Lo que parecía que iba a ser una actividad extraescolar para la joven albaceteña Laura Sánchez, se ha convertido en una de las piezas fundamentales de su vida, que con tan solo 20 años de edad, disputa en Primera División Nacional con el Club Voleibol Kiele Socuéllamos, todo un nuevo proyecto lleno de ilusión y sueños por cumplir.

Como Laura comenta, “Esta es mi segunda temporada con ellos tras el fichaje la temporada pasada. Me hablaron de un nuevo proyecto, un equipo en Primera División Nacional y querían que yo formara parte de él. En ese momento todas mis expectativas cambiaron. Cuando casi estaba decidida a dejar el voleibol por falta de incentivos, me ofrecieron la posibilidad de ascender de liga, de seguir cumpliendo metas: era todo un sueño. Jugar toda una temporada a nivel nacional, enfrentándome a grandes jugadoras en la historia de este deporte y poder aprender algo de cada partido. Sin duda acepté y, aunque fue un año de toma de contacto, tras la reciente renovación y nuevos fichajes del nivel más alto del voleibol español, es la mejor oportunidad que he tenido nunca”.

La primera vez que Laura entró en un pabellón fue para ver a su hermana mayor jugar un partido de voleibol y fue flechazo a primera vista: el ambiente, la adrenalina, todos esos movimientos para ella nuevos… Al año siguiente, con 11 años, se apuntó a su primer equipo. “Mis padres siempre han sido muy deportistas y decían que una distracción sana era perfecta para desarrollarme en la adolescencia. Además, mi hermana jugaba a voleibol, por lo que ella inició en mí la afición que tengo ahora. De pequeña siempre iba a ver sus partidos y escuchaba sus anécdotas deportivas, así como las grandes amistades que hacía y lo que le hacía disfrutar. Me despertó tanto interés que quise probar y ahora es ella la que viene a verme jugar a mí y la que escucha mis historias”.

En una época tan difícil como es la adolescencia, el voleibol le supo a aportar a Laura valores importantes que hoy le definen como persona y jugadora. “Este deporte ha sacado todo el carácter que tenía dentro de mí y el deseo de querer siempre más de lo que tengo y luchar por subir escalones. Seguramente la entrega que le he dado al voleibol ha servido para conocerme más a mí misma y saber dónde fijar mis metas y conocer mis limitaciones, así como mis puntos débiles. Lo que más me ha aportado sin duda ha sido seguridad. En la pista de juego estoy en mi terreno, me siento segura y capaz de todo. El voleibol me ha dado la autoestima que siempre me ha faltado”.

Aunque Laura está muy contenta de pertenecer al Club Voleibol Kiele Socuéllamos, siempre será albaceteña de corazón, pues en sus inicios perteneció al Club Voleibol Albacete, al que recuerda con gran nostalgia. “He jugado toda la vida en el Club Voleibol Albacete, donde me he formado como jugadora y he aprendido todo lo que sé” afirma. Y en el que recuerda el título con más afecto, aunque no más importante a nivel deportivo. “Recuerdo una temporada en concreto en la que apenas éramos 8 jugadoras en el equipo. Fue un año difícil ya que no podíamos contar con ninguna lesión: éramos las que estábamos. Los entrenamientos eran complicados, con pocas jugadoras había pocas combinaciones para hacer ejercicios. Pero ese año, sentí al equipo más unido que nunca. Todas confiábamos en las otras, no había cambios posibles. Contra todo y contra todos, nos hicimos con el título de campeonas regionales” recuerda.

Laura Sánchez en la pista de juego concentrada en la jugada. Foto cedida por Laura Sánchez

La joven albaceteña siempre ha despuntado en este deporte y por ello no es de extrañar que hoy se encuentre en un gran equipo con posibilidades de ascender como es el Kiele. “Desde pequeña siempre he jugado con categorías superiores, lo que me beneficiaba enormemente como jugadora. En las categorías inferiores (infantil y cadete) hemos conseguido trofeos de campeonas regionales. Además, en estos años, formé parte de la Selección de Castilla – La Mancha, asistiendo como capitana a Campeonatos de España donde el mejor resultado fue un séptimo puesto. Sin duda estos años fueron los mejores, era plena edad para absorber conocimientos, vivir experiencias y compararte a nivel nacional con jugadores que tienen las mismas aspiraciones que tú”, explica.

