La mirada tradicional que tenemos sobre las agencias de noticias las sitúa como las “mayoristas” de la información. Son empresas periodísticas que suministran información sobre los acontecimientos locales, regionales e internacionales de mayor relevancia a los medios de comunicación –prensa, televisión, radio e internet- además de a instituciones privadas o públicas y a gobiernos. Las agencias, a través de una gran concentración de periodistas y corresponsales que se ubican en diversos continentes, países y ciudades, recolectan las noticias que posteriormente distribuyen entre sus suscriptores.

En un primer acercamiento a las agencias de noticias, que pueden ser públicas o privadas, se establece una diferenciación según el territorio o área geográfica que abarcan sus servicios. Las agencias nacionales, cuyos negocios se ubican en el país donde tienen su sede y donde cogen y distribuyen la información a los medios dentro del marco nacional. Las agencias internacionales recopilan y distribuyen la información en varias lenguas y mantienen delegaciones y corresponsales en más de 100 países como Agence France Press (AFP) de Francia, Associated Press (AP) y United Press Internacinal (UPI) de Estados Unidos, Reuters del Reino Unido, EFE de España, Agencia Italiana de Noticias (ANSA), Deutsche Presse Agentur (DPA), la china Xinhua o Tass, Itar-Tass, tras la desaparición de la Unión Soviética. Estas cuentan con clientes fuera de su país de origen y disponen de grandes recursos económicos y técnicos con una extensa red de corresponsales en lugares claves en países de todo el mundo. Por último, están las agencias regionales cuyo servicio se extiende a países vecinos donde tienen sede.

El origen de las agencias de noticias se remonta al siglo XIX. Una actividad de más de 180 años, que ha ido de la mano de la evolución de las telecomunicaciones y de los avances tecnológicos. La primera de ellas fue la Agencia Havas (actual Agence France Press, AFP) creada en París en 1835 que al principio se dedicó a la distribución de información económica para hombres de negocios. La primera expansión de las agencias coincide con el auge del ferrocarril, con el fin de elaborar y enviar la información a sus clientes. También el teléfono y el telégrafo fueron herramientas básicas para llevar a cabo las tareas de las agencias de noticias. La invención de la máquina de escribir, en 1868, supuso un antes y un después en el quehacer periodístico de las agencias de noticias, ya que combinada con el telégrafo dio lugar al tradicional teletipo. Este aparato propulsó el envío de las noticias recogidas por todo el mundo a los suscriptores de las agencias.

En los años 50, el informe de Las agencias telegráficas de información publicado por la Unesco apunta que en esa época existían seis agencias de noticias: AP, UP, INS, Reuters, AFP y la soviética TASS que cubrían 144 estados y territorios, aproximadamente un 98% de la población mundial. Los ordenadores irrumpieron en el mundo en los años 80 y propiciaron un enorme cambio en la manera de hacer de periodistas, reporteros y redactores. Este nuevo avance tecnológico dijo adiós a las pesadas y lentas máquinas de escribir, que fueron sustituidas por las terminales informáticas y que posibilitaron poder modificar las notas con gran rapidez.

Como vemos, desde sus lejanos inicios hasta la llegada de internet, las agencias han ido creciendo y transformando su manera de elaborar y enviar la información a sus clientes conforme iban apareciendo los nuevos adelantos tecnológicos, desde el clásico teletipo hasta la incorporación de fotografías, vídeo, audio, infografías, etc. La innovación en la manera de contar las noticias se ha hecho obligatoria para adaptarse a los nuevos tiempos de la era digital. Prueba de ello es la incorporación a las redacciones de las agencias de periodistas multimedia y de diseñadores gráficos para ofrecer historias diferentes a las que suministraban con el viejo teletipo.

El monopolio de la información y la rapidez al contar las historias de las agencias se han ido borrando con la aparición de internet.

