Es un mamífero de cuerpo alargado y arqueado, de unos 40 cm de longitud aproximadamente. De pelo suave y espeso, orejas largas, cola corta con las patas traseras más desarrolladas que las delanteras. Vive en madrigueras y es comestible. Hablamos del conejo, una especie cinegética ampliamente distribuida en la Península Ibérica y con una media de 3 a 6 crías en cada gesta. La rápida reproducción y crecimiento de este animal hace que la superpoblación del conejo en la región sea ya una realidad cebada con el sector agrícola, ocasionando daños irreparables y pérdidas económicas para los agricultores castellano manchegos. Esta especie ocupa las llanuras de Castilla La Mancha, concretamente la denominada “Mancha de Criptana”, que abarca desde el municipio de Campo de Criptana hasta la provincia de Albacete.

La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha decretaba el pasado mes de marzo “emergencia cinegética” en 231 municipios de la Región, según informaba Cadena SER Castilla-La Mancha. En la resolución de la consejería de Agricultura se recordaba el Artículo 12 de la Ley de Caza en Castilla-La Mancha de 2015, donde se establece la posibilidad de declarar comarcas de emergencia cinegética temporal cuando en una zona exista una especie cinegética en circunstancias tales que resulte especialmente peligrosa para las personas o perjudicial para la agricultura, la ganadería, los montes, o la propia caza.

Damián, agricultor Criptanense, es uno entre tantos damnificados por la plaga de conejos. “Siempre ha habido bastantes conejos por esta zona pero lo de este año sobrepasa la normalidad. Los agricultores no podemos solucionar este problema si para los de arriba no es una cuestión prioritaria,” asegura.

La introducción del conejo Australiano por parte de ecologistas en los campos de la Mancha, según afirman miembros de ASAJA Ciudad Real y los propios agricultores, no hizo más que complicar este problema que desde años veían venir. “Hubo un tiempo donde se temía que animales salvajes como el zorro, aves rapaces e incluso especies en peligro extinción como el lince no tuvieran suficiente alimento y por ello, optaron por insertar el conejo Australiano en zonas donde no era necesario ya que había suficientes conejos de monte para abastecer la cadena de alimentación de estos animales”, justifica Damián.

El ritmo de reproducción del conejo Australiano nada tiene que ver con el conejo autóctono de la Región. Mientras que el conejo de monte puede gestar entre 3-6 crías cada 3 meses aproximadamente, el conejo Australiano produce una media de 9-10 crías. Este último es considerablemente más holgado que el conejo de monte y como consecuencia están acabando con plantaciones de olivares, un árbol más robusto y grande que antes no dañaban. “Conejos siempre ha habido. Lo que nunca se ha visto, o por lo menos yo, son olivares secos por culpa de los conejos. Estos animales nunca han dañado los tallos de este árbol, más que nada porque no llegan. Es este nuevo conejo que al ser más grande y al haber tantos, se comen lo primero que ven. Es una pena porque yo siempre digo que el daño que hagan en el campo tiene que multiplicarse por dos: por el año en el que se comen la viña y por el siguiente, porque la vid no echará uva. Sé de gente que ha tenido que sacar viñas enteras porque ya no sirven”, afirma.

A la Izquierda un olivar sano; a la Derecha olivar secos debido a la plaga de conejos

Una vez finalizada la última campaña de vendimia, los agricultores y las organizaciones que representan al sector agrícola hacen balance del perjuicio que la plaga les haya podido causar. “Los agricultores claro que notan la baja producción en esta campaña. Sí que es cierto que como se preveía, esta vendimia ha sido escasa en cantidad pero muy buena en calidad. Pero una cosa no quita la otra. En ASAJA conocemos de primera mano casos donde viñas enteras se han tenido que echar a perder porque la vid estaba tan comida por los conejos que era imposible recuperar la planta. Y no solo vid, también cebada, trigo e incluso olivares. La situación ha llegado al límite y la única opción que dejan a los agricultores ante la vulnerabilidad y la grave injusticia que sufren por este desequilibrio en la naturaleza es la de movilizarse para que las administraciones competentes tomen conciencia de la gravedad del asunto y asuman de una vez por todas su responsabilidad.” Asegura Antonio, responsable y miembro de ASAJA Ciudad Real.

El conflicto entre ecologistas y organismos que representan a los agricultores es algo más que evidente. El choque de trenes llega cuando a esta problemática no se le pone ninguna medida. Desde Ecologistas en Acción Ciudad Real, creen que es la propia Consejería la que “no quiere afrontar con seriedad y rigor la cuestión, si no que pretenden calmar los ánimos de los agricultores que se sienten perjudicados por la plaga y, de paso, dar una alegría a los cazadores que van a poder volver a usar sus escopetas.”

El interés por parte de los cazadores para ampliar los períodos de caza es algo que Ecologistas en acción no duda. Isabel Bermejo, miembro del organismo, afirma que “ los cazadores están presionando a los agricultores para que la consejería amplíe la Veda de caza de conejos y así tener más tiempo para practicar su “hobbie”. No entendemos que, si tan importante es la alerta cinegética no se tomen medidas pertinentes para evitar esos daños. Están dejando de lado este tema y con él a los agricultores. Y claro, ellos nos culpan a nosotros de algo que no nos toca.”

