Los bolos son un juego  que tiene aproximadamente unos trescientos años y es de Cuenca exclusivamente, no existe en otro sitio. Se cree que fue inventado, según artículos de la época,  por las “monjillas” de encima del Recreo Peral, que vivían encima del campo de bolos.

Cándido Álvarez Prieto fue presidente de la Asociación de Bolos Conquenses y campeón de varios torneos provinciales, además colabora con el mantenimiento de la pista y ayuda a fomentar en la medida de lo posible la práctica de un juego que es típico de Cuenca. Habla sobre las dimensiones y las reglas del juego: “En la capital el único campo de bolos conquenses que existe es el del Recreo Peral y sus dimensiones son desde la raya de tirada hasta el primer palo, 17 metros. Además entre cada palo hay una separación de 1´5 metros. Son tres calles de tres palos, y la bola tiene que tocar obligatoriamente la viga del fondo, que es un tronco redondo. Después llega la “rebatida”, poniendo el pie a cuatro dedos de la bola, y desde ahí se decide tirar “derecho” o “par corto”, marcándote previamente el juez  la suela del pie, con un clavo y un palo. No se puede mover el pie, ni pisar la marca al lanzar la bola. Las reglas son muy estrictas y además se han mantenido siempre, desde su creación.

Se juega con bolas de distintos tamaños, desde los 2 kg hasta los 5 kg. Tiene una agarradera que se llama “llave” y la “boca” del dedo pulgar. Las maderas más pesadas son las de olmo y nogal y las más ligeras las de chopa. Y el precio de estas bolas oscila entre los 30 y los 40 euros. Los bolos son palos que se cogen en el monte, los mejores para la práctica de este deporte son de guillomo, aunque también se utilizan los de sarga.

También es necesario hablar de Jesús Martínez Solera. Para muchos el mejor tirador de bolos conquenses de la historia, y así lo reflejan sus marcas. Lo ha ganado todo: San Mateo, San Julián, la Liguilla, el campeonato provincial, campeón del Circuito de la Serranía Conquense por equipos, el doblete, entre otros, desde la categoría juvenil hasta absoluta.

Es uno de los jugadores que más sabe sobre la práctica de este deporte, ya que se ha documentado bastante y desciende de otro gran bolero, Martín Martínez. Señala que antiguamente el carpintero encargado de hacer las bolas era Martín “el carpintero”, de Palomera, que le hacía muy buenas agarraderas, se adaptaban muy bien a las manos. Hoy en día el más especialista es un guarda forestal, que coge maderas y con su torno copiador le da las dimensiones y le va dando al tronco la forma redonda.

También habla de la práctica del juego en la provincia: “en los pueblos hacen las reglas según sus conveniencias, e intentan dar ventaja al pueblo frente a los visitantes. El Recreo Peral es la madre de los bolos conquenses, ahí es donde nacieron. Fuera de la capital no existe la cancha que hay en Cuenca, son sembrados y tienen diferente disposición de los bolos”. Jesús nos cuenta que es una cuestión generacional, y que si no se fomenta la práctica de este deporte acabará perdiéndose. Además no tienen apoyo por parte del Ayuntamiento, y que las pocas ayudas que reciben son por parte de la Diputación. Antiguamente los campeonatos de San Julián y San Mateo tenían mucho prestigio y el Ayuntamiento los patrocinaba.

A día de hoy la Asociación de Bolos Conquenses son los encargados de organizar los campeonatos en la capital. Jesús Martínez Solera es el mayor donante de copas de Cuenca, “según la gana la deja” asegura Cándido Álvarez y le hemos entrevistado para profundizar en distintos aspectos de este deporte.

P: Además de lo que nos has contado, ¿no habéis pensado en extender la práctica de este juego típico de Cuenca hacia el exterior?

R: Es muy complicado extenderlo fuera de Cuenca, no se colabora. Sería de poner nosotros dinero y a día de hoy no sé si tendría éxito. Antiguamente sí, porque había mucha más afición. Cuando tirábamos estaba todo el mundo animando, pero ahora mismo la gente ya no lo vive como antes.

P: ¿No hay ninguna comunidad autónoma dónde este tipo de deporte pudiese tener éxito?

R: Pues hace años vino un hombre del País vasco y quiso hacernos un reportaje. Además nos propuso ir a su tierra a ver los juegos que se practicaban allí y a la vez mostrar allí la práctica de los bolos conquenses. Pero la situación allí es diferente, el Ayuntamiento colabora y los arropa más.

P: ¿Cuánto tiempo entrenáis durante el año?

R: Desde que empieza el calor, desde primavera hasta octubre se está jugando. Durante esos meses de lunes a jueves, por las tardes puedes bajar al Recreo Peral a ver partidas de bolos.

P: En Cuenca se celebra una de las pruebas del Circuito de la Serranía Conquense, pero, ¿el Ayuntamiento participa en la organización de la prueba?

R: La prueba del circuito que se hace en Cuenca la patrocina la asociación, y pone algo de dinero la Diputación. Pero aun así a la capital se acercan muchos pueblos de alrededor y solo con la merienda que se prepara se va más dinero del que se destina. No hay suficiente apoyo.

Jesús Martínez Solera posando como campeón de San Julián 2017. Fuente: David Serrano

P: Hablando con más tiradores, para muchos es usted el mejor tirador de la historia y además ostenta el record de bolos tirados en una partida.

