Las criptomonedas son monedas virtuales que utilizan un cifrado digital en sus operaciones y con las que se pueden ejecutar transacciones económicas sin necesidad de intermediarios. Este modelo de dinero virtual, que se ha planteado como la gran alternativa al sistema financiero mundial existente, se sirve de la criptografía para crear economías seguras, con una mayor privacidad, que no pueden ser controladas por ningún gobierno o institución financiera, debido a que las criptomonedas se desarrollan en una red totalmente descentralizada.

Este tipo de divisas tienen la misma función que cualquier moneda física, pero con la diferencia de que el dinero es virtual, no lo tienes en tus manos. Sin embargo, con las criptomonedas se pueden realizar pagos entre personas y ya existen algunas empresas que aceptan estas monedas digitales en sus páginas web. Además, empiezan a verse establecimientos físicos en los que se permiten los pagos con criptodivisas. Para poder pagar con criptomonedas se necesita tener una cuenta que las comprenda, es decir, igual que se tienen tarjetas de crédito con euros, u otro tipo de moneda, que se tienen en la cuenta del banco, existen tarjetas con criptodivisas. Pero a pesar de que existen estas posibilidades, los pagos con dinero virtual aún no están muy extendidos tanto en páginas web, como en tiendas físicas.

La criptografía es la encargada de asegurar la seguridad de este tipo de monedas, pues consigue que no puedan ser falsificadas, ya que cada persona tiene sus propias claves criptográficas, y sin ellas resulta imposible realizar cualquier tipo de operación. Este dinero virtual es seguro gracias a la base de datos blockchain, una cadena de bloques en la que se registran todas las maniobras llevadas a cabo por cualquier usuario, pero, respetando la privacidad del beneficiario. Cada bloque de información se conecta con otro bloque impidiendo que esta pueda ser modificada o borrada una vez esté asentada. La innovación que aplica el blockchain respecto a las bases de datos habituales es que no existe un servidor central que controle todo el flujo de información, sino que se almacena en los distintos bloques de la cadena. De este modo, la cadena de bloques presenta una mayor transparencia y seguridad. Además, para fortalecer la seguridad que aportan las criptomonedas, todas y cada una de las operaciones tienen que estar aprobadas por la comunidad de la moneda.

Las criptomonedas son un sistema de confianza que transmite un valor determinado entre un comprador y un vendedor a través de una red peer to peer (P2P), que opera en una red descentralizada y que se negocia en el mercado bursátil digital. El sistema P2P, también conocido como red entre pares en español, es una forma de compartir material en cualquier formato entre usuarios de Internet interconectados. Funciona sin clientes ni servidores fijos, sino a partir de una serie de nodos que ejercen a la vez como clientes y servidores.

La base sobre la que aparecieron las criptomonedas es el “b-Money”, creado en 1998 por un ingeniero informático y criptógrafo que trabajaba en Microsoft, Wei Dai. El “b-Money” era un sistema de dinero electrónico distribuido y anónimo. Más tarde, en 2005, apareció el “Bit Gold” de la mano de Nick Szabo, informático, jurista y criptógrafo, que consistía en un sistema de monedas electrónicas. El “Bit Gold” es considerado el precursor directo de las criptomonedas que ahora conocemos. Una de las criptodivisas más famosas es el bitcoin, la primera moneda descentralizada, que apareció en 2009 bajo el pseudónimo de Satoshi Nakamoto, del cual se desconoce si es una persona o una organización. A partir del bitcoin comenzaron a surgir más tipos de criptodivisas, unas con más éxito que otras.

Cerca de 1400 criptomonedas diferentes

Existen aproximadamente 1400 tipos de criptodivisas en el mundo, aunque la más conocida y la primera en aparecer en el mercado fue el bitcoin. Entre todas mueven grandes cantidades de dólares en todo el mundo, aportando cada una distinto valor, unas más alto y otras más bajo. Cada una de ellas posee unas características que las diferencian del resto. Siguiendo al bitcoin se encuentran otras criptomonedas como el ethereum, el ripple, el litecoin o el dash, entre muchas otras.

Como se ha dicho anteriormente el bitcoin es la criptomoneda más famosa y a partir de ella han aparecido muchas más, hasta crear el mercado de las criptomonedas. Igual que el resto de monedas virtuales, el bitcoin tiene un límite, fijado en 21 millones, hasta 2144, año en el que se ponga un nuevo techo. Este límite, establecido por el mercado, nunca podrá ser superado. Esta criptodivisa se utiliza como método de intercambio a través de la red puesto que es un sistema muy seguro, ya que todos los pagos son anónimos y los códigos de las operaciones ilegibles. En sus ocho años de existencia el valor del bitcoin ha aumentado considerablemente. Actualmente su precio oscila entre los 7.000 y 8.000 dólares pero su cotización máxima ha llegado a los 20.000 dólares.

