A pesar de la lluvia y el frío dos concentraciones tuvieron lugar en las calles de Cuenca el pasado 25 de noviembre en señal de repulsa hacia la violencia machista, que este año ha dejado ya 43 víctimas mortales a manos de sus parejas o exparejas según el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Las cifras descienden con respecto a los años anteriores pero la lacra del machismo continúa y por ello se reclama mayor prevención, atención y protección de las víctimas, además de la intensificación y mejora de la educación en este aspecto.

Según datos del Centro de la Mujer, solo en Cuenca han sido atendidas 572 mujeres por violencia de género entre enero y septiembre de 2016, 186 más que en el total de 2015. Además, según la organización feminista de la ciudad, Comando Violeta, y la web Feminicidio.net, esas 40 asesinadas que constan en los registros del Ministerio son solo una parte de todos los feminicidios que se han producido en nuestro país en el último año y que alcanzan la cifra de 96.

La diferencia de cifras se debe a lo que cada uno de estos organismos tiene en cuenta a la hora de contabilizar a las mujeres asesinadas por hombres debido a cuestiones de género. El Ministerio cuenta las asesinadas por sus parejas o exparejas mientras que los otros dos colectivos contemplan un concepto más amplio de feminicidio y consideran que este se produce siempre que el asesinato esté motivado en alguna medida por el hecho de ser la víctima mujer, independientemente de que ella hubiera mantenido o no una relación sentimental con el agresor.

Colectivos feministas demandan más recursos de las instituciones y que las mujeres sean “sujeto político de cambio social”

Las dos concentraciones del 25N tuvieron matices diferentes. A la convocada por el Instituto de la Mujer, la Junta de CLM y el Ayuntamiento de Cuenca se unieron representantes de los partidos políticos de PP, PSOE y Ciudadanos además de la vicerrectora de la UCLM y un alumno del Máster en Prevención de la Violencia de Género que realiza la Universidad. Fue un acto solemne ambientado por música de los alumnos de la Escuela de Música Ismael Martínez Marín en el que se recordó a cada una de las asesinadas este año por violencia machista con claveles y velas, y se pidió tolerancia cero con la desigualdad y con este tipo de actos violentos.

Por otra parte, en la concentración organizada por Comando Violeta se transmitió un mensaje crítico con los medios de comunicación, los gobiernos y la sociedad en general al mismo tiempo que se solicitaron más recursos de las instituciones para acabar con las agresiones de género y que las mujeres se conviertan en “sujeto político de cambio social”. A este acto acudieron numerosos jóvenes, familias y también algunos representantes políticos del PSOE, IU y Podemos.

Ante esta aparente división Sonia López, miembro del colectivo feminista, argumentó que “cada institución tenemos que jugar un papel desde nuestro ámbito. Ellos tienen en su poder establecer las políticas de género, que se cumplen a medias, y nosotras desde la calle tenemos el deber de presionar para que ellos hagan sus deberes. Además, sostuvo: “No puedo ir al acto con PP y PSOE cuando son ellos los que no hacen leyes al respecto. O con Ciudadanos que ni siquiera lo considera violencia de género. Somos una asamblea feminista pero aquí no se trabaja desde ningún partido ni sindicato”.

La lucha contra la violencia machista y el machismo en general se libra también en el campo lingüístico

Lejos de reducirse a las cifras de asesinadas en las que, como se ha apuntado anteriormente, ya hay diferencias de recuento, la lucha contra la violencia machista y el machismo en general se libra también en el campo lingüístico y semiótico.

Así, en relación a la campaña impulsada por la Junta de Castilla-La Mancha contra la violación en cita, “Sin un sí es no”, López afirma que ésta y, en general, todas las campañas institucionales contra la violencia de género suelen ser muy paternalistas: “Se centran en que nosotras nos tenemos que proteger de que no nos violen, nos avisan que tenemos que estar vigilantes cuando deberían concentrar sus esfuerzos en enseñar que no se viola”.

El lenguaje utilizado en los medios de comunicación y la forma de tratar las informaciones de violencia machista también generan polémica. En el comunicado que se leyó en la concentración de la organización feminista se señalaron como errores identificar a las víctimas como ‘muertas’ en lugar de ‘asesinadas’ o reproducir los estereotipos sexistas a través de las noticias o la publicidad. Posteriormente López identificó como un ejemplo de estas malas prácticas las informaciones sensacionalistas que se hicieron a raíz del asesinato de Laura y Marina en agosto de 2015: “ Los medios locales tuvieron muchísimo tacto pero a nivel estatal sí se frivolizó con ello, sacar a los familiares y, sobre todo, a las madres llorando, sobra. No es la mejor manera de visibilizarlo”.

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Cristina Dolz

Estudiante de 3º de Periodismo. Entiendo el periodismo como una herramienta imprescindible para resolver preguntas o, al menos, plantearlas. Me gusta decir que soy feminista.
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