El pasado miércoles, día 13, se celebró en la Facultad de Periodismo de la Universidad de Castilla La Mancha, una charla-coloquio para debatir sobre periodismo local y regional. A ella acudieron como ponentes, Luisma Calvo, periodista de dilatada experiencia, y Javier Semprún, Director Regional del ya extinto El Día. Tras la charla y las preguntas de los estudiantes, Javier Semprún nos dedicó unos minutos para responder a unas cuestiones relacionadas con su experiencia como periodista y directivo de un medio.

Interviene Javier Semprún
Interviene Javier Semprún

Hemos estado hablando en la charla sobre el periodismo ciudadano. ¿Qué credibilidad cree que puede tener?

Ninguna. El periodismo ciudadano para ser creíble tiene que ir sobre soportes documentales que te hagan pensar que por lo menos si lo que te cuentas no es cierto, lo que te enseñan sí. Tiene utilidad, para saber lo que piensa la gente, qué es lo que les interesa… pero para mí no tiene ninguna credibilidad.

Ha hablado también de la crisis que está sufriendo el periodismo, no solo a nivel local y regional, si no a nivel global. ¿Hay algún país donde no se acuse la crisis? Quizá en La India o en África…

En EEUU se venden periódicos, en Suecia se venden periódicos y en Italia… pero la crisis es global en el sentido en que la eficacia de Internet, y sobre todo la apertura al mercado de Internet, te obliga a competir con mucha más gente que compiten igual o mejor que tú. Y a menor coste.

Yendo de lo general a lo particular: en su caso ha sido Director Regional del periódico El Día, antes de eso fue Director Adjunto, e incluso antes, Subdirector, hasta hace muy poco. En su trayectoria profesional, ¿el poder ha intervenido en la gestión de los contenidos del periódico?

El poder lo intenta. Intenta intervenir siempre mucho. A veces hasta lo consigue. Entre otras cosas porque las personas que ostentan visiblemente el poder son necesarias: los diputados son necesarios, los alcaldes son necesarios, los presidentes son necesarios… yo no comulgo de esa corriente que hay ahora de “todos son unos canallas”. Son necesarios. Además la alternativa es peor. Digan lo que digan, la alternativa es peor.
Intentan influir vía amistad, vía judicial, vía intelectual, es decir, intentan convencerte de sus motivos, incluso a veces te convencen. Y si no, intentan convencer a alguien capacidad para decidir si tú escribes de esto o no escribes de esto.

¿Pero se ha notado la mano del poder en El Día?

Muchas veces. Sería absurdo decir que no. A favor y en contra. Si a ti te llega una institución y te dice: Oye que vamos a FITUR y vamos a contratar 3.000 ejemplares para repartir. Y ahora vas tú y dices que el turismo no vale para nada y qué hacemos aquí. No. Si no vas a entrar en ese juego, no entras, pero tampoco te pones a tirar piedras contra tu propio tejado. Lo importante, como creo que he dicho en la charla, es que primero el periodista tenga su ética profesional intacta. Te puedes equivocar, puedes ceder, pero siempre te queda tu firma. Llega un momento en el que, mire usted, esto no lo firmo. Yo lo escribo porque trabajo aquí, tengo un contrato. Pero no lo firmo.

Javier Semprún nos atiende tras la charla
Javier Semprún nos atiende tras la charla

A propósito de los contratos, imagínese a un periodista que no lleva mucho tiempo en la profesión, y le mandan a cubrir una rueda de prensa sin preguntas. ¿Qué puede hacer el novato en una rueda de prensa, como profesional?

Vamos a ver, lo bonito es decir ¡niégate! Lo decimos todos tomando café: niégate y no vayas. Pero a ti te ha mandado tu empresa a una rueda de prensa sin preguntas. Mi recomendación personal es escuchar atentamente, comprender lo que se dice y buscarle las vueltas. Intentar no ir. Pero una vez que te han mandado ir, no desentenderte. No decir, “me mandarán la nota de prensa”. Estás para entender. Intentar hacer una pregunta. “No, es que es una rueda de prensa sin preguntas” “Sí, sí, pero es que no lo he entendido” La cara de tonto funciona mucho mejor que la cara de listo. Hay quién pica, hay quien no pica, a la segunda vez ya no te va a funcionar… Vas a un pleno y son cuatro horas de pleno. Luego te pasarán el orden del día. Haz acotaciones, fíjate en los detalles, aporta algo. En una rueda de prensa sin preguntas, si el medio te deja, siempre puedes incluir la crónica de ambiente: él entró, llevaba ropa inadecuada, su responsable de prensa le pasaba los papeles, lo leía todo, o estaba tan seguro de sí mismo que miraba a la cara a la gente… siempre puedes aportar algo.

En el tema del periodismo y el poder: ¿Cómo podemos recuperar la agenda noticiosa, ahora en manos de la Administración? ¿Cómo podemos estar donde realmente tenemos que estar y dejar de ir a donde nos dicen que tenemos que ir?

Proponiendo alternativas. Es decir, no hay redactor jefe que, entre mandarte a una rueda de prensa sin preguntas, o dejarte hacer un reportaje de interés que le propones, te mande a la rueda de prensa. Lo primero es la actitud personal. Yo lo digo en la redacción: ¿Qué no te gusta? Pues tráeme alternativas. Porque si no, la empresa me ha dicho que tenemos que estar aquí, aquí y aquí. Para no estar aquí, te tengo que tener haciendo otra cosa. Y esa cosa me tiene que compensar. Así yo puedo ir a la empresa y decirles que no te mando allí porque estás descubriendo quién es el toro que mató a Manolete.
Esto es una actuación personal. Luego te vas a encontrar con jefes más implicados, menos implicados, más respetuosos, menos, pero como en todas partes.

¿Hay futuro de empleo para los jóvenes, aquí, a nivel local y regional? ¿Tienen los periodistas que abrir la empresa?

Si. Seguro que sí. Primero tendremos que decidir, si quiero una empresa que me contrate o quiero seguir mi camino. Ahora mismo estamos todos en el mismo barco. Hay que ponerse a trabajar. El Día ha cerrado y yo dentro de poco estaré como tú: sin un medio y con muchas ganas. Pero eso lo importante es que, aunque pasen los años, las ganas no las pierdas jamás. Eso implica no perder el contacto con la profesión, atender a los conocimientos científicos que se explican en las Facultades. Aunque sea para discutirlas, al menos para tenerlas constantes, saber cuál es tu función más allá… tener un contacto con lo que tú quieres, no caer en la burguesía de decir “a mí me pagan por hacer cuatro de éstas”.
Yo creo que sí hay trabajo, Luisma Calvo lo ha explicado muy bien. Hay muchas oportunidades.

Luisma Calvo durante su exposición
Luisma Calvo durante su exposición

Por último, haciendo referencia de nuevo a Internet: ¿Twitter es un medio?

Twitter es un canal. Como las ondas hertzianas. El medio es el hecho organizativo de captar información, transmitirla y sacarle rendimiento. Dicen que el medio es el mensaje. Para mí, eso es mentira. Comprendo lo que quieren decir, pero el error es convertir eso en un axioma. No, Internet no es el mensaje. El problema es creer que Internet es el mensaje y no el medio. Si crees que Internet es el medio, da igual que sea un blog de periodismo ciudadano, que sea un blog comercial o que sea un periodista lanzando mensajes. Porque lo importante será que tú pulses la tecla y aparezca algo. Y te entretenga.

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Benito Díaz

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