Iván Martínez tiene 32 años y lleva la mitad de su vida dedicándose al ciclismo. Desde su ascenso a profesional en 2009, ha pasado numerosos equipos nacionales e internacionales cosechando grandes victorias; en 2013 consiguió proclamarse Campeón de España en Categoría Élite. Actualmente, es miembro del equipo madrileño Super Froiz. Con una trayectoria marcada por los triunfos, el corredor albaceteño sabe que debe seguir luchando para hacerse un hueco en un deporte tan exigente y en el que apenas existen equipos profesionales.

Pregunta: ¿Cómo surgió tu pasión por la bicicleta?

Respuesta: Fue hace tanto tiempo, que he olvidado algunas cosas. Sí recuerdo que mi hermano Manuel y sus amigos solían salir con la bicicleta muy a menudo. Cuando tenía 15 años sentí curiosidad y los acompañé; me gustó tanto, que poco a poco, fui aficionándome y no paré nunca.

P: ¿Qué te empujó a dedicarte a ello, pese a la dificultad para encontrar un hueco en este mundo?

R: Es algo que no piensas; simplemente me gustaba la bici. Salía a entrenar con los amigos de mi hermano y más tarde yo solo. Poco a poco, me fue gustando más; me fui ilusionando. Un día empecé a pensar que quería dedicarme a este deporte, en definitiva, a vivir de ello. Cuando uno pasa a la categoría amateur, con 20 o 22 años, es un momento clave en el que debes decidir si dejar la bicicleta o seguir para adelante e intentar encontrar un hueco ahí arriba, entre los profesionales.

P: Tu trayectoria profesional comenzó en el extinto equipo murciano Contentpolis Ampo Cycling Team. ¿Cuál fue tu experiencia?

R: El primer día no se recuerda mucho, porque antes ya había estado en otros equipos no profesionales. Tengo muy presentes a mis compañeros, a los que fui conociendo y se convirtieron en amigos. Respecto a mi primera carrera y cómo empecé, no es algo que me haya marcado en mi vida porque ya estaba acostumbrado a competir.

P: Has estado en numerosos países de Latino América y Europa. ¿De cuál de ellos tienes mejor experiencia?

R: Sí. Mis primeros pasos en el extranjero, antes de ser profesional, fueron en Italia y más tarde en Francia. Ya como profesional, recorrí varios países latinoamericanos, como México y Cuba; sin embargo, Argentina es el país que más me gustó, en todos los sentidos. No sé si fue porque estuve tres meses allí y tuve más tiempo de conocerlo, ya que en otros países no pasaba más de 20 días. Igualmente, fueron grandes experiencias.

P: En tu actual equipo, Super Froiz, ¿sientes que tu trabajo es valorado?

R: En este equipo me lo han puesto muy fácil, en todos los sentidos. No acabé bien con mi anterior equipo y, sinceramente, no pensaba seguir compitiendo por el momento; estaba un poco desencantado con este mundo. Un día me llamó el director de Froiz y me animó a correr la Vuelta a Galicia con ellos. Más tarde, hablamos detenidamente y, si no pasa nada fuera de lo común, seguiré hasta finales de 2018 con ellos.

P: Para poder competir, necesitas de una buena preparación. ¿Tienes un entrenador o eres autodidacta?

R: No, no tengo entrenador; entreno por mi cuenta. Igualmente, no suelo hacer nada de lo que mandan. Parece una actitud prepotente, pero no lo es; llevo demasiado tiempo en esta profesión y nadie conoce mi cuerpo mejor que yo. Hace algunos años sí tuve entrenador y aprendí mucho de ellos, pero ahora no me hace falta. Eso sí, en el equipo ya tenemos el calendario y los objetivos del año que viene marcados, por lo que hay que ceñirse a ellos, con o sin entrenador.

P: ¿Cuántas horas de entrenamiento realizas diariamente?

R: Depende de la época de la temporada. Ahora estoy descansando y empezaré el mes que viene; es un entrenamiento progresivo. Comenzaré haciendo dos o tres horas al día y, cuando ya esté más cerca de la temporada, en enero y febrero, suelo entrenar cinco o seis horas diarias.

P: Tu trayectoria profesional es muy extensa y has ganado gran cantidad de competiciones. ¿Cuál de ellas recuerdas con más cariño?

