José Miguel Calzado, artísticamente conocido como Marko Montana, dejó su España natal cuando era joven para luchar por su sueño, hacerse un hueco en la industria audiovisual. Actualmente vive en Berlín, donde en poco tiempo ha montado su propia productora, Entropy Collective, y ha  logrado ganar un premio en el Berlín Music Video Awards, el mayor festival independiente de vídeos de música del mundo. Es un ejemplo de que las buenas ideas no tienen fronteras.

España es el segundo país de la UE con una mayor tasa de paro juvenil. En concreto, el 39’53% de los jóvenes españoles menores de 25 años no encuentran trabajo, según datos del INE del segundo trimestre de 2017. Esta cifra es muy superior en Castilla-La Mancha, donde roza el 50%.

Desde la llegada de la crisis, España se ha convertido en un país donde los jóvenes tienen que exiliarse para buscar trabajo. En el periodo comprendido entre 2008 y la actualidad, un millón de españoles han abandonado el país en busca de oportunidades laborales. Es un buen ejemplo de que las buenas ideas no tienen fronteras.

Marko Montana, los comienzos

José Miguel Calzado nació en Almagro (Ciudad Real) hace 26 años y decidió dejar España en busca de su sueño, hacerse un hueco en la industria audiovisual: “Desde siempre me ha gustado el cine, es la plataforma de expresión artística más afín a mí. Cualquiera que me conozca bien, sabe que me encanta aprender, crear, escuchar historias y contarlas; sean reales o ficticias, siempre hay un mensaje detrás de cada una”. Con su nombre artístico, Marko Montana, ha emprendido numerosas aventuras: “Este nombre tiene detrás una historia muy divertida, que contaré cuando llegue el momento adecuado”.

Desde entonces, ha pasado por distintos países, Inglaterra, Malta, Francia y Portugal, trabajando en diferentes sectores relacionados con lo audiovisual: “He sido desde actor de teatro a publicista para campañas promocionales, ya que estudié marketing. Terminé mis estudios de Máster en Londres, mientras trabajaba en un restaurante de día para mejorar mi inglés, con mis libros siempre a mano, para mirarlos cada vez que tenía un instante libre”.

Marko Montana en uno de sus proyectos. Fuente: José Miguel Calzado

En cada una de sus experiencias, siempre ha contado con el apoyo de su familia: “Tengo una familia maravillosa que me ha apoyado siempre. Incluso si no comprenden el motivo de mis decisiones, cuento con su apoyo incondicional, sin el cual no habría podido llegar donde estoy y ser la persona en que me he convertido. Se lo debo a ellos”.

Berlín, un lugar para las mentes creativas

Su último destino ha sido Alemania. Primero en Mainz, y ahora en Berlín, donde lleva poco más de un año. Una casualidad le llevó allí: “Visité la ciudad por un fin de semana y me di cuenta de que era el lugar perfecto para llevar a cabo los proyectos que llevaba tanto tiempo planeando. Si eres una persona creativa y tienes algún proyecto empresarial, este es el lugar y ahora es el momento”.

Aunque la adaptación le ha resultado fácil, ya que “Berlín es la ciudad más multicultural que he conocido hasta el momento, un lugar lleno de vida, de gente creativa”, hay cosas de la ciudad que le siguen llamando la atención: “A veces la cultura alemana es extremadamente distante de la española, pero he tenido la suerte de encontrar gente maravillosa con mentes sorprendentes y una creatividad abrumadora”.

Para Marko, “hoy día Berlín es una especie de Silicon Valley europeo. Se ha convertido en un lugar con cierto magnetismo para las mentes creativas de todo el mundo. Es una ciudad llena de posibilidades y donde cada día se aprende algo nuevo”.

Entropy Collective, su primer paso

Cuando tan solo llevaba 3 meses en Berlín, Marko fundó junto a su socio Sebastián Rodríguez, de Miami, la productora audiovisual Entropy Collective, una idea que venía gestando desde hacía tiempo: “Siempre me ha gustado escribir, y desde que tuve la oportunidad de poder grabar algo de lo que había escrito, me enamore de la creación de contenido audiovisual”.