Y es que internet ha alterado los roles tradicionales de todos los actores de la cadena informativa. También el de las agencias de noticias, que ya no son el canal exclusivo para transmitir noticias al por mayor, ahora casi cualquiera puede desempeñar este papel gracias a internet y a las redes sociales. Tanto los medios de comunicación, por pequeños que sean, como el consumidor final de la noticia tienen un acceso inmediato a la red, que hace muy fácil conocer los datos sobre cualquier suceso en cualquier lugar del mundo apenas unos minutos después de que se produzca la noticia. De tal manera que algunos aspectos básicos característicos de las agencias de noticias, como el monopolio de la información y la rapidez al contar las historias, se han ido borrando con la aparición de internet. Pero hablar de nuevos roles, de nuevos escenarios informativos precisa ser contextualizado dentro de lo que se ha denominado crisis del periodismo.

Hablar de crisis del periodismo se ha convertido en un lugar común entre los profesionales del oficio y en un tema ampliamente debatido en múltiples foros de expertos y medios de comunicación. Una crisis que está marcada principalmente por la universalización de Internet y la transición al digital, aunque Umberto Eco decía que “la crisis del periodismo en el mundo empezó en los años cincuenta y sesenta, justo cuando llegó la televisión”.

Una crisis que tiene su inicio entre la última década del siglo XX y la primera del siglo XXI, que coincide y se acrecienta con la crisis financiera internacional que se inició en 2008. Un shock digital y económico que algunos califican de circunstancial y que otros describen como un problema estructural que se lleva arrastrando desde hace décadas. Crisis circunstancial o estructural, la realidad es que estamos viviendo una gran metamorfosis en la práctica del periodismo que, por supuesto, también concierne a las agencias de noticias  que se enfrentan a un gran reto tecnológico y de mercado. En el plano de la rentabilidad, el servicio tradicional que las agencias prestan a los medios se ha debilitado de manera clara con la crisis económica y desde entonces han experimentado pocas mejoras. Como ejemplo más cercano de esta crisis tenemos a la agencia EFE, primera agencia de noticias en español y cuarta en el mundo, que en la última década y desde el inicio de la crisis ha perdido más de 38 millones de euros.

Revolución tecnológica

Somos testigos de una nueva revolución tecnológica, en realidad vivimos inmersos en ella. No es exagerado decir que internet ha cambiado el modo de vida de gran parte del mundo desarrollado, en particular la manera de comunicar e intercambiar información. Los nuevos tiempos de la era digital empujan a profundos cambios  y transformaciones de una sociedad que se mueve en un mundo globalizado. La llegada de las nuevas tecnologías y la digitalización de los procesos de comunicación ha supuesto un antes y un después en el ecosistema informativo, una transformación comparable a la que supuso hace más de 600 años la aparición de la imprenta en la Edad Media, que fue la primera gran revolución del conocimiento a nivel mundial.

Las posibilidades de comunicación se han ampliado de manera exponencial y el periodista ya no es el único intermediario entre emisor y receptor. El mundo periodístico se somete a cambios que afectan a todas sus facetas, no solo ha cambiado el modelo de empresa informativa, las herramientas y las rutinas profesionales, también ha variado la relación  que los medios han tenido con la audiencia, con el público. El “periodista ciudadano” puede emitir información, acceder a las fuentes, compartir textos, volcar imágenes y vídeos a través de la red.

Las agencias de noticias siguen distribuyendo las dos terceras partes de las noticias publicadas en todo el mundo.

Por un lado, ante el enorme desafío que supone la era digital, ni los nuevos hábitos de información del público general, ni los métodos de trabajo de los periodistas que disponen de un acceso (casi) infinito a las fuentes de información, ni tan siquiera la globalización de las grandes corporaciones multimedia, han quebrantado el principal rol de las agencias de noticias. Estas, aparentemente en contra de la lógica del mercado, siguen distribuyendo las dos terceras partes de las noticias publicadas en todo el mundo. Un dato que nos lleva a afirmar que el papel de las agencias internacionales en el mercado de la comunicación sigue siendo imprescindible.

