El fútbol, el baloncesto o el tenis son deportes estrella que acaparan las gran mayoría de los medios de comunicación. Casi todo el mundo conoce la dinámica de estos juegos. El fútbol congrega a cientos de millones de personas que lo practican o, simplemente, son aficionados. Sin embargo, poco se habla de los deportes minoritarios, aquellos que no se les da cobertura mediática, y que, no necesariamente, tienen que ser los deportes menos practicados. La orientación es un claro ejemplo de esto. Es poco conocido por la sociedad, aunque cada vez son más los que lo ejercitan, ganando así más adeptos. Se practica en la naturaleza, donde tan solo es necesario una brújula y un mapa. Se puede realizar a pie, corriendo, en bicicleta e incluso en piragua, pero siempre combinando el esfuerzo físico y mental, ya que ambas capacidades tienen que ir conectadas.

Cada vez son más las personas que apuestan por este deporte. La provincia de Cuenca cuenta con tres escuelas específicas que ayudan a fomentarlo, la Escuela de Orientación Conquense, el Club de Orientación “Elección de Ruta” y el Club Deportivo Orientijote, situado en Motilla del Palancar. Este último ha notado un gran crecimiento, tanto en el número de participantes por competición como en el número de licencias federativas tramitadas. “Hemos pasado de tener 8 licencias en 2010, a 62 licencias a día de hoy. Números que esperemos sigan creciendo”, apunta el Campeón Provincial de Orientación de Cuenca, Manuel Díaz. Por su parte, la Escuela de Orientación Conquense, impulsada desde el Club Orientación y Montaña de Cuenca, ya cuenta con 55 socios, de los cuales 34 están federados con licencia federativa nacional. Bajo el slogan “prueba la orientación. No pierdes nada y encontrarás tu rumbo”, quieren darle eco a este deporte minoritario. El último miércoles de cada mes realizarán jornadas de puertas abiertas para todas aquellas personas que quieran iniciarse. Asimismo, acuden atletas para mejorar su técnica con el objetivo de competir regional, nacional y/o internacionalmente. El pasado 25 de octubre tuvo lugar la segunda jornada de puertas abiertas, a la que asistieron alrededor de 20 personas, de las cuales más de la mitad eran niños. Se celebró en Cuenca, en concreto en el Parque de Santa Ana ya que las primeras tomas de contacto se realizan en parques o zonas sencillas para familiarizarse con el terreno y el mapa.

Jornada de puertas abiertas celebrada por la Escuela de Orientación Conquense | Fuente propia

«En países como Suecia y Dinamarca es una asignatura obligatoria del colegio. Es un deporte que viene muy bien hasta para centrarte en los estudios debido a la exigencia a nivel intelectual»

La tesorera del Club, además de vocal de la junta directiva de la Federación Regional de Castilla-La Mancha de Orientación, Montse Guixá asegura que, además del esfuerzo físico que se realiza con este deporte, a nivel pedagógico viene muy bien practicar orientación desde niño. “En países como Suecia y Dinamarca es una asignatura obligatoria del colegio. Es un deporte que viene muy bien hasta para centrarte en los estudios debido a la exigencia a nivel intelectual”. La práctica habitual de la orientación hace que mejoren las habilidades físicas y mentales, capacidades que se pueden extrapolar a la vida cotidiana. “A mí, personalmente, me ha ayudado bastante a aumentar mi estado anímico, además de concentrarme mucho más en época de exámenes”, añade el Campeón Provincial de Orientación de Cuenca, Manuel Díaz. En definitiva, un sinfín de beneficios que fomentan la confianza, la autogestión o la capacidad de tomar decisiones por uno mismo.

Niño practicando orientación ayudado por su madre | Fuente propia

Los mapas son una de las piezas claves para poder orientarse en cualquier paraje rural. Todos están compuestos por una leyenda propia, la cual ayuda al atleta a saber cómo trazar su recorrido. Bajo el lema de este deporte “piensa y corre”, el mapa, la brújula y la resistencia física ayudarán al deportista a pasar por cada una de las balizas para conseguir llegar a la meta. Hacer una buena interpretación del mapa le beneficiará a la hora de elegir la ruta adecuada, a conocer el entorno por el que se va a realizar la carrera, así como elementos importantes que les aportarán una clara ventaja: si existe o no desnivel en el terreno, si hay una vegetación abundante, los ríos o lagos, carreteras, caminos, etc. Además influirá de manera decisiva en el recorrido de una baliza a otra para realizarlo de la manera más rápida posible.