Para ello, no han necesitado de ninguna ayuda económica: “Hemos empezado desde una base muy humilde, con la participación económica de todos los integrantes del colectivo, lo cual nos ha permitido realizar nuestros primeros pasos, alquilar una oficina, y enfrentar nuestros primeros grandes proyectos, que nos han permitido abrirnos un pequeño hueco en la industria”.

Marko Montana (6º por la izquierda) con su equipo en la apertura de la nueva oficina de Entropy Collective. Fuente: José Miguel Calzado

En la actualidad, su equipo está formado por una veintena de personas, que están desarrollando diferentes proyectos de diversa índole. “El factor diferenciador que caracteriza a nuestra productora es la gente que la conforma, y la manera de la que trabajamos. Somos un colectivo, y aunque cada departamento está especializado en una tarea en concreto, siempre dedicamos un porcentaje de nuestro tiempo en saltar a otros departamentos y hacer aportes, creando así un valor añadido a cada producción”.

El primer gran reconocimiento

El pasado mes de mayo, la productora de Marko Montana recibió el Premio Especial de los Berlín Music Video Awards, el mayor festival independiente de vídeos de música del mundo, con el videoclip Can’t let go, del artista estadounidense VALENTN: “Ganar un festival tan reconocido a nivel internacional ha sido un hito en mi carrera, especialmente al haber recibido este premio al poco tiempo de haber comenzado con la productora. Definitivamente ha constituido un impulso y una motivación para todos los integrantes de mi equipo, para seguir cumpliendo objetivos, y continuar haciendo lo que nos apasiona con más ganas y más fuerza, siempre con los pies en el suelo”.

Su trabajo fue seleccionado por el sponsor oficial de los Berlín Music Video Awards, Vegas Pro, el programa de edición de vídeo con el que se realizó la postproducción del videoclip. “Este proyecto nos dio la posibilidad de desarrollar nuestra expresión artística ya que tuvimos libertad creativa absoluta. Elegimos una localización totalmente aislada en medio de un bosque, un hospital de principios del siglo XX abandonado a las inclemencias del frío y la humedad, que resultó ser el escenario perfecto para representar el estado de ánimo de la protagonista de nuestra historia, una chica que recorre el interior de esta devastada localización a ritmo de electro-pop, simbolizando así la lucha que está sucediendo en el interior de su psique. Una chica luchando consigo misma para olvidar. Es la recurrente historia de una ruptura amorosa, contada de una forma diferente”.

Algunos integrantes de Entropy Collective con el premio de los Berlín Music Video Awards. Marko Montana a la derecha. Fuente: José Miguel Calzado

Entre los participantes del festival, concurrieron vídeos de artistas como Lenny Kravitz, Bastille, The Weeknd, Skrillex o Coldplay, entre otros. Aparte de este premio, su productora recibió otro en Greenme Global Festival por el cortometraje “Breathing Pills”, además de ser invitados a la última edición del Berlinale, así como al Interfilm, aunque ninguna de sus producciones fue seleccionada para estos festivales.

Presente y futuro

En la actualidad, Marko y su productora están trabajando en dos videos de música, varios pequeños videos promocionales y la preproducción de un largometraje del cual es director. “Estamos realizando la búsqueda de localizaciones y castings para la película, que comenzará a rodarse a finales de enero de 2018”.

Entre los proyectos futuros se encuentra el rodaje de una serie de ficción en Castilla-La Mancha, con la que esperan contribuir al fomento de la industria cinematográfica en la región: “Seguimos buscando el apoyo financiero necesario para completar el presupuesto para comenzar el proyecto. Una vez acabado el largometraje que estamos desarrollando en estos momentos, la serie es la siguiente en nuestra lista de prioridades”.

En cuanto a la trama “se trata de una serie inspirada en hechos históricos, un misterio sin resolver que acontece en el siglo XVI, con la cual se encuentran dos grupos de personajes distantes en el tiempo: un grupo de actores de la época donde los hechos suceden, y un grupo de jóvenes youtubers de nuestros días. Ambos intentan desvelar este misterio, del cual conoceremos más adentrándonos en la vida de los integrantes de ambos grupos, y descubriremos que las líneas divisorias temporales son más delgadas de lo que pensamos”.

Con los pies en la tierra

Para Josemi, uno de sus principales proyectos futuros es “poder enfocarme más tiempo a desarrollar mis propios proyectos personales como guionista”. También le gustaría trabajar con Rafael Lechowski: “Ha sido una referencia para mí desde que tengo memoria. Me encantaría realizar un proyecto audiovisual en conjunto con este gran artista”.

