El Kick Boxing es un arte marcial de origen japonés, donde se combinan acciones propiamente dichas del boxeo con otras técnicas como las del Taekwondo o el Karate, conocido por ser un deporte de patadas, convirtiéndose así, en un deporte de contacto muy táctico en donde la finalidad es marcar un K.O –Knock Out- al contrincante y que éste no pueda continuar la pelea.

Este deporte comenzó a ganar popularidad a partir de los años 70, gracias sobre todo a la gran capacidad de concentración, táctica, técnica y capacidad física que requería, pasando a ser parte sistemática de la formación de muchos ejércitos en todo el mundo. A pesar de ello, no será hasta los años 90, cuando este deporte alcance su verdadero auge con los grandes gimnasios. Estos empezaron a publicitar este deporte ofreciéndolo como una actividad más dentro de sus programas.

En cuanto a las modalidades que existen en el Kick Boxing encontramos tres categorías como  en la mayoría de los deportes: una categoría  amateur, otra neo-profesional; como si fuera una intermedia para pasar a la última categoría, profesional. En España, estas modalidades o categorías a la hora de competir se dividen por franjas de peso. Por el contrario, en algunos países anglosajones, sí que ponen nombres específicos a las categorías como puede ser peso pluma o súper pluma, pero en España casi siempre se refiriere a los kilos para que no haya equivocación entre las diferentes categorías.

Lara Martín Ambrosio con sus trofeos | Foto cedida por Lara Martín

Este deporte requiere de unas rutinas de entrenamiento muy exigentes, puesto que bastante importante tener un muy buen acondicionamiento físico. No sólo consiste en entrenar Kick Boxing, sino de tener un trabajo continuo y una carrera de fondo de resistencia tanto aeróbica como anaeróbicamente. Además de realizar un intenso entrenamiento, se necesita mantener una dieta bastante estricta y equilibrada, porque al ser un deporte donde se compite según el peso y la edad del deportista, siempre se necesita llevar un control muy específico del peso, ya que la diferencia de dos kilos arriba o abajo del peso habitual puede hacer que el deportista cambie de categoría en la competición.

No es irte de peleas de barrio, ni los entrenadores tienen que ser los matones de barrio” 
Lara Martín Ambrosio, vecina de Sonseca (Toledo), graduada en Ciencias del Deporte y la Actividad Física y cinco veces campeona de Kick Boxing a nivel nacional, tanto en la categoría Amateur, Neo-Profesional como Profesional, nos habla de sus comienzos en el mundo del Kick Boxing: “Para nada hay que haber practicado otro deporte de artes marciales con anterioridad”. Con 16 años abrieron el gimnasio de mi pueblo, y mi hermano mayor me preguntó si quería apuntarme con él a Kick. Yo no tenía ni idea de lo que era. Tenía el conocimiento que tiene cualquier persona cuando le hablan de un deporte de contacto. Entendí que “kick” eran patadas y “boxing” boxeo, algo que servía para defenderme.

Lara Martín con su entrenador personal | Foto cedida por Lara Martín

No se necesita ningún tipo de conocimiento, lo que se necesita es un buen profesional al frente que te enseñe de una manera correcta y gradual, para llegar a saber en qué consiste este deporte. Muchas veces hay gente que tiene una visión completamente distinta, y esto no es pegar por pegar, esto tiene una táctica, una técnica y un entrenamiento. El Kick Boxing no es irte de peleas de barrio, ni los entrenadores tienen que ser los matones de barrio.”

 

Kick Boxing y los beneficios en los niños

Cada vez son más los padres que deciden apuntar a sus hijos a los diferentes deportes de contacto. En los cinco años que Lara Martín ha ejercido de entrenadora de Kick Boxing infantil siempre ha intentado inculcar en los más pequeños unos valores concretos como son la disciplina, la autoconfianza y el autocontrol, valores que “en otros deportes no se enseñan”, además de un respeto hacia las normas y hacia los demás independientemente del sexo que sean.

En un principio puede parecer un deporte agresivo, pero ayuda a niños con problemas de auto control, como los típicos “matones o abusones” de clase a controlar sus impulsos. Lara ha tratado con este tipo de niños “problemáticos” y su experiencia como entrenadora ha sido muy gratificante puesto que “a raíz de empezar a practicar Kick Boxing estos niños supieron tener un auto control excepcional, teniendo siempre respeto por la normas, a sus superiores, profesores y compañeros”.

Además, este deporte no consiste sólo en golpear, sino en enseñar a los niños cuándo se debe golpear, siempre con respeto, y lo más importante: no utilizar nunca las técnicas que aprenden en clase o en el ring fuera de este ámbito si tuvieran algún problema con algún otro niño. Desde la postura de entrenadora, Lara siempre ha intentado enseñar a sus alumnos que “hay que utilizar la palabra antes de recurrir a la fuerza”.