Pero por otro lado, las agencias de noticias son conscientes de que se produce una necesidad de ajuste al nuevo contexto mediático para, precisamente, seguir manteniendo esa posición de mayores generadores de noticias en el mundo. Así, las agencias también están experimentando en los últimos años una rápida y marcada transformación, en gran medida provocada por la disminución de ingresos desde las administraciones públicas y la caída de las tarifas que aplican a los medios que las ha empujado a redefinir sus funciones. Ahora ya no son únicamente empresas proveedoras de noticias de los medios de comunicación, sus tradicionales clientes, sino que tantean nuevos mercados para el público general con presencia propia en internet. Del mero papel de mayoristas, rol sobre el que pivota su base de negocio, se convierten en competidores de los medios de comunicación.

Las agencias deben ofrecer un producto fiable, diverso, interesante y útil que se adapte a las necesidades del cliente

Y este es el gran desafío. En esta nueva realidad, donde la competencia en el mercado de comunicación se multiplica, el futuro proyecto informativo de las agencias pasa por dar respuesta a una serie de cuestiones fundamentales: ¿cuál es el valor diferencial de las agencias con respecto a otros competidores?, ¿qué relación deben establecer con sus clientes?, ¿cómo, en medio de la vorágine de la inmediatez y de sobresaturación informativa, pueden las agencias ser la fuente de información más relevante y válida para medios y usuarios finales? En mi opinión, el futuro de las agencias debe girar en torno al aprovechamiento de sus capacidades, conocimientos, competencias y habilidades fundamentales que las diferencien de la competencia, es decir, identificar y poner en valor todos sus activos para preservar y ampliar sus nichos de mercado. También se hace imprescindible que las agencias incidan en desarrollar servicios destinados al usuario final y crear marca entre estos, ofreciendo un servicio y un producto fiable, diverso, interesante y útil que se adapte continuamente a las necesidades de sus clientes.

En esta pugna por la diferenciación, el futuro de las agencias no solo dependerá de la puesta en valor de sus activos intangibles, sino del reconocimiento de la marca. Los nuevos consumidores seleccionarán sus fuentes de información por el reconocimiento y credibilidad que le puedan seducir.

Credibilidad y valorización de la marca

Precisamente, una de las fortalezas de las agencias de noticias sigue siendo la credibilidad y sobre ellas descansa todavía la garantía y la confianza de que los hechos llegan a los medios de comunicación con la mayor objetividad posible. La credibilidad es uno de los valores intangibles que sitúan a las agencias en una situación de ventaja sobre el resto de sus competidores. En el mundo digital, donde la oferta de contenidos se caracteriza por la hiperabundancia y la credibilidad de los medios está en entredicho, estos saben que lo más importante es encontrar al mejor y seleccionar se convierte en una necesidad. Ante este nuevo fenómeno, las agencias se sitúan en primera posición como referentes históricos de credibilidad y prestigio frente a, por ejemplo, los gabinetes de comunicación que pueden ofrecer un enfoque más interesado que los teletipos.

Ya no se trata de vender mercancía informativa a granel, sino de ofrecer a cada sector de mercado un producto con valor único adecuado a cada necesidad.

Pero no solo de prestigio y credibilidad viven los medios. Las agencias están obligadas a invertir y crear marca para que su prestigio y credibilidad sea reconocida y les permita competir con otras marcas globales con reputación, como BBC o CNN. El nuevo horizonte de las agencias, como de los medios en general, pasa también por una valorización de la marca entre los ciudadanos, entre los usuarios últimos. En este sentido, las agencias deben concentrar sus esfuerzos en desarrollar sus marcas no solo para lograr que los ciudadanos confíen en su capacidad para producir contenidos de calidad, también para seleccionar la información que deben recibir: evitar el exceso de información, distinguir entre lo relevante y el ruido y filtrar contenidos interesados o superfluos. Y para ello, las agencias deben conectar directamente con el ciudadano y ofrecer nuevos servicios a sus públicos. Un servicio adaptado a las nuevas necesidades y a los nuevos tiempos, productos personalizados casi a la carta. Ya no se trata de vender mercancía informativa a granel, sino de ofrecer a cada sector de mercado un producto con valor único adecuado a cada necesidad.

