El joven Juan Ignacio Martínez es natural de Ciudad Real y práctica patinaje desde los doce. Algo que comenzó como un hobby, ha ido mucho más allá, llegando a poner la mirada hacia metas profesionales. Su principal modalidad es el salto de freestyle, aunque no deja atrás otras modalidades. Tras conseguir dos campeonatos de España consecutivos en esta categoría, tiene metas mucho más altas A pesar del crecimiento de este deporte a nivel nacional, Nacho afirma que deportes tales como el fútbol o baloncesto, tienen  más relevancia por motivos económicos y políticos. No obstante, este joven no descansará hasta alcanzar el podio más alto.

Pregunta. ¿A qué edad decidiste empezar en este deporte y qué fue lo que te impulsó a empezar en él?

Respuesta. Empecé a patinar a los 12 años, edad algo tardía en comparación al resto de niño/as que están metidos de lleno en el tipo de patinaje que realizo.

Mi carrera deportiva empezó con el atletismo desde los 6 años hasta que empecé a patinar. En el invierno 2011-2012, decidí introducirme de lleno en el patinaje entrando a la pista de hielo de Ciudad Real, fue ahí cuando dije “quiero comprarme unos patines”. Desde entonces comencé a usarlos de manera diaria, un vicio insano, que ayudado de Internet, fue creciendo año tras año.

P. ¿Cómo definirías el patinaje? ¿Qué supone para ti?

R. Como una fuente de vida. El patinaje lo definiría como mi alimento, porque una vez que empiezas ya no puedes dejarlo, porque te llama entre horas y sientes el gusanillo de tener que patinar, porque puedes sobrevivir unos días sin ello, pero no más.

P. ¿Qué valores personales ofrece este deporte?

R. Aprendes a controlar los nervios desde que bajas tu primera cuesta en patines hasta una final de un campeonato, a ser mejor persona, a jugar limpio, aprendes sobre todo a valorar lo que cada uno tiene y es capaz de hacer, el afán de superación, la ambición y la constancia. Sólo puedo decir que el patinaje es el mejor deporte para conocer y unir a personas de distintas edades. Somos una comunidad enorme que no para de aprender unos de otros. El patinaje es una vía de escape cuando tienes algún problema personal, una liberación de los estudios y del resto del mundo.

P. ¿En qué consisten tus entrenamientos? ¿Qué técnicas sigues? ¿Cuántas horas a la semana dedicas a ellos?

R. Mis entrenamientos se dividen en dos: la mitad del entrenamiento lo dedico a la parte física, a calentar bien sin patines, tanto el tren superior como el inferior, y el resto del entrenamiento lo dedico a la parte técnica con patines. En plena temporada y días antes de las competiciones, suelo dedicarme más a la parte técnica para no cargar de más los músculos. Mi técnica en salto se basa en agrupar las dos piernas hacia un mismo lado. Lo primero de todo busco subir todo lo que pueda la altura de mi cadera en el aire, y en el momento justo, agrupar bien para poder pasar por encima del listón con unos centímetros de sobra. En cuanto a las horas de entreno suelen ser cuatro horas a la semana, dos de ellas los martes y las otras dos los jueves. Pero siempre suelo sacar tiempo los fines de semana o días festivos.

P. Este mismo año te graduaste, ¿Cómo compaginas tus estudios actuales con el patinaje?

R. El año más duro a compaginar con el patinaje fue sin duda 2° de bachiller. Tuve que aprovechar muy bien el tiempo e intentar llevarlo todo al día, tanto estudios como entrenamientos, pero todo consiste en organizarse y saber el tiempo que tienes para gastar en cada cosa. Aun así suelo utilizar el patinaje como vía de escape o como un “Kit Kat a los estudios”.

P. Ciudad Real cuenta con un club de patinaje, Club Sportia, que en los últimos años está cosechando muchos triunfos, ¿Cómo decidiste empezar en este club?

R. Cuando empecé en este mundo no encontraba sentido a pertenecer a un club, ni tampoco era de mi agrado escuchar a alguien decirte como tenías que patinar. Me dedicaba a entrenar en un buen suelo y a utilizar cualquier mobiliario urbano como obstáculo. No decidí probar hasta que comprobé cómo un amigo aprendía y mejoraba cada vez más dentro de un club. Fue una manera de organizarme la semana, compaginando el patinaje con los estudios. Pasado año y medio, los entrenadores se dieron cuenta de que se había formado un grupo con mucho nivel y ganas de aprender, desde ese mismo momento fuimos los fundadores del Team Sportia de Freestyle. Se establecieron unos entrenamientos exclusivos y extraescolares para nosotros y los que, hasta entonces, solamente éramos unos conocidos de clases de patinaje, empezamos a llamarnos familia.

Fuente: Club Sportia Patinaje

P. Dicho club de patinaje ha cumplido recientemente 10 años de existencia ¿Qué futuro le auguras al patinaje en Ciudad Real? ¿Y al de España?

