“Es necesario un periodismo que analice los conflictos y que pertenezca a los ciudadanos”, con esta idea daba comienzo la IX edición del Seminario de Medios de Comunicación y Cooperación Internacional organizado por la Asociación de la Prensa de Cuenca y Cáritas Diocesana. El evento, que llevaba por título “Guerras y conflictos”, abordó la problemática desde el punto de vista periodístico y de cooperación humanitaria, haciendo referencia a la labor de Cáritas en muchos de los países en conflicto y señalando las nociones básicas para entender las luchas armadas actuales.

En este sentido, Yago Aparicio, técnico de Acción Humanitaria de Cáritas, explicó en su ponencia que, aunque ahora hay menos guerras en el mundo, desde el 11-S hay más incertidumbre. “El conflicto armado de hoy en día es nacional con proyección internacional, entre grupos sociales y menos organizado, lo cual genera inseguridad en la población y da alas al populismo y al rearme”, explicó Aparicio a la vez que recordó que, según el derecho internacional, ni el terrorismo ni querer imponer regímenes democráticos en un país son razones para usar la fuerza.

Por su parte, Cristina Sánchez – periodista de Radio Nacional de España y directora del programa “Países en Conflicto”- puso ejemplos concretos de los efectos que estaban teniendo las guerras en la población civil de los países. Así contó la historia de Mina, una mujer afgana que tras morir su familia a causa de un mortero “dejó de existir para la sociedad afgana” y se vio obligada a la mendicidad porque en el país no había dinero para programas sociales. “Los millones de la comunidad internacional no repercutieron en la población civil, pero si encontraron la manera de que todos los señores de la guerra tuvieran una buena casa y un puesto en el parlamento en Afganistán”, aseguró Sánchez, algo de lo que Mina y el resto de afganos tenían plena constancia y rechazaban de plano.

La periodista destacó el principio de corresponsabilidad entre la audiencia y los medios y afirmó que no es equidistante: “sí que hay malos y buenos, no podemos poner a la misma altura al agresor que al agredido”. Confesó que no tiene soluciones definitivas pero que ayudaría tener en cuenta la resolución de las NNUU en la que se afirma que la presencia de la mujer contribuiría a la prevención y resolución de conflictos porque cuando estas participan los acuerdos de paz tienen un 35% de posibilidades de durar más tiempo.

Además, puso de relevancia la dificultad de hacer información internacional por los costes de desplazarse hasta el lugar y apuntó formas alternativas de cubrirla a través de las nuevas tecnologías. Aseguró estar “muy orgullosa de trabajar en un medio de comunicación público, aunque no tanto de los que lo están dirigiendo” y dejó claro que hay que diferenciar entre direcciones de medios de comunicación y periodistas que “hacen muy bien su trabajo”.

El conflicto en Colombia

La tercera ponencia trató el medio siglo de conflicto en Colombia y se desarrolló a cargo de Roser Gil, técnico en Colombia de Cáritas Española, y Santiago Barnuevo, periodista de RNE. En ella se destacó que, aunque las FARC constituyan el mayor conflicto armado del país y monopolicen la atención mediática, este no es el único existente, y se apuntó al narcotráfico como hilo conductor de la violencia y de los grupos armados en Colombia.

Santiago Barnuevo señaló cómo los “52 años de muerte y destrucción” en Colombia han provocado unos 8 millones de afectados y reiteró que sin la solución de la problemática de los cultivos- desencadenante original del conflicto- sería muy difícil conseguir una paz duradera. Barnuevo puso de manifiesto que la baja participación en el referéndum sobre el acuerdo de paz se debía a que no había existido una participación real de la sociedad en la negociación y por ello muchas personas consideraban que se les estaba “imponiendo un tipo de paz”.

Quiso también hacer hincapié en la vulnerabilidad de las mujeres en Colombia señalando que, durante el conflicto, la violación ha sido “un estilo de vida” y que el 97% de los casos de abuso reconocidos y denunciados se han saldado con la impunidad de los responsables. Además, y como añadido, el 40% de dichas denuncias tenían que ver con niñas de entre 10 y 15 años. Sin embargo, aseguró que desde la firma del acuerdo ha habido un cambio de actitud en el país y que muchos colectivos sociales se están organizando para lograr un Estado más democrático.

Para finalizar la jornada el periodista de Ser Cuenca, Paco Auñón, entrevistó en directo a dos emigrantes que actualmente viven en España debido a problemas socio-políticos en sus países de origen: un joven centroamericano relató que se vio obligado a abandonar el país y a pedir asilo en México por reiteradas amenazas de una pandilla criminal. Tras negarle el asilo y estar meses encerrado en su casa pudo venir a España: “valoro la tranquilidad de aquí pero me pesa que mi familia siga estando allí en esa situación”, afirmó. En este pesar coincidía también con un joven africano que emigró hace 11 años de su país por ser testigo de una matanza por parte del gobierno y dejó allí a su familia.

Autoras
Andrea Rubio
Cristina Dolz
The following two tabs change content below.

Cristina Dolz

Estudiante de 3º de Periodismo. Entiendo el periodismo como una herramienta imprescindible para resolver preguntas o, al menos, plantearlas. Me gusta decir que soy feminista.
Cristina Dolz

Cristina Dolz

Estudiante de 3º de Periodismo. Entiendo el periodismo como una herramienta imprescindible para resolver preguntas o, al menos, plantearlas. Me gusta decir que soy feminista.

Leave a Response