Laura Sánchez rematando desde posición zaguera. Foto cedida por Laura Sánchez

La oferta que tiene con el equipo socuellamino le facilita ahorrar en pequeñas porciones para poder disfrutar con amigos, así como de la vida universitaria, ya que a la vez que juega y entrena también estudia un Grado de Economía en la UCLM, concretamente en Albacete. Pero esta vida no es fácil, Laura confiesa que compaginar ambos mundos requiere de mucho esfuerzo y sacrificio no solo físico, sino también mental. “Por esta parte me costó tomar la decisión de aceptar el reto. No es fácil llevar los estudios al día y correctamente cuando tienes un compromiso que atender en la mayor parte de las horas que te quedan libres. Además, tener que viajar tanto para entrenar como para jugar quita mucho tiempo. Cuando aceptas dejan de existir los fines de semana, los días libres y gran parte de tu vida social. Es un sacrificio que debes asumir. Intento aprovechar al máximo las horas que no tengo clase para estudiar, descanso muy poco e incluso a veces tengo que estudiar en el tren”, explica.  Además, la disciplina del equipo no cede ante la época de exámenes donde el agobio y la falta de tiempo van unidos de la mano, Laura afirma: “Los horarios de entrenamiento son inamovibles, aunque también es cierto que solo tres jugadoras del equipo nos encontramos ante esta situación, el resto de jugadoras no son estudiantes. Debemos organizarnos para cuando llegan los exámenes poder ir a entrenar con normalidad”.

Mente sana en cuerpo sano

Aunque la preparación física y las destrezas motoras son un papel fundamental en la práctica de cualquier deporte, Laura hace hincapié en una figura necesaria tanto dentro del terreno de juego, como en el vestuario: un psicólogo. Una persona que ofrezca apoyo moral y psicológico a los jugadores, papel que hasta ahora han desempeñado los entrenadores pero que debería estar desempeñado por un profesional del área.

Es de especial importancia recordar las edades tan tempranas a las que muchos jugadores empiezan, coincidiendo en muchas ocasiones con etapas complicadas como la adolescencia. “La mente puede ser un aliado infalible o tu peor enemigo. A veces puede jugarte malas pasadas y se agradece poder contar con alguien que sepa ayudarte. Sobre todo, para los más jóvenes, quienes no controlan todavía sus emociones ni sus capacidades”, atestigua Laura. Es por ello, que se debería llamar la atención en el mundo deportivo sobre la incorporación de esta figura al equipo técnico a todos los niveles, no solo profesional.

Laura Sánchez defendiendo un ataque desde el suelo. Foto cedida por Laura Sánchez
Objetivos por cumplir

La disciplina y la constancia son indispensables para obtener buenos resultados. La albaceteña tiene estos valores presentes tanto en su vida académica, como deportiva. Por ello se propone grandes objetivos y no parará hasta haber intentado cumplirlos. “Todos los sacrificios y el esfuerzo dedicado tienen un fin. Además mi objetivo individual es aprender, mejorar todo lo posible y no dejarme nada por hacer”.

Sin embargo, más allá de superar su año académico con éxito, el club le propone otro gran reto: ascender el quipo. “Este año el objetivo del club es ascender a Superliga 2. Estamos trabajando muy duro y mentalizadas para conseguirlo. Si al final se ha trabajado bien y casi se han alcanzado las expectativas, si el objetivo final no se consigue también podremos estar orgullosas, pero habrá que emplearnos a fondo e intentarlo al máximo”.

A pesar de que el voleibol complementa a la perfección la vida de Laura, está convencida de que sus estudios le proporcionarán un trabajo más estable que ahora el mundo del deporte no puede ofrecerle. “Si en algún momento de mi vida considerara que el voleibol me ofrece las condiciones suficientes para vivir del deporte sin tener nada más que hacer lo haría: esto solo dura un par de años, no es algo indefinido. Como son muy pocos los afortunados que pueden vivir del voleibol completamente, me conformo con compatibilizarlo con mis estudios, con la esperanza de que estos sí me ofrezcan posibilidades para construir un futuro estable”.

Maria Galdon

Maria Galdon

Estudiante de Periodismo en la UCLM.

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