María Téllez, Marite para sus compañeras, tuvo claro desde el primer momento que vio un balón de fútbol que no se volvería a separar de él. El fútbol sala para ella lo significa “todo”, y aunque ha llegado a jugar en Primera División en dos ocasiones, su mayor triunfo es el ascenso a Segunda con el Almagro FSF, el club de sus amores. Ahora, lucha por conseguir uno mucho mayor, el ascenso a Primera.

María Téllez tenía sólo 7 años cuando se enamoró del fútbol sala. Su prima empezó a llevarla con ella a los entrenamientos en su ciudad natal, Almagro. “Me gustaba mucho jugar con el balón, por eso elegí esta modalidad. Si no se hubiera dado, habría jugado a fútbol”, recuerda María. Entonces, nadie imaginaba la jugadora en la que se iba a convertir.

Desde ese momento, Marite, como la conocen en el mundo del fútbol sala, no ha vuelto a separar su pie de un balón. No tardó en darse cuenta de que su vida estaría ligada mucho tiempo a este deporte: “Cuando fui un poco más mayor y vi todos los logros y títulos que estaba consiguiendo, me di cuenta de que valía”.

Sus inicios fueron en las Escuelas Deportivas de Almagro, compitiendo en las categorías inferiores. Allí pasó muchos años hasta que en 2010 se formó oficialmente el Almagro y pasó a formar parte de sus filas. Con el equipo de sus amores logró uno de sus sueños, el ascenso a la Segunda División hace cinco temporadas.

Sin embargo, lo que parecía una ascensión imparable se vio truncada por dos duras lesiones que alejaron a Marite de los terrenos de juego por mucho tiempo: “Fue hace dos años, me lesioné la rodilla dos veces y he estado casi un año y medio lesionada. Es muy duro. Aprendes a valorar otras cosas y cuando vuelves a hacer deporte aprecias muchísimo más esos momentos”.

El salto a Primera

En pocos años, se hizo un hueco entre las mejores jugadoras del equipo, llamando la atención de algunos clubes de Primera. Entre ellos, el Rioja FSF, que quiso contar con María para la temporada 2016-2017: “Recibí una llamada con una oferta para ver si estaba dispuesta. Me costó tomar la decisión, pero desde el primer momento supe que me tenía que ir y que al final diría que sí”. “No era la primera vez que algún equipo de Primera me llamaba, pero la oferta sí que era la mejor de las que me habían ofrecido antes”.

María, con el número 3, con el Rioja FSF. Fuente: María Téllez

Desafortunadamente, esta experiencia duró solo unos meses y no salió del todo bien: “No era lo esperado. No me arrepiento puesto que después, gracias a eso, me llamaron de un equipo mejor que luchaba por unos objetivos más altos”.

Ese equipo fue el Roldán FSF (Murcia), también de Primera División. Esta decisión a María le costó “un poco más, por la mala experiencia que había tenido. Pero considerando la buena oferta, y teniendo en cuenta que era un buenísimo equipo que luchaba por meterse en la Copa de la Reina, no lo dudé y decidí irme”.

Esta vez sí, la experiencia fue todo un éxito, acabando con el equipo en un meritorio séptimo puesto y con muy buenas sensaciones.

María Téllez (1ª arriba por la derecha) con el Roldán FSF. Fuente: María Téllez
Vuelta a casa

Fue entonces cuando llegó el verano y María volvió a casa. En ese momento, recibió una llamada para volver al que había sido su equipo durante tantos años: “Me llamaron del Almagro y me dijeron que querían hacer equipo para ascender a Primera. Siendo de Almagro me hace muchísima ilusión jugar con el equipo de mi pueblo por lo que he vuelto para ver si somos capaces de ascender y disfrutar de esa increíble experiencia”.

María Téllez en su vuelta al Almagro esta temporada. Fuente: Lanza Digital

El objetivo para esta temporada, por tanto, está claro: “Queremos quedar primeras o segundas y meternos en el playoff para jugar la fase de ascenso a la máxima categoría”. No es nada fácil, pero por el momento se está cumpliendo. El Almagro FSF encabeza la clasificación de su grupo III de Segunda División, con 15 puntos y pleno de victorias, tras la disputa de cinco jornadas ligueras.

La selección

Una de las experiencias que María recuerda con más emoción fue su llamada con la Selección Regional, con la que ha participado en bastantes campeonatos nacionales, llegando a semifinales en varias ocasiones: “Tendría unos 16 o 17 años. No me lo creía pero fue un chute de energía”.

