España se sitúa en el número 5º en exportar a jóvenes deportistas a las facultades norteamericanas, según un estudio realizado por Antena 3. Compaginar estudios y deporte a nivel profesional es el objetivo de miles de jóvenes que emigran a EEUU cada año. Un claro ejemplo es el de Laura Ortega Jover. Con 21 años y de procedencia conquense, la joven tenista Laura Ortega se ha convertido en la promesa del tenis femenino.

La joven deportista comenzó su andadura a los siete años y a los nueve a competir. “Antes de jugar al tenis, practicaba ballet. Comencé a alternar ambos deportes, pero el tenis requería mucho más tiempo, por ello tuve que decantarme por este. El tenis marcó mi infancia, ya que gracias a él pude viajar a otros países y conocer a gente maravillosa”. A su temprana edad, la tenista conquense ha conseguido el título en el Campeonato Regional de Tenis en categorías como Benjamín, Alevín, Infantil y Cadete, Campeona Provincial de Tenis en categorías como Alevín, Infantil y Cadete, además de ser finalista en el Circuito de Marca Jóvenes Promesas disputado en Vigo en 2011 y en el Circuito de Marca de Cáceres. “Todos los torneos me traen buenos recuerdos, en especial el Circuito de Marca de Cáceres, puesto que perdí la final y es como mi mejor resultado. Además, le tengo mucho cariño a los torneos regionales ya que estaba cerca de casa y venían mis padres; pues siempre es gratificante que tu familia te vea ganar”, explica Ortega.

Con un patrón de juego defensivo y muy luchador, la tenista conquense ha conseguido hacerse un nombre en la actualidad del tenis español. “Soy una persona que no soy muy talentosa jugando, todo lo consigo con muchísimo esfuerzo, es decir, siempre he sido de más de trabajar que de tener talento. Por tanto, mi juego se basa en ser defensivo, correr mucho y fallar muy poco, un juego sólido con mi punto fuerte en la derecha, con un claro objetivo: desgastar físicamente al rival”, señala.

Debido a la escasez de ayudas tanto públicas como privadas para jóvenes deportistas en España, la joven tenista recibió hace dos años una beca para continuar su formación académica y deportiva en EEUU. “Decidí cruzar el charco para compaginar estudios y deporte, debido a que el tema de las ayudas en España era bastante escaso”, añade.

Becas deportivas en EEUU

El deporte universitario estadounidense da la oportunidad a jóvenes con talento de todo el mundo a abrirse paso y desarrollar su potencial tanto deportivo como académico. Por ello, cada vez son más los jóvenes que sueñan con conseguir una beca deportiva de alguna de las mejores universidades de Estados Unidos. “Al principio no tenía claro que quisiera estudiar en EEUU. Pero gracias a esta beca tengo la suerte de estar en otro país y aprender una nueva lengua, además de compatibilizar la carrera que tanto me gusta con el deporte que tantísimo me apasiona. En España, no podría haber compatibilizado las dos cosas, sino haberme decantado por una, lo que me llevó a elegir EEUU”.

¿Compaginar deporte y universidad es tarea fácil? “A veces es muy complicado porque el tenis me quita mucho tiempo, no por el tema de los entrenamientos sino por los viajes que tenemos que realizar, pues he llegado a faltar más de una semana y eso hace que a la vuelta me agobié porque me siento perdida en las clases. Entreno 2 horas de tenis por la mañana y 1 hora y media de físico por la tarde, alternándolo con las clases. Por otra parte, la joven conquense afirma que cuando te dan la  oportunidad de compaginar ambas cosas, en ninguna das lo mejor de ti.

La joven tenista en uno de los torneos disputados en EEUU

Las universidades de EEUU apuestan por los españoles, les dan todo tipo de facilidades y becas de hasta 40.000 dólares al año. “Cuánto mayor nivel tenístico tengas, más opciones de conseguir becas de tenis en USA, mayor será el interés de las universidades americanas y en consecuencia, mayores cuantías de becas ofrecerán. Por ello, el nivel de competición y los resultados obtenidos son fundamentales a la hora de optar dicha beca”, explica Laura Ortega.

La tenista conquense se puso en contacto con América International (A.I.), una empresa encargada de realizar los trámites entre el estudiante y la universidad, con el objetivo de ofrecer programas que satisfagan las necesidades de estudiantes-deportistas. “Contacté con ella porque no sabía cómo eran las universidades en EEUU, qué requisitos y que exámenes tenía que realizar. Gracias a América International me olvidé todo el papeleo, ya que ellos escogieron la mejor universidad para mí. Cogieron mis resultados académicos y mi posición en el ranking y se encargaron de todos los trámites”.

