En Cuenca, ahí un club que para quienes sean fan de las acrobacias, de los circos, de los malabares y todo ese tipo de arte, pueden ir a probarlo y si les gusta, formar parte de este maravilloso club, que es el Club Gimnástico Planeta Movimiento donde dan sus clases en el instituto Fernando Zobel. Su presidente Carlos García del Castillo, estudió INEF en Toledo y fue ahí dónde se dio cuenta que le gustaba las acrobacias y todo lo que conlleva esta disciplina. Los comienzos fueron duros porque no había profesores de acrobacia ni ningún especialista en este deporte. Eran los propios alumnos los que alquilaban un espacio donde poder practicar todos los días, el lugar era la fábrica de armas en la Universidad de Ciencias del Deporte en Toledo. Volvió a Cuenca para crear este club y llevarlo al éxito.

García del Castillo decidió hacer las prácticas cuando terminó la carrera en la mejor escuela de circo de España, la escuela de circo Carampa, donde preparan a la gente para las escuelas de circo europeas y donde acuden potentes escuelas como la de Sol. “Ahí conocí todas las disciplinas del circo, donde se incluyen acrobacias y me quede alucinado y la verdad es que descubrí mi pasión y me quede loco”. Carlos decidió volver a Cuenca para fundar su propio club y cree que este tipo de arte está emergiendo: “Creo que en todos los lados este tipo de deportes están en auge, parkour,  free run, el tricking, hay un montón de artes que están emergiendo y los niños quieren hacerlo, no solo los niños, si no las personas mayores también quiere aprender a hacer malabares”. Al presidente del club le da un poco de tristeza que en su ciudad no hubiera estas actividades: “quizás de niño si hubiera descubierto esto, ahora mismo seria mejor en cuanto a técnica, porque al final yo he creado un club de acrobacia sin haber competido ninguna vez,  sin ser gimnasta y me parece muchas veces gracioso”.

Primer campus de verano de gimnasia e inglés. Fuente: Carlos García
El club Gimnástico

Carlos cuenta sus inicios. “Empecé yo solo la primera temporada, y el año siguiente me ayudo un compañero mío de instituto, que es escalador y también equilibrista, fue el único que me echó una mano en la segunda temporada y la verdad que se lo agradezco mucho, ahora está terminado la carrera y está un poco más ocupado y no nos ha podido ayudar  mucho”. Destaca que ha “reclutado” a dos cracks, que son Clara, que lleva 7 años en Madrid  y Carlos, entrenador de un club muy famoso como es el club gimnástico Pozuelo.

Participan en exhibiciones, talleres, y lo que buscan es exhibir por exhibir, “el ganador, al final es uno mismo cuando le aplaude el público y el reconocimiento de cierta forma a nuestro trabajo”. El año pasado estuvieron en tres o cuatro eventos  y cada vez quieren más. “El hándicap que tenemos, es que la cultura de este deporte aquí es prácticamente nula, entonces es un proceso que tiene que crearse entre los propios chavales que vayan adquiriendo más nivel y nosotros también, porque nosotros al final somos unos novatos”. Terminó la carrera y se lanzó de lleno a este proyecto. Empezó con cinco amigos pero como una asociación, como algo “disperso”, sabían que hacer pero no sabían cómo hacerlo. “Tengo claro que esto es mi pasión y que quiero continuar con este proyecto”.

Taller con el Club Huécar de gimnasia rítmica. Fuente: Carlos García

En el club hay varios grupos repartidos en distintos día y especialidades, están los de lunes y miércoles, martes y jueves y están los de los viernes. También, hay pilates, grupos de parkour y grupos de circo del instituto y la escuela de circo de Arcas. “Cada vez vamos creciendo más, y nos llaman   los institutos o el ayuntamiento, para hacer talleres o actividades más continuas para fomentar este tipo de arte”.

Es su tercera temporada en Cuenca, empezaron en el Sargal de una forma utilitaria. “Alquilaba la pista para entrenar mis amigos y yo, los que se animaban a hacer mortales y todo ese tipo de cosas y les dije que se vinieran a entrenar. Poco a poco vi que la gente se animaba más y entonces decidí montar un serio y que dure en el tiempo que es la intención y que se vaya retroalimentando con los mismo niños que lo sigan llevando hacia delante”.

Gracias al crecimiento que están teniendo esta temporada, para el año que viene, se van a trasladar a una nave más grande “Luego nos vinimos aquí al Zobel, el año pasado, donde tenemos un gran espacio, cogemos el material del instituto, nos lo ceden, se han portado muy bien, nos han ayudado un montón y gracias al crecimiento que estamos teniendo, hemos arriesgado y el año que viene vamos a alquilar una nave, una nave fija para dejar el material fijo, porque al fin y al cabo esto es del Instituto, al final nos limita mucho y a la hora de los horarios o fiestas del instituto”.

