El Membrilla C.F. no cumple las expectativas a pesar de un año para la historia.

La pasada temporada comenzó con ilusión por el profundo cambio en el club. Tras una antigua directiva con poco interés en mejorar la plantilla, llegó al equipo una nueva Junta con ganas de trabajar y darlo todo por el Membrilla C.F. Se inició así un nuevo camino para el equipo, que busca la luz al final del túnel después de varias temporadas con unos malos resultados. El primer paso hacia la nueva campaña fue la renovación del entrenador, Sergio Fernández-Pacheco Alises, al que no le faltaban las ganas de mejorar los resultados cosechados años anteriores y de jugar con las nuevas incorporaciones y los antiguos jugadores. Los fichajes no se hicieron de esperar y se han realizado hasta ocho, entre los que destaca los siguientes:  El central Ángel del Olmo y el centrocampista Joaquín Márquez, que suplen las bajas de Jesús León Alcaide y Alfonso Martín Cano, que dejan la plantilla por diversos motivos. La mejora del conjunto membrillato es evidente y así lo confirma el director deportivo del club Gaspar Bellón: “El Equipo, con los nuevos fichajes, ha ganado en profundidad de banquillo y en experiencia”.

Pedro Antonio Ramírez: “El inicio no fue nada bueno y eso nos condiciono para el resto de la temporada”

La temporada resultó ser agridulce. Las altas expectativas del principio del curso no se cumplieron, ya que la plantilla, a pesar de su indudable calidad, no consiguió su principal objetivo: el ascenso a primera división preferente. Durante toda la campaña el equipo sufrió altibajos, lo que hizo que el sueño del ascenso fuese una quimera a las pocas jornadas del inicio de la liga. Para Pedro Antonio Ramírez, miembro de la plantilla, el principal problema estuvo en el mal inicio de la temporada. “El inicio no fue nada bueno y eso nos condiciono para el resto de la temporada, la motivación a medida que pasaban los partidos decaía ya que cada vez se veía más difícil lograr el ascenso”, explica.

El estilo de juego marcado por el entrenador fue difícil de definir. La afición no ha sabido determinar la forma de jugar del equipo y cada partido se podía encontrar un estilo totalmente distinto al del partido anterior, algo que afectaba directamente a los jugadores, que en varias fases se les veía despistados y descolocados. Para el socio era “complicado ir a ver al equipo y animar en varias fases del encuentro dado que muchas veces resultaba aburrido ver el partido”, decía Juan Antonio Martín.

Los altibajos durante la temporada y la falta de una forma de jugar definida llevaron a que el equipo perdiera los mismos partidos que ganó, once. A pesar de todo, el resultado final es histórico, máxima puntuación en la categoría de Primera Autonómica de Castilla-La Mancha con cuarenta y un puntos. Sin desmerecer lo conseguido, el récord es insuficiente para el objetivo marcado al principio de temporada de lograr el ascenso que se quedó a veinticinco puntos, la distancia frente al líder, el Calvo Sotelo Puertollano C.F. Este equipo fue el claro dominador durante toda la temporada y ganó los dos enfrentamientos directos contra el Membrilla C.F. aplicando severos correctivos.

El curso está lastrado por la baja forma de los delanteros de cara a puerta. Los máximos goleadores del equipo son Víctor Manuel Agudo Bellón con siete goles en veintisiete partidos y Yuri Manuel Guijarro Roca con cinco goles en veintitrés encuentros. A estos dos atacantes se suma Jorge Márquez Jiménez, el tercer delantero del equipo, que consigue cuatro goles en veintitrés partidos durante la campaña. La poca eficacia de los delanteros hace que la ilusión de conseguir subir de categoría sea imposible e incluso provoca que el balance de goles a favor y goles en contra sea negativo con treinta y siete goles a favor y treinta y ocho tantos en contra a pesar de que en la defensa se encuentra el mejor jugador de la temporada Juan Miguel Lozano Pacheco.

El central goleador

El defensa es el jugador que mejor rendimiento mostró a lo largo de la campaña. No ha sufrido los altibajos que acusaba el equipo. El central es el único jugador que ha jugado los 30 encuentros de la temporada en los que, además de ser un muro en defensa, ha sido capaz de lograr cinco tantos, los mismos que el segundo delantero más goleador. Juan Miguel Lozano trasmitía la seguridad que el portero no mostraba en ciertos momentos. Se veía superado en varias acciones de los choques, en especial los balones aéreos, lo que provocaba cierto nerviosismo en los jugadores a la hora de defender.

El entrenador se vio superado en varias fases de la temporada durante los altibajos del equipo. Fueron los propios jugadores y el enorme apoyo de la afición lo que hizo que el conjunto superara las malas fases de la temporada. Con el gran talento de la plantilla lograron el récord de puntos. El empuje de jugadores como Pedro Antonio Ramírez, Álvaro Martín Buro Pozuelo o el propio Juan Miguel Lozano Pacheco, de los más veteranos de la plantilla, hizo que el equipo haya logrado puntos a base de corazón y garra más que de juego, como ante el A.D. Valenzuela o el AT. Teresiano. Estos encuentros en los que el buen fútbol brilló por su ausencia y se quedan los tres puntos en casa por la mínima. Además, el equipo, durante toda la temporada, ha sufrido numerosas lesiones, aunque ninguna de gravedad. Sin embargo, estas bajas ha provocado que algunos jugadores no cojan el ritmo necesario para la práctica de este deporte. Aunque estas lesiones han estado presentes durante todo el año, para el director deportivo no son excusa: “Las lesiones condicionan la temporada, pero la plantilla debe estar preparada para todas estas circunstancias, forman parte del fútbol”.

La directiva, a pesar del gran trabajo realizado durante la pretemporada desde los despachos, ha sido consciente de que los resultados conseguidos durante el curso no fueron los deseados y durante los últimos partidos de la campaña ya solo se pensaba en los cambios para la temporada siguiente: “A partir de la jornada veintidós/veintitrés ya solo pensábamos en mejorar la plantilla para la siguiente temporada y en el cambio de entrenador, puesto que ya no se podía lograr el ascenso”, reconocía Gaspar Bellón. De esta manera, el principal culpable de los malos resultados para la directiva fue el entrenador. “En los malos momentos de los partidos, Sergio les decía a jugadores en los que más confiaba que se la jugaran ellos y con esa táctica no se llega a nada”, confirmaba Ángel Rodríguez, miembro de la Gerencia del Club.

Los jugadores eran conscientes de las expectativas que había entorno a ellos en el inicio del curso por parte de la directiva y de la afición y que estas no se han cumplido por la falta de fútbol. El jugador Pedro Antonio Ramírez, tras acabar la temporada era consciente de que les había fallado a los jugadores, a pesar de su buen año: “Nos ha faltado un referente en ataque, un líder. El defensa teníamos a Juan Miguel Lozano, pero en ataque no ha dado nadie el paso adelante necesario para poder subir de categoría”.

La temporada 2016/2017 quedará para la historia del Membrilla C.F. Sin elaborar un gran juego se consiguió un record de puntos y se dio el primer paso para lograr subir de categoría a Primera Autonómica Preferente. Con una directiva con ganas de trabajar, unos jugadores con ganas de mejorar y un entrenador dispuesto a darlo todo por el club se conseguirá el esperado ascenso.

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