Ignacio Fernández Bayo es periodista científico desde 1980. En la actualidad, y desde el año 2000, dirige Divulga, una empresa especializada en la comunicación científica a través de todo tipo de canales: medios de comunicación impresos y digitales, libros, exposiciones, audiovisuales, gabinetes de prensa, organización de eventos, y realización cursos de periodismo científico. También es vicepresidente de la AECC y ha participado en  las Jornadas de Información Periodística Especializada celebradas en la Facultad de Periodismo de Cuenca, hablamos con él sobre la situación y las perspectivas del periodismo científico además de otras cuestiones.

P. ¿Existe en la empresa Divulga la figura del DIRCOM? ¿Qué conocimientos debe tener para ocupar dicho puesto?

R. La empresa Divulga es pequeñita. En los buenos tiempos, cuando no había crisis, éramos media docena de personas pero actualmente estoy yo y una persona en prácticas. Estamos al mínimo, no tenemos un administrativo ni un director de comunicación…, y además, nuestra intención no es vender productos, los vendemos inevitablemente. Tradicionalmente en nuestra empresa, que lleva 17 años en activo -desde el año 2000-, los clientes han venido a nosotros. Mantenemos una relación buena con las instituciones, las empresas y todo aquel que se dedique un poco o que quiera comunicar ciencia; y esa ha sido nuestra principal fuente de financiación.

P. ¿Y en AECC cuentan con este perfil profesional?

R. Es una asociación donde todos los socios son comunicadores y no nos dedicamos tampoco a vender la asociación. A lo que se dedica es a defender los intereses y ayudar a los comunicadores científicos a hacer su trabajo.

P. ¿Qué proyectos tiene en marcha Divulga?

R. Fundamentalmente los proyectos que nos llegan tras las crisis son proyectos de gabinete de comunicación, de asesoría de comunicación. Trabajamos con el Instituto de Ciencias Matemáticas, les llevamos la comunicación; trabajamos con la Academia de Ciencias; les hacemos la comunicación; y actualmente, estamos con un par de posibles clientes nuevos: uno es de un instituto de la universidad que nos han pedido que le echemos una mano en organizar actividades en la unidad de cultura científica; y el otro son los Premios Jaime I donde estamos colaborando para difundir más su actividad, hace treinta años que entregan premios anuales de investigación -no solo investigación científica, también económica- y tienen seis premios; son premios en los que los jurados están formados sobre todo por premios nobel, o sea, reúnen todos los años a veinti tantos premios nobel para ser jurados -que es algo que debería llamar la atención en España- y a pesar de eso no consiguen salir mucho en los medios; son premios de una cuantía importante -cien mil euros- para cada uno de los premiados; quieren saber lo que falla en su comunicación y eso es lo que vamos a intentar nosotros darles ideas para mejorar.

En otras actividades: hacer libros. Durante mucho tiempo hemos hecho muchos por encargo de instituciones y ahora estas no están por la labor de publicar libros, tanto porque el mundo digital está eliminado algunos tipos de libros como por la falta de dinero por la crisis para dedicarlo a estos y ellos deciden en qué lo gastan. Lo mismo con las exposiciones, estamos en un par de proyectos pero cuesta mucho ahora mismo sacar adelante estos proyectos de exposición, suponen una inversión importante.

P. Hemos leído los objetivos de la AECC, ¿son fáciles de cumplir en el periodismo actual (periodismo ciudadano, primacía del morbo y sensacionalismo, importancia de las audiencias…?

R. Bueno, la asociación mantiene debates por ejemplo sobre ese tema. Tenemos un chat donde precisamente en los últimos dos meses ha habido un debate muy intenso sobre la forma en que se titulan algunas noticias o como se tratan pero sobretodo hablando de titulares. Nosotros no vamos a impartir normas de actuación, es un debate, yo creo que son los propios socios los que tienen que llegar a conclusiones concertadas, no se trata de que nosotros les digamos a los asociados como tienen que hacer sus titulares. Es simplemente un foro de intercambio de opiniones y de apoyo. Cuando un socio tiene algún problema -ha ocurrido con algún medio donde a los periodistas les coartan su trabajo- nosotros salimos en su defensa. Por ejemplo, se ha hablado aquí (en la conferencia), en el caso de Mercedes Milà hablando groseramente a Mulet (J. Miguel Mulet;  Bioquímico de la Universitat de València)  de forma inapropiada… nosotros no hemos llegado a hacer una carta pero hemos mandado mensajes a través de las redes sociales indicando que esto no es un comportamiento ético dentro del periodismo. Ese es el tipo de cosas que hacemos.

P. ¿Qué requisitos son necesarios para ser un buen periodista/divulgador científico?

R. Pues el primero ser un buen periodista y el segundo que te guste la ciencia, que sientas curiosidad y que por tanto estés dispuesto a un esfuerzo mayor que el que supone escribir de deportes o escribir de política porque necesitas documentarte. Cuando un periodista de ciencia escribe dos folios en un reportaje tiene que haber adquirido información suficiente como para llenar diez folios, y tiene que estar muy seguro de lo que ahí pone es correcto, lo cual no significa, como ya dije en mi exposición, que uno acepte que otro le controle su trabajo, que la fuente controle su trabajo. Pero uno tiene que estar seguro siempre de lo que está poniendo. Es difícil pero tiene algo que no se puede pagar con dinero: satisfacer tu propia curiosidad y aumentar tu bagaje cultural.