R: Sin duda, el Campeonato de España en 2013. La verdad es que no era un objetivo, pero ese día me encontré bastante bien y lo pude ganar. Fue muy importante, más que nada, por lo importante de la competición. Ese mismo año gané además la Vuelta a Valencia, que también me hizo mucha ilusión porque corría en un equipo de allí (Gsport Valencia).

Momento en el que Iván Martínez gana el Campeonato de España en 2013.
Iván Martínez, Campeón de España Élite. 2013. Foto: circuitoalbacete

P: ¿Cuál es tu mayor referente en esta profesión?

R: Lance Armstrong, Miguel Induráin y Jan Ullrich. Desde que tengo conocimiento de ciclismo, ellos eran los que ganaban; mis referentes. Por otro lado, Alejandro Valverde y Alberto Contador, son grandes ciclistas, pero como he corrido con ellos, no los veo como ídolos.

P: ¿Cuáles son tus planes a medio plazo?

R: Seguiré montando en bicicleta mientras pueda; mientras me lo pueda permitir. Soy una persona que prefiere vivir el momento y no miro más allá de un año. Después de eso, lo que tenga que venir, bienvenido sea.

P: ¿Los salarios compensan el sacrificio? ¿O puede más la ilusión por ser ciclistas?

R: Las remuneraciones económicas, desde luego que no compensan el trabajo. Solo compensan si estás en un buen equipo, pero en el nivel que estamos nosotros el sueldo te sirve para vivir; un sueldo normal como para cualquier persona. Este deporte se practica por pasión, si no, ¿quién va a querer vivir en una constante incertidumbre?

P: ¿A qué has tenido que renunciar por dedicarte al ciclismo?

R: Renuncias a cosas, pero no lo ves; no lo sientes como una renuncia. Haces algo que te gusta y lo haces sin ser forzado por nada ni nadie. Sé que podría estar más tiempo con mis amigos y tener otra vida más “normal”. De todas formas, es algo que no pienso porque no lo he vivido y, por eso, no lo echo de menos.

P: En general, ¿tenéis los ciclistas el reconocimiento que debierais?

R: Antes sí. Pero desde que pasó todo lo de la Operación Puerto, la imagen del ciclismo se vio bastante deteriorada; ahora parece que esa imagen se está recuperando un poco. Además, los medios generalistas apenas dan visibilidad a un deporte que no sea el fútbol.

P: Muchos relacionan el dopaje con este deporte, ¿crees que es una práctica muy extendida?

R: No creo que sea una práctica generalizada, aunque el dopaje siempre va a estar ahí, porque la ambición de algunas personas y equipos son desmesuradas. También es verdad que hay muchos tipos de dopaje. Nosotros, por ejemplo, no podemos tomar medicamentos para el resfriado o la gripe, como el Frenadol, porque daría positivo; es algo que no debería llamarse dopaje, ya que no estás aumentando tu rendimiento. Yendo más a tu pregunta, no creo que sea una práctica generalizada, aunque siempre habrá alguien que lo tomará. El dopaje es la lacra del ciclismo, pero también de muchos otros deportes que, bajo mi punto de vista, se tapan muchos casos. Respecto a esta mala imagen, no podemos hacer nada más que intentar “predicar con el ejemplo”.

P: Otro de los obstáculos de esta profesión es la desigualdad entre el ciclismo masculino y el femenino. De hecho, las mujeres no tienen representación alguna en las grandes competiciones. ¿Cuál es tu opinión al respecto?

R: Es verdad, aunque ahora se está igualando todo un poco más. Igualando en competición, porque, desgraciadamente, en salarios no; ahí la diferencia es abismal. Parece que, poco a poco, las mujeres van ocupando el lugar que se merecen y cada vez hay más equipos profesionales que apuestan por ellas, como Movistar. Soy una persona optimista y creo que dentro de unos años se igualarán las oportunidades de hombres y mujeres.

P: Cuando dejes de competir, ¿tienes pensado seguir formando parte de este mundo?

R:  Llevo tanto tiempo con la bicicleta, que no me veo sin ella. En un futuro, me gustaría ser director de algún equipo u ocupar algún cargo relacionado con el ciclismo. Si no pudiera cumplir mis expectativas, tengo pensado seguir ayudando a mi hermano con su tienda de bicicletas, HMBikes.

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