2016 ha sido un año especial para Cuenca. Se cumplían 50 años del Museo de Arte Abstracto, 30 años de la Facultad de Bellas Artes, 400 años de la Procesión del Calvario y 20 años como Ciudad Patrimonio de la Humanidad, motivos por los cuales este año se han realizado más de 150 actividades conmemorativas. Todo ello ha hecho que este año se proclamase como el “Año C”, el año de Cuenca. Todas las invitaciones se agotaron para la Gala que el pasado martes 13 de diciembre homenajearía a Cuenca en el Teatro Auditorio de la capital.

La jornada comenzó a la tarde con el descubrimiento de una placa en los arcos del Ayuntamiento que recuerda los 20 años de Cuenca como Ciudad Patrimonio de la Humanidad. En el Teatro Auditorio la velada aunó títeres, fotografía, música, aperitivos y la proyección en exclusiva de Cuenca Emocionante, un film dirigido por Herve Tirmarche que ensalza el valor de Cuenca por medio de imágenes sobre sus lugares más emblemáticos. El film será difundido internacionalmente y tendrá representación en distintos festivales durante el próximo año.

15492407_10207366262785019_1316232969245895965_nLa cita tenía lugar a las ocho de la tarde. Minutos antes los asistentes invitados entraban en el auditorio, donde esperaban para animar las figuras de Fernando Zóbel y la “C” distintiva del 20 aniversario diseñada por el artista José María Cruz Novillo. Posteriormente los asistentes iban ocupando sus localidades hasta completar el patio de butacas. The Teachers Band deleitaron al público mientras se acomodaban a ritmo de jazz y folklore.

Pasadas las ocho de la tarde salían al escenario los dos presentadores de la gala, los periodistas Almudena Murillo y José Javier Domínguez. Ellos se encargaron de llevar el hilo conductor de la velada mediante unas palabras que no dejaban indiferente a ningún conquense. Hicieron un recorrido por la historia de cómo Cuenca consiguió acceder al Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad, para lo que contaron con el testimonio del también periodista José Vicente Ávila. “Dice el tango que 20 años no son nada, pero eso no ha sido así para Cuenca, que ha cambiado mucho para bien gracias a ese título”. El periodista, vecino del Casco Antiguo, se siente maravillado con la alegría de los turistas al llegar a la ciudad.  Tras ello los presentadores volvieron a dar paso al grupo conquense The Teachers Band, que interpretó Cuenca es Música, una pieza que conmemora estos 20 años como Ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Tras la interpretación, los presentadores dieron paso a Miguel Romero, cronista oficial de la ciudad y autor del libro Descubre Cuenca, una publicación de 200 páginas que hace un recorrido fotográfico por las estampas más atractivas de una ciudad que desafía las leyes de la gravedad, Cuenca. La obra cuenta con las ilustraciones del fotógrafo Javier Romero y el prólogo del Rey Felipe VI, quien elogia a Cuenca para reconocer el merecimiento del distintivo a Cuenca como Ciudad Patrimonio de la Humanidad.15401161_10207366264105052_7230160421130736971_n-1

La productora conquense Other Lands fue la encargada de realizar el vídeo promocional Cuenca 20 A, un film de corta duración que refleja la cotidianeidad en el Casco Antiguo de la Ciudad. El público asistente pudo ver la Plaza Mayor animada por espectáculos de música y la Catedral engalanada con motivo de La Poética de la Libertad. Tras la proyección de Cuenca 20 A llegó el turno de la Banda de Música de Cuenca, una banda de más de 60 componentes que deleitaron el tímpano de los asistentes con las obras Dorado, de Antonio Amigo y Ángel Pérez, compuesta por el propio director de la Banda, Juan Carlos Aguilar.

Almudena Murillo y José Javier Domínguez, presentadores de la gala, hicieron un recorrido por las palabras con las que personajes ilustres como el poeta Federico Muelas o Camilo José Cela habían definido la ciudad. Descripciones tan literarias como Alzada en limpia sinrazón altiva (Federico Muelas) o  abstracta, pura, de color de plata, de gentiles piedras, hecha de hallazgos y de olvidos, como el mismo amor (Camilo José Cela).

El plato fuerte de la velada llegó con la proyección de Cuenca Emocionante, un film que los espectadores vieron en primicia y que, en palabras de su director ejecutivo David Cooper, está “hecho con el corazón”. La productora tiene experiencia en la realización de proyectos audiovisuales para otras ciudades patrimonio. En el film se adivina como los turistas quedan maravillados con la ciudad.

Bajo la dirección de Carlos Lozano, la Escolanía Ciudad de Cuenca subió al escenario para interpretar Las Grajas, poema de Federico Muelas, y una parte de la Novena Sinfonía de Beethoven, obra que interpretan en su totalidad el sábado 17 de diciembre en el Teatro Auditorio de la capital.

Cuenca seguirá estando en el epicentro de la cultura, el patrimonio y el deporte

El Alcalde de la ciudad, Ángel Mariscal, fue el último en subir al estrado y tomar el micrófono. Sus palabras sirvieron de homenaje y reconocimiento para todos aquellos que han colaborado en hacer de Cuenca una ciudad única. Adelantó que habría sorpresas para 2017, que todo lo que hemos visto este año en la ciudad seguiría potenciándose el próximo año. Las campañas de marketing y publicitación han sido “un éxito” en palabras del alcalde, y es que los datos dejan cifras de más de 1.600 impactos en medios de comunicación o más de 6.000 likes en la página de facebook del 20 aniversario. Aseguró que “Cuenca seguirá estando en el epicentro de la cultura, el patrimonio y el deporte” el próximo año.

15492035_10207366264185054_2075411046821183310_nPara finalizar la actuación dentro del teatro, le fue entregada una tarta con la C distintiva que conmemora este año especial para Cuenca. Las velas de tarta fueron sopladas por los niños de la Escolanía. Tras ello, una gran foto de familia con todos los protagonistas de la velada inmortalizó el emocionante momento que se estaba viviendo en el auditorio.

Poco a poco el público iba abandonando sus localidades. A la salida del patio de butacas esperaba una mesa repleta de copas de cristal que esperaban a ser cogidas en manos de los asistentes. Los aperitivos que se pudieron degustar consistían en vino, queso, patatas fritas o frutos secos. Sin duda, una velada a modo de guinda del pastel para culminar los esfuerzos en elevar el nombre de Cuenca a estratos superiores.

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