P. ¿En ese sentido, formatos como Órbita Laika son una buena forma de instruir a la audiencia en ciencia?

R. Ha sido muy criticado el programa porque adoptaba fórmulas, si quieres, cercanas a la telebasura en algún momento: con humor, con invitados muchas veces que no saben mucho de ciencia y… bueno yo creo que todo es lícito si ayuda. Tiene que haber una variedad de formatos, tanto documentales muy serios y rigurosos y otros dirigidos a gente que no le interesa la ciencia se pueda enganchar. En las revistas impresas ocurre lo mismo, tenemos Investigación y Ciencia que es muy rigurosa, que no está hecha para todos los públicos, es decir, cualquiera la puede comprar e incluso entender, pero necesitas una aproximación más sesuda a los temas. Y luego tienes Muy Interesante, Quo, que tiene también su público. Yo creo que Muy InteresanteQuo en menor medida porque es mucho más jóven – pero sobretodo la primera que nació en 1981, tiene por tanto 36 años de existencia, ha sido muy importante para despertar vocaciones científicas en este país. Creo que mucha gente joven se ha interesado por la ciencia a través de Muy Interesante. Se le podrá criticar muchas cosas. Durante ciertas épocas esta revista por ejemplo recurría mucho a los guiños sexuales en portada para atraer lectores… Y a veces puedes decir: “esto no es ciencia”, pues probablemente no lo sea aunque haya algo de ella detrás.

Yo creo que todo en su justa medida puede servir si quieres, para atraer a mayor público hacia la causa científica y cada uno puede tener su público. Yo no tiendo a criticar mucho a ninguno de estos medios por el formato que elijan, para intentar ampliar la base de lectores o de seguidores. Tiene que haber de todo, lo que no podemos es decir: “la comunicación científica tiene que ser así” no, tiene que haber muchos modelos. Pablo Francescuti, periodista científico, en uno de sus estudios sobre los públicos científicos, habla de la teoría de las capas de una cebolla en la que en el núcleo duro estarían los más entendidos y cercanos a este mundo y, en el exterior, estaría aquel que lo ve más lejano. Yo creo que debe haber variedad y debe haber un producto científico que se adapte a cada público para que lo pueda entender.

P. A propósito del día de la mujer y la niña en la ciencia el mes pasado ¿Cree que en las noticias científicas hay una igual visibilidad de las mujeres respecto a los hombres?

R. Hay muchísimas mujeres dedicadas al periodismo científico. En los cursos que yo doy, en el máster por ejemplo de la Carlos III este año hay diez mujeres y cuatro hombres; más o menos la misma proporción que el año pasado.Y ejerciendo el periodismo científico, te diría que en general está bastante equilibrado. Incluso en puestos de responsabilidad. Sink lo coordina Esperanza Molina que es mujer y física; y hay otros seis o siete redactores, de los cuales hay cuatro mujeres y creo que dos o tres hombres. Hay otro medio también, “Technology Review”, que es una revista del Massachusetts Institute of Technology -el famoso MET de Harvard en Estados Unidos- hacen una revista en español, solo se hace en web y quien lo dirige es una mujer.Yo creo que en Materia, ahora son los encargados de llevar ciencia en El País. La jefa es una mujer, Patricia; aunque luego hay mayoría de hombres en el equipo. Las dos personas que llevaban ciencia en El País antes eran dos mujeres: Alicia Rivera y Malen Ruiz de Elvira.

Yo no diría que están subrepresentados, ni siquiera en cargos de poder. En el caso de las científicas, es cierto que aparecen menos en los medios de comunicación. También es verdad que en los puestos de responsabilidad hay menos mujeres y el periodista debe tender siempre a entrevistar a la gente que se supone que más sabe de un tema y con frecuencia es más un varón -habría que analizar, y de hecho se hace continuamente, las razones. Hicimos unas jornadas en la Asociación, la AECC, el 11 de febrero con este motivo y sí hay voluntad de incorporar positivamente más mujeres como fuentes en los reportajes. A mí cuando en igualdad de condiciones hay un hombre y una mujer , no me importa que sea una mujer la que aparezca como fuente; pero forzar a veces la situación te puede llevar a hacer un periodismo peor porque no has recurrido a la fuente más adecuada. No es un problema de que elijamos nosotros, haciendo nosotros el sesgo ni positivo ni negativo.

P. Por último, ¿qué consejo darías a un estudiante de periodismo?

R. Especialízate. Da igual en lo que sea, da igual que sea en ciencia que en economía, pero en la especialidad que quieras, en aquella que más te tire. Yo diría especialízate porque el periodismo del futuro debería ser especializado. Si estamos en una sociedad que esperamos que cada vez sea más culta va a demandar cada vez una información mejor elaborada y eso necesita criterio, y el criterio se adquiere especializándose.

Autores: Judit López

Andreu Baviera

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