Rafael piensa que el plan educativo de la asignatura debe basarse en la lectura.

El escritor y docente, Rafael Escobar, se acomoda en el sofá. Viste vaqueros y chaqueta marrón, con una camiseta de manga corta negra debajo de esta. Su risa tímida y nerviosa hace que, a pesar de no querer nunca llamar la atención, todo se centre en él. Tiene una mirada sincera, bondadosa y firme, que me hizo confiar en él desde el primer momento en que lo vi. Rafael es un hombre sencillo y sensible que un día decidió estudiar Filología Hispánica,

para dedicarse a escribir poesía. Dos años después, en 2003, comenzó a ser profesor de secundaria y desde entonces hasta la actualidad complementa la escritura con su recién descubierta vocación. Es autor de tres libros, Cerca de la herida, Sino a quién conmigo va y Todo el mundo debería a ser apedreado con este último ganó el premio de poesía Joaquín Benito de Lucas.

Rafa, como se le llama en el IES Jorge Manrique, instituto en el que lleva once años, ayuda a muchos jóvenes a encontrar su “camino literario”. No tiene problema en leer todos los artículos, libros y novelas de sus alumnos y dedicarles unas hermosas palabras con la opinión de los textos, las correcciones y los consejos.

Fotografía de Rafael Escobar, cedida por él mismo. CUENCA

<<Comencé a los seis años, escribiendo fábulas y literatura fantástica, pero en la adolescencia empecé a escribir poesía, género en el cual me he establecido>>, responde con alegría, riendo con ternura. Asombra que Rafael no empezara su pasión a la escritura con los poemas, es fácil imaginarlo intentando imitar “Ojos verdes” de Bécquer.

– ¿En qué te inspiras para escribir poesía?

– Pues, sobre todo, en experiencias personales y en literatura. Escribir sobre otros poem

as que se han escrito también es una fuente de inspiración. Además, creo que es muy importante la escritura como premonición, la escritora Carson McCullers dijo: “Todo lo que sucede en mis relatos, me ha sucedido o me sucederá”.

 

De Carson McCullers pasamos a Chéjov, su escritor favorito. El poeta, se incorpora un poco, su mirada es fija y mueve las manos despacio, mientras se inclina hacia mí –no puede evitar sacar su lado docente cuando va a explicar algo- y me comenta que Chéjov decía que “escribía para hacer daño”. << Sus relatos eran muy crudos, pero, también, muy verdaderos. Él inventó el cuento moderno y el antihéroe, ese hombre bueno que no sabe hacer el bien y que mete la pata, ayudándonos a darnos cuenta que “el ser humano da más pena que asco” >>. Ante esta última frase el poeta se ríe tímido, pero muy divertido, como es él cuando se encuentra en confianza. Rafael confiesa –en tono serio- que la docencia fue una salida alternativa, muy utilizada hoy en día por los escritores, ya que es muy difícil dedicarse únicamente a escribir y vivir de ello. <<En el IES Jorge Manrique me he sentido especialmente querido y eso ha hecho que me guste mi profesión, convirtiéndose además en otra vocación>>.

-Tú que amas tanto la Literatura, ¿crees que se enseña correctamente actualmente en nuestros institutos?

– No, creo que la Literatura habría que humanizarla mucho más, es decir, más práctica y menos técnica, un plan educativo basado en la lectura, leer libros interesantes de buenos autores y que puedan aportar algo al alumno. Además, no daría a los clásicos hasta al menos 4ºESO, si le damos a los niños unos libros que no comprendan, porque no han alcanzado todavía la madurez, solo conseguiremos que odien esos libros y que no los vuelvan a leer nunca.

-Has conseguido algo que pocos profesores de Lengua y Literatura logran, los adolescentes han llegado a “gustarles” la sintaxis, además, eres “famoso” en el instituto por lo bien que enseñas este campo. ¿Cómo lo has conseguido?

 

– Bien, para empezar a mí no me gusta la sintaxis, yo hice Filología Hispánica porque en mis años era la carrera que más se adecuaba a lo que quería dedicarme, a lo que más me gustaba, la Literatura, pero, la sintaxis venía en el “pack” por lo que tuve que estudiarla. Así pues, a la hora de explicarla, como no soy experto en ese ámbito, me preparo muchísimo las clases de sintaxis, quizás sea por eso por lo que ha dado sus frutos.

