Las obras para la construcción de un nuevo aparcamiento situado bajo la calle Astrana Marín y el patio del Instituto Alfonso VIII han creado controversia prácticamente desde su puesta en marcha en septiembre de 2011. La demora en su construcción tras la paralización de  las obras en 2012, junto con el corte de la calle Astrana Marín y la mala pavimentación de esta,  son algunos de los perjuicios que vienen sufriendo los vecinos de la zona.

En la tarde del 16 de octubre los vecinos de la comunidad Astrana Marín-Sánchez Vera se han reunido para afrontar un nuevo contratiempo que atribuyen a las obras. Se trata de la aparición de grietas en las viviendas, que son más acentuadas, del grosor de un dedo,  en aquellas viviendas más próximas al socavón.

A la reunión acudieron representantes de 24 de las 56 viviendas que conforman la comunidad. Los vecinos aseguran que hace un año se colocaron 9 testigos en las grietas  del portal más cercano a las obras y que se han abierto 3. El sábado 7 de octubre, 4 de los 8 vecinos de este portal, presentaron una denuncia ante la policía local de Cuenca. En ella procedían a demandar las fisuras y grietas de los pisos. Según las fuentes vecinales,  el Ayuntamiento de Cuenca envió un arquitecto para hacer una primera valoración y realizar un estudio pero se quejan de la lentitud del proceso.

Los 24 vecinos asistentes a la reunión coinciden en pedir un remedio de urgencia puesto que, aunque el Ayuntamiento se comprometió a que las casas quedarían en perfecto estado al finalizar las obras,  tienen miedo de que la demora en la conclusión de estas provoque desperfectos irreparables en sus domicilios. “Los vecinos no pedimos un lujo solo que, al terminar la obra, nos dejen las casas como estaban,  después de tantos años la demora nos impide esperar a que acaben las obras para tomar medidas”.

La comunidad consta de 56 viviendas, repartidas en 7 portales entre las calles Astrana Marín y Sánchez Vera. Se construyó en 1945 y la conforman viviendas con un valor catastral entorno a los 60.000 euros. “Astrana Marín es un barrio humilde y nos sentimos discriminados” aseguraba otro de los vecinos.

Proyecto Inicial

El proyecto inicial para la creación de un aparcamiento subterráneo bajo la calle Astrana Marín y el patio del Instituto Alfonso VIII estaba presupuestado en 8 millones de euros. El parking se iba a construir en tres niveles,  con el fin de albergar 502 plazas de aparcamiento. También se contemplaba la peatonalización de la calle Astrana Marín para el “disfrute de los vecinos de la zona”. Según el Ayuntamiento en una primera fase de sondeo para contabilizar cuantas personas estarían en disposición de comprar una plaza se registraron 370 peticiones. Plazas con un coste aproximado en una estimación inicial de 20.000 euros.

En 2012 detuvieron finalmente las obras y comenzó un periodo de “paralización indefinida” durante la anterior legislatura. El Ayuntamiento de Cuenca, con Ángel Mariscal a la cabeza, daba a conocer el pasado 20 de julio la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha. En ella se  desestima el recurso de la antigua concesionaria de las obras del aparcamiento, la empresa Sogeccon S.L. La sentencia beneficia al Ayuntamiento de Cuenca al que exime de cualquier tipo de responsabilidad en la paralización de la obra.

 

Nuevo proyecto

En los últimos meses el Equipo de Gobierno actual ha retomado el proyecto con la finalidad de “dar una solución a unas obras que arrastran mucha polémicas y enfrentamientos en todas las instancias”.

La Junta de Gobierno Local (JGL) aprobaba el pasado día 23 de mayo  el inicio de los trabajos para recabar datos a la empresa Herce-ICR Aparcamiento S.L. Esta  empresa ha presentado en los últimos días el Estudio de Viabilidad del aparcamiento de Astrana Marín dentro de los plazos previstos. Un estudio que consta de Memoria, Anteproyecto y Plan de Explotación.

El gobierno local se ha pronunciado en varias ocasiones acerca de la inviabilidad de acometer el proyecto inicial, especialmente en lo que al número de plazas se refiere. Finalmente se ha producido un reajuste en este sentido y en un primer momento fueron 284 las plazas anunciadas para el nuevo proyecto.  Tras el estudio de viabilidad serán 10 plazas más las previstas, 294 en este caso.

El estudio de viabilidad fue aprobado  por la JGL. Así lo comunicó el pasado martes en nota de prensa el consistorio conquense. Una vez aprobado se iniciará un concurso público para la adjudicación del contrato de concesión de obra pública.

El presupuesto para la ejecución de la obra y acondicionamiento de la zona en el nuevo proyecto es cercan o a los 4 millones de euros. El objetivo es que estas obras se ejecuten en un periodo máximo de 13 meses por lo que se espera que para 2019 el Parking sea una realidad.

Aparcamiento en Cuenca

Una de las preocupaciones que trasmiten los vecinos, más allá de la lógica preocupación por el estado de sus viviendas, es la preocupación por cómo afectará la apertura de un nuevo parking de pago en la zona. Actualmente se puede aparcar en zona azul en la calles Sánchez Vera, Colón y  Princesa Zaida, y en la Zona del Sargal y en la Oficina de Recepción de Turistas, de forma gratuita. Temen que con el nuevo proyecto se limiten o supriman algunas de estas zonas de aparcamiento.

El Libro Blanco Sobre la  Movilidad en los Centros Históricos en las Ciudades Patrimonio de la Humanidad presenta varios datos de interés para conocer la situación automovilística y de aparcamiento en la ciudad. Según datos de 2014, en ese año, el total de vehículos privados censados en cuenca asciende a 36.355.

El documento recoge que Cuenca, sin contar el Parking de Astrana Marín, cuenta con 4 aparcamientos públicos cubiertos  en la zona baja que son regulados por concesionarios. Estos se sitúan en plaza España, parque del Huécar, Princesa Zaida y Auditorio respectivamente. En la zona del casco histórico podemos localizar dos más, el de Mangana y el de la calle San Pedro. El documento también recoge el de la calle Matadero Viejo, que es de residentes,  y los aparcamientos de superficie para residentes de la calle Trabuco y de la calle Mosén Diego de Valera.

Por último podemos observar según el LBSMCHCPH que,  mientras en el casco histórico no hay plazas reguladas, en el resto de la ciudad hay 205 plazas en zona naranja y otras 2.300 en zona azul.

Habrá que ver cómo evoluciona el proyecto  del Parking de Astrana Marín y si esto afectará a la ordenación de las zonas de aparcamiento. El Ayuntamiento está trabajando en  este sentido en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS). El objetivo de este plan es  “implantar  formas de desplazamiento más sostenibles  dentro de una ciudad; es decir, de modos de transporte que hagan compatibles crecimiento económico, cohesión social y defensa del medio ambiente, garantizando, de esta forma, una mejor calidad de vida para los ciudadanos”.

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