Una de las alternativas más fuertes al bitcoin es el ethereum, la segunda criptomoneda más importante del mundo. El ether es el nombre de la moneda pero se le suele llamar ethereum debido a que este es el nombre de la red que controla esta criptodivisa. Su nacimiento oficial data del año 2015, gracias a su propulsor, el ruso Vitalik Buterin, pero su aparición se consiguió gracias a una plataforma de financiación colectiva desde julio a agosto de 2014. La ventaja más destacada de ethereum es su velocidad de transacción, ya que tarda tan solo 15 segundos en generar bloques. Otra de sus virtudes es su técnica de encriptación, pues le da la posibilidad de conseguir estas monedas con el ordenador. Además, lo más novedoso de esta criptomoneda son los contratos inteligentes, es decir, los usuarios y empresas pueden firmar contratos desde cualquier parte del mundo sin pagar comisiones. Una de las cosas que lo diferencia del bitcoin es que no tiene un límite de unidades y que su valor es mucho más inferior, siendo de unos 800 dólares por unidad.

El ripple, creado por Chris Larsen, se conoce como la criptomoneda de los bancos puesto que su funcionamiento está muy relacionado con el mundo financiero, proporcionando mejoras en los sistemas de transacción de las entidades bancarias. Con esta moneda virtual los bancos pueden saltar los controles en las fronteras y ejecutar sus operaciones financieras sin pagar comisiones nacionales y sin ser controlados por ningún país. Con el ripple las transferencias son mucho más rápidas que con el bitcoin, entre cinco y diez segundos.

Otro tipo de criptomoneda es el litecoin de Charlie Lee, que funciona de manera similar al bitcoin. Apareció en octubre de 2011 como un proyecto independiente para complementar al bitcoin. Solo se diferencian en el límite de unidades, siendo el del litecoin mucho mayor, 84 millones. Además, son más sencillas de utilizar y el tiempo en el que se crean los bloques es menor, dos minutos y medio, frente a los diez minutos del bitcoin. Por último, Evan Duffield creó el dash para fortalecer la privacidad y velocidad de las transacciones, siendo de cuatro segundos el mínimo de tiempo.

Tipos de criptomonedas | Fuente: Coindesk, coinmarketcap.com
Monedas con alta volatilidad

La volatilidad de estas divisas puede ser tanto una ventaja como un inconveniente. Las criptomonedas suelen experimentar cambios repentinos en sus precios, suben y bajan muy rápidamente. Esto puede ser un inconveniente puesto que las enormes variaciones a las que están sometidas estas divisas pueden traer consigo pérdidas de cientos de dólares en cuestión de segundos. Sin embargo, estas subidas y bajadas tienen una parte positiva, ya que resultan muy interesantes a la hora de negociar en los mercados financieros.

Dentro de los beneficios que aportan las criptodivisas destaca la transparencia que brinda a sus usuarios, ya que presenta una gran privacidad y seguridad para quien las utiliza. Las transacciones quedan registradas en un libro compartido pero la identidad de quien las realiza no. El receptor solo recibe la información estrictamente necesaria, en la que no se incluyen los datos personales del emisor. Asimismo, las criptomonedas son globales, es decir, todo el mundo puede acceder a ellas y transferirlas instantáneamente y sin intermediarios a cualquier persona desde cualquier lugar del mundo, siempre y cuando se tenga acceso a Internet.

Otra ventaja del dinero virtual es que circula dentro de una red descentralizada, es decir, no existe ningún mercado oficial que lo regule ni ningún país o institución puede controlarlo. Y, por último, resulta positivo que las criptomonedas no generan a penas impuestos.

Pero como dice el refrán, no es oro todo lo que reluce, y es que pese a tener cosas muy buenas, las criptodivisas presentan una serie de inconvenientes que se unen al ya mencionado de su elevada volatilidad. Anteriormente se ha mencionado que con este tipo de monedas se pueden perder enormes cantidades de dinero en muy poco tiempo debido a que su valor está fijado por la ley de la oferta y la demanda. Al no existir un mercado que regule las criptomonedas resulta imposible controlar las fluctuaciones, y esto puede dar lugar a una burbuja financiera. Además, a este problema se suma que las criptomonedas no tienen un sistema que proteja a sus usuarios ante las pérdidas. Por lo que su utilización puede ser muy arriesgada porque puedes perderlo todo en cuestión de segundos y sin posibilidad de recuperarlo.

