Los alumnos de la Escuela de Arte José María Cruz Novillo interpretan la obra por la región de Castilla-La Mancha

Ficha técnica:

Historia de una Escalera es una obra de teatro escrita por el dramaturgo alcarreño Antonio Buero Vallejo. Esta obra se escribió sobre 1947-48 y por la que recibió el Premio Lope de Vega, pero no fue hasta 1949 cuando por fin se estrenó en escena, concretamente en el Teatro Español de Madrid.

Son numerosas las obras de teatro que llegó a escribir el famoso dramaturgo, alguna de las más conocidas y en orden cronológico son: Madrugada (1953), Las Meninas (1960), La Fundación (1974) o Caimán (1981) entre otros tantos dramas.

Concretamente Historia de una Escalera está escrita en el contexto de la Posguerra cuando la pobreza era más que evidente tras la Guerra Civil en España y probablemente Buero Vallejo se inspiró en el descontento social que abundaba entre las familias de clase media-baja para desarrollar su obra.

En este caso, este drama se ha interpretado por los alumnos de la Escuela de Arte José María Cruz Novillo, en Cuenca. La obra se desarrolla en 3 actos a través de tres generaciones de clase media-baja que transitan la escalera mientras pasa el tiempo. Éstos vecinos representan la sociedad desde el punto más pesimista y descontento. A lo largo de toda la obra se puede observar cómo se representa el odio, el egoísmo, la envidia, el amor despechado… Todos los personajes se muestran inconformistas ante lo que tienen y quieren aspirar a más mirando por encima del hombro a diestro y siniestro.

El primer y segundo acto de la obra se desarrolla entre 1919 y 1929, es decir, con una diferencia de 10 años, y en el tercer acto se puede ver el paso de 20 años después (1949), donde los mismos que eran padres ahora son abuelos. Todos han ido cambiando. Todos, excepto la escalera -metafóricamente hablando- que permanece durante los 30 años viendo como ante la ambición de unos por querer tener un estatus social alto, se frustran por no haberlo conseguido. Lo mismo pasa con el amor y las relaciones de amistad entre los vecinos.

Alumnos de la Escuela de Artes de Cuenca durante una función de Historia de una Escalera. Fuente propia

El nudo de la obra se puede contemplar cuando aparece el triángulo amoroso entre Elvira, Fernando y Carmina. La primera está enamorada del segundo y éste de la última. Desde que eran pequeños Fernando ha tenido fama de vago y pobre pero aun así Elvira estaba enamorada de él. Sin embargo, pese a las tantas novias que Fernando tenía, siempre había tenido predilección por su amada Carmina. Pero el tiempo no quería ir a su favor, Fernando que era ambicioso y quería tener dinero forma una familia con Elvira (ya que su padre era pudiente) y Carmina contrae matrimonio con Urbano.

En el desenlace del drama muchos de los protagonistas ya han muerto y se puede ver la vejez del paso de los años. Los padres ahora también son abuelos, y una vez más se vuelve a vivir un romance, podría decirse prohibido, ya que quienes se enamoran son la hija de Carmina y Urbano y el hijo de Fernando y Elvira. Cuando las parejas se enteran de esto se desata la ira entre ellos, pero al margen de la discusión, los enamorados hacen caso omiso para prometerse su amor.

El primer acto se hace ameno ya que se pueden conocer a los personajes principales y en algunas ocasiones pese a su temática dramática, se pueden ver algunos atisbos de humor. Además, es fácil seguir los años que pasan entre un acto y otro, ya que cuando un acto acaba se proyectan imágenes de aquellos tiempos especificando los años que han abarcado.

Por otro lado, una buena idea escenográfica al acabar el segundo acto fue sacar a una bailarina al escenario mientras volvían a proyectarse más imágenes correspondientes a los años en los que había transcurrido ese segundo acto para dejar paso al tercero. Daba una dosis doble de arte y hacía la obra más amena al espectador.

Quizá uno de los puntos negativos tanto por percepción propia como por las opiniones del público fue la falta de más micrófonos y que el escenario de por sí no tiene la forma adecuada para que al proyectar la voz pueda llegar a escucharse igual por todos los lados de la sala.

Por lo demás no hubo ninguna queja, tan solo unos largos minutos llenos de aplausos mientras le entregaban un ramo de flores a la directora, Milagros Mayordomo y a la vez reconocían el gran trabajo de los actores, en los que el Gobierno Regional ha depositado su confianza para representar por todas las provincias de la región, excepto Guadalajara, la obra Historia de una Escalera del dramaturgo Antonio Buero Vallejo por el centenario de su muerte.

Carla López Barreda

Mercedes Martínez Hernández

 

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