Uno de los graves problemas que sufre la España rural es la despoblación. Cada vez son más las provincias que cuentan con pequeños núcleos de población que están muriendo lentamente como consecuencia del éxodo rural. Las zonas más afectadas por este fenómeno son Soria, Teruel y Cuenca. Estas provincias perderán conjuntamente casi 60.000 habitantes durante los próximos años, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Cada vez son más las personas, sobre todo jóvenes, que salen de sus localidades natales para forjarse un futuro en lugares con más oportunidades, tanto laborales como educativas. “Los pueblos se están convirtiendo en sitios para veranear y no para vivir”, afirma Blanca Ibáñez, una joven de 20 años que se ha mudado a Toledo a continuar sus estudios porque en su pueblo de apenas 120 habitantes, Valdemoro-Sierra, perteneciente a la provincia de Cuenca, “pasan los años y cada vez hay menos gente y, por tanto, menos oportunidades para los que nos estamos intentando labrar un futuro”.

Cuenca es una provincia que cuenta con muchos pueblos pequeños y, como ya se ha adelantado, varios de ellos están sufriendo las consecuencias de la despoblación. Este fenómeno, que cada vez está más a la orden del día, se produce por diferentes causas. La emigración hacia la ciudad por la falta de oportunidades en el medio rural, el cierre de colegios o la mala comunicación de los pueblos con la capital son algunos de los motivos por los que la gente abandona los núcleos rurales. La mezcla de todas estas causas lleva a la pérdida de población, sobre todo joven, lo que se traduce en una disminución de la natalidad y, por tanto, en el envejecimiento de los pueblos. Según los últimos datos del INE sobre envejecimiento de España, Castilla-La Mancha se sitúa por debajo de la media nacional, siendo Cuenca la provincia con la población más envejecida de la región. La media nacional de envejecimiento es de un 118%, mientras que la de nuestra comunidad es de 113%. Pero, la provincia conquense presenta un porcentaje del 164,9%, una cifra muy superior a la del conjunto de la región y del país.

Habitantes olvidados

La línea de autobús es un servicio muy importante para los habitantes de las zonas rurales. Muchos tienen vehículo propio, pero hay muchos otros que no poseen medio de transporte y tienen que utilizar el autobús para viajar a Cuenca. Visitar al médico, ir al banco o hacer compras son algunas de las actividades que necesitan hacer los vecinos de las zonas rurales en su día a día y para ello utilizan la línea de autobús.Varios son los que se marchan pero por ello no hay que olvidar a los que se quedan. “Somos pocos pero los que vivimos en los pueblos también necesitamos servicios esenciales como que se siga conservando la línea de autobús que comunica los municipios con la capital”, afirma Mª Teresa López, vecina de Valdemoro-Sierra.

Vecina de una localidad que se desplaza a Cuenca en autobús para hacer la compra | Fuente: Irene Tello

Lunes, miércoles y viernes suelen ser los días habituales en los que se desarrollan las diferentes rutas que comunican las pequeñas localidades con la capital. Los itinerarios unen núcleos de población cercanos, por los que pasa el autobús y recoge a los vecinos para llevarlos a Cuenca. “El autobús nos deja en Cuenca a las nueve de la mañana y sale de la capital a las tres de la tarde. Son seis horas que me permiten hacer todo lo que necesito hacer. La verdad es que me viene muy bien un servicio así ya que no tengo coche para poder desplazarme”, asegura Francisca Pérez, residente en Valdemoro-Sierra.

El autobús se convierte en un servicio esencial, no solo por el transporte de viajeros, sino también porque en localidades como Valdemoro es el encargado de que lleguen las medicinas para los residentes del municipio. Esto hace que los habitantes no tengan que desplazarse hacia otros lugares para recoger sus correspondientes medicamentos. Solo tienen que acercarse a la ‘botica’ del pueblo para adquirir las medicinas que se envían desde la farmacia de Fuentes, una localidad más grande que coincide con el paso de la ruta de Valdemoro. Y esto no ocurre solo en esta localidad de la serranía conquense, también en muchas otras con el objetivo de aprovechar servicios.

Suprimir los autobuses en los pueblos más pequeños es una curiosa manera de luchar contra la despoblación en nuestra provincia

El problema aparece cuando se suprime la línea en algunas localidades como fue el caso de Beamud, un municipio conquense de 51 habitantes. El pasado verano la localidad estuvo aproximadamente 20 días sin transporte público durante el mes de julio. La alcaldesa del pueblo y responsable provincial del PP del Área de Despoblación y Desarrollo Rural, Raquel Oliver Chico, calificó la situación de “muy grave”. “Suprimir los autobuses en los pueblos más pequeños es una curiosa manera de luchar contra la despoblación en nuestra provincia”, denuncia la edil. Finalmente y tras 20 días de llamadas a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, los vecinos consiguieron que se reanudara la línea de autobús. “Se restableció la línea cuando la noticia saltó a los medios de comunicación locales”, afirma Oliver.