Las criptodivisas también tienen  un lado oscuro, ya que pueden utilizarse con fines ilegales. La Administración para el Control de Drogas (DEA) afirmó en su informe anual sobre la Evaluación Nacional de Amenazas de Drogas 2017 que las monedas virtuales pueden ser utilizadas para lavar dinero procedente del narcotráfico. El bitcoin es la criptodivisa más empleada para este tipo de fines delictivos porque es la más antigua y una de las más aceptadas en todo el mundo. Según la DEA, las organizaciones criminales se aprovechan del anonimato y privacidad de las criptomonedas para lavar dinero y cambiar fondos al extranjero, especialmente a China. El dinero procedente de las ventas por narcotráfico se pasa a bitcoin y, este se vende a casas de cambio con políticas en las que no es necesario conocer la identidad de los clientes. Estos lugares venden el dinero en efectivo obtenido por el narcotráfico a comerciantes de China que quieren vender los bitcoin para poder transferir valor anónimamente en el extranjero, eludiendo las estrictas regulaciones del país en cuanto a las transacciones internacionales. Así es posible traspasar grandes cantidades de dólares de un país a otro como parte de un gran plan de fuga de capitales vinculado directamente al lavado de dinero, explica la Agencia Antidrogas de EEUU.

Este tipo de transacciones económicas ilegales con monedas virtuales tienen lugar en la “Deep Web” (red oscura). Este es un rincón muy escondido de la red y difícil de acceder donde se manifiesta la delincuencia movida por criptomonedas. Como este tipo de dinero digital cada vez es más aceptado en cualquier negocio legal y su uso se está haciendo muy común es fácil comerciar con él. Las criptomonedas pueden obtenerse por negocios ilegales pero luego es muy sencillo cambiarlas en cualquier lugar por dinero normal y nadie sabrá de donde se ha obtenido ese capital, puesto que como se ha dicho en varias ocasiones las criptodivisas son anónimas. Este tipo de dinero protege mucho a sus usuarios con herramientas como las “tómbolas”, con las que se pueden borrar todas las uniones entre estas monedas y sus propietarios a cambio de una comisión. De esta manera las criptomonedas, y sobre todo el bitcoin, resultan idóneas para comerciar en el mercado del narcotráfico, tanto por su anonimato como por la incapacidad de gobiernos e instituciones para controlarla.

Acabar con el uso de las criptomonedas con fines ilegales como el narcotráfico o el contrabando, entre otros, es uno de los retos que varios países están asumiendo. Por ejemplo la Hacienda Tributaria española quiere erradicar este tipo de acciones y afirma que “la utilización por el crimen organizado de la Deep Web para el tráfico y comercio de todo tipo de bienes ilícitos, así como el empleo de criptomonedas tipo bitcoin o similar como medios de pago, es uno de los desafíos más exigentes en la actualidad”.

España quiere regular las criptomonedas

Desde 2015 las criptodivisas están aceptadas como forma de pago en nuestro país. Y fue en el año 2017 cuando el número de comercios en los que se empezaron a aceptar pagos en bitcoin se multiplicó, superando los 9.000 establecimientos. España es un país con una gran innovación, y es por ello que su mercado es un terreno idóneo para el desarrollo de iniciativas relacionadas con  las criptomonedas. Además, el interés de los usuarios españoles por comerciar con este tipo de dinero virtual va creciendo día tras día. Como en el resto del mundo, el bitcoin es la moneda más famosa y utilizada en nuestro país. Sin embargo, aunque el uso de criptodivisas globales está muy normalizado, España ha creado su propio dinero virtual.

En marzo de 2014 apareció el SpainCoin denominado como “el dinero del pueblo para el pueblo”. El 50% de los spaincoins se repartió gratuitamente a los ciudadanos españoles que pudieron demostrar su nacionalidad a través del Documento Nacional de Identidad (DNI) electrónico. Otra criptomoneda de origen español es la PesetaCoin (PTC), comúnmente llamada “La Rubia”. La PTC es una moneda virtual muy similar al bitcoin para adquirir bienes y servicios de todo tipo. PesetaCoin reduce al mínimo las comisiones y garantiza la seguridad en sus transacciones que, además, son muy rápidas, ya que las pesetacoins se reciben en la cartera del receptor en tan solo unos minutos. Se presenta como una la divisa perfecta para el comercio electrónico y para transacciones entre particulares, incluso si viven en países diferentes, ya que no pertenece a ningún Estado y puede utilizarse en todo el mundo sin barreras de cambio ni gastos de conversión o envío.

