El pasado lunes 30 de octubre se celebraron en Toledo las IV Jornadas sobre Ciberseguridad en la que participaron alumnos de toda la Universidad de Castilla –La Mancha. Las diferentes ponencias y talleres trataron temas tan actuales como las guerras virtuales, el periodismo internacional o nuevos formatos como la realidad virtual.

Sobre esto último, tuvimos la oportunidad de hablar con Pavel Sidorenko. Quién se graduó en la maestría de Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello. Además, es doctor en Periodismo por la UCLM e historiador. Sidorenko se define a sí mismo como un apasionado de las nuevas tecnologías y las nuevas narrativas. Por ello actualmente, además de producir sus propios contenidos, trabaja en diferentes investigaciones sobre realidad virtual, periodismo inversivo o formato 360º. También imparte talleres y cursos que están ayudando a los jóvenes estudiantes a conocer la importancia de los nuevos formatos.

Estos nos ofrecen mayor precisión y realismo a la hora de transmitir la información. Además, aumentan las posibilidades para hacer más completo y transparente el periodismo del siglo XXI. Por lo tanto, estos formatos ayudan a sensibilizar a la población y que esta se ponga en la piel del que sufre.

En primer lugar ¿por qué decidiste comenzar a investigar sobre realidad virtual y formatos en 360º?

Básicamente porque soy un apasionado de las nuevas tecnologías y de las nuevas narrativas. Soy un ferviente creyente de que estos formatos están representando ya un cambio en el paradigma a la hora de presentar determinados contenidos. Y que proporcionan muchísima mayor transparencia, un atributo de gran valía. Por ejemplo a los materiales periodísticos. Además permite una versatilidad a la audiencia para poder documentarse sobre determinados asuntos.

Por otro lado, ¿de qué manera crees que puede ayudar la realidad virtual a mejorar el periodismo?

Como he anticipado en la respuesta anterior el tema de la transparencia sería una de ellas. Por ejemplo, el formato 360º  te impide esconder, te impide cerrar un plano. Pero evidentemente como toda acción humana es subjetiva en el momento en que tú decides cuando darle al `play´ a la cámara o detenerla. Pero ya en ese momento, tú no puedes evitar absolutamente nada. A no ser que te pongas a programar en realidad virtual generada por ordenador. Aunque eso implicaría otras cosas. Pero lo que obtengas como periodista a través de una cámara no podrías alterarlo. Entonces creo que eso es un instrumento muy valioso. Por ejemplo, lo que ocurrió con la marcha de las mujeres en EE.UU  contra Trump. Allí se utilizaron 18 cámaras de 360º  para filmar absolutamente todo. De allí la, Casa Blanca podría decir lo que quisiera. Pero los hechos estaban grabados. Por lo tanto, creo que va a ser muy bueno o ya lo está siendo para el periodismo. En cuanto a la transparencia, por una mayor amplitud en lo que quieres mostrar e informar. Tú podrías como periodista agregar una voz en off,  pero los hechos están hablando por sí solos.

Entonces, ¿podemos encontrar rentabilidad económica en el uso de estos nuevos formatos?

Si no hay demanda evidentemente no resulta rentable. Por ello hay que documentar y educar a las personas, pero esto ocurre con todo. Ahora se demandan muchos videos porque ya estamos habituados al video convencional. Por eso, ahora vamos a youtube y este es un modelo de negocio. Cada vez que tú vas a ver un video tienes tres y cuatro tipos de publicidad rodeándote. Pues evidentemente esto como nuevo formato ahora está en pleno alba y por consiguiente hay que esperar un poco. Pero rentable es, en el ámbito periodístico en donde los medios pueden incrementar su oferta informativa.

Por lo tanto, ¿es realidad virtual el futuro del periodismo?

A lo mejor puede a ver una confusión en cuanto al que el formato pueda sustituir otros. El formato 360º y la opción de la realidad virtual vienen alimentar el abanico de opciones para presentar un contenido. Por consiguiente, no es futuro es presente. Pero viene a proporcionar un insumo más al periodismo para poder informar.

Por otro lado, ¿pueden servir  experiencias de realidad virtual como Project Syria como herramienta de sensibilización social?

Si, por supuesto por ejemplo Clouds Over Sidra que fue el material que presento la ONU para sensibilizar. Te pones en la piel de una niña refugiada y todo lo que padece. También hay un proyecto, sobre el reclutamiento de niños en áfrica por parte de grupos irregulares, donde tú eres el niño. Pudiendo ver a qué tipo y a que niveles de violencia están sometidos cuando son reclutados por estos grupos. O los contenidos que están realizando Médicos sin Fronteras sobre los rescates en el mediterráneo. Puedes verlo todo, mientras estas viendo como sacan a la persona del agua y lo único que ves es mar. Además de las condiciones adversas a las que están sometidas estas personas. Amnistía Internacional también ha sacado material sobre el tema sirio,  Fear of the Sky. Donde tú vas viendo poco a poco el alto grado de destrucción que hay en las ciudades de este país, producto de la guerra. Pues evidentemente, la idea si esto es llevado por un buen storytelling es que la audiencia empatice con el contenido.

¿Cómo afecta la realidad virtual, en comparación con una historia leída u observada?

La intención del  producto en 360 º con capacidad inversiva o realidad virtual busca que la persona se ponga en primera persona ante lo que está viendo. Entonces te está colocando en un rol de protagonista o en dado caso te está colocando mucho más cerca de la noticia. Por consiguiente, hay un intento de que haya mayor sensibilización e implicación por parte de la audiencia en cuanto a su contenido.

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