El pasado 20 de Noviembre  se celebró, en la Facultad de periodismo de Cuenca una charla del profesor de la Universidad de Murcia, Miguel Motas Guzmán sobre una investigación medioambiental realizada en la Antártida.

En 2008 fue el año en que la propia Universidad de Murcia decidió desarrollar una investigación sobre la contaminación ambiental en la Antártida mediante el análisis de metales pesados y pesticidas presentes en tres especies diferentes de pingüinos, y encontrar de esta forma, conexiones con el cambio climático. Los dos objetivos que se trataban de conseguir eran, ver el efecto que tiene el cambio climático sobre estos animales y la posible emergencia de las enfermedades que pueden tener a causa de los parásitos por un lado. Y por otro, utilizar a estas especies, como centinelas de estos niveles de contaminación.

El pingüino, el máximo exponente de la cadena trófica

Los pingüinos están catalogados como aves marinas no voladoras que habitan en el Hemisferio Sur en zonas costeras del continente Antártico, Ecuador, Islas Maldivas, Chile, Australia, Perú, Argentina. También se extienden en zonas tropicales de Sudáfrica y América del Sur. Además, son aves marinas sociables ya que  viven en colonias y durante la época de nidificación suelen aumentar.“Los pingüinos son posiblemente los animales mejor adaptados para vivir en lugares con un clima frio” asegura  Pedro Méndez, profesor de biología del instituto Hervás y Panduro. Pedro destaca que los pingüinos habitan en una tierra óptima donde pueden anidar y además el plumaje que les rodea es impermeable y les protege de la humedad. “Incluso cuando las condiciones  no les son  favorables, pueden  llegar a sobrevivir sumergidos dentro del agua durante meses o incluso año alimentándose solo a base de hielo y agua salada“afirma Pedro.

Miguel Motas, tomando muestras de los pingüinos

Teniendo en cuenta todas las peculiaridades que tienen estos animales, Miguel Motas Guzmán, toxicólogo de la Universidad de Murcia y uno de los responsables de la investigación, trató de observar  la contaminación  en la Antártida a partir del análisis exhaustivo de las tres especies de pingüinos que habitan en la propia Antártida; el pingüino emperador ((Aptenodytes forsteri ), el de las galápagos ( Spheniscus mendiculus) y el de Humboldt( Speniscus humboldti). A parte de los pingüinos también se observaron otros animales que están en lo alto de la cadena trófica como focas o leones marinos. “Analizamos una gran cantidad de animales, pero el pingüino fue la especie en la que más hicimos hincapié por sus características particulares” afirma Miguel.

 El calentamiento global, un gran peligro para la tierra

Desde el año 2015, el diccionario de la Real Academia de la lengua Española ( RAE) incluyó la definición de Calentamiento Global, de la siguiente manera: “Incremento de la temperatura de la atmósfera terrestre asociado en parte la emisión de gases de efecto invernadero”. Este concepto ha tenido diferentes definiciones y cada año sigue generando un gran debate tanto en la sociedad como en la comunidad científica debido a la importancia que tiene. Cuando de manera inexplicable el nivel del mar aumenta, en zonas tropicales como selvas o bosques donde existe una gran cantidad de humedad, se producen de manera sorprendente, sequías y como consecuencia de todo esto, muere una gran cantidad de fauna y plantas, se trata del calentamiento global y el mayor responsable de esto, es el ser humano.

En 2015 el Observatorio Atmosférico de Izaña, en Tenerife publicó un estudio sobre los niveles de gases del efecto invernadero. El estudio se comenzó en Hawai a mediados del siglo XX y también en Tenerife desde 1984.La información y los datos relativos que se utilizaron en ese estudio, fue a causa de la información obtenida a partir de las burbujas de aire atrapadas en el hielo zonas de Groenlandia y la Antártida. En 2015 se registraban los niveles más altos de gases de efecto invernadero en los últimos 800.000 años. Este tipo de datos revela los graves errores que el ser humano está cometiendo respecto al tema y las graves consecuencias que esto puede acabar generando para el planeta en el futuro.

Para Miguel Motas, el calentamiento global es la consecuencia de un hecho multicausal, es decir, que no solo la actividad del hombre ha generado estos niveles de contaminación, sino que también existen ciertos gases invernaderos que afectan a la atmosfera y no son provocados por el hombre. Existen volcanes que pueden generar altos niveles de contaminación. Sin embargo, la gran mayoría de los gases provienen del Dioxido de Carbono de los automóviles y las industrias.”Lo que pasa es que la actividad humana ha superado con creces toda la deriva natural y  se han roto los equilibrios. Por lo tanto el calentamiento global es un aumento de la temperatura que provoca cambios estructurales en el clima”.