Lara Martín con una de sus alumnas | Foto cedida por Lara Martín

A la hora de iniciarse en los entrenamientos no existe una edad mínima establecida, aunque para la competición esta edad asciende a los 18 años. Lara recomienda a todos los niños de una edad temprana que practiquen este deporte pues no sólo aprendes a defenderte en condiciones extremas que se pueden llegar a dar, sino que aprendes una disciplina que marcará toda tu vida, ya que en la infancia es cuando empiezan a aparecer los primeros caracteres de la personalidad y forma de ser, ya no sólo en el mundo del deporte sino también a nivel personal. Para que la realización de este deporte se haga de forma correcta es imprescindible estar guiado por una persona adecuada para el desarrollo de la actividad.

Los valores de respeto, igualdad y sacrificio siempre están presente en este deporte. Son valores que el Kick Boxing introduce en las personas desde pequeños, además de reforzarlo con los que te inculcan en la familia. A menudo vemos como niños de entre 6 y 9 años están jugando al fútbol, y comienzan a pegarse, gritarse o insultarse. Esto en una disciplina como el Kick Boxing no ocurriría nunca, porque en este deporte “encuentras niños auto disciplinados, respetuosos y con un control de los impulsos y emociones tres veces superior que, por ejemplo, los chicos que juegan al fútbol”.

Desde pequeños se pretende enseñar a los niños que el compañerismo entre contrincantes debe estar siempre presente, sobre todo cuando en los combates suena la campana final, porque por encima de todo son personas y deportistas. Lara Martín nos explica que ella nunca ha pretendido trasladar un sentimiento de competitividad a los más pequeños por ello “siempre intentaba que en los combates de movilidad, donde no hay contacto directo, fueran ambos los ganadores, pero es un poco difícil porque los niños quieren ganar siempre”.

Lara Martín al finalizar un combate | Foto cedida por Lara Martín

En algunos casos, podemos encontrar padres reticentes a este deporte, pero una buena explicación puede bastar para que se animen y apunten a sus hijos a este deporte. Lara Martín explica de la siguiente forma a aquellos padres que tienen una idea preconcebida sobre los deportes de contacto, que no tienen que tener miedo a que sus hijos salgan heridos. “Yo les decía que sí, que es un deporte de contacto, pero ¿qué no es contacto hoy en día? En muchas ocasiones llevas a tu hijo a jugar al fútbol, baloncesto o balonmano y te puedes encontrar que los partidos acaban convirtiéndose en batallas campales”. De hecho, ella siempre deja claro a los padres que cuando ve cualquier tipo de abuso de unos hacia otros, estas acciones se cortan en seco y toma las medidas necesarias.

Kick Boxing, ¿deporte o espectáculo?

Los medios de comunicación en la mayoría de las ocasiones desvirtúan los deportes de contacto y no ayudan a desprendernos de la idea de que son deportes violentos. Por desgracia, muchos de ellos buscan el show para vender y, actualmente, parece que la agresividad vende mucho. Por ejemplo, podemos ver una de las últimas polémicas que se ha creado en torno al último combate de McGregor y Mayweather que “más que un combate, era una propaganda televisiva constante sobre la violencia, la falta de respeto y los careos entre varios deportistas” sentencia Lara Martín.

La respuesta hacia este tipo de espectáculos no se ha hecho esperar, y la gente del mundo del boxeo y del deporte profesional estadounidense han pedido que se abra una investigación a la Comisión Atlética de Nevada, por la actuación que tuvo ante este combate y permitir que se convirtiera en una pelea monetaria, en la que no se incluyó ningún tipo de acción de boxeo. El objetivo legal de este organismo es no permitir peleas que vayan en contra de las reglas del boxeo para proteger la integridad física de los deportistas.

El espectáculo, a día de hoy, gana en muchas ocasiones al deporte, como se puede ver por ejemplo en el programa de televisión Pressing Catch, donde priorizan las pasarelas con exhibiciones exageradas haciendo alarde de sus victorias y de sus “modelitos” sofisticados.

Para finalizar, Lara apuesta por iniciar un labor de educación con los medios de comunicación, ya que “ahora no están muy bien ducados ni guiados, pero poco a poco, llegando personas con formación y que lo que quieren es desarrollar una disciplina deportiva y no una pelea de gallos, se podrá ir cambiando la idea preconcebida que muchas veces se da de los deportes de contacto, como si fueran un deporte violento”.

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Silvia Torrejon

Silvia Torrejon

Estudiante de Periodismo en UCLM (Cuenca). Seriéfila y amante de la lectura. Prácticas en OndaViva Radio (Sonseca).

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