R. Este año ha habido muchos cambios en nuestro club, hemos intentado dar la mejor imagen del patinaje a nuestra ciudad y dar tantísima guerra como cualquier otro deporte local. Los patinadores vienen y van, y cada año te encuentras a alguien en algún campeonato de España que sorprende con algo nuevo, siempre aparece algún niño o niña prodigio, o se modifica el reglamento. Este mundo está en constante cambio. El patinaje en España va a brindarnos muchas alegrías, tan grandes como las que nos puede dar cualquier otro deporte. Se está aumentando el nivel en la tecnificación, contando cada vez más con deportistas de élite, con más y mejores instalaciones y muchísimo más reconocimiento.

P. Llevas dos años consecutivos proclamándote campeón de España en la modalidad de Salto, ¿Cuál de los dos ha sido más emotivo para ti?

R. El más emotivo fue sin duda el primer año en el que me proclamé campeón de España. Llevaba detrás un durísimo esfuerzo y entrenamiento, luchando y luchando por hacerme con el puesto más alto del podio. Otro de los motivos fue por todo el apoyo que recibí tanto por parte de los demás clubes y participantes como por todo el patinaje local de mi ciudad, y porque conseguí saltar el 1’35 metros, superando así mi marca personal. Ese año fue esencial para el club, pasamos a ser bien conocidos por los demás rivales.

P. ¿Qué sentiste cuando el seleccionador de España de Patinaje decidió que tú fueras uno de los elegidos para representar a España en el Mundial de Patinaje celebrado el pasado Septiembre?

R. “Estás bromeando”, “No puede ser”, “No te creo” fue lo que salió de mi boca cuando mi seleccionador Iñaki me llamó. Recuerdo el estar comiendo con mi madre y sujetar el teléfono como podía de lo que me temblaba el pulso, también recuerdo la cara de preocupación de mi madre al verme y no saber que estaba pasando. Sentí que esta era la mía, que llegaba la hora de darlo todo y poder meterme de lleno en la élite mundial del patinaje. Yo no tenía “mariposas en el estómago” como se suele decir, yo tenía “Tiranosaurios Rex” en el mío.

P. ¿Qué ha significado para ti el 5º puesto que conseguiste alcanzar?

R. Toda una motivación, pude darme cuenta del nivel que hay ahí fuera. Ha sido una de las primeras tomas de contacto con la élite mundial, en la que participé con 17 años, y en la que comprendí que esto solo acaba de empezar.

P. Acabas de llegar del Campeonato Europeo celebrado en Italia, ¿Cuáles han sido tus sensaciones?

R. Mis sensaciones no han sido las mejores. Ha sido mucha presión al ir a casa de uno de los rivales más fuertes en salto, y la verdad es que no ha sido una competición nada fácil. Pero cuando tengo malos días como estos, decido quedarme con todo lo aprendido para así poder darlo todo en el siguiente.

P. ¿Cuáles son tus próximos objetivos?

R. Algunos objetivos para la temporada que viene son dedicar algo más de tiempo a cuidarme a mí mismo, vigilar las dietas, y ser más constante que nunca. Me espera una buena temporada en el gimnasio. Pero mis objetivos más claros son volver a batir el récord de España y demostrar que sigo día a día luchando por más oportunidades, como las que se me han presentado hasta ahora para poder seguir creciendo como patinador.

P. A pesar del crecimiento del patinaje a nivel español, sigue siendo considerado un deporte minoritario, ¿Crees que en un futuro se podría vivir de este deporte?

R. Todos los clubes españoles están trabajando mucho y cada vez se está promocionando más el patinaje, pero aun así a este deporte le queda un gran camino por recorrer. Un gran avance sería la aprobación del patinaje como deporte olímpico, que ayudaría a una mayor difusión. Un ejemplo es el atletismo, que a pesar de ser un deporte del cual se puede vivir, se sigue viendo eclipsado por deportes como el fútbol, baloncesto, etcétera. Siento una tristeza inmensa al ver como Javier Fernández, patinador artístico dos veces Campeón del Mundo y cinco veces Campeón de Europa, disfruta de sus triunfos en soledad, llegando al aeropuerto sin ningún tipo de recibimiento, pero en todo esto influyen también los medios, la economía y la política. Aun así mi pensamiento seguirá siendo el mismo, y es que si el patinaje fuese fácil se llamaría fútbol, sin quitarle el mérito al resto de deportes por supuesto, pero no veo la pregunta como algo imposible.

P. Como última pregunta, ¿Qué le recomendarías a una persona que esté iniciándose en este deporte y quiera dedicarse profesionalmente?

R. Que tenga dedicación, dedicación y dedicación, y si le sobra algo, que sea dedicación. Hay que tener empeño y pasión por lo que haces. Yo le recomendaría que se haga amigo/a de la paciencia, que en este deporte va a ser su mejor aliada, y que disfrute de los pequeños momentos que te ofrece el patinaje que los grandes ya vendrán rodados.