En referencia a la  Antártida, Miguel asegura que el mayor riesgo que existe  en aquella zona, es la liberalización de gases contaminantes acumulados durante los últimos 70 años en el hielo, porque esto podría provocar la extinción, casi completa, de una gran cantidad de  especies animales en el Polo Sur. Para poder averiguar esa cantidad de gases contaminantes los últimos años, Miguel y su equipo, realizaron diferentes comparativas entre las muestras que iban analizando en el momento, con los restos congelados durante los últimos siglos.

El Krill, la pieza clave para entender todo

En la Antártida existe una variedad inmensa de especies animales, algunos se encuentran bajo el agua, como los elefantes marinos, también existen diferentes aves marinas como los pingüinos o el petrel de Nieve y hasta mamíferos como el oso polar, pero ninguna de ellas podría existir sin el Krill. El Krill es un crustáceo de tamaño diminuto similar a la quisquilla que vive en las aguas de la Antártida y conforma la gran parte de fauna acuática de la zona. Se suelen encontrar en bandadas de decenas de miles de individuos y en el agua, se suelen agrupar por enjambres que oscilan entre los 1.000 y 100.000 unidades por metro cubico. Además, es el alimento habitual de casi todos los animales que existen en la Antártida.

La desaparición del Krill pone en riesgo de extinción a numerosas especies

Sin embargo, el Krill ha ido desapareciendo con el paso de los años, “el kril que era algo que antes abundaba mucho, pero nos ha costado encontrarlo para poder medir en muchos casos”, asegura Miguel Motas, el cual  señala a la contaminación provocada por el hombre, como el principal motivo de este hecho. “Para analizar el nivel de contaminación a la que tse encuentran los pingüinos era necesario y fundamental analizar el krill y ha habido época en la que no encontrabamos nada. Y esto, puede poner en riesgo la supervivencia de los pingüinos ya no solo por los contaminantes o el cambio climático, sino por la propia desaparición del Krill Y probablemente escasea por el cambio climático” afirma Miguel.

Está claro que tanto la contaminación como el calentamiento global  han sido causados principalmente por los altos niveles de dióxido de carbono que ha creado el hombre a causa de los tubos de escape de los coches y el humo de las fábricas, pero en los últimos años, industrias como la alimenticia, la cosmética o la pesca también  han contribuido a la desaparición de especies animales como el Krill. Diferentes complementos alimenticios, como el aceite de Krill o cremas antioxidantes están contribuyendo a la desaparición de esta especie. Por otro lado, también hay que tener en cuenta la pesca masiva de toneladas de Krill que han llevado a cabo algunos países como China o Rusia, de manera descontrolada. “Al principio, todos los países pensaban que el krill era un recurso infinito y que no habría riesgo de extinción, pero ha ocurrido todo lo contrario, se ha convertido en un recurso limitado y se ha tenido que regular y prohibir este tipo de pesca ya que estaba escaseando” asegura Miguel.

La contaminación, un problema que se va agravando año tras año La alta emisión de CO2 que ha producido, produce y seguirá produciendo el hombre supone un gran riesgo para la vida. Esta exposición de gases a la atmosfera genera un aire de mala calidad que en la actualidad, es considerado como una de las amenazas más graves para la salud. La Organización Mundial de la Salud reiteraba en 2012 que el “72% de las defunciones prematuras relacionadas con la contaminación del aire exterior en 2012 se debieron a cardiopatía isquémica y accidente cerebro vascular, mientras que un 14% fueron a causa de neumopatía obstructiva crónica o infección aguda de las vías respiratorias inferiores, y un 14% a cáncer de pulmón.”, un dato alarmante para la sociedad. Todas estas evidencias reflejan la necesidad de que se empiece a trabajar en el diseño de políticas para controlar y reducir así la carga de contaminación que se emite, respetar la explotación de recursos naturales y tratar de buscar otros modelos de industrias que no liberen gases contaminantes.

Para expertos en el estudio de la contaminación como Miguel Motas, no es fácil poner una fecha para que este problema sea irreversible. Miguel  se muestra optimista y cree que todavía hay tiempo  para revertir la situación pero pone el foco en las principales potencias para terminar con la contaminación.”Yo creo que tiempo hay, pero cada vez menos y países de gran importancia como China y Estados Unidos deberían tener una implicación seria, a pesar del resto de países, y no parece que estén por labor de implicarse. Ellos son las grandes potencias y los principales agentes contaminantes y tienen que comprometerse y que sea lo antes posible. Yo no sé decir fechas, pero si seguimos a este ritmo, de aquí a cincuenta años, la situación puede ser muy mal a este ritmo”.

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