Además, tiene un proyecto en mente del que aún no puede adelantar nada: “Me gustaría crear unos estudios de cine de acceso libre, en Castilla-La Mancha que es mi tierra, para que toda persona que tenga talento, interés, cualquier tipo de idea relacionado con lo audiovisual, pueda disponer de un lugar donde experimentar, crear y colaborar con otras personas en el desarrollo de sus proyectos”.

Marko Montana (abajo a la derecha) con su equipo de Entropy Collective. Fuente: José Miguel Calzado

Viendo todo lo que Marko Montana ha conseguido en tan poco tiempo, parece que su techo es infinito. Aunque él prefiere tener los pies en la tierra: “Intento no pensar demasiado en ello, tengo demasiadas cosas que hacer todavía”. “Siempre estoy mirando al cielo, a veces no sé donde tengo la cabeza, pero tengo muy claro dónde tengo los pies, o al menos donde tengo que tenerlos: cerca del suelo”.

De esta experiencia, a la que le queda mucho recorrido, ha aprendido infinidad de cosas: “He desarrollado una adicción a seguir aprendiendo, a estar cerca de la gente que sabe más que yo, a hacer las cosas un poco mejor en cada proyecto. He aprendido a que cuando se quiere algo hay que luchar por ello, y que el camino es muy duro, pero esta es la vida que he elegido, y siendo sincero, tengo que decir que me encanta”.

¿Vuelta a España?

A corto plazo, Marko no se plantea volver a España: “Me gustaría, pero de momento no puedo volver definitivamente, aunque espero poder desarrollar varios proyectos pendientes que me mantendrán durante una temporada en mi tierra”. “Por mucho que me duela reconocerlo, en España, y especialmente en Castilla-La Mancha, habría sido imposible llegar a este punto en el que me encuentro. Estoy realmente involucrado en crear un cambio a esta situación, para próximas generaciones lo tengan más fácil, y se pueda sacar el potencial de los jóvenes talentos”.

“Es triste que la gente que ha salido de España a perseguir sus sueños este dejando tanto talento y creatividad en otros lugares, pero por otro lado, estamos aprendiendo, nutriéndonos de otras culturas, desarrollándonos personal y profesionalmente, y aunque no estemos en España, nunca se olvida de dónde vienes, y tarde o temprano siempre se vuelve a los viejos lugares donde uno empezó a soñar”, añade.

Marko Montana en uno de sus proyectos. Fuente: José Miguel Calzado.
Jóvenes en busca de sueños

Para los jóvenes como él, que quieren empezar en su mundo, tiene unas palabras: “Que se va a caer, y que va a ser muy difícil. Que la vida le va a dar muchas ostias, y que es de idiotas pensar que se llega a conseguir lo que se quiere sin un rasguño. Hay que aprender de todo, de lo bueno, y aun más de lo malo, estar despierto, atento, y sacar energía de donde se pueda; si no se tiene, encontrarla, porque nadie va a llevarte a ningún lado. Si quieres llegar a ese punto, vas a tener que andar el camino. Le diría que deje de pensar y empiece a hacer, que deje de repetirse que no está listo. Estás listo, es más, ya llegas tarde, echa a correr”.

“Salir de España es una experiencia dura pero extremadamente positiva para probar cuánto se quiere algo, es una experiencia que permite filtrar sueños de caprichos pasajeros. Los sueños no llaman a la puerta de tu casa, no aparecen instantáneamente en frente tuyo, hay que salir de la zona de confort, prepararse para lo que haga falta, y afrontar el camino turbulento y lleno de incertidumbre que lleva al horizonte de sucesos donde los sueños se encuentran”. “Lo que me entristece es la frustración precoz que tendemos a experimentar de manera injustificada los jóvenes de mi generación. A mi entendimiento, este es el origen de nuestra falta de voluntad. Por eso animo encarecidamente a los jóvenes a salir de su zona de confort, arriesgarse, ponerse a prueba y escapar de la comodidad que inevitablemente les convertirá en soñadores frustrados”.

Maria Gutierrez

Maria Gutierrez

Estudiante de Periodismo en la UCLM.

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