Un ejemplo de cómo las agencias están expandiendo su negocio es el gigante de las noticias Reuters. Con 250 empleados dedicados a la publicación de consumo en todo el mundo, quiere modernizar la manera en que presenta los contenidos en sus 17 ediciones. Actualmente, la agencia está implicada en reorganizar miles de artículos en canales de temas ya rediseñados como Technology News, Politics News y World News. Además, desde su sede en Londres, Reuters está desarrollando una nueva aplicación móvil que irá actualizando en los próximos meses. De esta forma, la agencia pretende ofrecer a sus usuarios la posibilidad de personalizar sus fuentes de noticias con la selección de los temas más relevantes y preferidos para ellos, un método que ya han testado positivamente con la aplicación Reuters TV de noticias en formato vídeo que en 2017 consiguió una audiencia de 2 millones de personas por mes. Reuters supo ver que los destinatarios actuales tienden a una clara preferencia por la imagen, que ha logrado desplazar al texto.

 

No podemos olvidar otra ventaja competitiva de las agencias es su capacidad para vehiculizar los grandes temas ya que, a diferencia de otros medios, siguen contando con equipos de profesionales más amplios y con una capacidad organizativa que garantiza la cobertura internacional de la información de las distintas áreas geográficas. Sin embargo, creo que las agencias de noticias tienen aún pendiente un mayor acercamiento a lo local que responda al interés de otros usuarios, que aproxime su altavoz a fuentes alternativas y a otros protagonistas menos habituales.

Desafíos del periodismo internacional

Las grandes agencias de noticias son indiscutibles protagonistas de la información internacional gracias a la red de corresponsales que las conforman y que facilitan las noticias a los medios que no disponen de profesionales en todos los puntos de información. Pero la irrupción de internet, donde los móviles y ordenadores están conectados a satélites, ha provocado que la estructura y la cobertura de la información internacional también se hayan transformado y se enfrente a otros desafíos como el desmantelamiento de las corresponsalías.

El periodismo internacional encarnado en los corresponsales ha sido una parte esencial del periodismo desde mediados del siglo XIX. El nuevo paradigma informativo, al que se añade el rodillo de la crisis económica mundial, ha obligado a muchos medios y agencias a recortar presupuestos dedicados a la información internacional y, por tanto, a reducir o prescindir de las corresponsalías. Como apunta Felipe Sahagún, tan importante o más que la cantidad de corresponsales es la utilización que se hace de su presencia y coste en un mapa informativo completamente diferente. Sacrificar la figura del corresponsal es en gran medida renunciar a la esencia misma del periodismo, esto es, a la capacidad de contextualizar las noticias por el conocimiento del lugar desde el que se informa, privarse de fuentes propias y fiables y, finalmente, prescindir del análisis experto y contrastado. En definitiva, el recorte de corresponsales empobrece nuestro conocimiento del mundo y el compromiso que el periodismo tiene con lo que sucede en este.

El control de los flujos de información son una herramienta fundamental para influir en la opinión pública internacional

Otro de los desafíos de la era digital se centra en el control de los flujos de información como herramienta fundamental para influir en la opinión pública internacional. ¡Es la guerra digital! Conceptos como fake news, trolls, bots o propaganda en redes sociales se han instalado en el lenguaje informativo a los que cualquier medio de comunicación, periodista o político hacen referencia. ¿Quién no ha oído hablar de las (supuestas) injerencias rusas en las elecciones de EE.UU en 2016 o en el procés catalán? Lo que sí es cierto es que ejércitos de bots (cuentas automatizadas que distribuyen spam, retuitean mensajes o repiten el mismo mensaje con distintas cuentas) interfieren en el debate político en todo el mundo.

