Luis Miguel Montero es un joven nacido en Cuenca, que lleva arbitrando desde los diecisiete años. A día de hoy se encuentra como colegiado de Segunda División B, y cuarto árbitro de Primera y Segunda División. Además es el árbitro de la ciudad, en activo, que más alto ha llegado, y ha estado en el Santiago Bernabéu, en la quinta jornada de la Liga Santander.

Pregunta: ¿Qué tal tu experiencia la primera vez en el Santiago Bernabéu como cuarto árbitro?

Respuesta: Es una experiencia única.  Además es una suerte, ya que es un estadio donde no van muchos árbitros, pasan en torno a unos veinte cada temporada. También quiero dejar claro que no tiene nada que ver estar ahí abajo con ver el partido desde casa, en televisión se ve todo totalmente diferente. El Bernabéu es un campo que aunque lo veas vacío, tiene algo especial, tiene mucha historia.

P: No es la primera vez que estas de cuarto árbitro en Primera División, ¿en cuántas ocasiones has estado en la máxima categoría?

R: Debuté en Primera División en el año 2016 en un Real Betis-R.C.D. Espanyol en liga, al mes siguiente estuve en el Real Betis-R.C. Deportivo de la Coruña, de Copa del Rey y también estuve en el Estadio Municipal de Butarque, en un C.D. Leganés-Real Madrid, en liga.

P: Llevas arbitrando desde los diecisiete años, pero, ¿cómo surgió la idea de ser árbitro?

R: Estaba en el instituto, tenía un compañero que era árbitro, y siempre tenía la curiosidad de ser árbitro asistente. Un día vi un cartel de la Federación y decidí informarme y probar la experiencia. Además yo tenía en mente ya dejar el futbol, debido a que en Cuenca no hay mucha variedad de equipos y ya sabía que no iba a seguir jugando.

P: Son pocos los árbitros que llegan a Primera División ¿qué hay que hacer para conseguirlo?

R: Pues empezar pitando a niños pequeños. Son muchas categorías, en Castilla -La Mancha empezamos con el deporte base, que abarca Infantil, Alevín y Cadete, donde el primer año pitaríamos a estas. Luego está Juvenil Provincial, Segunda Autonómica, Primera Autonómica, Primera Preferente, Tercera División, Segunda División B, Segunda División y finalmente Primera División. Como mínimo tienes que permanecer un año en cada categoría para ascender.

P: Normalmente, ¿un árbitro hasta que categoría suele llegar?

R: Pues hay mucha gente que se mete a arbitrar de joven buscando una ayuda económica, pero claro, según vas avanzando si quieres ascender de categoría tienes que pasar unas pruebas físicas muy exigentes, que requieren un entrenamiento, y no todo el mundo acaba comprometiéndose. Es por esto por lo que muchos se quedan en el camino. Pero es cierto que los que van pasando estas pruebas y van ascendiendo, fácilmente pueden llegar hasta preferente o tercera división. Lo más difícil es dar el salto a Segunda División B, ya que hasta Tercera División permaneces en Castilla -La Mancha, y en Segunda B ya compites con compañeros de toda España, de los cuales solo ascienden veinte de todo el país.

P: ¿Se piden más requisitos además de las pruebas físicas y teóricas?

R: Pues además de estas pruebas, en Primera, Segunda y Segunda B, tenemos la figura del delegado informador, que son los que te evalúan cada partido con una nota. Entonces sumando las pruebas físicas, las teóricas y los informes, asciendes, desciendes o te mantienes. En categorías inferiores es igual, pero no hay un seguimiento tan exhaustivo como en estas, entre otras cosas porque no hay tanto personal para seguir a todos los árbitros semanalmente.

P: ¿Nos puedes hablar un poco de las pruebas físicas y teóricas que hay que superar?

R: Pues en cuanto a las pruebas físicas, se realizan las mismas en toda España, lo que pasa es que hasta Tercera División las llevan a cabo cada comunidad autónoma, y pueden cambiar los tiempos. Son seis tandas de velocidad, de cuarenta metros cada una, y a realizar en menos de cinco con ochenta segundos, nada más terminarlas tenemos las pruebas de dos mil metros lisos, en la que los tiempos de esta prueba varían dependiendo de si se hacen para seguir manteniéndote en la categoría o si se hacen para ascender a una superior, cuanto más bajo sea el tiempo, más puntos obtienes.

Luego hay una prueba que solo tenemos aquí en España, que se llama prueba de campo, es una prueba de agilidad con diagonales, laterales, conos y marcha atrás en un cuadrado de cincuenta metros, y todo ello en menos de cincuenta y tres segundos.