 

Espacio donde entrenan en el Zobel. Fuente: Fernando Morcillo
Objetivos personales

Para este deporte, existen muchos objetivos, Carlos cree que cada uno tiene que buscar el suyo y que lo más importante está en la superación personal de cada uno, superar sus miedos con el entrenamiento y la confianza en uno mismo.  “Al final uno hace la gimnasia con el objetivo de competir que es el enfoque tradicional que se hacen en los clubes de gimnasia, pero  nosotros ese enfoque lo rompemos, porque nuestro objetivo como club no es competir, es hacer crear un espacio donde los niños forme una coreografía conjunta para que lo exhiban en diferentes eventos en Cuenca y fuera de ella”. Este club se caracteriza porque no tienen el objetivo de ganar, ni de competir, es un objetivo interno, de superarse a ellos mismos y ofrecérselo al público más cercano y querido, que será la familia y amigos. “Con el tiempo, se observan cosas positivas en los niños en sus comportamientos y su evolución, aunque es muy complicado saber gestionar los carácter de los niños. Yo he jugado al futbol de pequeño, y se lo que es muy bien competir, los deportes individuales en la competición es muy exigente para los niños, por lo tanto no está hecho para todo el mundo”.

En cuanto a los entrenamientos lo hacen de una forma más lúdica y se lo toman como un juego. “Todo para nosotros es un juego y vemos la vida como tal, una  de las estrategias que hemos hecho este año que me encanta es parecido a las artes marciales  con los cinturones. Nosotros hemos hecho lo mismo pero con bandanas, cada color representa un nivel, y hacemos una ceremonia donde les damos sus bandanas y hacemos un reconocimiento para que ellos vayan comprendiendo también lo que es el espectáculo, el show, lo que es exhibirse porque nosotros vamos más por ahí que por competir”. El deporte en exhibición cada vez más, está cogiendo más bombo, y sobre todo en el aspecto económico, destaca Carlos “se consigue más sobre todo en el deporte de la gimnasia a nivel de exhibición que en el de competición”.

 

Chicos entrenando. Fuente: Fernando Morcillo

La primera fase concurre de octubre hasta diciembre. La segunda de enero hasta junio, en la que en ese tiempo se centran en las coreografías para poder exhibirlas luego en los meses de marzo y abril en diferentes. García destaca que le gustaría hacer su propio evento de club: “me gustaría hacer nuestro propio evento de club, no sé si será este año o el que viene porque estamos creciendo tan rápido que veces nos supera todo esto”.

Doble tarea

Ser presidente de un club y a la vez profesor es una tarea que es difícil de llevar, que sólo algunos pueden o quieren hacer esa doble tarea, el máximo líder de este proyecto recalca : “ese es el tema del emprendedor, del empresario, de la persona que se arriesga a luchar por lo que uno quiere y a ganarse la vida con ello, porque a mí me encanta esto y lo haría de forma gratuita, pero de forma gratuita no comes o no te compras un abrigo. Tienes que ser grande, para que tun negocio sea grande, se trata de ser uno mismo consigo y  con las personas que te rodean. Si no hubieran sido por mis cinco compañeros con los que empezamos en Toledo, esto no hubiera sido posible”.

El proyecto “Lanzadera” les ha ayudado con una cantidad de 7.500 euros, cantidad que les ha permitido trasladarse este año que viene a la nave: “eso es lo que nos va a dar para irnos a la nave este año nuevo y llenarlas de colchonetas, llenarla de material, adaptarla y que podamos pagar los alquileres y nuestros sueldos, y poco a poco seguir creciendo y metiendo más gente” afirma Carlos.

Colchoneta done hacen las piruetas. Fuente: Fernando Morcillo

En cuanto a los materiales, son bastantes caros. “Es lo malo de este proyecto y esta pasión” dice el jefe del club. “Cuando mi madre la jubilaron, ella me ayudó con el dinero ya parte, vendí mi coche y me compré la colchoneta grande. Quieras que no, estamos cobrando bastante mejor que muchas personas y no nos podemos quejar en los tiempos que corren, la hora la cobramos a 15 euros por persona, siempre se trabaja más de lo percibido, porque nosotros trabajamos 8 horas más o menos a la semana, y luego nos vamos a nuestras casas a seguir preparando coreografías y todo lo demás”.

Lucas, uno de los alumnos del club, dice que “es muy divertido este deporte”, incluso llegándole a gustar más que el fútbol en la que también esta apuntado y ocupa la posición de portero. “Lo que más me gusta es el datchball, y sobre todo las volteretas”.  No sólo el fútbol tiene que acaparar toda la atención de los chicos pequeños que están empezando a cumplir su sueño. Existen otros deportes que no están a la orden del día, y que son igual de felices o incluso más que con deportes que si están a diario en los medios.

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