La agencia de trolls más famosa del mundo se llama Internet Research Agency (IRA) y tiene su sede en San Petersburgo. Los trolls a sueldo de IRA usaron Facebook, Twitter, Google y YouTube para interferir en las elecciones estadounidenses a favor de Donald Trump. Pero no es la única, legiones de trolls operan en distintos países (también en España) y las más grandes son chinas.

El uso de propaganda en redes sociales para modificar conductas no es algo nuevo, la pregunta es cómo nos vamos a defender ante tamaña desinformación. Sin duda, la fuente nos dará una pista sobre la fiabilidad de las noticias compartidas y, en este sentido, las agencias de noticias pueden ser una garantía de trabajo contrastado frente al rumor, la falsedad o la imprecisión.

El futuro de las agencias

Las agencias deben responder a las exigencias que plantea el nuevo contexto comunicativo. Si no se incorporan de lleno en la era digital, estarán condenadas a mantener una presencia casi testimonial frente a otros medios. De ninguna manera deben prescindir del uso de las nuevas tecnologías y dispositivos, algo que llevan haciendo –y bien- desde sus orígenes, pues solo así garantizarán su permanencia en la dinámica informativa de los nuevos tiempos.

Sí, las agencias de noticias tienen futuro si saben analizar el presente de la comunicación. Como se ha visto en este análisis, la universalización de internet y la transición al digital han supuesto un terremoto para la estructura de los flujos de información que ha arrasado con casi todo. La fotografía de los medios de los últimos 15 años evidencia el desplome de todo un sector, el de la prensa de papel. Un contrapoder menguante amenazado por la crisis económica y por la irrupción de la prensa digital y de los cambios en los hábitos de consumo, que cada vez tiene menos lectores, menos inversión publicitaria, menos puntos de venta y menos páginas de papel.

Una completa metamorfosis del periodismo en tanto en cuanto ha cambiado la forma de trabajar, las rutinas profesionales, el modelo de negocio tradicional, pero también y, muy especialmente, a todo lo referido al consumidor. Es atrevido hablar del futuro de las agencias, pero sin duda requiere interpretar los retos actuales y entender que los nuevos usuarios están conectados a la red, son móviles, visuales y multipantalla.

 

Cuadro de Referencias

 

• Las agencias de noticias en la era digital. Editado por Notimex, Agencia de Noticias del Estado Mejicano. Edición 2015. http://www.proedit.sep.gob.mx/work/models/pegr/bmcapp/viewer/web/viewer.html?file=../../BMC/CyT/Notimex-LasAgenciasdeNoticiasenlaEraDigital

• Globalización de la información y agencias de noticias. Entre el negocio y el interés general. Autor: Ignacio Muro Benayas. Presentación de Álex Grijelmo.

• El papel de las Agencias de Noticias, una nueva mirada. Autor: Ignacio Muro Benayas. Publicado en Conexiones, Revista Iberoamericana de Comunicación. Diciembre de 2011. https://imuro.wordpress.com/2011/12/25/el-papel-de-las-agencias-de-noticias-una-nueva-mirada/

• Opciones estratégicas de las agencias de noticias europeas: Reuters, France Presse y EFE. Autor: Juan Pablo Artero. Publicado en COMUNICACIÓN Y SOCIEDAD Vol. XXI. Nº 1. 2008. 53-79 https://www.unav.es/fcom/communication-society/es/articulo.php?art_id=37

• Cómo está expandiendo Reuters su negocio de consumo. Artículo publicado por Jessica Davies en Digiday.com https://digiday.com/media/reuters-expanding-consumer-business/

• La evolución de las agencias de noticias: del teletipo al gráfico interactivo. Artículo publicado por Enrique Bullido en su blog en 2015. https://enriquebullido.com/la-evolucion-de-las-agencias-de-noticias-del-teletipo-al-grafico-interactivo/

• El futuro de las agencias de noticias: periodismo sin aditivos, útil y multisoporte. Artículo publicado por Enrique Bullido en su blog en 2014. https://enriquebullido.com/el-futuro-de-las-agencias-de-noticias-periodismo-sin-aditivos-util-y-multisoporte/

 

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