Según un informe del Banco Mundial del año 2016, en el mundo se contabilizan cada día más de 3’5 millones de toneladas de desechos. Al año, esta cifra alcanza las 1.300 millones de toneladas. En concreto, cada español genera unos 440 kilos de residuos en el hogar, y la suma de todos los hogares del país alcanza los 21 millones de toneladas al año.

Si este fenómeno continúa creciendo a este ritmo, se estima que en 2025 se producirán unos 6 millones de toneladas de residuos al día; y en 2100 la generación podrá llegar hasta los 11 millones. Estos millones de toneladas de basura tardan años en descomponerse. Por poner algún ejemplo, un chicle masticado puede tardar hasta 5 años en descomponerse, una lata 10 años, los envases de tetra-brick se degradan en unos 30 años, las botellas de plástico lo hacen en un tiempo de 100 a 1.000 años y las botellas de vidrio pueden tardar hasta 4.000 años.

Por ello, resulta necesario encontrar alguna forma de reciclar y reutilizar todos estos desechos.

El primer paso

Javier Jiménez y Pamela Pulido son dos jóvenes ciudadrealeños que iban un día caminando por el campo, cuando tropezaron con algunas latas y residuos que se interponían en su camino: “Salimos bastante por el campo y siempre encontramos latas y desperdicios”.

Fue entonces cuando, a través de las redes sociales, encontraron la iniciativa de las máquinas de reciclaje con incentivos que desarrolla la franquicia Ganamos Reciclando: “Decidimos ponernos en contacto con esta franquicia para poder traerlo a Ciudad Real y de esa manera reciclar todos los envases que vemos que están tirados por la calle”.

Javier Jiménez, promotor de la idea, junto a una de las máquinas de Ciudad Real

Ganamos Reciclando se trata de la primera franquicia de España en incorporar máquinas de reciclaje con incentivos para premiar al usuario por la acción de reciclar. Se definen como “un modelo de negocio que aporta al sector franquicia una enseña verde para aquellos emprendedores interesados en invertir en el planeta” y, a través de ello, fomentan el hábito de reciclaje de los ciudadanos a través de máquinas automáticas que premian al consumidor con tickets que se pueden canjear por descuentos en comercios de la zona.

La idea no es nueva, pues ya en los años 80 por devolver un envase recibías de forma manual un incentivo económico a cambio. De ahí su nombre de vending a la inversa, porque debes colocar la lata o botella de plástico en la máquina y recibes de forma automática un incentivo por tu conciencia ecológica.

El 24 de abril de 2017 se instaló la primera máquina en el Hipermercado Eleclerc y la segunda se colocó en el Centro Comercial El Parque el pasado 2 de agosto. “Se trata de las primeras máquinas de reciclaje con incentivos que se instalan en la región, ahora mismo estamos solamente nosotros”, afirma Javier Jiménez.

Modo de empleo

Su funcionamiento es muy sencillo. Nos lo explica Javier Jiménez: “La máquina recoge latas y botellas de plástico de hasta dos litros. Hay que introducirlas con el código de barras hacia arriba y el tapón hacia dentro. La máquina las acepta y, a través de un sensor que lleva incorporado, detecta su tamaño y su material y sabe exactamente lo que tiene que abonar por el producto. Así, obtenemos un ticket de descuento que se puede canjear en los comercios asociados”.

Los beneficios que se obtienen son variados: 1 céntimo por cada dos latas de bebida, bebida energética de menos de 400ml, botella de plástico, 4 botellas de PET de más de 1L o 10 botellas de PET de menos de 1L; y 2 céntimos por una lata de bebida energética de más de 400ml.

Beneficios que se obtienen según el tipo de envase que se recicle

Los tickets se pueden canjear en los comercios asociados, que en el caso de Ciudad Real son Hipermercado Eleclerc, la tienda de tecnología TecnoFactory, el restaurante The Corner, el establecimiento de chuches Joma y la Pastelería Enrypas. Una vez concluido el proceso, y cuando la máquina está llena, los franquiciados de Ganamos Reciclando se encargan de retirar el material de reciclaje acumulado por el sistema, que el propietario de la máquina debe almacenar en un lugar adecuado, para que después les sea comprado obteniendo con ello un beneficio.

Doble función

Se trata, por tanto, de una manera de mejorar el medio ambiente pero también de un modelo de negocio. “No quita la parte de negocio, pero nuestra principal finalidad es incentivar a la gente para que todas las latas o botellas que tiran a la calle se depositen en las máquinas llevándose a cabo un incentivo”, afirma Javier Jiménez.

Además, la máquina está sirviendo para concienciar a la gente de la importancia del reciclaje: “Esta iniciativa es bastante buena porque al final se le está dando al cliente el beneficio que tiene que tener por reciclar. Al cliente le supone un gasto tener en su cocina ciertos cubos para el reciclaje, así que si se puede llevar una bonificación por ello, mucho mejor”. “La acogida entre el público ha sido muy buena, las máquinas están funcionando a un alto rendimiento”, añade Javier.

José Rodríguez, responsable de expansión de la joven empresa, afirma que “la gente quiere reciclar, pero recibir algo a cambio. Casi les da igual la cantidad, ellos lo que quieren es que se les dé algo”. “Al final hablamos de medioambiente, de naturaleza y es lo que vamos a tener nosotros y después nuestros hijos el día de mañana, y fue por lo que nos decidimos a tirarnos a la piscina”. “La máquina presenta un triple beneficio, a la sociedad, económico, medioambiental”, añade.

Una de las máquinas que Ganamos Reciclando tiene por toda España. Fuente: Ganamos Reciclando
¿Dónde encontrarlas?

Doce provincias españolas ya disponen de este revolucionario servicio. En concreto, se pueden encontrar máquinas de reciclaje con incentivos en La Rioja (Logroño, Alfaro, Calahorra), Vizcaya (Derio), Cádiz (Jerez de la Frontera), Alicante (Elche), Sevilla (Gines, Écija, Los Corrales, Martín de la Jara, Osuna), Palencia, Murcia (Molina del Segura, La Unión, Cartagena), Asturias (Oviedo, Trubia), Ciudad Real, Jaén,  Pontevedra (Salceda de Caselas, Tui) y Zaragoza (La Cartuja).

Esta técnica, que se presenta como un factor de diferenciación para las empresas que instalan este tipo de máquinas, proyectando una imagen de responsabilidad ecológica, tecnológica y social, fue iniciada por  los países del norte de Europa.

Noruega, Alemania, Finlandia o Estados Unidos ya llevan a cabo esta iniciativa desde hace años con excelentes resultados, demostrando que es un sistema de reciclaje viable y flexible. En China, por ejemplo, se pueden comprar los billetes de metro gracias al emplazamiento de máquinas de reciclaje en este medio de transporte.

Otras iniciativas

Desde Ganamos Reciclando Ciudad Real, se están impulsando otras iniciativas como “la colocación de bidones para fiestas y eventos puntuales, para que el cliente no tire nada al suelo, lo deposite en los bidones y nosotros nos encargamos de la recogida semanal”, señala Javier Jiménez.

Además, la franquicia quiere ir un paso más allá, y ya ha presentado en la Feria Expofranquicia 2017 su máquina de reciclaje de botellas de vidrio, con el mismo procedimiento que las tradicionales, para expandir el reciclaje a otro tipo de materiales.

Queda claro que reciclar, ahora más que nunca, está al alcance de todos. Sólo requiere un pequeño esfuerzo de concienciación para cuidar el planeta en el que vivimos.

Maria Gutierrez

Maria Gutierrez

Estudiante de Periodismo en la UCLM.

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