Vecinos de Beamud en la parada de autobús | Fuente: Raquel Oliver Chico
Unificar el transporte escolar y convencional

Para evitar que sucedan casos como el de la localidad conquense de Beamud y que ningún ciudadano se quede incomunicado, desde la Junta se están intentando poner soluciones para que no se supriman algunas líneas de transporte de viajeros. Una de ellas es unificar el transporte escolar con el convencional. “La idea es unir el transporte regular de viajeros con el transporte educativo. Somos conscientes de que los núcleos de población de la zona rural son cada vez más pequeños y la gente necesita cada vez más servicios. Queremos apostar por que estos núcleos tengan más servicios y una mayor conexión”, expone el director provincial de Fomento en Cuenca, José Ignacio Benito Culebras.

Este proyecto nació en febrero de 2017 tomando como ejemplo el servicio de transporte integrado que ya se da en el área de Molina de Aragón, en la provincia de Guadalajara. En Cuenca primero se cubrirá el área que comprende la Serranía Alta y la Alcarria conquense, denominada ‘zona norte’, que tiene a Huete, Priego y Cuenca como núcleos principales.  El proyecto “empieza por la zona norte pero con vistas a expandirlo por toda la provincia”, asegura Benito. Este servicio atenderá a 72 municipios y 128 núcleos poblacionales que ocupan una superficie de 4.917 Km2 y cuenta con una población total de 15.585 habitantes.

Pensamos en unificarlos para poder prestar más servicio y comodidad a los viajeros

Los transportes que actualmente prestan servicio en estas zonas suelen tener poca frecuencia. El autobús pasa únicamente dos o tres días por semana y a horarios poco accesibles, por lo que la ocupación de este tipo de líneas es bastante baja. “Se pensó que no era muy normal que el transporte de viajeros pasase a una hora prácticamente vacío y después pasase el transporte educativo con plazas vacantes y a otros horarios más cómodos para la gente. Por ello pensamos en unificarlos para poder prestar más servicio y comodidad a los viajeros”, afirma el director provincial de Fomento en Cuenca.

Vecinos de localidades esperando al autobús en la estación de autobuses de Cuenca | Fuente: Irene Tello

La línea de transporte convencional tendrá que adaptarse a la escolar. “La línea que no cambiamos y que digamos que es el eje es el transporte educativo, porque los niños tienen que salir y llegar a su hora, eso es lo principal. El transporte de viajeros se adaptará a los horarios escolares”, explica José Ignacio Benito. En cuanto al precio que se deberá pagar por este nuevo servicio, “tiene que salir en licitación pero consideramos y esperamos que van a ser precios más económicos que los que hay actualmente”.

No se han suprimido rutas

“Lo que se pretende con esta unión de transportes es aumentar servicios. No es que se hayan suprimido las rutas, al contrario, los municipios que venían teniendo dos o tres días de autobús, ahora tendrán un servicio de lunes a viernes”, afirma Benito. “Con esta iniciativa intentamos que el núcleo rural esté comunicado, que tenga todos los días una expedición hacia la capital o hacia municipios más grandes en los que poder ir al médico, al banco, etc.”, continua el director provincial de Fomento.

Autobús rural | Fuente: Irene Tello

Se presentó un anteproyecto en febrero de 2017. Posteriormente tuvo un periodo de alegaciones para que los ciudadanos, empresas de transporte, Ayuntamientos y demás interesados pudieran hacer proposiciones “para mejorar el proyecto o para sugerir cosas que ellos crean necesarias para los municipios”, explica Benito. Se presentaron un total de 35 alegaciones que se han tenido en consideración para la modificación del anteproyecto. Actualmente solo falta la licitación del proyecto, que “se espera para antes de final de año para que este servicio se ponga en marcha de cara a 2018”, asegura Benito.

La triste realidad es que la despoblación está actuando de una forma muy fuerte en las pequeñas localidades conquenses. Pero, con iniciativas como estas los pocos que viven en los núcleos rurales podrán seguir haciéndolo porque no quedarán incomunicados. Mientras sigan llegando los servicios los municipios no morirán, solo morirán si las instituciones se olvidan de ellos.

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