Por ello, la práctica de este deporte requiere de un entrenamiento técnico para saber interpretar la distinta simbología que se emplea en los mapas. “Este tipo de ejercicios se consigue entrenando con mapa y brújula en terrenos ya cartografiados para, posteriormente, analizar los fallos y las tomas de decisiones para aprender de ellos.”, asegura Manuel Díaz. Por su parte, la campeona provincial de Cuenca, Ylenia Poveda combina sus estudios con los entrenamientos, por lo que hay temporadas en los que no puede volcarse todo lo que le gustaría. “Intento salir a correr al menos dos días a la semana, dejando un día para los entrenamientos técnicos y de brújula que organiza mi Club, Orientijote”.

“Puedes correr mucho, pero si lo haces sin pensar, en la dirección contraria, no servirá de nada; puedes pensar mucho, pero si no tienes una buena capacidad física, no lograrás hacer el recorrido en el menor tiempo”

Sin embargo, para los deportistas que se dedican profesionalmente a la orientación, los entrenamientos son mucho más estrictos. El atleta burgalés, Eduardo Gil, próximo representante de España en los Campeonatos del Mundo de Orientación, afirma entrenar entre 12 y 14 horas semanales. “Intentamos hacer entrenamientos específicos de orientación, donde trabajamos la técnica, con otros más centrados en la mejora de físico, con series en pista o con rodajes largos por la montaña donde intentamos acumular desnivel”. Se puede decir, por tanto, que la clave y el éxito de la orientación se encuentran en conseguir equilibrar el nivel físico con el nivel técnico y que ambos vayan acompasados. “Además, ser capaz de mantener la concentración durante todo el recorrido es igualmente importante, pues te permitirá no dejar de leer el mapa y no bajar el ritmo de carrera”, añade el Campeón Ibérico de Orientación, Eduardo Gil. “Puedes correr mucho, pero si lo haces sin pensar, en la dirección contraria, no servirá de nada; puedes pensar mucho, pero si no tienes una buena capacidad física, no lograrás hacer el recorrido en el menor tiempo”.

Un deporte donde prima el compañerismo

Además de ayudar a la formación de la autonomía de la persona, la orientación se caracteriza por ser un deporte que, a diferencia de otros muchos, tiene un elevado compañerismo. “La buena convivencia que se palpa en cada competición, el comentar con tus rivales el cómo se ha dado la carrera o el sentir el apoyo incondicional de los demás orientadores hacen que la orientación sea un deporte noble y divertido”, afirma el Campeón Provincial de Orientación, Manuel Díaz. Hay muchos orientadores que dejan carreras a medias o pierden unos minutos por ayudar a otro, hecho que reconforta mucho a Ylenia Poveda. La rivalidad existente en este deporte es sana, divertida y nada ofensiva. Obviamente siempre existe el deseo de ganar y se lucha por ello, pero una vez se llega a la meta “no hay nada más alentador que compartir lo que has hecho con tus amigos”, añade Eduardo Gil.

Manuel Díaz, Campeón Provincial de Orientación de Cuenca | Fuente: Manuel Díaz

Orientación es sinónimo de naturaleza, medio ambiente y libertad. Este deporte se diferencia de muchos otros en los grados de libertad que se adquieren a la hora de practicarlo, como puede ser la elección del itinerario o ruta a seguir para completar la distancia hasta meta o el ritmo al que se compite. En otros deportes estos dos aspectos ya vienen marcados, bien con un recorrido predeterminado o con una exigencia física fuera del alcance de muchos deportistas. Asimismo es una manera saludable de conocer los parajes más bonitos de la geografía nacional, a la vez que se hace un poco de turismo. Es la mejor opción para iniciarse en el deporte puesto que no requiere una forma física predeterminada y, además, se puede hacer en familia o con mascotas, es multivariado. “Si te gusta la orientación es porque amas y respetas la naturaleza. Hacer orientación en mitad de un bosque es algo único que debe vivirse”, finaliza el próximo representante de España en los Campeonatos del Mundo de Orientación, Eduardo Gil.

Leave a Response