En España, este nuevo método de pago está sujeto al Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), lo que quiere decir que, según el fallo dictado por la Corte de Justicia de la Unión Europea, no se debe aplicar IVA al cambio de una criptomoneda a otra moneda pero sí a las transacciones comerciales con bitcoin. La emisión de criptomonedas está considerada como una actividad comercial en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE), por lo que se debe tributar dentro del IRPF. Además, a partir de este año Hacienda va a fortalecer el control sobre las nuevas formas de pago con criptomonedas. El Plan de Control Tributario va a vigilar el uso de dinero virtual como el bitcoin para que no haya lugar a traficar y comerciar con bienes ilícitos en la “Deep Web”.

Muchos países quieren acabar con las criptomonedas y prohibirlas dentro de su territorio, pero este no es el caso de España. Nuestro país no se muestra reacio a ellas e incluso el Gobierno está  redactando un proyecto de ley para controlar las operaciones con dinero virtual. Con esta iniciativa se espera “crear las condiciones adecuadas para que España sea origen de nuevas criptomonedas” y, “atraer a las empresas que utilicen tecnologías basadas en la cadena de bloques o se decanten por las ofertas de monedas digitales como una herramienta de financiación, sin dejar a un lado la importancia de abordar algunos de los riesgos que conllevan, como por ejemplo los relacionados con el componente especulativo con el que suelen ser utilizadas”.

Las criptomonedas están aún por descubrirse en su totalidad. Son monedas con ventajas e inconvenientes, que se pueden utilizar para infinidad de acciones, tanto positivas como negativas. La realidad es que se ha creado un gran mercado sujeto a este tipo de dinero virtual y, aunque muchos quieren acabar con él, les resultará complicado porque lleva muchos años funcionando y cada día va creciendo más. Las criptomonedas han llegado para instalarse en nuestras vidas y, según Don Tapscott, fundador del Blockchain Research Institute, el valor de las criptomonedas seguirá creciendo en este 2018. Pero advierte a los compradores de bitcoin porque para que su rally se mantenga deben resolverse los desafíos sobre su regulación en los diferentes países. En su visión futura sobre las criptodivisas afirma que las compañías como Google aceptarán las criptomonedas y la tecnología blockchain. Para finalizar, cabe destacar el concepto “criptoresilencia” que viene a decir que cuantos más ataques reciben las criptomonedas, más fuertes se vuelven.

Referencias
Reportaje de Fede Durán en el periódico Actualidad Económica https://www.criptonoticias.com/seguridad/dea-incluye-bitcoin-metodos-comunes-lavar-dinero-narcotrafico/ http://www.lavanguardia.com/economia/20180123/44231026342/hacienda-reforzara-control-actividades-empresariales-profesionales-ocultas-fraude.html https://www.rankia.com/blog/blockchain-criptomonedas-bitcoin-ethereum/3629301-conoces-5-criptomonedas-mas-populares-bitcoin http://pesetacoin.info/ https://www.cambio16.com/cambio-financiero/criptomonedas-en-espana/ https://www.cambio16.com/cambio-financiero/criptomonedas-en-2018/ https://www.ig.com/es/invertir-en-criptomonedas/que-son-las-criptomonedas https://www.economiasimple.net/criptomonedas  https://www.xataka.com/criptomonedas/las-ideas-que-esta-teniendo-el-gobierno-para-regular-las-ico-las-criptomonedas-y-blockchain https://elpais.com/economia/2018/04/06/actualidad/1523007487_291556.html http://www.lavanguardia.com/economia/20180405/442200261116/hacienda-bitcoin-criptomonedas.html https://nivolap.es/como-tributan-las-criptomonedas-bitcoin-litecoin-ethereum-ripple-dogecoin-en-espana-2a-parte/ http://www.elmundo.es/economia/macroeconomia/2018/01/22/5a64c703468aeb956f8b4593.html https://criptomonedastop.com/impacto-las-criptomonedas-la-economia-mundial/ https://www.pandasecurity.com/spain/mediacenter/seguridad/criptomonedas/ https://www.criptonoticias.com/ http://www.rtve.es/noticias/20180318/20-se-pone-guardia-para-controlar-boom-criptomonedas/1698081.shtml https://latam.kaspersky.com/blog/cryptocurrencies-intended-risks/11672/

 

 

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