También advierten del peligro que supone ampliar la temporada de caza ya que “es una época que de reproducción en la mayor parte de las especies y en la que el campo está cada vez más frecuentado por todo tipo de personas. ¿Se hará responsable la Consejería si ocurre un accidente por disparo de escopeta o si se daña la crianza de alguna especie en peligro de extinción?, se preguntan.

En cambio, el pasado viernes 6 de Octubre de 2017 se reunían en Alcázar cazadores de Ciudad Real, Cuenca y Toledo para exigir soluciones inmediatas a la plaga de conejos. Según El Semanal de La Mancha, el motivo de la reunión “no fue otro que comentar la problemática que existe con la excepcional plaga de conejos que invaden los campos, plaga que, como es sabido, está causando daños en la agricultura, y que está generando diversos problemas, y mientras, las cabezas de turco son las sociedades de cazadores y consecuentemente los afectados, por las muchas acusaciones que se están generando hacia los cazadores”. Afirman que “nada más lejos de la realidad, nadie puede demostrar que seamos los culpables, pero si que somos los únicos hasta día de hoy, que con nuestros medios, nuestro tiempo y nuestro dinero, estamos intentando amortiguar los efectos de esta plaga”

No obstante, aseguran que a pesar de esta situación, “tenemos que soportar todas las presiones, denuncias e incluso algún que otro insulto y malas maneras, por parte del que sufre los daños agrícolas, y lógicamente no estamos dispuestos a seguir así, siendo éste el motivo principal de nuestra reunión”.

Como consecuencia de este último comunicado, la Federación de Caza de Castilla-La Mancha ha pedido a la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural que ponga en marcha medidas de apoyo a las sociedadesfederadas de cazadores que son sistemáticamente condenadas como responsables de los daños que provocan las plagas de conejo en la región. Además, le invita a participar en una charla debate que tendrá lugar el 27 de octubre en Campo de Criptana, según El Semanal de La Mancha.

Aprovechamiento cinegético

 La caza del conejo se inicia a principios de octubre, y finaliza en la mayoría de los acotados en diciembre o enero. Las modalidades de caza permitidas varían en dependencia de las CC.AA., pero todas ellas está permitida la caza en mano o a salto y en el caso de demostrarse daños a los cultivos la caza con hurón y red o con hurón y escopeta. En la mitad sur peninsular (Extremadura, Andalucía, Castilla-La Mancha y Murcia) e Islas Baleares tradicionalmente se permitía una modalidad denominada descaste, basada en la caza de ejemplares con hurón y escopeta al inicio de verano, previamente a la aparición de la mixomatosis, si bien, esta práctica cada vez se encuentra más cuestionada por su dudosa eficacia y por el daño que causa a las poblaciones de conejo en un momento crítico, la reproducción.

Según la consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha, la actividad cinegética genera más de 6.500 empleos fijos en puestos directos de trabajo, crianza y aprovechamiento de especies cazables, con alrededor de 1.700.000 jornales anuales La facturación anual, en cálculos aproximados, se acerca a los 600 millones de euros.

Por otro lado, desde la plataforma ecologista estudian la forma de poner soluciones sobre la mesa sin la necesidad de recurrir a la ampliación del periodo de caza como medida para acabar con la superpoblación de conejos. Entre las medidas que ecologistas creen convenientes se encuentran la de la suelta de aves rapaces con el fin de que disminuya la especie del conejo. Una opción que ASAJA califica de absurda y costosa ya que “supondría un seguimiento y vigilancia constante de estas aves rapaces y si el Gobierno no tiene recursos económicos para acabar con este problema mucho menos para instalar un sistema de monitoreo permanente”.

Madriguera de conejos

La cuestión de la existencia de una plaga se vuelve indiscutible con iniciativas como la que presentaba la Organización Interprofesional Cunícola. En ella, fomentan la ingesta de carne de conejo y añaden las decenas de recetas para cocinar este producto. Indirectamente se considera una medida a tomar para poner fin en cierto modo a la plaga.

Sin embargo, la principal materia prima de Castilla La-Mancha es, sin lugar a duda, el vino. La economía  castellano manchega es la novena de España en cuanto al tamaño de Producto Interior Bruto. Es por tanto, que el sector primario es quien tira de la Economía de la Región, según confirma con cifras el Consejero de Agricultura Francisco Martínez Arroyo para el medio AgroCLM. Por ello, cualquier amenaza para el sector agrícola y la industria agroalimentaria debería tomarse como algo prioritario con medidas inmediatas. En este caso, la plaga del conejos sumado a la inserción de la especie australiana ha deteriorado de mantera importante el sector agrícola, y sin soluciones, las perdidas serán destacadas. Recordemos que en la Región miles de familias viven directamente de la agricultura.

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