“La primera vez estaba muy nerviosa por si lo hacía mal y no volvían a contar conmigo, pero las demás veces sentí mucho orgullo, ya que además tuve la suerte de ser la capitana en varias ocasiones”, recuerda María.

De ello aprendió muchísimo: “Además de conocer a mucha gente de toda Castilla-La Mancha, tuve muy buenos entrenadores y me enseñaron mucho sobre fútbol sala”.

El techo para María no está en la Selección Regional. Ella se ve jugando alguna vez con la Selección Española: “Es muy difícil pero sí, cada vez y poco a poco debemos ir apostando por este deporte”.

María Téllez (5ª arriba por la izquierda) en las categorías inferiores de la selección de Castilla-La Mancha. Fuente: Clm24.es
Marite, a fondo

Como persona, se define como “muy alegre, deportista, que ayuda a quien lo necesita y solidaria”. Como futbolista, “una jugadora hábil con el balón, de carácter ofensivo y con un buen uno para uno”. Su referente es Ricardinho: “Es el mejor jugador de fútbol sala del mundo”. A nivel femenino, “me gusta mucho Consuelo, es internacional por España, he tenido la suerte de jugar con ella durante un tiempo en el Roldán FSF y me parece un referente”.

Su familia y sus compañeras de equipo son algunas de las personas que más le han ayudado en su carrera profesional: “Siempre nos estamos apoyando y haciendo todo mucho más fácil”.

Aunque dice que no es supersticiosa, “las calcetas siempre me gusta subírmelas hasta arriba, si las llevo bajas no puedo jugar”, afirma entre risas.

En el día a día, dedica tres jornadas semanales a entrenar: “Entrenamos martes, miércoles y viernes durante una hora y media. Los días que no hay entrenamiento intento ir al gimnasio unas dos horas para prepararme físicamente”.

María (de espaldas) con sus compañeras antes de un partido. Fuente: Pasión Roja Almagro FSF.

María dejó sus estudios al acabar el bachillerato para dedicarse al fútbol sala plenamente, pero sabe de las dificultades de compaginar el deporte con los estudios: “La mayoría de mis compañeras estudian o trabajan. Hay algunos días que llegas al entreno y no te apetece nada porque estas más cansada, pero quien algo quiere algo le cuesta”.

Ahora mismo, se siente en su mejor momento profesional: “Estoy en un buenísimo momento después de estar un año en una línea un poco irregular”.

El deporte de su vida

“El fútbol sala para mí lo significa todo. No me imagino mi vida sin él”, afirma María con orgullo. “Me ha enseñado valores como el respeto, el compañerismo, la educación y la responsabilidad”.

Con las camisetas de los equipos en los que ha jugado ha vivido momentos inolvidables, pero su Almagro siempre está en su cabeza y en su corazón: “El gol más importante que he marcado fue el hat-trick para clasificarnos para el play off de Segunda División. Fue una sensación increíble”.

A nivel personal, tiene un sueño, “conseguir el balón de oro, ya que es el único trofeo individual al que optamos, o ser la máxima goleadora de la categoría”.

Sin embargo, no cree que esto dure para siempre. “No me gustaría dedicarme profesionalmente al fútbol sala una vez me retire, prefiero centrarme en otras cosas ya que es algo muy difícil”. “A nivel económico, es casi imposible vivir del fútbol sala, aunque no nos podemos quejar, pues no todos los equipos reciben una ayuda económica como nos dan a nosotras”.

María Téllez en un lance del partido. Fuente: Pasión Roja Almagro FSF.
¿Futuro deporte olímpico?

Aunque cumple todos los requisitos que se le pide a un deporte para poder ser olímpico, el fútbol sala aún no lo es. Para María, esto “es un atraso. Debería serlo ya que espectáculo y competitividad no le falta. Además, esto haría aumentar su popularidad”.

Sin embargo, ya se ha dado un pequeño paso para cumplir el sueño de muchos. El Comité Ejecutivo de la FIFA, ha incluido al fútbol sala en los próximos Juegos Olímpicos de la Juventud, que se disputarán en Buenos Aires en 2018. “Es una oportunidad de testarlo de cara al futuro”, afirmó Thomas Bach, Presidente del Comité Olímpico Internacional.

Por su parte, Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Español, afirma que “el fútbol sala reúne todos los requisitos para tener la denominación de deporte olímpico, pero no es un tema que podamos resolver nosotros. El camino no va a ser fácil, pero de lo que si estoy seguro es de que si FIFA logra encontrar los argumentos adecuados y llega a un consenso con el Comité Olímpico Internacional, el reconocimiento llegará”.

Maria Gutierrez

Maria Gutierrez

Estudiante de Periodismo en la UCLM.

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