R: Sí, además eso está reflejado en los escritos. Batí el record derribando 21 palos con 4 bolas. Lo máximo sería 24, pero eso no se ha conseguido nunca en competición oficial.

P: ¿Por qué cree usted que no se le da el apoyo necesario a los Bolos Conquenses?

R: Pues es algo que no entendemos desde la asociación, que se le dé más apoyo a la barra castellana o a la villa, cuando los bolos son algo único y autóctono de Cuenca. Además la gente tiradora, los boleros, se van haciendo mayores y si no se fomenta la práctica, lleva camino de desaparecer.

P: Hemos hablado de su record, pero, ¿recuerda cuál es su peor tirada?

R: Pues la peor tirada que recuerdo es de 6 palos. Tenía problemas personales, y es un deporte donde la cabeza es importante. Es una tirada malísima, sobre todo teniendo en cuenta que suelo estar en tiradas de 14 a 17 bolos.

P: Además de usted, ¿Qué jugadores destacaría de los que juegan en la actualidad?

R: Hay mucha gente buena, pero puedo decirte que José Julián Gómez Serrano, Cándido Álvarez Prieto y Fernando Gómez Gil son de los mejores que he visto.

P: Para terminar, ¿por qué usted no ha jugado en el Circuito “Serranía de Cuenca”?

R: La verdad que he jugado varios años, y cuando he jugado Cuenca ha salido campeona. Pero es cierto que en cada pueblo tienen sus normas y reglamento, y a la hora de juzgar ha habido veces que no me han parecido del todo correctos. Yo voy a ganar claro, pero también a pasar un buen día con los amigos, y para ir allí a discutir, no voy.

Resumen del circuito provincial

El X Circuito Provincial de Bolos “Serranía de Cuenca” se ha celebrado este verano, en los meses de junio a septiembre por distintos pueblos de la provincia. Ha constado de nueve jornadas: Portilla, Valdemoro de la Sierra, Beamud, Cuenca, Zarzuela, Huélamo, Uña, La Cierva y Buenache de la Sierra.

En la primera jornada Valdemoro de la Sierra acabó llevándose la victoria, por delante de Portilla, con una actuación estelar de Alberto San Miguel, que derribó 14 de los 30 bolos que tiró su equipo.

La segunda jornada tuvo lugar en Valdemoro de la Sierra. El equipo local se llevó la victoria derribando 62 bolos, seguido por Zarzuela con 49 y Cuenca con 47. El jugador más destacado del día fue Pablo Vargas Ayala con dos dobletes.

El día 15 de julio se celebraba la tercera jornada en Beamud, donde el triunfo se quedó en el pueblo. Completaron el podio La Cierva y Buenache de la Sierra, después de un desempate donde destacó Maximiliano González derribando 11 bolos. En la cuarta jornada el equipo de Cuenca se hacía con la victoria en su casa, derribando 49 bolos.

El cuarteto formado por Patricio Tébar, Julián Caballero, José García y Jesús Guijarro fue muy regular, pero hay que destacar a Daniel Conversa, de Portilla, como el jugador con el mejor registro del día con 15 bolos volcados. Valdemoro de la Sierra y Zarzuela ocuparon la segunda y tercera plaza en la prueba.

Zarzuela era el escenario donde se disputaba la quinta jornada, el día 29 de julio. Valdemoro de la Sierra ganaba la prueba con 39 bolos derribados y situándose así como primer clasificado de la general al final del día. El segundo y tercer puesto de la prueba llego tras un desempate entre Cuenca y Zarzuela, que otorgó al equipo de la capital el segundo lugar.

La sexta jornada se disputaba en Huélamo, donde Cuenca se hacía con la victoria con 37 bolos derribados, seguido de La Cierva y Valdemoro de la Sierra. Julián Caballero volvió a destacar para el equipo de la capital, al igual que la pasada jornada en Zarzuela.

Uña acogía la séptima jornada el 26 de agosto, donde se impuso el equipo de Zarzuela con 35 bolos derribados, para vencer así al líder de la general (Valdemoro de la Sierra) y Uña, como tercer clasificado de la jornada.

La penúltima jornada se disputó en La Cierva, donde se impuso el cuarteto de Beamud después de derribar 36 bolos, de los cuales 15 fueron tirados por Francisco Hernández. El podio lo completó Buenache de la Sierra y Cuenca respectivamente. Por su parte, Valdemoro de la Sierra quedaba en cuarta posición, consiguiendo de forma matemática la victoria del circuito a falta de una prueba.

Para finalizar, Buenache albergaba la prueba final, donde Julián Caballero volvía a cosechar otro doblete, ganando así el galardón al doblete del circuito. En cuanto a la clasificación por equipos, Cuenca ganaba la prueba, seguido de Buenache de la Sierra y Huélamo.

Tras las nueve jornadas, Valdemoro de la Sierra se hacía con la victoria en la clasificación general, con tres victorias y un total de 77 puntos. Cuenca ocupaba el segundo lugar, también con tres victorias, pero peores resultados en otras jornadas (en Uña quedó última), seguidas de Beamud, completando el podio. Zarzuela ocupaba la cuarta posición, con una victoria, quedándose a tres puntos del podio, seguido de cerca de Buenache. Uña, Huélamo, la Cierva y Portilla cerraban la clasificación.

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