Para acceder a dicha beca existen requisitos académicos y deportivos. Respecto a los primeros, se requiere terminar bachillerato y realizar dos exámenes: SAT (selectividad americana) y TOEFL (examen de conocimientos del idioma para personas de habla no inglesa). “Si no se cumple con estos dos requisitos académicos no podremos ni entrenar ni competir, y por lo tanto, no podremos recibir dicha beca”, asegura la joven conquense. En cuanto a los deportivos, se requiere un alto nivel competitivo y cumplir las reglas de las ligas universitarias americanas. “En cuanto al nivel tenístico me pedían tener buen ranking, entre las 100 mejores. Cuanto mejor ranking tuviera, mejor sería la universidad. Además, miran los resultados obtenidos en los torneos tanto nacionales como internacionales. Es decir, no te piden unos resultados específicos, pero sí los tienen en cuenta”, afirma.

Ortega confiesa que no fue tarea fácil conseguir ambos requisitos. “Siempre he sido muy negada para el inglés, tenía un nivel básico y tuve que apuntarme a clases particulares para mejorarlo y prepararme el SAT, lo que supuso un gran esfuerzo para mí. En cuanto a lo deportivo, tuve que mejorar pequeñas cosas, ya que es algo que llevo practicando casi toda mi vida”.

Actualmente, la joven tenista disfruta de esta beca deportiva en Nueva York en la Universidad Queens College, al mismo tiempo que estudia Psicología. La beca deportiva puede ser completa y cubrir el 100% de los gastos tanto académicos, como deportivos y de manutención. “La beca me lo cubre todo: clases, entrenamientos, comida, me dan ropa deportiva. Lo único que tengo que pagarme es el alquiler de la vivienda”, explica. Además, “esta puedes obtenerla durante cinco años, ya que si te trasladas a otra universidad pierdes créditos y necesitas más años para acabarla. Esta se renueva cada año, pero sí académicamente no rindes o te hacen un test de droga y das positivo, te la pueden quitar. En conclusión, depende de tu rendimiento deportivo y académico”, señala.

Aunque el comienzo no fue fácil debido a su escaso nivel de inglés, “estos dos años me han ayudado a madurar como persona, a ser más responsable e independiente y a tener la seguridad de que soy capaz de resolver por mí misma los problemas que se me interpongan. A nivel deportivo, he crecido tenísticamente, ya que he desarrollado otra parte distinta de mi juego”.

Diferencias entre España y EEUU

En cuanto al  padrón de juego, “en América es mucho más rápido y he tenido que aprender a ser más ofensiva y atacar más. Además se utiliza mucho la bolea, por lo que el juego es mucho más ofensivo, siempre tienes que ir para adelante. Cuando llegué a EEUU, mi bolea era pésima ya que en España esta táctica no se utiliza. Tras dos años, puedo decir que he notado un gran avance en mi bolea”. Otro cambio importante que ha experimentado Ortega es que en EEUU el juego es más agresivo. “Un juego más rápido, un juego que requiere estar mucho más activa de pies. En España es más sólido y de guerrear, más de aguantar en pista y de desgastar físicamente al rival”.

Una de las diferencias primordiales es que el tenis en Estados Unidos es por equipos y se le da mucha importancia a los dobles. “Esto hace que cuando juego un partido en EEUU, me siento respaldada por mis compañeras, mi victoria también es de las demás. Sí pierdo un partido y las demás ganan, la victoria cuenta igual”. Un claro ejemplo de ello es el reconocimiento que obtuvo por parte de la East Coast Conference All-Conference, el primer torneo que jugó en Nueva York, en el que cual quedaron subcampeonas. “Un fin de semana de mucho tenis. Fue la primera vez que me sentí cómoda con todo: el lugar, mis compañeras…”.

Laura Ortega (5º izq) junto a su entrenador y compañeras

En cuanto a las instalaciones deportivas, Laura las define como  “una pasada”. “Son instalaciones universitarias y parecen instalaciones de grandes torneos. Mi universidad cuenta con seis pistas cubiertas y seis exteriores, muy bien cuidadas”. Asimismo, afirma que en EEUU miman mucho el deporte, pues el deporte universitario tiene mucho peso ya que la universidad gana dinero si obtienen buenos resultados.

“En España es muy complicado vivir de este deporte, ya que tienes que estar entre los primeros del ranking, no obtienes ayudas y el tenis requiere mucho dinero, debido a que si quieres conseguir un buen posicionamiento, tienes que viajar bastante”.

La joven tenista describe esta experiencia como enriquecedora, algo difícil de explicar. “Es algo enriquecedor. Vives con presión porque has obtenido una beca y tienes que dar la talla, pero a la vez es gratificante, te hace madurar. Recomiendo esta experiencia porque el tema de manejar otro idioma es fundamental. Además, conoces otros países y culturas diferentes, lo que hace que te abras de mente y se abran muchas puertas a la hora de forjarse un buen futuro”, sentencia.

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Cristina Lopez

Cristina Lopez

Estudiante de Periodismo en la Universidad de Castilla-La Mancha.

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