestructure Protection). Para el gran público, es todavía un misterio, pero Isfoc nos adelanta que consistirá en un sistema integral de flota desatendida de drones, basado en estaciones para el aterrizaje, despegue y alojamiento de drones multicópteros. Serán energéticamente independientes y podrán gestionar eficientemente las operaciones de despegue, aterrizaje y recarga, así como vuelos de vigilancia.  Estas nuevas tecnologías permitirán afrontar el reto de proteger infraestructuras que actualmente son inabarcables con las tecnologías disponibles.  Este proyecto de I+D+i se está acometiendo en colaboración con otras empresas  punteras como Aeorum España o Ayesa Advanced Technologies.

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Algunas de las instalaciones de energía fotovoltaica en Puertollano. Fuente: Isfoc.

Según de la Rubia,  la particularidad de la tecnología fotovoltaica de concentración es el empleo de elementos ópticos que concentran la luz solar sobre células de menor tamaño, lo que permite sustituir el material “caro” semiconductor por materiales “baratos” como plástico y cristal. Además, al reducirse el área de material semiconductor, se permite emplear células más avanzadas, con una eficiencia muy alta. El potencial de este tipo de energía es incrementar la electricidad generada por unidad de área disminuyendo a su vez el coste. Todavía está en fase de crecimiento,  por lo que puede lograrse un rendimiento superior.

Queda claro que España, y en particular nuestra comunidad, poseen las potencialidades geográficas necesarias, el talento científico (que debe ser apoyado por una mayor inversión en I+D+i) y el reclamo social, para hacer despegar, más pronto que tarde, a la energía solar. Castilla-La Mancha  debe fomentar el autoabastecimiento, la iniciativa e innovación empresarial y, sobre todo, difundiendo campañas de concienciación social. El conformismo es un gran error en el que el actual gabinete de García-Page no debe caer.

Un gran reto para todos

Casos como el peaje al Sol son un claro indicio de que la autonomía y sostenibilidad energética no han sido apuestas del último Gobierno central. Todas las fuentes consultadas coinciden en que nos encontramos ante un sector con un gran futuro, pero lastrado por las vagas políticas energéticas aplicadas hasta la fecha, y por el tándem clientelista que conforman gobernantes y grandes compañías eléctricas. Mientras Iberdrola, Endesa o Fenosa, no se decidan definitivamente a apostar por la energía limpia, los gobernantes harán lo propio. Indudablemente, el ministro Nadal tendrá en su mano la posibilidad de lograr avances históricos por los que ser recordado, o seguir cometiendo los errores de sus predecesores, y acabar siendo olvidado por nuestra Historia.

Por suerte, las estructuras supranacionales, como Naciones Unidas o la Unión Europea, así como comunidades autónomas, lobbies ecologistas y diversas formaciones políticas,  empujarán al nuevo Gobierno a reverdecer la economía, porque un cambio de sistema energético debe tener una base sólida, cimentada en un nuevo modelo productivo. Hay muchas entidades y estudios que ensalzan las virtudes de apostar por esta senda, pero deben conciliarse los intereses de todos los agentes sociales. El ejecutivo de Rajoy debe ofrecer un pacto jugoso para las eléctricas, así como estímulos reales para lograr una conversión pacífica, progresiva pero firme del modelo actual de producción. Lograr esto podría no solo crear cientos de miles de puestos de trabajo, sino también aumentar la riqueza nacional, e incluso beneficiar las cuentas de las grandes suministradoras de energía.

El próximo lustro (que coincide con la segunda legislatura de Rajoy y la primera de Donald Trump, negacionista del cambio climático) será crucial, no ya para una comunidad o un país en concreto, sino para todo un planeta que se enfrenta a un futuro incierto, y ante el que cada vez hay menor margen para actuar. La preservación del equilibrio del clima y del ecosistema, tendrá lugar solo si la sociedad y sus representantes están a la altura. Para ello, la generalización de sistemas de producción de energías alternativas, tales como la solar, será indispensable. La convergencia de todas las fuentes alternativas puede lograr auténticas proezas. Los beneficios se antojan infinitamente superiores a los posibles riesgos. Y no olvidemos que tienen otras muchas aplicaciones (agricultura, transporte).

Levantar el bloqueo al Sol puede ser un primer y más que simbólico paso, hacia un porvenir que brille con más fuerza.

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Antonio J. Villena

La verdad es que escribir constituye el placer más profundo, que te lean es sólo un placer superficial.
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