En cuanto a las pruebas teóricas o técnicas, tratan del reglamento con exámenes tipo test, además de exámenes de vídeo dónde te muestran una jugada y tienes que tachar la resolución correcta, y por último un examen de redacción de actas.

 

Luis Miguel Montero enseñando el reglamento a nuevos árbitros. Fuente: Luis Miguel Montero

 

P: El tema de los idiomas para otras profesiones es importante, ¿en el caso de los árbitros también lo es?

P: Si. En el caso de los árbitros que opten al ascenso de cualquier categoría se les pide una prueba de idiomas, no puntúan mucho aun, pero está llamada a ser una prueba importante que te puede dar la opción de ascender de categoría. Hay que decir que se trata de un vocabulario muy técnico que te obliga a leerte el reglamento en inglés. También tenemos que superar un listening en Segunda División B.

P: ¿Tienes a algún árbitro de Cuenca como referente?

R: Pues de aquí de la ciudad el que más alto llegó fue Emilio Rubio Iniesta, que estuvo de árbitro en Segunda División, pero de esto hace aproximadamente unos quince años. Luego estuvo Jacobo Martínez como árbitro asistente en Primera División, unos diez años, y hace dos temporadas que lo dejó. Actualmente yo soy árbitro de Segunda División B, y voy de cuarto árbitro a Primera y Segunda División.

P: Imagino que querrás seguir creciendo como árbitro y ascender de categoría, ¿qué te piden ahora?

R: Pues tengo que hacer las pruebas físicas correspondientes, seguirán mis partidos y cuando lo decidan en la Federación.

P: ¿Tienes otras ocupaciones además de la de árbitro?

R: Digamos que hasta que no llegas a Tercera División no se puede vivir de esto, es verdad que es una ayuda económica importante, pero no lo suficiente para vivir del arbitraje. Yo ahora mismo estoy estudiando para profesor de autoescuela, pero además tengo el Grado Superior de Administración y el de Gestión Comercial y Marketing. Pero no me puedo dedicar a ello porque siempre que tengo que viajar de árbitro, suelo ir el día antes del partido y volver el de después, por problemas de horario en los vuelos o en los trenes. Entonces si es un fin de semana bien, pero si hay Copa del Rey o liga entre semana es difícil compaginarlo con un trabajo.

P: ¿Quién se encarga de formar a los nuevos árbitros?

R: Los árbitros en activo que estamos en mayor categoría, y posteriormente les acompañamos durante varios meses en sus inicios para que no se sientan solos, que vean que tienen un apoyo e intentar corregirles los errores que puedan tener.

P: ¿Cuál ha sido tu partido más difícil cómo árbitro?

R: Pues la verdad que tengo uno marcado, que es cierto que no iba contra mi persona, pero me impresionó bastante. Me lo asignaron después de ser suspendido un tiempo atrás por condiciones meteorológicas. Fue un partido entre dos equipos muy peleones, y en los minutos finales un jugador escupió a otro, entonces tuve que sacarle tarjeta roja, y nada más pitar el final, toda la grada bajó al terreno de juego. No he visto una “batalla campal” así en mi vida, recuerdo ver jugadores prácticamente desnudos de los agarrones que tenían los dos equipos y aficionados. Además recuerdo que este partido estuvo en los juzgados bastante tiempo.

P: ¿Cuántos partidos sueles pitar al mes en segunda división B?

R: Pues hacemos al mes un partido de Segunda B, y cada mes y medio aproximadamente de cuarto árbitro en Segunda División. Pero normalmente salimos a unos trece o catorce partidos por temporada en Segunda B. Para cuarto árbitro en Primera División lo hacemos igual, lo que pasa que como somos ciento veinte, pues cuando te van llamando y te toca.

P: Para terminar, ¿que nos puedes contar de tu experiencia personal con la violencia en los terrenos de juego?

R: Pues la verdad que yo en Segunda División B, ni de cuarto árbitro en Segunda y Primera división no lo suelo ver mucho. Te pueden insultar desde la grada y demás, pero no pasa a mayores, porque hay mucha policía y además tienen unas multas muy grandes.

Pero yo además de dedicarme al arbitraje, aquí en Cuenca me encargo de ver a los chicos que acaban de empezar para ayudarles. Entonces al no tener experiencia, tan jóvenes, pues pitan el fútbol base, y la verdad que da pena ver como los padres de los niños que están jugando, no paran de insultarles. También he llegado a ver insultos racistas a un niño de color en su primer partido como árbitro.

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