Cada vez que Rafael habla de sus alumnos se le ilumina la cara y ríe suavemente, son ya quince años dedicados a la docencia y, según él, todavía sigue aprendiendo día a día de ellos. Él recuerda su etapa adolescente y vive con ellos una segunda juventud. La manera de hablar, reír, expresarse y su voz cálida y tranquila demuestran su personalidad, se descubre ante nosotros, como si un rayo de luz lo iluminara, como una persona buena, llena de piedad y tremendamente empática. Aunque, para él es muy importante la enseñanza del temario, sin embargo, considera que eso no es lo único, como buen amante de la literatura implica en su forma de enseñar (y de relacionarse en general con las personas) valores morales muy importantes. Responde con buen criterio y respeto las preguntas de los alumnos –y las mías- aprovecho, por lo tanto, para interrogarle sobre diferentes temas de la actualidad. Hablamos de los recortes de educación, de Cataluña y de Trump.

-Considero que han sido pésimos, si hay crisis es obvio que hay que sacar dinero de otro lado, recortar, pero no se puede recortar de lo más básico como la Educación y la Sanidad.

– ¿Y del tema de Cataluña?

-A mí esto me pone muy triste, porque independientemente de si finalmente Cataluña se independiza o no de España, ya se ha abierto una grieta social muy difícil de cerrar, como votante de izquierdas estoy decepcionado porque creo que no han ejercido una buena oposición al Gobierno y no han sabido cómo llevar este tema.

Siendo tan importante la educación en los niños y los adolescentes me intereso por la opinión del docente en cuánto a su percepción por el nuevo mundo que nos rodea. Sobre todo por los nuevos líderes políticos elegidos por la sociedad, especialmente por Trump. Rafael entristece su rostro. <<Creo que lo más triste es que Trump ha salido elegido fruto de una carencia de valores, hacen falta soluciones y este las da fáciles. Un ejemplo muy bueno de esto fue Hittler, que les dijo a los alemanes lo que querían: “culpables”. No se pararon a realizar una autocrítica. Eso mismo, está pasando actualmente en EE.UU. con Trump>>.

Tras el escabroso tema de la llegada de Trump a la Casa Blanca, le interrogo “¿A qué le teme Rafael Escobar?”, este se queda unos segundos callados, me mira con sus ojos expresivos a través de las lentes y, tímido, confiesa que a lo que le teme es a la muerte –parece un miedo obvio, pero, lo cierto, es que es lo argumenta de tal manera que se observan sus miedos más íntimos- <<Sobre todo temo que me llegue la muerte ahora, tengo muchos antecedentes en mi familia con cáncer y temo que me suceda a mí>>. Tras esta última confesión, siempre siendo él tan verdadero y profesional lo abordo, dejando que se defina así mismo, pues, quizás, aunque la definición más objetiva sea la que se hace desde fuera, jamás se le podrá conocer tan profundamente como él mismo se conoce.

– Para terminar… ¿Cómo te definirías?

– Bien, pues por ponerme un adjetivo bueno y otro malo, yo diría que soy muy sincero, pero que a la vez soy muy inseguro, todavía tengo muchas incertidumbres.

Rafael Escobar es el vivo ejemplo de la sinceridad y la comprensión, de la buena enseñanza y del amor a la escritura. Lee, escribe y escucha rock diariamente. Confiesa que se prepara muy bien las clases de sintaxis, a pesar de que las detesta y que estudió Filología Hispánica porque por entonces no había una carrera que fuera solo Literatura. Habla de todo con confianza y se “moja” como pocos profesores lo hacen.

The following two tabs change content below.

Cristina Mora Jiménez

Estudiante de Periodismo en la Universidad de Castilla-La Mancha

Latest posts by Cristina Mora Jiménez (see all)

Cristina Mora Jiménez

Cristina Mora Jiménez

Estudiante de Periodismo en la Universidad de Castilla-La Mancha

Leave a Response