Ángel Ortega Castañeda es el director principal del Consejo Regulador de la Denominación de Origen La Mancha y participó como ponente en el curso de verano ‘Vino y Comunicación’ que se celebró los días 27 y 28 de septiembre. En su intervención habló sobre el enoturismo y la importancia de realizarlo además de aportar datos sobre este nuevo concepto. Tras su conferencia hablamos con él para hablar sobre el turismo enológico y su vinculación con el mundo del vino.

Pregunta: ¿Cuál fue tu primer contacto con el mundo del vino?

Respuesta: Soy hijo de viticultores, o sea que yo no tengo recuerdo en mi vida sin viñas, lo que pasa es que cuando era pequeño era la viña lo que yo tenía no era el vino, para mí el vino tú llevabas el remolque a la cooperativa y allí se acababa allí el problema. El problema ya era de otro aunque fueras cooperativista o el dueño de la empresa. Y en este mundo, un poco más ya centrado en lo que se hacía después de descargar en la cooperativa, empecé hace 20 años gracias a una beca.

P: ¿De qué forma influye la calidad de la uva en el vino que se elabora con ella?

R: Es lo más determinante, se dice que con una buena uva puedo hacer un buen o un mal vino si estropeo la uva, pero con una mala uva no saldrá un buen vino.

Fuente: Olga Torres

P: ¿De qué forma consideras que comunica el vino?

R: El vino lo que tiene es una forma más compleja de comunicar porque es un producto alcohólico y ahí tienes una barrera, pero no es un producto alcohólico al uso sino que tiene una parte grande de disfrute que no tienen otras bebidas, por lo tanto, el vino comunica desde la tierra porque se venden historias y eso es lo que decimos que hace complejo el vino y el reto es comunicar en positivo.

P: ¿Es la comunicación la ventaja competitiva más importante del mundo del vino? ¿Por qué?

R: Probablemente sí aunque no debería serlo, y creo que es porque hoy en día se hacen buenos vinos en casi todos los sitios cada uno con su personalidad pero por lo menos en España, por suerte se hace buenos vinos en todo el país. Francia fue el pionero en comunicar el vino y lo hace muy bien y es la marca con la que más cuesta competir.

P: ¿Qué tiene que tener un determinado producto, de forma general para formar parte de una Denominación de Origen?

R: Bueno pues la DO básicamente son dos requisitos que son que ese producto ha tenido un control de calidad y que se circunscribe en un marco geográfico concreto, de forma general, todos tienen un pliego de normas donde se fijan los requisitos de calidad.

P: ¿Y para el vino es de igual forma?

R: No, el vino tiene una particularidad porque al ser un producto que lleva alcohol, tiene las particularidades que la ley nacional un poco limita.

P: ¿Qué supone para Castilla-La Mancha tener nueve Denominaciones de Origen?

R: Yo creo que primero es un orgullo porque es un número importante, segundo es algo necesario en Castilla-La Mancha porque es el primer productor de vino como zona. Lo que necesitamos es prestigiar nuestros vinos y quienes da prestigio a nuestros vinos son las referencias de calidad de diferentes tipos como pueden ser los vinos de la tierra, las DO más pequeñas porque no son para toda Castilla-La Mancha sino para zonas más concretas pero yo creo que deben ser lo principal de nuestros vinos tanto de España como el caso de Castilla-La Mancha.

Fuente: Olga Torres

P: Mañana visitaremos la sede de la DO La Mancha en Alcázar de San Juan, ¿Por qué está ahí la sede?

R: No estoy seguro pero tengo una teoría que es que las DO suelen tener la sede donde había estaciones enológicas que son muy antiguas, son de los años 20 o 30, por ejemplo Valdepeñas tenía estación enológica, Alcázar también, en la DO Utiel-Requena es Utiel donde está la sede porque es donde estaba la estación a pesar de que en Requena hay más viñas, así que yo creo que es por eso.

P: ¿Qué diferencia puede existir entre un vino que esté entro de una DO y otro que no lo esté?

R: La DO lo que marca a parte de un ámbito geográfico son unos mínimos de calidad, yo si estoy fuera no tengo esos mínimos, puedo hacer un producto inferior o puedo hacer un producto superior, se puede hacer el mejor vino del mundo fuera de una DO tienes más libertad y tal, la DO lo que hace es garantizar al consumidor que esa bodega ha cumplido con unos criterios mínimos de calidad y de origen.

P: ¿Consideras que el turismo enológico es fundamental para que el consumo de vino crezca?

R: Puede crecer sin necesidad de realizar el turismo enológico, pero es muy útil sobre todo para La

Mancha para mejorar el consumo pero sobre todo para mejorar la percepción de la imagen. Para nuestra comunidad la estrategia que va a hacer que suba el consumo va a ser la exportación.

P: Tal y como has afirmado en tu intervención, el enoturismo puede llegar a crecer dentro de unos años aquí en España, ¿Consideras que es el futuro?

R: Es uno de los futuros, el turismo de interior en España no es que sea el futuro es la obligación, España no puede crecer más en turismo de sol y playa porque se colapsa, y la cuestión es desarrollar alternativas turísticas, lo que hay que conseguir es que vean que España es más compleja que no es solo sol y playa.

P: ¿Cómo se puede promocionar este turismo?

R: Mediante iniciativas personales de boca-oído y luego participando en iniciativas conjuntas, yo creo que las rutas del vino en España han demostrado en los últimos 5 o 6 años ser un caso de éxito porque hay una participación alta, el porcentaje de satisfacción es muy alto del turista que acude y el índice de repetición de ese turismo también es alto.

P: Teniendo en cuenta el precio de la actividad y otros factores, ¿Cuál es la franja de edad más común del enoturismo?

R: Podrían ser los jóvenes porque es un turismo asociado a pareja y amigos, pero si la gente empieza a beber vino más tarde en España también comienza a realizar este turismo más tarde, por lo la franja de edad suele ser en torno a los treinta años.

P: ¿Desde que comenzó el turismo enológico, cuál ha sido su evolución y su año más álgido?

R: Yo creo que el mejor fue el 2016 que creció un 21%, pero la verdad es que en España el turismo enológico con ese nombre como tal no lleva mucho tiempo y sin nombre tampoco era muy significativo, lo bueno es que ahora se ve que la tendencia de este turismo es al alza, estamos en 2,7 de millones de personas que lo realizan y un país como el nuestro se puede meter en 6 o 7 millones en cuestión de 10 años.

Olga Torres

Olga Torres

19 años. Estudiante de periodismo

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